Semana Santa en Tobarra

La Semana Santa de Tobarra es uno de los acontecimientos más importantes de la provincia de Albacete, ( España) y una de las Semanas Santas más destacadas a nivel nacional. Está declarada como Fiesta de Interés Turístico (BOE 10-XI-1983), Fiesta de Interés Turístico Regional(BOCM 19-VI-1984) y Fiesta de Interés Turístico Nacional (BOE 16-V-1988).

Bendición Semana Santa de Tobarra 2013

Historia

Los orígenes

Los orígenes de la celebración semanasantera en Tobarra son inciertos, aunque en todo caso bastante antiguos.

Sabemos que San Vicente Ferrer predicó en Tobarra en el año 1411. En varios lugares de España se atestigua la celebración de procesiones organizadas por el Santo, por ello es probable que algo de ello hubiera también en Tobarra.

Los datos documentales más antiguos nos indican que la Hermandad de la Sangre de Cristo existía al menos a finales del siglo XVI, y que durante el siglo siguiente esa hermandad va adquiriendo varias imágenes para su procesión del Viernes Santo de Madrugada.

También está acreditada importancia de los Franciscanos en la organización de las primeras Semanas Santas, muy probablemente, detrás de ellos está la mano de la construcción del via crucis al Monte Calvario que hay en las afueras a la localidad, y adonde se dirigiría aquella procesión primigenia que hoy se mantiene el Viernes Santo en la Mañana.

Los franciscanos pudieron añadir, bien directamente, bien por medio de la Hermandad de la Sangre, tambores que el Viernes Santo simulaban el ruido producido en el momento en que Cristo muere en la Cruz. En el Bajo Aragón son varios los testimonios que apuntan a esa posibilidad, y en Tobarra perfectamente podría ser igual, una hipótesis apunta a ese como un posible origen de la tradición tamborilera que con el paso del tiempo acabaría separándose de la Procesión.

A partir del Siglo XVII comienzan a nacer otras hermandades, la primera probablemente la de Nuestro Padre Jesús[1] , desgajada de la de la Sangre. Sabemos por testamentos que existía la Hermandad del Santo Sepulcro también en el Siglo XVII pero desconocemos si desfilaba en procesión o era sólo de culto en iglesia.

En el siglo XVII pertenecían también a la Sangre las imágenes de San Juan y del Cristo de la Columna. Ambas terminarían constituyendo hermandad propia probablemente entre finales del XVIII y principios del XIX.

De finales del siglo XVIII es la imagen de la Virgen de los Dolores[2] , que los padres Franciscanos adquirieron para su Convento de San José al imaginero Francisco Salzillo. Es una de las pocas imágenes que se conservan de la destrucción del verano de 1936.

En 1804 el imaginero Roque López, discípulo de Salzillo, entrega un grupo escultórico de un Prendimiento para su desfile en la Semana Santa de Tobarra.

La Hermandad del Ecce Homo atribuye la autoría de su imagen al escultor murciano "Carbonell" basándose en tesmonios orales que datarían la llegada a Tobarra de la imagen en 1875. En cualquier caso, la imagen existía con seguridad en los primeros años del siglo XX puesto que hay pruebas fotográficas que lo atestiguan, por lo que esa hipótesis es plausible. Al igual que sucediera con la Virgen de los Dolores, la cabeza del Ecce Homo también sobrevive a la Guerra Civil.

Esas mismas pruebas fotográficas nos muestran una Semana Santa de Tobarra plenamente consolidada a principios de siglo XX, con 12 hermandades -que hoy siguen en activo- y un impresionante "auto sacramental", la Bendición, que continúa realizándose hoy en día.

Las ordenanzas municipales de 1906 hablan de la "salida de nazarenos con tambor", en todo caso y pese a la ausencia de documentos anteriores, entrevistas realizadas a Tobarreños nacidos en el tercer cuarto del siglo XIX atestiguan que "sus abuelos ya tocaban el tambor"

Tras la Guerra Civil

A finales de julio de 1936 la mayor parte del patrimonio semanasantero de Tobarra es destruido y tiene que recuperarse de nuevo.

Tras la Guerra Civil, todas las hermandades se refundan, y restauran sus imágenes recuperadas o adquieren otras nuevas para recuperar las perdidas, la última hermandad en recuperarse fue el Cristo de la Columna, en 1954.

De la destrucción de la guerra sólo se conservan las imágenes de la Santísima Virgen de los Dolores, obra de Francisco Salzillo, y la cabeza del Ecce Homo, así como partes menores de otras imágenes, tronos y estandartes.

En 1944 el Ayuntamiento adquiere la imagen de un Cristo Resucitado, que nunca había tenido la Semana Santa de Tobarra y dos años después un paso de la Caída con cinco imágenes e inspirado en la Caída de Salzillo, ambas obras del escultor y ceramista Valenciano Roberto Roca Cerdá.

En la Postguerra tobarreña se utilizaron diversas formas de recuperar hermandades o de fundar otras nuevas. Fundamental es la figura del mecenas, mediante la cual una persona se hacía cargo de la adquisición de la nueva imagen. Así sucedió con Nuestro Padre Jesús, adquirido por Francisco Martinez en 1939, San Juan Evangelista, comprado un año despues por Juan García Camacho, la Santa Mujer Verónica, comprada por Cristóbal Sánchez o la imagen de Santa María Magdalena, comprada en 1941 por Dolores López Montes, "La Chava"[3] .

El Cristo Resucitado y la Caída de Jesús son comprados mediante un recargo voluntario en el cupón del tabaco que compraban los tobarreños. Para este último grupo escultórico, faltó sin embargo dinero y el ayuntamiento encargó al gremio de los hiladores del cáñamo la organización de la hermandad y el pago de lo que había quedado por abonar. Costó en total 16.000 pesetas.

En 1954 fue otro gremio, el de los fruteros, el que se encargó de recuperar al Cristo de la Columna, de ahí recibe la hermandad como sobrenombre, el nombre de la fruta más característica de Tobarra el albaricoque " Moniquí"

Gremios y familias son la espina dorsal de las hermandades de Tobarra, tanto es así que durante mucho tiempo incluso es normal que las familias se hagan cargo de la organización y los gastos de los desfiles procesionales de algunas hermandades. Así sucede durante muchos años con San Juan, de cuyos gastos se hizo casi en exclusividad la familia de su Presidente Jesús García Martínez (Perijuán) y la Magdalena, que durante muchos años sale gracias al apoyo económico de la familia de su refundadora "La Chava" (familia Montes), y posteriormente se encarga al gremio de los baristas.

La Cofradía del Descendimiento y la Virgen del Perdón son las últimas cofradías en fundarse para la Semana Santa de Tobarra.

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