Selección de rugby de Italia

Selección de rugby de
Italia

Bandera de Italia

Federazione Italiana Rugby.jpg
Fotografía de la camiseta del equipo.
Datos generales
Seudónimo Azzurri
Federación Federazione Italiana Rugby
Dir. técnico Bandera de Francia Jacques Brunel,mos martin (2011-)
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Local
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Visitante
Primer partido internacional
Bandera de Italia Italia 0: 9  España Bandera de España
Barcelona , España - 20 de mayo de 1929
Mejor resultado internacional
Bandera de Italia Italia 104: 8  República Checa Bandera de República Checa
Viadana, Italia - 18 de mayo de 1994
Peor resultado internacional
Bandera de Italia Italia 0: 101  Sudáfrica Bandera de Sudáfrica
Ciudad del Cabo, Sudáfrica - 19 de junio de 1999
Copa del Mundo de Rugby
Participaciones 7 (Por primera vez en 1987)
Mejor resultado 2 victorias en la primera ronda ( 2003, 2007)
[ editar datos en Wikidata]

La Selección nacional de rugby de Italia representa al país en las competiciones oficiales. Está representada por la Federazione Italiana Rugby, activa desde 1929. A fecha 3 de septiembre de 2015, Italia ocupa el 15º puesto del ranking del World Rugby Ranking.[1]

El equipo, conocido también como los "Azzurri" o "Los Gladiadores de Roma", juega en el circuito internacional desde 1929.

Actualmente está incluida en el Torneo de las Seis Naciones, en el que se enfrenta a las mejores selecciones nacionales europeas: Francia, Gales, Inglaterra, Irlanda y Escocia. Antes, hasta 1997, jugaba en el Campeonato Europeo de Rugby bajo sus distintas denominaciones (Copa Europea, Copa de Naciones, Trofeo FIRA), y que ganó en su última edición en la que participó, en el bienio 1995/97.[2] Durante décadas fueron considerados como uno de los mejores equipos europeos fuera del Campeonato de las Cinco Naciones. Italia ingresó en el año 2000 en el Torneo de Cinco Naciones, transformándolo en el actual Torneo de las Seis Naciones, con Inglaterra, Francia, Irlanda, Escocia y Gales.

A partir de entonces, el rugby italiano ha pasado a desempeñar un papel prominente. Al principio, hubo fuertes derrotas. Pero conn el tiempo ha ganado competitividad, quedando cuartos en 2007 y 2013, e incluso en la derrota, las pérdidas con grandes diferencias han sido menos frecuentes. Los Azzurri han conseguido resultados respetable jugando en casa en años recientes

Han cosechado en los últimos años victorias importantes sobre Escocia,[1]

Todos los partidos del Seis Naciones que la Selección Italiana de Rugby juega como local tienen lugar en el Estadio Olímpico de Roma.

Además, desde su primera edición de 1987, Italia siempre ha estado presente en el Mundial de Rugby, competición en la cual no ha sido todavía capaz de pasar de la primera ronda de grupos. El equipo ha desarrollado una reputación de ser un firme equipo de segundo rango. Las participaciones en 2003, 2007 y 2011 se han saldado de la misma manera: dos victorias y dos derrotas en la fase de grupos.

Desde enero de 2011, el director técnico es el francés Jacques Brunel. El número ocho Sergio Parisse es su actual capitán.[8]

Historia

Los orígenes del rugby en Italia

Una alineación del U.S. Milanese de rugby. De pie a la izquierda Stefano Bellandi

El rugby, a la vez que el fútbol, se dio a conocer en Italia hacia el final del siglo XIX, traído por los británicos que hacían escala en el puerto de Génova. La difusión masiva del juego, sin embargo, se debió a la obra de un pionero italiano emigrado a Francia, Stefano Bellandi:[9]

Con la ayuda de un amigo francés que vivía en Milán, Bellandi consiguió poner en marcha una sección de rugby dentro de la Unione Sportiva Milanese, club de fútbol hoy en día desaparecido, que en aquella época competía en el campeonato nacional con sus conciudadanos del Inter (con los que se fusionarían a finales de los años veinte) y el Milan.

Sería en la primavera de 1910, en Turín, cuando tuvo lugar un partido entre dos clubs de fútbol no italianos, el Servette de Ginebra, y el Sporting Club Universitaire de France, siguiendo las normas del rugby. A partir de este evento, nació el primer club de rugby italiano: el Rugby Club Torino. Pero sería disuelto después de un solo encuentro disputado contra la Pro Vercelli, club de fútbol entre los más fuertes de la época.

Aunque los inicios del deporte en Italia se produjeron en Turín, fue en Milán donde la nueva disciplina tuvo su pleno desarrollo.[10]

El nacimiento de la Federación y de la Selección Nacional

Una vez que el conflicto terminó, Stefano Bellandi intenta relanzar la disciplina: pide asilo al Sport Club Italia, era amigo de su presidente Algiso Rampoldi, y con la colaboración de algunos amigos vuelve a poner en pie un equipo de rugby que se hace conocer al gran público gracias a la prensa;[12]

Así pues, el 26 de julio de 1928 en Roma, ve la luz la Federazione Italiana Rugby (Federación Italiana de Rugby).

La Selección Nacional nace casi al mismo tiempo que el primer campeonato italiano: el 20 de mayo de 1929, en el Estadio de Montjuic de Barcelona, se vio el encuentro contra la también debutante España, siendo el árbrito el francés Brutus.

Los españoles (en realidad una selección catalana oficialmente vestida con los colores de España[13] ) se impusieron 9-0 y un año más tarde, el 29 de mayo de 1930, devolvieron la visita en lo que fue el primer partido en casa de Italia.

Escudo de los años 30.

En Milán, los "Azzurri", que en aquella ocasión vestían todavía camiseta casi completamente blanca, ganaron 3-0. Los jugadores de aquel primer encuentro en Barcelona fueron: Dondana, Cesani, Dora, Vinci II, Vinci III, Vinci IV, Modonesi, Balducci, Paselli, Raffo, Allevi, Barzaghi, Altissimi, Bottonelli, Bricchi. Roma y Milán se dividieron a partes iguales la representación: seis jugadores de la capital, incluidos los hermanos Vinci, otros tantos del anterior U.S. Milanese (ahora el Inter) y Brescia contribuyó con dos hombres, pero el capitán (Dondana) provenía del Michelin Torino, de Turín.[13]

Una alineación de la Selección Italiana del 1933.

A pesar de una polémica de carácter político-organizativo que conllevó el nacimiento de la F.I.R., de la sucesiva refundación como Federazione Italiana della Palla Ovale y, posteriormente por razones autárquicas, como Federazione Italiana Rugbi.,[14] en los cinco años sucesivos la Selección Nacional se enfrentó a las selecciones más fuertes de Europa continental (las cuatro británicas de la IRB constituían un grupo aparte), Checoslovaquia (derrotada dos veces, en Milán y Praga durante 1933), Rumanía (victoria en Milán 7-0 en 1934) y Cataluña (empate a 5 en Barcelona en 1934).

La primera derrota después del partido inicial, tuvo lugar en Roma en 1935 contra Francia que, hasta 1983, fue el único equipo de alto nivel fuera de la IRB y, hasta 1988, la única de las participantes en el Cinco Naciones que concedió a Italia "Test Match" oficiales.

El 2 de junio de 1934, la F.I.R., la Federación Francesa de Rugby y la Federación Alemana de Rugby fueron los estandartes de un frente común que propugnaba la formación de una federación internacional alternativa a la IRB, y constituyeron en París, junto con otras federaciones nacionales europeas, la Fédération Internationale de Rugby Amateur o FIRA. La recién nacida asociación inició un torneo, originariamente llamado "Trofeo FIRA" (que perdura como European Nations Cup), un verdadero campeonato europeo de rugby, en el que Italia participó hasta 1997.

La Selección Italiana tomó parte en dos de las tres primeras ediciones del Trofeo FIRA antes de la guerra, clasificándose en una ocasión tercera y en la otra segunda. Entre ambos trofeos, jugaron y perdieron contra Francia, que por otro lado, fue la ganadora del torneo en 25 de las 30 ediciones en las que participó antes de unirse al Cinco Naciones.

Durante La Segunda Guerra Mundial siguió la actividad todo lo posible: el campeonato italiano se mantiene hasta 1943 y la selección nacional siguió adelante hasta mayo de 1942; el último partido disputado antes de la larga interrupción que duró hasta el fin de 1948 fue contra Rumanía en Milán. Durante el Régimen Fascista, pese haber sido visto inicialmente mal por ser originariamente inglés, se decide promoverlo a todos los niveles como ejemplo de camaradería y espíritu de lucha;[15] Achille Starace, secretario del Partito Nazionale Fascista, sostuvo que "El juego del rugby, deporte de combate, debe ser practicado y ampliamente difundido entre la juventud fascista".

Uno de los factores condicionantes para el desarrollo del rugby en la época de postguerra fue esta misma politización de la disciplina, a la que durante largo tiempo se le etiquetó de "deporte fascista".[15]

Pos-guerra inmediata

“Maci” Battaglini, tercera línea, 5 internacionalidades a caballo entre las dos pos-guerras

La vuelta a la normalidad después de la guerra va a ser por etapas: el campeonato italiano vuelve en 1946, la actividad internacional, con el Cinco Naciones en 1947, pero la selección italiana debería esperar hasta marzo de 1948 para volver al terreno de juego: durante los 13 primeros años, 12 técnicos ocuparon la dirección técnica, al ritmo de uno al año de media.

En realidad, se trataba a menudo de parejas o de vueltas al cargo (el francés Julien Saby, por ejemplo, uno de los artífices del desarrollo técnico del rugby en Italia, tuvo tres mandatos, de los cuales dos fueron haciendo pareja con otro técnico; el mismo Luigi Bricchi fue técnico 8 veces, en 6 de ellos junto a uno o más colegas.

En 1947 se confió el equipo al ex-jugador Tommaso Fattori, antiguo jugador del Lazio, Roma y Milano y futuro técnico del L'Aquila. Dirigió al equipo en dos partidos, ambos en 1948, contra Francia B (derrota en Rovigo 6-39) y contra Checoslovaquia (victoria en Parma 17-0). Pero las diferencias entre el mejor equipo continental, Francia e Italia (y a su vez entre la propia Italia y los demás adversarios) eran manifiestas: los "Azzurri" eran capaces de mantener el ritmo contra los otros equipos, pero no lo eran de ganar a los galos, ni siquiera cuando éstos no presentaban la mejor alineación. A pesar del crecimiento del juego en el triángulo formado por Treviso, Padua y Rovigo, rápidamente seguidos por Nápoles, Roma, Parma y L'Aquila, la Selección no logra durante mucho tiempo ser capaz de ser competitiva fuera del ámbito de La Copa de las Naciones/Trofeo FIRA, en la que siempre dominaba Francia: hasta 1968 no se deja escapar ninguna edición del torneo y, además, era el único equipo continental que anualmente se enfrentaba con los cuatro británicos en el Cinco Naciones.

A nivel continental, el oponente principal de Italia era, sin embargo, Rumanía, que había visto como crecía su número de participantes a partir de 1950 (eran 1.500 después de la guerra y 13.500, nueve veces más, a finales de los años 70.[16] ), y que quitaban a los "Azzurri" la plaza de honor en La Copa de las Naciones, e incluso fueron capaces, por fin, de ganar a los franceses, algo que los italianos lograron muchos años después.

Parecía claro que sólo enfrentándose con los países más avanzados podía el rugby italiano tener una ocasión para crecer, y en 1956 se organizó una gira informal (no se podía considerar oficial puesto que no se programó ningún "test match") en Gran Bretaña: tres partidos y tres derrotas para Italia, contra los galeses del Swansea (5-14) y del Cardiff (2-8) y los londinenses Harlequins (14-15), que visto lo visto es una derrota menor de lo temido; la gira se repitió dos años después y, en el último partido de la serie, después de dos derrotas contra el Contee londinés 3-9 y el Blackrock 8-18, Italia gana 5-3 a los irlandeses del Cork; en cuanto a los "test match" que se disputaron alrededor de esas giras, todos fueron victorias contra Alemania Occidental (12-3 en 1956, 8-0 en 1957 y 11-5 en 1960[20] ).

La oscuridad en Europa

Al incio de los años 60 la situación estaba consolidada y así se mantiene prácticamente durante los siguientes 30 años: los equipos británicos fuera del mapa, al menos en cuanto a selecciones nacionales, quedando como referencia Francia para el resto de Europa, que era la única selección del continente que tenía permitido competir anualmente contra las cuatro "Home Nation" y que por otro lado estaba inmersa en La Copa de las Naciones. Y después de ellos, Italia, regularmente derrotada por Francia, y que peleaba por la segunda plaza con Rumanía. Y ambos, un peldaño por encima del resto de los equipos europeos. Sin embargo, el 14 de abril de 1963, Italia estuvo a un paso de interrumpir la supremacía francesa: en Grenoble, en el partido que vio el debut de Marco Bollesan como internacional, los italianos ganaban por 12-6 a pocos minutos del final. Un ensayo transformado por los franceses (por entonces valían 5 puntos) puso el marcador 12-11, y un golpe de castigo remontó el marcador en el mismísimo final (12-14).[21]

Isidoro Quaglio, Director técnico en 1977 durante sólo dos partidos

Tal empresa, fallida por tan poco, le parecía a todos el preludio de un verdadero salto de calidad que aún no se produciría.

En 1965, la FIRA decide cambiar el torneo europeo llamándolo Copa de las Naciones y estructurándolo en divisiones: Italia fue enclavada en la 1ª división del torneo en la temporada 1965/66, situándose segunda y perdiendo, como de costumbre, (0-21) contra Francia, en el Stadio dell'Arenaccia de Nápoles. Pero fue la edición sucesiva, en la de 1966-67, la que frustró las ambiciones italianas de colocarse en un nivel superior: la selección sólo es capaz de ganar a Portugal (por otro lado con un sufrido 6-3[23]

Tres años después, la experiencia se repitió, pero esta vez más extensa: la Selección, siempre con Bollesan de capitán, realizó el llamado "Tour de África Meridional" en Suráfrica y Rhodesia (como se llamaba entonces a Zimbabwe), para enfrentarse con diversos equipos, entre ellos un "Test Match" contra Rhodesia en Salisbury (derrota 4-42[25]

La época de las giras y la lenta recuperación

En esta época, el torneo europeo cambia su denominación de Copa de las Naciones a Trofeo FIRA, estando Italia ausente; pero regresará de nuevo en 1971, pero no sería hasta 1974 cuando compita en la máxima categoría. Bajo el mandato del galés Roy Bish, primer británico tras John Thomas (seleccionador en un solo partido en los albores de la selección) que la dirigía, el equipo acabó tercera el Trofeo FIRA 1974-75, demostrando grandes avances en el juego y resultados, como se vio con el empate 3-3 contra Rumanía, ganadora del torneo y capaz pocos meses antes de ganar a la todopoderosa Francia.

En esos dos años hubo dos giras por el Reino Unido, en 1974 en Inglaterra (tres derrotas contra otras tantas selecciones locales de condados) y en 1975 en Inglaterra y Escocia (una victoria y dos derrotas, un de ellas en Newcastle upon Tyne, contra Inglaterra sub-23 por 13-29[19] peor derrota italiana en los siguientes 22 años. La derrota provocó también la salida del cargo de Quaglio, sólo dos partidos y un mes después de su llegada.

Pierre Villepreux, director técnico de 1978 a 1981

Fue en este periodo cuando los clubs del campeonato italiano comenzaron a incluir a jugadores extranjeros: una selección, rebautizada como "XV del Presidente", formada por 12 italianos y tres extranjeros militantes en la Serie A (los surafricanos Dirk Naudè y Nelson Babrow y el francés Guy Pardiès), se enfrentó a finales de 1977, en Padua, a Nueva Zelanda en un partido sin la calificación de "Test Match", pero que fue esperanzador por la corta derrota (9-15); en 1978 la selección pasó a manos de un joven técnico que por entonces tenía 35 años, el francés Pierre Villepreux, que el 24 de octubre debutaría en el banquillo azzurro en Rovigo llevando al equipo a una convincente victoria por 19-6 contra Argentina.[26]

Una nueva gira sin "Test Match" fue organizada en 1981 en Australia: nueve partidos, de los cuales se vencieron siete y se perdieron dos, uno contra la selección de Queensland, y el otro contra el equipo que hoy se conoce con el nombre de Brumbies. El contrato de Villepreux llegó a su fin, y el equipo pasó a manos de la pareja Pulli - Paladini, que debutaron en el Trofeo FIRA 1981-82 con un empate 12-12 en Moscú contra la URSS,[19] Por enésima vez, Italia perdería contra Francia, pero de todas formas se aseguró la segunda posición final.

En la edición de 1982-83, Italia consiguió incluso clasificarse por delante de sus eternos rivales franceses: de hecho fue segunda con tres victorias, un empate a 6 contra Francia en Rovigo y una derrota ante Rumanía. En el 83-84, sin embargo, Italia se coloca tercera por diferencia de puntos con Rumanía (con tres victorias y dos derrotas cada una).

Aquellos años a caballo entre los años 70 y 80 fue uno de los mejores períodos, en cuanto a resultados y crecimiento a nivel internacional, del primer medio siglo de vida de la selección italiana: el culmen de tales progresos fue el primer partido oficial contra una selección de la IRB: en Rovigo, en el Stadio Mario Battaglini, el 22 de octubre de 1983, Australia sale al campo para enfrentarse a los Azzurri. El partido terminó 29-7 a favor de los " Wallabies",[33]

La era de La Copa del Mundo

El 22 de marzo de 1985 en París, la IRB, para contrarrestar el riesgo, fomentado por un productor televisivo australiano, del nacimiento de una competición internacional profesional paralela a la actividad oficial amateur,[34] ) intensificó su actividad internacional de alto nivel: ahora que la existencia de una competición oficial de nivel mundial constituía una fecha ineludible para todos, tanto para las selecciones de la IRB (las cuatro británicas, Australia, Nueva Zelanda y Francia, que había entrado en 1978) como para aquellas que aspiraban a entrar. Italia misma estaba en ese momento en trámites de adherirse a la IRB, organismo en el que fue admitida oficialmente en 1987 y, desde 1991, también con derecho a voto.

La organización de la primera edición, programada para 1987, fue asignada conjuntamente a Australia y Nueva Zelanda, por otro lado, las dos federaciones más interesadas en su creación.


Tras la votación de París fueron los ingleses los primeros en organizar un partido contra los Azzurri, pero por ahora no era un "Test Match": 29 años después Italia volvía al prestigioso estadio de Twickenham, pero perdería 9-21 contra Inglaterra B; poco después, en junio, tienen lugar dos "test" contra Zimbabue con otras tantas victorias, 25-6 en Bulawayo y 12-10 una semana más tarde en Harare.[36]

El 10 de mayo de 1986, en Roma, Italia devolvió el partido a los ingleses, aunque tampoco con valor de "Test Match". Sin embargo, el resultado si que fue relevante, un empate 15-15 que todavía perdura como el mejor partido contra Inglaterra. En el 1 de junio siguiente, de gira por Brisbane para devolver la visita de los australianos, Italia perderá con los " Wallabies" 18-39. En los 12 meses siguientes éste sería el último "Test Match" de alto nivel, puesto que, en lo que llegaba la Copa del Mundo, había que concentrarse en el Trofeo FIRA.

El 22 de mayo de 1987 es una fecha histórica para el rugby y también para Italia: se trata del día de la inauguración de la primera Copa del Mundo de Rugby, y allí estaba la selección azzurra, dirigida desde el banquillo por Marco Bollesan, enfrentándose en Auckland contra el equipo local neozelandés, algo impensable hasta entonces: como era de esperar, los "All Blacks" ganaron, y ampliamente, imponiéndose 70-6;[37] si bien el rugby italiano estaba en crecimiento, la diferencia con las mejores selecciones del mundo era todavía grande, y los detalles del resultado sirven para mostrar la diferencia de las prestaciones: contra el golpe de castigo y el " drop" marcados por los italianos, los "All Blacks" anotaron 12 ensayos (que por entonces valían 4 puntos cada uno), de los cuales 8 fueron transformados, y dos golpes de castigo.


Italia confió buena parte de las posibilidades de clasificarse para cuartos, tras la derrota 16-25 contra Argentina que se produjo tras un partido parejo en cuanto al juego a la mano (dos ensayos, uno de ellos transformado en cada parte) pero en el que los los sudamericanos fueron superiores en el juego al pie (cinco golpes de castigo contra dos italianos),[29] pero, por de la diferencia de ensayos desfavorable respecto a los oceánicos, fue esta última la que se clasificaría a expensas de Italia y Argentina.

Bollesan dejó el banquillo a finales de 1988 y fue sustituido por Loreto Cucchiarelli, que sólo duró siete partidos, pero caracterizados por tres "Test Match" importantes: una derrota contra Australia en Roma el 3 de diciembre,[28] ).

Otra demostración más del crecimiento del rugby italiano y del respeto adquirido en el ámbito internacional, fue la llamada de los Barbarians, el prestigioso club inglés de seleccionados, al primer italiano: Stefano Bettarello que, en las giras de navidad de 1987 y 1988, fue alineado 4 veces, marcando 43 puntos. Durante 9 años, Bettarello permanece como el único italiano invitado para formar parte del club blanquinegro.

Desde aquel momento la actividad internacional llevada a cabo por Italia, al igual que el resto de las federaciones, se remodeló en función de la frecuencia cada cuatro años de la Copa del Mundo y, desde el punto de vista técnico, de la necesidad de intensificar los enfrentamientos contra los equipos más representativos de la International Rugby Board. A la Copa del Mundo de 1991 que tuvo lugar en Inglaterra, acudió una Italia, dirigida por el francés Bertrand Fourcade, que se enfrentó en la primera fase con Estados Unidos, Inglaterra (siendo el primer "Test Match" oficial entre ambos) y Nueva Zelanda; venció el primer partido 30-9,[37]

Georges Coste y la conquista de Europa

Tras Fourcade, le llegó el turno a otro francés, Georges Coste, que se propone seguir por el mismo camino impuesto por su predecesor, sobre todo en lo que se refería al juego de los tres cuartos, que todavía no habían alcanzado el nivel de la delantera. Con el nuevo técnico se cosecharon inicialmente cuatro victorias, todas en el Trofeo FIRA 1992/94, entre ellas una de gran prestigio: el 11 de noviembre de 1993, en Treviso, derrotaron 16-9 a Francia. Aunque no fuera un verdadero test match, la señal fue muy positiva, porque aunque no ganaran el campeonato, lo terminaron empatados a puntos con los franceses, si bien éstos tenía una mejor diferencia de puntos. En el verano de 1994 el equipo comienza una gira por Australia: dos derrotas que, sin embargo, señalaron un gran paso adelante puesto que fueron con marcadores ajustados ante la gran entidad del adversario; la primera fue en Brisbane 20-23 con dos ensayos a uno para los "Wallabies" y la segunda en Melbourne 7-20 con un ensayo para cada equipo, pero cinco golpes de castigo para los australianos frente a dos para los Azzurri.[4]

Los progresos conseguidos al disputar estos partidos de alto nivel fueron evidentes: en Treviso, el 6 de mayo de 1995, Italia derrota por primera vez en un "Test Match" a una selección histórica británica, Irlanda, 22-12.[42]

A finales de 1995 Italia se había encontrado al menos en una ocasión con todos los equipos del Tres Naciones (sin conseguir victorias) y cuatro del Cinco Naciones, con una victoria. Sólo Escocia todavía no se había enfrentado oficialmente a los Azzurri, aunque posteriormente sería derrotada en Rieti a comienzos de 1996 en un partido no considerado "Test Match" porque el equipo británico se presentó con el "equipo B". El primer "Test Match" de 1996 fue en Cardiff: los galeses ganaban al descanso por 28-3, pero un parcial italiano de 23-3 en veinticinco minutos del segundo tiempo llevó al marcador final de 31-26, resultado que constituyó le base para iniciar a hablar seriamente de la admisión en el Cinco Naciones, algo impensable aunque fuera cinco años antes.[43]

Icono
Final del Trofeo FIRA 1997

Grenoble, Stadio Lesdiguières, 22 de marzo 1997

FRANCIA - ITALIA 32-40

Anotadores: 5’ Francescato (tr. Dominguez); 14’ ensayo técnico Francia (tr. Aucagne), 17’, 30’, 62’ y 68’ Dominguez g.c.; 20’, 24’ Aucagne g.c.; 34’ Gardner (tr. Dominguez); 52’ y 82’ Bondouy (2 tr. Aucagne); 56’ Croci (tr. Dominguez); 74’ Vaccari (tr. Dominguez); 79’ Sadourny

FRANCIA: Sadourny, Ougier, Delaigue, Bondouy, Saint-André, Aucagne, Accoceberry, Costes, Pelous, Benetton, Miorin ( Betsen), Merle, Tournaire, Dal Maso ( Ibañez), de Rougemont.
Seleccionador: Jean-Claude Skrela.

ITALIA: Pértile; Vaccari, Bordon, I. Francescato (24’ Mazzariol), Marcello Cuttitta; Domínguez, Troncon (39’ y 42’ Guidi); Gardner, Giovanelli, Sgorlon; Cristofoletto, Croci; Properzi, Orlandi, Massimo Cuttitta.
Seleccionador: Georges Coste.

Árbitro: Bandera de Irlanda McHugh

1996 fue un año importante para el rugby mundial: la IRB abre en agosto el camino hacia el profesionalismo de un deporte que, hasta entonces, estaba bajo sospecha con algunos "premios" a los jugadores y otras formas más o menos ocultas de pago; la FIRA deja de ser la asociación alternativa a la IRB para convertirse en la filial europea, y del mismo modo todas la organizaciones continentales; Giancarlo Dondi fue elegido presidente de la federación italiana y como primer paso para relanzar el lugar del rugby italiano y de la selección, comenzó a poner sobre la mesa en sedes internacionales la idea de la presencia permanente de Italia en un torneo de alto nivel, en especial el Cinco Naciones.[44] Para reforzar su posición internacional, los resultados que se consiguieron a lo largo del año: a la cabeza el conseguir todos los puntos en el Trofeo FIRA 1995/1997, competición que los Azzurri habían estado más cerca de conseguir, hasta el punto de que la federación se comporta como los franceses y enviaron el equipo de promesas a derrotar a Polonia, puesto que Italia (como Francia, que por entonces todavía se encontraba inmersa en el Cinco Naciones y en el Trofeo FIRA), orientada a los grandes torneos como la Copa Mundial de Rugby, necesitaba enfrentarse a los equipos más habituados a competir al más alto nivel.

Una vez acabada la formalidad del Trofeo FIRA (con la victoria 64-3 contra Portugal[3] recibido por parte de Escocia, completando así el grupo de rivales de alto nivel a los que se había enfrentado la selección italiana en, por lo menos, un "Test Match".

1997 fue el año en el que Italia comienza la cosecha de todo aquello sembrado en los diez años anteriores: en el primer "Test Match" de la temporada, el 4 de enero, los Azzurri derrotaron en Lansdowne Road en Dublín a Irlanda 37-29,[38] resultado que describe sólo en parte el devenir del partido: Italia consigue cuatro ensayos frente a uno sólo de los irlandeses, que redujeron la diferencia gracias a ocho golpes de castigo. El héroe del partido fue Diego Domínguez, autor de 22 puntos (un ensayo, cuatro transformaciones y tres golpes de castigo); los otros encargados de anotar los ensayos fueron Paolo Vaccari (2) y Massimo Cuttitta (1).

Es entonces cuando llega el día de la final del Trofeo FIRA entre Italia y Francia, que habían ganado todos los partidos de sus respectivos grupos, incluso en ocasiones llevando a equipos menores tanto Francia como Italia. El entrenador de Francia era Jean-Claude Skrela, ayudado por el ex-director técnico de la selección italiana Pierre Villepreux. El presidente de la Federación Francesa, Bernard Lapasset, por una promesa hecha tiempo atrás a Giancarlo Dondi, convoca para el partido a la selección mejor, la que acababa de ganar el Cinco Naciones de 1997 con el " Grand Slam", con lo que lo reconoce como "Test Match" oficial.[45] Teniendo en cuenta la alternancia de las sedes, ese año el partido tiene lugar en casa de los franceses: tras haber jugado en Auckland, en Brisbane y en Melbourne, en el Arms Park de Cardiff, en Murrayfield en Edimburgo, en Lansdowne Road y por último en Twickenham, Italia sería todavía alejada del Parque de los Príncipes de París, donde Francia disputaba sus partidos del Cinco Naciones. La sede elegida sería el Estadio Lesdiguières de Grenoble.

El 22 de marzo de 1997 se produce el último acto del Trofeo FIRA, e Italia, contra todo pronóstico, se impone 40-32,[46]

Tras el éxito de el Trofeo FIRA, también tuvieron en cuenta a los jugadores italianos a nivel internacional: Massimo Cuttitta, diez años después del precursor Bettarello, fue llamado por los Barbarians; aunque ya el año anterior dos azzurri habían sido invitados por el prestigioso club inglés, Julian Gardner y Mark Giacheri, eran casos especiales ya que el primero era nacionalizado y el segundo oriundo australiano. Junto a Cuttitta también fueron llamados Diego Domínguez, Alessandro Troncon y Paolo Vaccari; y el año siguiente fue el turno de su hermano gemelo, Marcello Cuttitta, además de Luca Martin y Massimo Giovanelli. También los clubs de varios campeonatos extranjeros pusieron sus ojos sobre jugadores italianos. Si bien es verdad que desde los años 50 había italianos enrolados en equipos franceses ( Mario Battaglini en el Toulon, Francesco Zani en el Agen y Sergio Lanfranchi en el Grenoble durante 15 años, entre 1946 y 1961, e Isidoro Quaglio en el Bourgoin-Jailleu durante una temporada), la rareza de los casos era casi la excepción de un rugby limitado y no dado a las exportaciones.[47] Sin embargo, centrándonos en el propio 1997, Diego Domínguez dejó el Amatori Milano para irse al Stade Français hasta el final de su carrera; Massimo Cuttitta fue contratado por los Harlequins; Cristian Stoica y poco después Massimo Giovanelli por el Narbona y Orazio Arancio y Stefano Bordon se fueron al Toulon.

En los partidos de finales de 1997 y principios de 1998, Italia pierde en Bolonia 31-62 contra Suráfrica,[3]

Y entre estas dos importantes victorias, tuvo lugar la decisión más importante para el rugby italiano: el consejo del Cinco Naciones, reunido en París el 16 de enero de 1998, decide incluir a Italia en el torneo a partir del año 2000, convirtiéndose así en el Torneo de las Seis Naciones.

Hacia el Seis Naciones

Todavía quedaban dos años para el Seis Naciones de 2000, y había que clasificarse para el Mundial del 99: en noviembre de 1998 Italia fue incluida en Huddersfield en un grupo clasificatorio de tres equipos, con Holanda y con los ingleses como locales, bastando ser segundo para clasificarse; tras la más que previsible victoria frente a los holandeses (67-7[37] que no supuso igualar la derrota de pocos meses antes ante Suráfrica, por un golpe de castigo de Diego Domínguez.

Italia en primer nivel y la era del Seis Naciones

La entrada de Italia en el Seis Naciones coincide también con una profunda restructuración del rugby europeo: la FIRA cambió de nombre a FIRA-AER ( Asociación Europea de Rugby); Italia y Francia abandonan definitivamente el torneo continental, que pasa a denominarse a partir del 2000 European Nations Cup, quedando reservado para los equipos de menor nivel, oficializando así la subida de Italia entre los seis mejores países europeos.

Tras el Mundial, también Mascioletti dejó el banquillo azzurro, que fue ocupado por el ex-internacional neozelandés Brad Johnstone.[3] y así consigue evitar la " Cuchara de madera" en el año del debut (algo que le sucedió a Francia en 1910). Después de aquella victoria inicial, siguieron 14 derrotas consecutivas, los cuatro partidos restantes de ese año 2000 y las ediciones de 2001 y 2002 en blanco.

No obstante, los intentos de Johnstone, que heredaba un equipo nacido de la tradición rugbística francesa,[55]

En lo que restaba de 2002, Kirwan llevó adelante al equipo con buenos resultados en la clasificación para el Mundial 2003 de Australia (victorias ante España 50-3 y Rumanía[31] en el Stadio Luigi Ferraris de Génova.

En el Seis Naciones 2003 Italia consigue su segunda victoria en el torneo, en Roma contra Gales (30-22[4] y para los italianos se esfumó otra vez el objetivo de pasar de ronda, aunque eso sí, ya se veía como un objetivo menos impensable que en ediciones anteriores.

Aunque en el Seis Naciones 2004 Italia volvió a evitar la " Cuchara de madera", que fue a parar a Escocia, que cayó derrotada por los italianos en la tercera jornada, en el resto de la temporada los Azzurri realizaron sólo "Test Match" de medio-bajo nivel (derrota ante Rumanía, victoria frente Japón, Canadá y Estados Unidos) y otro partido sellado con una derrota ante Nueva Zelanda 10-59[37] en el Stadio Flaminio.

Inicio de partido del Escocia - Italia en Murrayfield, Seis Naciones 2007

La " Cuchara de madera" en el Seis Naciones 2005 costó el cargo de director técnico a Kirwan, que, en abril, fue sustituido por el francés Pierre Berbizier, antiguo medio scrum internacional.[59]

El resto de 2005 fue intenso en lo que se refiere a "Test Match": 6, de los cuales 3 contra Argentina, dos en la temporada veraniega en Sudamérica (derrota en Salta 21-35 y victoria en Córdoba 30-29, primera que conseguían los italianos en terreno de los "Pumas"[29] en Monza).

El Seis Naciones 2006 ve de nuevo a Italia en el último lugar, pero por primera vez los italianos empatan un partido del torneo y, lo que es estadísticamente más notable, lo hizo fuera de casa, en Cardiff contra Gales (18-18[28] ). El resto de partidos se contaron por victorias ante Japón, Portugal, Rusia y Canadá.

El XV de Pierre Berbizier comenzó a recoger los frutos del largo trabajo durante el Seis Naciones 2007: dura derrota en el debut ante Francia 3-39,[61]

En la siguiente jornada Italia consigue la primera victoria a domicilio en su breve historia en el Seis Naciones: en Murrayfield, en Edimburgo, a los 6 minutos de juego ya ganaban 21-0, gracias a tres ensayos de Mauro Bergamasco a los 19 segundos de partido, de Andrea Scanavacca a los 3 minutos y de Kaine Robertson a los 6, todos transformados por el propio Scanavacca, autor en el partido de otros 9 puntos en golpes de castigo. El resultado final fue 37-17 tras un ensayo casi al final de Alessandro Troncon, trasformado por Scanavacca (jugador del partido con 22 puntos). A la salida del equipo del campo, éste le tributó un largo aplauso.[62]

Una fase del Escocia - Italia 18-16 en el Mundial 2007

Pero los italianos no se quedarón ahí. Dos semanas más tarde, en la cuarta jornada del torneo, recibían en casa a Gales y, al final de un partido muy peleado siempre liderado por el equipo británico hasta pocos minutos del final, Mauro Bergamasco consiguió el ensayo que significaba la remontada: 23-20 y segunda victoria consecutiva en el Seis Naciones.[63] Era llamativo que, con una jornada por jugarse, Italia tenía posibilidades, desde el punto de vista matemático, de ganar el torneo: de hecho en aquel momento la clasificación estaba liderada por Francia (vencedores del torneo a la postre), Inglaterra y Irlanda con 6 puntos, seguidos por Italia con 4, que en el último partido recibía en el Stadio Flaminio a los irlandeses, que de todas formas ganaron el partido. De todos modo, la victoria final del Seis Naciones 2007 estuvo en las manos de los Azzurri, que perdieron 24-51 dejando la diferencia de puntos de los irlandeses en +65 respecto a los +69 de los franceses (que habían ganado 46-19 a Escocia).

El equipo que fue a Francia a disputar el Mundial de 2007 tenía fundadas esperanzas de alcanzar los cuartos de final, objetivo principal de los italianos que nunca antes se había conseguido: el grupo de cinco en que quedó encuadrado el equipo estaba formado por Nueva Zelanda, Rumanía, Portugal y Escocia: en la práctica quedaba un puesto, descontando el primer puesto para los "All Blacks", que tendrían que disputarse Escocia e Italia. El debut en Marsella contra los neozelandeses fue duro, con la derrota 14-76,[65]

Hacia el Mundial del 2011

Una fase del "Test Match" Italia - Nueva Zelanda en Padua, 8 de noviembre de 2008

Para los cuatro años que faltaban para el Mundial de 2011 de Nueva Zelanda, la Federación Italiana de Rugby puso en el cargo de director técnico el 1 de noviembre de 2007 al ex-jugador surafricano Nick Mallett,[68] La diferencia de sólo 4 puntos representó el mejor resultado contra los ingleses, que siempre han salido ganadores en todos los enfrentamientos.

En aquel punto, después de dos partidos, Mallett había puesto en práctica el programa que había anunciado a la federación en el momento de asumir el cargo: dar un hueco a los jóvenes jugadores italianos criados en las canteras nacionales. Así se puede entender la utilización desde el principio al fin del partido contra Gales de dos jugadores del Benetton Treviso, el apertura Andrea Marcato, prácticamente su segundo debut con la selección, puesto que el único partido disputado fue en 2006, y el wing Alberto Sgarbi, que había debutado en el anterior partido contra los ingleses sustituyendo a un compañero.[71] ) que aunque no sirvió para evitar la última plaza, si que valió para no cosechar la cuarta " Cuchara de madera" tras las de 2001, 2002 y 2005.

Una fase del partido Italia - Gales, Seis Naciones 2009

En el resto del 2008 Italia hizo una mini-gira por el Hemisferio Sur con dos "Test Match", el primero contra Suráfrica el 21 de junio en Ciudad del Cabo (con derrota 0-26 considerada satisfactoria visto el carácter y la intensidad defensiva, mientras que en el bando contrario se vieron grandes críticas a los Campeones del Mundo, tanto en prensa italiana como surafricana[74]

En noviembre se jugaron tres "Test Match", el 8 en Padua contra Australia (derrota 20-30 en los últimos minutos tras llegar a estar Italia empatada 20-20),[77] ).

Tras estos partidos Italia, que en junio había conseguido ascender a la 10ª posición del ranking IRB, volvió a caer al 11º puesto con el que había comenzado el año.

Si el final del 2008, con tres derrotas en las giras de otoño, no fue muy alentador, el 2009 se convirtió en un año para olvidar. El primer partido sería el inaugural del Seis Naciones 2009 el 7 de febrero en Twickenham ante Ingalterra: Italia sufriría una derrota humillante, no tanto en el resultado (36-11) como en la sensación que el The Times refleja como "La peor Italia desde su entrada en el Seis Naciones en 2000".[83]

Aspecto de la grada de San Siro durante el Italia - Nueva Zelanda del 14 de noviembre de 2009

El mes de junio, durante la gira veraniega en tierras australianas y neozelandesas, los Azzurri cosechan tres derrotas: el 13, en Canberra, por 31-8 y el 20 en Melbourne 34-12,[37] contra los All Blacks.

Las giras de otoño de los equipos del Hemisferio Sur comenzaron de manera espectacular para Italia: el 14 de noviembre, con Nueva Zelanda como contrincante, se consigue un hito para el rugby italiano, llenar con 80.018 aficionados el Estadio de San Siro de Milán (en este caso el resultado es lo de menos, con la trabajada victoria All Black por 6-20).[86]

2010 comenzaba con la ausencia del capitán Parisse lesionado de gravedad y con el primer partido del Seis Naciones frente a los campeones del año anterior, Irlanda. El partido disputado el 6 de febrero en Croke Park, Dublín, no tuvo mucha historia: victoria cómoda de los irlandeses 29-11.[89]

Los dos partidos restantes del torneo tuvieron un desarrollo y resultado similares ante Francia, el 14 de marzo en París, y Gales, el 20 de marzo en Cardiff: Italia dominada de principio a fin y reacción en los minutos finales para maquillar un poco el resultado (46-20[91] respectivamente).

En el mes de junio, Italia viajó a Sudáfrica para enfrentarse en dos ocasiones con los Springboks. El primer partido se jugó el 19 de junio en el Puma Stadium de Witbank: derrota por 29-13, la menor derrota de la historia contra los Sudafricanos, con un ensayo de Sergio Parisse el día de su reaparición y dos golpes de castigo de Mirco Bergamasco;[93]

Las giras otoñales de noviembre trajeron un panorama similar a las de otros años: dos derrotas ante equipos netamente superiores (22-16 el 13 de noviembre ante los Pumas[94]

2011 - presente

Aficionados italianos de camino a ver a Italia jugar contra Escocia en Murrayfield en el Torneo de las Seis Naciones, 2013

Italia terminó el Seis Naciones de 2011 con un récord de 1–4. En el primer partido del torneo, fue derrotada por Irlanda 11–13 en casa, marcando Irlanda un drop a menos de dos minutos del final. Los Azzurri consiguieron una victoria en casa 22–21 frente a la que entonces era campeona del torneo, Francia, obteniendo así el primer triunfo de Italia en un partido del Seis Naciones.[95] Cuando sonó el pitido final, un comentarista inglés declaró que era la mayor victoria de la historia del rugby italiano hasta la fecha.

En la Copa Mundial de Rugby de 2011 celebrada en Nueva Zelanda, no pasó de la fase de grupos, dos dos victorias y dos derrotas; pero quedó automáticamente clasificada para el siguiente mundial, en Inglaterra.

Italia finalizó el Seis Naciones de 2012 en quinto lugar con un récord de 1–4, tras una victoria 13–6 sobre Escocia ante más de 7.000 aficionados en el Stadio Olimpico de Roma. La derrota de Italia 15–19 frente a Inglaterra fue el margen más estrecho de la historia de los enfrentamientos entre estas dos selecciones.[97]

Italia consiguió su segunda victoria en el Seis Naciones sobre Francia cuando los derrotaron 23-18 en su primer partido del Seis Naciones 2013.[103]

También participó en el Seis Naciones de 2014, en el que terminó última tras perder todos los partidos; y en el de 2015 evitó la cuchara de madera al derrotar a Escocia 19 - 22 en Murrayfield.

En la Copa Mundial de Rugby de 2015, celebrada en Inglaterra, Italia quedó eliminada en la fase de grupos, pero al ser tercera de su grupo, se clasificó automáticamente para el Mundial de Japón. Tuvo dos victorias, frente a Canada y Rumanía, y dos derrotas, frente a Francia e Irlanda. Tommaso Allan fue su mayor puntuador.

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