Segunda Guerra del Congo

Segunda Guerra del Congo
la Crisis de los Grandes Lagos
Segunda etapa del genocidio Congoleño
Second Congo War 2001 map vector-es.svg
Áreas controladas por cada parte en junio de 2003
Fecha 2 de agosto de 1998- 18 de julio del 2003
Lugar República Democrática del Congo
Casus belli Primera Guerra del Congo
Resultado Acuerdo de Lusaka (10 de julio de 1999):
• Alto al fuego fracasado.
• Intercambio de prisioneros entre facciones en conflicto.
• Organización del MONUC.
Acuerdos de Gbadolite (31 de diciembre de 2002)
• Cese al fuego fracasado.
Acuerdos de Sun City (19 de abril de 2002):
• No hay vencedor claro.
• Creación de un gobierno unificado de múltiples partidos, con Joseph Kabila como presidente y Jean-Pierre Bemba como primer ministro.
Consecuencias Acuerdo de Pretoria (16 de diciembre de 2002):
• Retirada de tropas extranjeras.
• Desarme de milicias hutus.
• Despliegue del MONUC.
Escaramuzas intermitentes e intervención de varios países del centro de África agravan la inestabilidad interna:
Conflicto de Ituri
Guerra de Kivu
• Conflicto de Dongo
• Insurgencia en Katanga
• Insurgencia de las ADF
Fracasado golpe de Estado del 27 de febrero de 2011
Ataques de Kinsasa del 30 de diciembre de 2013
Beligerantes
Pro-gobierno
Flag of the Democratic Republic of the Congo (1997-2003).svg República Democrática del Congo
Flag of Angola.svg Angola
Flag of Chad.svg Chad
Flag of Namibia.svg Namibia
Flag of Zimbabwe.svg Zimbabue
Flag of Libya (1977-2011).svg Libia
Anti-Uganda
Flag of Lord's Resistance Army.svg ERS
Flag of Sudan.svg Sudán
Black 30x30.png FDA (ADF)
Black 30x30.png FNRU II (UNRF II)
Black 30x30.png FNI
Anti-Ruanda
Flagge FDLR.svg FDLR
Black 30x30.png Mai-Mai
Black 30x30.png Interahamwes
Black 30x30.png RDR
Black 30x30.png ELiR (ALiR)
Black 30x30.png Otras milicias hutus
Anti-Burundi
Black 30x30.png CNDD-FDD
Black 30x30.png FLN (FROLINA)
Flag of Rwanda.svg Ruanda
Black 30x30.png RCD (RDC)
Black 30x30.png RCD-G (RDC-G)
Black 30x30.png Milicias banyamulenge
Flag of Uganda.svg Uganda
Black 30x30.png MLC
Black 30x30.png Fuerzas de Renovación
Black 30x30.png UPC
Black 30x30.png Otras milicias tutsis
Flag of Burundi.svg Burundi
Flag of UNITA.svg UNITA
(en junio de 2000 Ruanda y Uganda combatieron entre sí en territorio congoleño)
Comandantes
Flag of the Democratic Republic of the Congo (1997-2003).svg Laurent Kabila
Flag of the Democratic Republic of the Congo (1997-2003).svg Joseph Kabila
Bandera de Namibia Sam Nujoma
Bandera de Zimbabue Robert Mugabe
Bandera de Angola José dos Santos
Bandera de Chad Idriss Déby
Bandera de Libia Muamar el Gadafi
Bandera de Sudán Omar al Bashir
Black 30x30.png Gral. Joseph Padiri (Mai-Mai)[1]
Black 30x30.png Gral. Dunia Lengwama (Mai-Mai)[3]
Bandera de Ruanda Paul Kagame
Bandera de Uganda Yoweri Museveni
Bandera de Burundi Pierre Buyoya
Black 30x30.png Ernest Wamba dia Wamba (RDC)
Black 30x30.png Jean-Pierre Bemba (MLC)
Fuerzas en combate
Bandera de República Democrática del Congo RDC:
45.000-55.000 (1998-2001)[4]
100.000 (2003)[5]
Países aliados:
10.000-15.000 (1998-2001)
(Angola, Zimbabue, Chad y Namibia)[4]
En 1998:[4] 60.000 RCD, 4.000 ruandeses y 6.000 ugandeses
En 1999:[4] 50.000 RCD, 10.000-15.000 MLC, 10.000-20.000 ruandeses y desconocido número de ugandeses
En 2000:[4] 15.000-20.000 RCD, 2.500 RCD-ML, 10.000 MLC, 10.000-20.000 ruandeses y 10.000-15.000 ugandeses
En 2001:[4] 15.000-20.000 RCD, 2.500 RCD-ML, 10.000-15.000 MLC, 10.000-20.000 ruandeses y 8.000-9.000 ugandeses
En 2002: 25.000-30.000 ruandeses,[8]
(tropas presentes en territorio de la RDC)

Entre 1998 y 2005 murieron entre 3 800 000 y 4 000 000 de personas (trescientos mil son víctimas de asesinatos, dos millones y medio fallecen a causa del hambre, maltratos y enfermedades hasta 2003, se debe sumar otro millón en los dos años siguientes).[9]
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La Segunda Guerra del Congo —conocida también como Guerra Mundial Africana, Gran Guerra de África o la Guerra del coltán— fue el conflicto armado que tuvo lugar en gran parte del territorio de la República Democrática del Congo (el antiguo Zaire), con posterioridad a la Primera Guerra del Congo. Este conflicto se inició en 1998 y terminó formalmente en 2003, cuando asumió el poder un gobierno de transición bajo los términos del Acuerdo de Pretoria. Los combatientes provenían de nueve naciones (además de existir dentro del país veinte facciones armadas distintas), lo que lo convierte en el conflicto continental africano más grande del que se tenga noticia.

Provocó la muerte de aproximadamente 3,8 millones de personas, la mayoría de ellas por hambre y enfermedades prevenibles y curables. Dentro de estos graves hechos, se considera a este episodio el más álgido dentro del llamado « genocidio congoleño». Esta trágica cifra convirtió a esta guerra en el conflicto más mortífero desde la Segunda Guerra Mundial, y eso sin contar los millones de desplazados y refugiados en los países vecinos.

Pese a la paz formal alcanzada en julio de 2003 en Pretoria y al acuerdo de los intervinientes de establecer un gobierno de unidad nacional, la institucionalidad estatal sigue siendo débil y escasa en grandes sectores del país, los cuales sufren todavía brotes esporádicos de violencia. En el año 2004 se calculaba que cerca de cien personas morían diariamente como resultado de las escaramuzas ocasionales y de la falta de servicios y alimentación. La migración forzada de habitantes continúa desangrando la región en una crisis que parece no terminar, mientras que la esquiva paz aún no ha llegado a todas las regiones.

Causas del conflicto

Mobutu Sese Seko

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La turbulenta historia del territorio que ocupa la actual República Democrática del Congo tiene su origen en la colonización del territorio por parte de los belgas desde mediados del siglo XIX. La administración del rey Leopoldo II fue considerada de una brutalidad y violencia inusitada, incluso para los estándares del colonialismo de su época. Esto prosiguió en gran medida más allá de 1908, cuando el dominio privado del rey se convirtió en el Congo Belga. Producto de su extraordinaria riqueza mineral y de los lastres del colonialismo, la vida de la naciente república fue problemática desde el comienzo de la transición a la vida independiente.

La primera elección democrática efectuada en el país ( 1960) dio como resultado la elección de Patrice Lumumba, de tendencias izquierdistas. Éste fue derrocado por Mobutu Sese Seko, en un golpe apoyado por la CIA y Bélgica. Para 1965 Mobutu se había consolidado como el hombre fuerte del país, estableciendo una dictadura que duraría por muchos años. Mantuvo el apoyo de los países occidentales gracias a su apoyo en la guerra contra la influencia soviética que arreciaba en Angola. Este apoyo permitió a Mobutu obtener una fabulosa fortuna personal, mientras que el país caía en una espiral de hambre, destrucción, empobrecimiento y subdesarrollo insalvable dentro de una economía de subsistencia. Después de la disolución de la URSS a comienzos de la década de 1990, las presiones en contra de Mobutu crecieron de forma sostenida, al no ser necesario para combatir contra unos enemigos ya desaparecidos. Para contrarrestar este efecto, el dictador creó un fuerte culto a la personalidad al mismo tiempo que las agencias internacionales concluían que el país era un caso perdido. En 1991 la presión hacia el régimen se tradujo en un primer acuerdo que otorgó concesiones a los líderes de la oposición, lo cual no pudo evitar el inminente desastre. Para 1995 la crisis había debilitado el poder del dictador, y su influencia era escasa. Los salarios de la administración pública no se pagaban, la violencia era endémica y la corrupción la rutina de cada día.

El fin de la Guerra fría significó el abandono de toda el África subsahariana por las grandes potencias, dejando los países a la deriva para que enfrentaran sus problemas por sí mismos. Los conflictos internos no tardaron en destaparse, mientras los resultados que habían provocado los lastres del colonialismo y del conflicto entre los Estados Unidos y la URSS afloraban. Cuando los estadounidenses dejaron de apoyar a Mobutu, esto se convirtió en la señal esperada por sus opositores para iniciar una gran campaña que terminase con su derrocamiento y el fin de la dictadura.

El segundo ingrediente que faltaba para desencadenar una gran crisis regional lo aportó el genocidio ruandés de 1994. Producto de estos graves hechos, además de la violencia incubada en Burundi, la zona oriental del Zaire se convirtió en un refugio para millones de hutus que huían de sus tierras, intentando salvar sus vidas. La gran crisis de refugiados de la región de los Grandes Lagos dejó la zona en manos de las milicias interahamwe (formada por hutus que habían llevado a cabo buena parte del genocidio) apoyadas por elementos del anterior Ejército de Ruanda.

La Alianza de Fuerzas Democráticas para la Liberación del Congo (AFDLC) encontró entonces el apoyo de los ruandeses y ugandeses, quienes canalizaron gran cantidad de dinero y armas para que continuaran la guerra contra las fuerzas de Mobutu. Dirigidas por Laurent Désiré Kabila, estas fuerzas dieron inicio a la Primera Guerra del Congo en 1996. El gobierno de Ruanda, dirigido por una coalición de fuerzas tutsis, protestó enérgicamente contra las fuerzas hutus refugiadas en la zona, que realizaban incursiones dentro de su territorio. La salida que se buscó entonces fue armar a los banyamulengue, etnia tutsi que habitaba en Zaire. El gobierno de Mobutu Sese Seko denunció vigorosamente esta intervención, aunque su capacidad de acción en términos militares era nula, además de que su capital político era escaso.

Kabila marcha hacia Kinshasa

Abandonado por sus antiguos aliados, el régimen de Kinshasa se derrumbó fácilmente, una vez que las fuerzas de Kabila iniciaron su descenso por el río Congo.[10] Encontraron escasa resistencia y pudieron concluir su campaña en un breve plazo. Cabe también señalar que Kabila gozaba de cierto prestigio, que había incrementado con el tiempo, al haber sostenido una constante oposición a Mobutu por más de veinte años, Kabila destacaba por ser un declarado marxista, seguidor de Mao Zedong, y por haber tomado parte en la fracasada insurrección apoyada por el guerrillero argentino Che Guevara a mediados de la década de 1960.

Por su parte, el ejército del AFDLC estaba formado en gran parte por tutsis veteranos de los conflictos de la zona de los Grandes Lagos. El ejército se puso en movimiento en diciembre de 1996, con la toma de control de los pueblos mineros y fronterizos en los cuales estableció bases de apoyo. Informes de masacres y de represiones brutales cometidas por los insurrectos llegaron lentamente a Occidente. Un delegado de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas, el chileno Roberto Garretón,[11] informó que testigos presenciales hablaban de grandes masacres cometidas por los rebeldes, estableciendo una cifra aproximada de 60.000 muertos en su avance. Estos informes fueron siempre negados por el AFDLC. Las investigaciones llevadas a cabo en Goma, establecieron que la práctica de la desaparición forzada, la tortura y los asesinatos estaban a la orden del día. Garretón citó a Moese Nyarugabo, un ayudante de Mobutu, quien le señaló que estas muertes y desapariciones eran esperables en tiempo de guerra.

En marzo de 1997, las fuerzas de Kabila iniciaron una gran ofensiva bélica, al tiempo que exigían la rendición del gobierno. Se informó que el 27 del mismo mes los rebeldes ocupaban la ciudad de Kasenga, pese a ser este hecho desmentido por Mobutu. Bajo los auspicios de varios países y organizaciones, se hicieron a finales de marzo varias tentativas de llegar a un acuerdo. El 2 de abril fue designado un nuevo primer ministro, Etienne Tshisekedi, antiguo opositor de Mobutu. Estos cambios fueron despreciados por Kabila por considerarlos superficiales, además de advertirle a Tshisekedi que si aceptaba el cargo no podría formar parte de un eventual nuevo gobierno.

Los constantes avances del AFDLC a lo largo del río llegaron a su punto culminante cuando en mayo se encontraron a las puertas de Kinshasa. El 16 de ese mes, el ejército multinacional dirigido por Kabila tomó el control del aeropuerto de Lubumbashi, una vez fracasadas las negociaciones. El dictador huyó ese mismo día, proclamándose Kabila presidente. En ese mismo momento comenzaron grandes purgas, además del intento de Kabila de reorganizar el país.

El apoyo indeseado

La frontera entre la República Democrática del Congo con Ruanda y Burundi.

Cuando en mayo de 1997 Kabila tomó el control de la capital, se enfrentó con gravísimos problemas para gobernar la nueva “ República Democrática del Congo” (RDC). Fuera de los conflictos entre sus propios partidarios locales y una exorbitante deuda externa, sus colaboradores extranjeros decidieron no abandonar el país cuando se les solicitó. La presencia de una gran cantidad de ruandeses en la capital mostraba a Kabila como una marioneta de los regímenes externos ante los mismos congoleses.

La creciente tensión se agravó cuando, el 14 de julio de 1998, Kabila se deshizo de su comandante militar, el ruandés James Kabare, remplazándolo por uno nacional. El aparente control que parecía tener Kabila sobre su base política congolesa le daba la fuerza para intentar poner distancia en su compleja relación con los países que le llevaron al poder. Pese a que la jugada enfrió su relación con Kigali, intentó mejorarla nombrando a Kabare asistente militar de su sucesor. Sin embargo, dos semanas después Kabila abandonó la diplomacia, agradeciendo a Ruanda su ayuda y ordenando a esas tropas, además de las de Uganda, abandonar con la mayor brevedad el país. En menos de 24 horas todos los colaboradores militares ruandeses fueron despachados a casa sin ningún tipo de ceremonia. Esto provocó una gran inquietud entre los grupos que se veían abandonados por la partida de los extranjeros, principalmente los banyamulengues del este del Congo. Las tensiones de este último grupo con las naciones vecinas había sido una de las causas de la primera guerra del Congo. Fuera de esto habían sido utilizados por los ruandeses para entrar al país, y poco tiempo después se vieron envueltos nuevamente en un conflicto armado.

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