Seguro de personas

Véase también Seguros (desambiguación).

El seguro de personas o seguro sobre las personas cubre los riesgos que puedan afectar a la existencia, integridad o salud de las personas.[1] Para que el seguro quede cubierto debe formlaizarse un contrato de seguro.

Dentro de la categoría de seguro de personas están el seguro sobre la vida o seguro de vida, el seguro contra accidentes o de accidentes, el seguro de daños, el seguro contra enfermedades o seguro de enfermedad y asistencia sanitaria o de gastos sanitarios, el seguro de decesos, el seguro de dependencia, el seguro de viajes así como cualquier otro que pudiera afectar a las personas.[2]

Seguro de vida

El seguro de vida cubre el riesgo de muerte natural o supervivencia y la incapacidad. El seguro de vida o seguro sobre la vida se considera un contrato de suma puro, es decir, que la suma asegurada se acuerda y fija entre las partes -el tomador y la empresa aseguradora- de forma libre y voluntaria.[1]

Puede ser un seguro en caso de muerte -se recibe la cantidad asegurada en caso de muerte-, o en caso de vida -la aseguradora paga al asegurado el importe del seguro, siempre que viva al vencimiento de un determinado periodo de tiempo-.

También puede convenirse el pago de una renta periódica mientras viva el asegurado, a partir de una fecha establecida de antemano.

A diferencia del derecho de daños en el que se tiene en cuenta los daños y perjuicios sufridos. Esta es la diferencia más importante entre el seguro de daños, donde la indemnización para el asegurado se fija en relación a los daños realmente causados, y el de personas, donde la prestación del asegurador se estipula por las partes de antemano y al margen de los daños causados.

El seguro de vida obliga al asegurador o empresa aseguradoraa a satisfacer al beneficiario un capital, una renta u otras prestaciones convenidas, en el caso de muerte o de supervivencia del asegurado. El seguro de vida puede contratarse sobre la vida propia o la de otra persona (un tercero) y puede ser también un seguro que cubra a una o varias personas.

Habitualmente en los seguros en caso de muerte, si en el contrato el tomador del seguro y el asegurado son distintas, es necesario el consentimiento del asegurado por escrito -según la legislación de cada país-, salvo que sea evidente su interés por la existencia de dicho seguro. Si se renuncia al seguro la entidad aseguradora cesará en la cobertura del riesgo por lo que el tomador tendrá derecho a la devolución de la prima que hubiera pagado.[3]

Seguro de vida asociado a hipoteca

Una modalidad específica del seguro de vida es cuando éste está asociado a la hipoteca (normalmente hipoteca inmobiliaria). Consiste en una póliza de seguro que cubre la deuda del préstamo hipotecario -que normalmente se suscribe en la compra de una vivienda- en caso de fallecimiento o incapacidad de la persona hipotecada. Puede no ser obligatorio pero los bancos suelen exigirlo para la concesión del préstamo.[4]