Semana Santa en Lorca

La Semana Santa de Lorca es una de las más destacadas manifestaciones populares de celebración de la Semana Santa en España, habiendo sido declarada como fiesta de Interés Turístico Internacional en 2007.[1] Actualmente se trabaja intensamente en la candidatura a ser preseleccionada para la declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Al margen de la existencia de procesiones religiosas al modo tradicional, son los Desfiles Bíblicos Pasionales los que dotan a la Semana Santa lorquina de una personalidad única y diferente, con representaciones del Antiguo Testamento o de la simbología cristiana o con la participación de caballos y carros, así como carrozas de enormes dimensiones.

Los bordados en seda son también una característica destacada de los cortejos lorquinos, marcados por una extraordinaria rivalidad entre dos de sus cofradías o pasos, el Azul y el Blanco.

Aun cuando muchas de sus procesiones son más antiguas, la historia de los desfiles bíblicos-pasionales tal y como los conocemos se remonta a finales del siglo XIX, creciendo desde entonces hasta llegar al esplendor de nuestros días.

El Escenario de los Cortejos

Aunque algunas de sus procesiones (las de carácter exclusivamente religioso) transcurren por diversas calles de la ciudad, los cuatro grandes desfiles bíblico-pasionales ( Viernes de Dolores, Domingo de Ramos, Jueves Santo y Viernes Santo) tienen como marco la Avenida de Juan Carlos I, la más destacada de las vías de la ciudad.

Para ello se acondiciona en los días previos a la Semana Santa con la colocación sobre el asfalto de una capa de tierra que permita el discurrir de los caballos sin riesgo. A ambos lados se colocan gradas en toda la longitud (aproximadamente 600 metros) de la Avenida. Igualmente, grandes focos refuerzan la iluminación de esta vía.

El acceso a estas gradas requiere, para los dos principales desfiles bíblicos-pasionales (Jueves y Viernes Santo) de la adquisición previa de los correspondientes abonos.

La decoración de las tribunas y de muchos de los balcones con banderas blancas o azules se complementan con los pañuelos que agitan los asistentes haciendo que el escenario de los cortejos lorquinos se tiña con los dos colores que protagonizan su Semana Santa.

Other Languages