Sexto poder

El sexto poder, continuación de los tres poderes clásicos de Montesquieu, legislativo, ejecutivo y judicial, después del cuarto poder de los medios de comunicación y el quinto poder, el intervencionismo económico o Internet. El sexto poder sería el poder territorial que se ejerce regional o localmente gracias a la descentralización política.

La división del poder territorial puede adoptar diversas formas, como las entidades de estructura étnica, como en Chile ( mapuche, wichí), Bolivia (comunidades indígenas aymara, quechua, guaraní), Canadá ( inuit), Panamá ( kuna); o las de estructura constitucional, como son los estados federales de Estados Unidos, México, Brasil, Nigeria o Alemania, o las comunidades autónomas de España.[1]

La pérdida de competencias políticas por los estados nación, por una parte por la integración supranacional ( Comunidad Andina, Mercosur, Unión Europea, globalización, etc.) y por otro por el movimiento descentralizador, significan para algunos que el estado residual queda relegado a un conjunto de funciones de insegura definición.

  • referencias

Referencias

  1. Pablo Sebastián: El sexto poder y la semilla del diablo[1]
Other Languages