Separador decimal

El separador decimal es un símbolo usado para indicar la separación entre la parte entera del y la parte fraccional de un número decimal.

      punto       coma       momayyez (coma alta árabe)      desconocido

El Sistema Internacional de Unidades (SI) y la ISO en su norma 80000 admiten actualmente dos símbolos: la coma y el punto.[1] Por su parte, la otra norma sobre escritura de símbolos, la ISO 80000-1, del año 2009, también admite ambos signos y cancela la anterior recomendación de la coma de la norma ISO 31-0. En cualquier caso, ninguno de estos dos signos es el apropiado como separador de miles: «los números pueden agruparse de tres en tres para facilitar la lectura; pero no se deben utilizar ni comas ni puntos en los espacios entre grupos».

Por su parte, las Academias de la Lengua recomiendan el punto en la página 666 de la Ortografía: «Con el fin de promover un proceso tendente hacia la unificación, se recomienda el uso del punto como signo separador de los decimales».[2] No obstante, siguen considerando válido el uso de la coma, signo que recomendaron hasta el 2010, tal como recoge el Diccionario panhispánico de dudas de 2005 (en el artículo «Coma»: «En las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decimal»).

Historia

El texto europeo más antiguo que se conoce y que usa el punto como separador decimal es el Compendio de lo ábaco, publicado en 1492 por el matemático italiano Francesco Pellos.

En 1579, el francés François Viète (en su obra Canon) introduce el uso de una coma o una barra vertical como separador decimal.

En 1582, el matemático belga Simón Stévin (1548-1620) introduce una notación muy singular. Donde nosotros escribiríamos 123,4567, él escribía

123(0) 4(1) 5(2) 6(3) 7(4)

simbolizando así 123 unidades enteras, 4 unidades decimales de primer orden (décimas), 5 unidades decimales de segundo orden (centésimas), 6 unidades decimales de tercer orden (milésimas), 7 unidades decimales de cuarto orden (diezmilésimas).

Diez años más tarde, el suizo Jost Bürgi simplificó la notación eliminando la mención inútil del orden de las fracciones decimales consecutivas y poniendo encima de la cifra de las unidades el signo º:

El mismo año, el italiano Magini sustituyó ese redondelito por un punto que colocó entre la cifra de las unidades y la de las décimas. Así nació la notación que todavía se utiliza en nuestros días en los países anglosajones:

En lo que respecta a la coma decimal, fue ideada a principios del siglo XVII por el matemático y óptico holandés Wilbord Snellius (1580-1667), conocido también como Willebrord Snell y Willebrord Snel van Royen:

En 1617, el matemático escocés John Napier (en su Rhabdologia) usa tanto la coma como el punto, aunque en su importantísima tabla de logaritmos utilizó particularmente el punto decimal.

En el siglo XVIII el uso de la coma decimal se extendió por la Europa continental, mientras que en las islas Británicas el punto decimal se volvió el estándar en el uso, tal vez por la influencia de la obra de Napier.

Ya en 1771 la Enciclopedia Británica (en inglés Encyclopedia Britannica) recoge el uso del decimal point (punto decimal) en su entrada «Arithmetick».

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