Santa Cruz de la Sierra

Santa Cruz de la Sierra
Ciudad

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Bandera
Escudo de Santa Cruz de la Sierra.jpg
Escudo
Lema: Siempre libres cruceños seamos
Santa Cruz de la Sierra ubicada en Bolivia
Santa Cruz de la Sierra
Santa Cruz de la Sierra
Localización de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia
Coordenadas 17°47′21″S 63°11′51″O / -17.789166666667, 17°47′21″S 63°11′51″O / -63.1975
Idioma oficial Español, Guaraní y varias lenguas.
Entidad Ciudad
 • País Bolivia
 • Departamento Flag of Santa Cruz.svg  Santa Cruz
 • Provincia Andrés Ibáñez
 • Área metropolitana Santa Cruz de la Sierra
 • Municipio Bolivia Santa Cruz de la Sierra
Alcalde Percy Fernández Áñez
Eventos históricos  
 • Fundación 26 de febrero de 1561 ( Ñuflo de Chaves)
Superficie  
 • Total 535 km²[1]
Altitud  
 • Media 416 m s. n. m.
Población (2016)  
 • Total 1,453,549 hab.
 • Densidad 3.571,3 hab/km²
Gentilicio Cruceño, ña
IDH 0.781 - Alto
Huso horario UTC−4
Prefijo telefónico +591 (3)
Fiestas mayores 24 de septiembre (Celebración del grito libertario de 1810)
Sitio web oficial
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Santa Cruz de la Sierra es la capital del Departamento de Santa Cruz, Bolivia. Está situada al este del país, a orillas del río Piraí. Su población es de 1.453.549 habitantes, que unidos a los de su área metropolitana (municipios de Cotoca, Porongo, Warnes, La Guardia, y El Torno)[3] , y es la ciudad más poblada del país desde que El Alto se segregó de La Paz para ser una ciudad independiente de ésta.

En los últimos años, la urbe cruceña se erigió como puerta de Bolivia al mundo, siendo sede de eventos internacionales como: la Cumbre Iberoamericana y la Cumbre del G77.

Historia

Época prehispánica

El espacio geográfico actual de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra era conocido por el nombre de Las Llanuras del Grigotá por el pueblo Chané, una etnia de origen Arawak que inmigró desde el Mar Caribe desde hace 2500 años ocupando los llanos del oriente boliviano. Los chané llamaban Grigotá a sus reyes. A partir del siglo XVI, la zona fue conquistada por bandas guaraníes que emigraban desde sudeste, actualmente tierras del Paraguay y Brasil. La causa de este éxodo, realizado en varios tiempos, se debe a la búsqueda de la legendaria Tierra Sin Mal.

El Chiriguanae o Chiriguaná surge por el mestizaje chané-guaraní, que ha sido interpretado como "el que tiene esposa chané". Los chiriguanos fueron temidos tanto por las etnias nativas como por la resistencia hacia los colonos españoles, siendo el único grupo indígena al cual la monarquía española declaró oficialmente la guerra bajo el gobierno del Virrey Don Francisco de Toledo en 1573.[4]

Época colonial

Gobernaciones del Paraguay y del Río de la Plata con las regiones adyacentes de Tucumán y Santa Cruz de la Sierra (Año 1600).

Santa Cruz de la Sierra fue fundada el 26 de febrero de 1561 por el capitán español Ñuflo de Chaves tras una expedición integrada por 158 españoles que partieron desde Asunción. La nueva población fue bautizada con el nombre de Santa Cruz de la Sierra en honor a la ciudad natal ( Extremadura) del fundador. La fundación se realizó a orillas del arroyo Sutó, en la serranía de Chiquitos, como una avanzada al este de los territorios ocupados por España, próxima a donde hoy se asienta San José de Chiquitos. Actualmente el lugar es conocido como Santa Cruz la Vieja, área protegida donde se realizan varios proyectos de investigación arqueológica.

La ciudad tuvo tres traslados[ cita requerida]; cuando Chaves preparaba una expedición para llegar a territorios de los Moxos, fue encontrado muerto en el mes de septiembre de 1568 por un cacique de la parcialidad de los "avá" o guaraníes llamada itatín.

Por avatareses históricos, después de muchas penurias, los pobladores de la primigenia ciudad, en 1590 se trasladaron a otra localidad en lo que es ahora el Santuario de Cotoca en manos del Capitán Lorenzo Suárez de Figueroa[ cita requerida]. En 1591, la mayor parte de la gente llegada de la Chiquitanía siguió su viaje hasta San Lorenzo Real de la Frontera, donde se asentaron definitivamente, manteniendo el nombre de la ciudad natal: Santa Cruz de la Sierra. Una pequeña parte de la gente se quedó en la población de Cotoca durante el traslado.

San Lorenzo Real de la Frontera fue fundada por el capitán español, Gonzalo Solíz de Holguín en territorios de los Llanos del Grigotá el 21 de mayo de 1595. Santa Cruz de la Sierra, en el lugar de su primera fundación (en la Chiquitanía), tuvo una existencia de 43 años. Cuando los pobladores fueron trasladados por disposición de la Real Audiencia de Charcas a San Lorenzo Real de la Frontera[ cita requerida], antes de llegar se resistieron y se establecieron en lo que ahora es Cotoca. Después de 17 años de vivir en Cotoca, parte de su gente aceptó a los padres jesuitas, y a la propuesta del entonces Gobernador Don Nuño de la Cueva de trasladarse al lugar donde hoy es la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Santa Cruz fue principalmente la región donde se crearon mayores asentamientos jesuitas, misiones o reducciones indígenas. Puesto que en los alrededores aún existía una gran cantidad de pueblos indígenas (muchos de ellos defendidos del avance Español), la labor misionera de los jesuitas llegó a su cúspide con la catequización del total de estos pueblos y la edificación de conjuntos misionales que hasta hoy perduran, siendo nombrados por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad, tanto que en Bolivia se constituyó el principal asentamiento de las Misiones Jesuíticas del Nuevo Mundo.[5]

Independencia

Ignacio Warnes, uno de los próceres de la independencia cruceña.

Ya para el siglo XIX, en una América que se encuentra totalmente convulsionada a causa de la pérdida de la unidad doctrinal, Antonio Vicente Seoane, junto con José Manuel Lemoine, convencen al Coronel Antonio Suárez (el 24 de septiembre de 1810) para unirse a la causa revolucionaria y amotinarse a las milicias a su mando. Los ciudadanos se reunieron en un cabildo abierto para decidir la destitución de las autoridades españolas y la constitución de una junta de gobierno. Así Santa Cruz de la Sierra decide dejar de ser parte del dominio español para ser otra cosa que se irá configurando en los siguientes 15 años. En estos sucesos destacaron de manera especial las figuras de Ignacio Warnes y José Manuel Baca (conocido también como Cañoto).

El 9 de febrero de 1825 se promulgó un decreto que mandó convocar a todas las provincias de Charcas a una asamblea constituyente. De acuerdo al decreto, Santa Cruz de la Sierra eligió a Antonio Vicente Seoane y a Vicente Caballero como representantes para asistir a la asamblea constituyente de la Audiencia de Charcas, que daría nacimiento a la República de Bolivia. Por diversas circunstancias, los representantes de Santa Cruz no llegaron a tiempo a las deliberaciones, pero sí para la firma del acta de la independencia el 6 de agosto de 1825.

El advenimiento de la República cambió el estatus político-administrativo de la región, pasando a constituirse como departamento de Santa Cruz, convirtiéndose en uno de los cinco departamentos fundadores de Bolivia, a la vez que Santa Cruz de la Sierra sería designada capital de dicho departamento.

Siglo XX

Algunos analistas como Pinto Mosqueira consideran en este siglo varias corrientes políticas. (Guillermo Pinto Mosqueira. Evolución del pensamiento político cruceño, 2009) La primera la denomina ‘integracionista’, con algunas ideas de tinte nacionalista. Esta línea se refleja en el contenido del Memorándum de 1904, presentada por la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz al Congreso de Bolivia, que en una de sus partes decía: “Pedimos ferrocarril, porque tenemos derecho a pedirlo, no para beneficio del Oriente, sino para el bienestar general de la República; porque nuestra conciencia y buena fe nos obliga a demostrar la verdad, descorriendo el velo provincialista que cubre los ojos de nuestros compatriotas del Occidente”. En resumen, el Memorándum de 1904 debe entenderse como un ‘proyecto geopolítico de desarrollo nacional’, quizás el primero desde el nacimiento de la República, que busca integrar el territorio nacional desde el río Paraguay o el Pilcomayo hasta las cuencas del Amazonas y el Ande, con el propósito de salvar a Bolivia de su enclaustramiento (Memorándum 2003. Boletín de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz. Nº 55. 2003: 58).

En esta línea, un hecho muy singular a destacar fue la creación de los partidos regionalista y orientalista. Como antecedente, recordemos que los Tratados de paz con Brasil en 1903 y con Chile en 1904, otorgaban parte del dinero que los liberales usaron para construir ferrocarriles que vinculen al mundo andino con sí mismo y modernicen las ciudades. Estas líneas férreas no llegaron al Oriente. Los cruceños veían en la construcción del ferrocarril que los vincule con el Occidente la salida de la pobreza y de la continua crisis económica. Como cada vez se posponía la construcción del ramal Cochabamba - Santa Cruz, en 1920 el nuevo presidente Bautista Saavedra propone la construcción de un camino carretero en vez de ferrocarriles. Esto fue determinante para que se formaran estos dos partidos políticos cruceños, el ‘Orientalista’ y el ‘Regionalista’, facciones locales del liberal y del republicano. En sus propuestas, que eran nacionales e integracionistas, exigían la construcción de una vía férreal y la inclusión del Oriente en las políticas nacionales (Paula Peña Hasbún. La construcción de la identidad cruceña. Le Monde diplomatique. Número 13. Octubre 2003). La consigna era ‘ferrocarril o nada’.

Otra corriente Gustavo Pinto la denomina ‘integracionista y asimilacionista’, por identificarse plenamente con el nacionalismo andino-estatal boliviano. Se expresa según este autor, en libros de algunos autores cruceños como Molina Mostajo, Vázquez-Machicado, Enrique Finot, y otros.

Aquí se podría agregar una tercera tendencia durante este siglo. Se trata del llamado ‘socialismo militar’, dirigida por el ‘camba’ presidente Teniente General Germán Busch Becerra (1903-1939). Para este héroe de la Guerra del Chaco y firmante de la ley del 11%, “el Estado debe ser el regulador justiciero de las relaciones económicas con el fin humano y profundamente nacional de instaurar un régimen de justicia social…Ni con la Rosca ni con Rusia: con Bolivia”. La Constitución de 1938 que promulgó fue eminentemente de corte socialista y protector de las mayorías nacionales. También dictó el Código de Trabajo y aprobó leyes sociales justas como la Caja de Ahorro Obrero. Estatizó el Banco Central y creó el Banco Minero. Basado en su nacionalismo económico, rompió el pongueaje al súper estado minero con el decreto del 7 de junio de 1939 que obligaba la entrega total de las divisas, que hasta entonces los mineros exportadores manejaban a su arbitrio, lo que no significó “ni la abolición ni la confiscación de la propiedad privada”. Trece años después, madura ya la nación en lo político y social para aplicarlo, determinará la nacionalización de las grandes empresas mineras. Fue pues un precursor el que dio el ímpetu inicial para la liberación económica. (Fernando Díaz de Medina. Retrato de un héroe. El Diario, domingo 28 de agosto de 1966.)

En cuarto lugar se presenta el pensamiento político cruceño ‘integracionista y desarrollista’, que sigue los lineamientos del Plan Bohan, (Carlos Dabdoub Arrien. La Revolución del patujú. 2ª. Edición. Imprenta Sirena. Santa Cruz de la Sierra. 2008: 22.) implementado por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) (En 1942, una misión del gobierno norteamericano dirigida por Merwin Bohan, trazó algunas líneas de acción, convencido que “Bolivia tenía la capacidad de autoabastecerse, por lo menos en cuanto a producción alimenticia se refería”. Planteaba: 1) La diversificación económica; 2) La construcción de la carretera Cochabamba-Santa Cruz-Montero; Santa Cruz-Camiri; Sucre-Camiri; La Paz-Caranavi-Apolo-Rurrenabaque y Tarija-Villamontes; 3) Inversiones en la industria del petróleo; 4) El apoyo a la producción agropecuaria y la instalación de estaciones experimentales de agricultura y ganadería para garantizar la auto-suficiencia alimentaria, a través de créditos, sustituyendo la importación de productos como el ganado, arroz, azúcar y de materias primas (algodón), que a pesar del potencial que ofrecía Santa Cruz, éste no prosperaba debido a las trabas impuestas por las seculares políticas económicas liberales y su precario servicio de transporte. De cierta manera, este planteamiento retoma las propuestas del Memorándum de 1904, sobre la integración oriente-occidente.) y posteriormente en la demanda del 11% de regalías petroleras, encabezada por el Comité pro Santa Cruz, creado en 1950 y vanguardizada por Falange Socialista Boliviana (FSB), uno de cuyos máximos líderes fue el abogado cruceño Mario Gutiérrez Gutiérrez. .

Ya a fines de los años 70, surgiría una quinta vertiente: el ‘nacionalismo democrático liberal’ dirigida por políticos que conforma Acción Democrática Nacional (ADN), fundada por el coronel cruceño Hugo Banzer Suárez (1926 - 2002) y presidente de la República en 2 períodos: 1971-1978 (de facto) y 1997-2001 (constitucional).

Finalmente aparece la sexta corriente política cruceña denominada ‘democrática y descentralizadora’ del estado boliviano, que lidera el movimiento cívico cruceño entre 1982 y 2000 y que se expresa en la lucha por el retorno de la democracia en Bolivia, el establecimiento de un régimen de descentralización política-administrativa, cumpliendo con la Constitución de 1964, la elección por voto popular de los Municipios y la promulgación de las leyes de Participación Popular y la llamada Descentralización Administrativa, ideadas por profesionales cruceños.

Monumento a Roca y Coronado, luchadores por las regalías del 11%.

En la década de 1950, la construcción de la carretera (actual Ruta 7) entre Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba inició la era del despegue económico de la ciudad, así como también las luchas cívicas que lograron rescatar los ingresos económicos para el departamento, fruto de la explotación de los hidrocarburos. Se crearon cooperativas de agua potable, energía eléctrica y teléfonos, sistema que luego de su gran éxito en Santa Cruz de la Sierra sería también implantado en el resto de los departamentos del país.

Al igual que otras capitales de departamento, la ciudad de Santa Cruz de la Sierra fue hasta mediados del siglo XX el centro de los demás pueblos y caseríos de su región circundante, "el eje de la identidad y el límite de la lealtad" (Malloy). El aislamiento dio origen a una fuerte personalidad regional en un marco de sociabilidad donde predominaban las relaciones "haciendales" propias de las llamadas "sociedades tradicionales".

El 30 de octubre de 1950, la dirigencia de la ciudad creó un nuevo instrumento para luchar a favor del reconocimiento de los fondos que por ley le correspondían, además de velar por el desarrollo de la región. Este instrumento es el actual Comité Pro Santa Cruz, cuyo primer directorio estuvo presidido por Ramón Darío Gutiérrez.

En 1955, el gobierno del MNR promulgó el Código del Petróleo; el artículo 104 de éste creó una gran ambigüedad, pues decía que el concesionario debía pagar al Estado "el 11% sobre la producción bruta en boca de pozo". Mientras que la Ley Busch -que no estaba derogada- otorgaba este 11% a los departamentos productores. A partir de este momento la dirigencia incorporó un nuevo reclamo: una ley interpretativa para el artículo 104.

Archivo:Santa cruz 1970.jpg
Santa Cruz de la Sierra en 1970.

En 1983 ocurre una lamentable inundación ocasionada por el actual río Piraí, que se desbordó causando una inundación en un 45% de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, y grandes pérdidas humanas y materiales. Fue un hecho que se repitió en 1984 en menor escala, algo que causó conmoción en la población que se volvó a las calles, logrando así atención inmediata a sus demandas y evitando que este hecho se repita a la postre.

En los años 70 (a ejemplo del movimiento surgido en Santa Cruz de la Sierra) comenzaron a organizarse en el país varios comités cívicos que tenían como objetivo fundamental buscar mejor distribución de los recursos estatales a favor de las regiones, luchando frontalmente contra el centralismo.

Entre 1982 y 1991, Santa Cruz de la Sierra se halla en el momento crucial de la lucha contra el narcotráfico: sus calles se convierten en escenario de luchas entre mafias, y es comparada con Cali, por la impunidad de sus delincuentes y el auge del terrorismo urbano. Esta situación llegaría a su fin con ayuda de países extranjeros y una nueva postura de los gobiernos de turno. Una de las muertes más trágicas cometidas por el narcotráfico se perpetra en la persona del ecologista, biólogo y científico Noel Kempff Mercado, quien murió en compañía de su piloto y otros biólogos españoles. Había luchado por la preservación y conservación del parque ecológico que hoy lleva su nombre. Hoy aquel parque es objeto de estudios para ser declarado como patrimonio de la Humanidad.

Tras la restauración del estado de derecho, la sociedad civil de Santa Cruz de la Sierra comenzó la lucha por una mayor descentralización, autoconvocando la elección directa de alcaldes. Hasta aquel momento, el sistema ultracentralista imperante implicaba la designación de los alcaldes por el presidente de la República, acción que acabó con el citado movimiento y que terminaría siendo imitado en todo el país. El crecimiento demográfico, económico y físico presentó un ritmo tal que, en el lapso de una generación, la localidad pasó de ser un pequeño pueblo de cuarenta mil habitantes a una gran ciudad de más de un millón de habitantes.

Desde los años 70, Bolivia se estructuró en torno a las tres grandes ciudades del llamado "eje troncal": La Paz, Cochabamba, y Santa Cruz de la Sierra. Estas ciudades son las cabezas de las tres áreas metropolitanas del país.

Siglo XXI

El dinamismo de la región mantuvo al Departamento de Santa Cruz algo alejado de los movimientos insurreccionales que en el año 2003 asolaron a las ciudades de La Paz y El Alto, si bien los efectos económicos negativos se hicieron sentir en la zona. Ya en el 2004 se llevó a cabo el primer cabildo de la era contemporánea el 22 de junio de 2004 en el monumento del Cristo Redentor de Santa Cruz de la Sierra, con una multitudinaria concurrencia que respondió a la convocatoria del Comité Pro Santa Cruz bajo el lema de Autonomía y Trabajo, ante quienes Rubén Costas Aguilera planteó once tareas de este departamento para el resto del país, así como la realización de un referéndum por las autonomías departamentales.

El golpe asestado a la economía regional por el denominado “dieselazo” (decretado por el presidente Carlos D. Mesa Gisbert) encendió los ánimos en enero de 2005, uniendo a los sectores sociales más disímiles de Santa Cruz en un movimiento de unidad favorable a la independencia de la región oriental de Bolivia, que rápidamente sumó al pedido de abrogación de dicha norma el viejo anhelo de autogobierno, organizando así el segundo cabildo que se llevó a cabo el 28 de enero de 2005, congregando aproximadamente 350.000 personas convocadas por la COD (central obrera departamental), las juntas vecinales, la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y el Comité Pro Santa Cruz, lo que significó una legitimación crucial a las demandas sobre autonomía del departamento de Santa Cruz.

Una consecuencia inmediata de dicho Cabildo fue el Decreto Supremo No. 27988 del mismo día del Cabildo, que permite que el Presidente de la República, en uso de sus atribuciones constitucionales, designe prefectos a aquellos que resulten elegidos mediante voto popular en los departamentos. Por ello, los prefectos, ahora elegidos por voto popular, tienen legitimidad soberana.

El tercer cabildo ( 15 de diciembre de 2006), llamado el Cabildo del Millón por haber congregado a más de un millón de personas entre las ciudades de trinidad del Beni, Tarija, Pando y el Cristo Redentor en Santa Cruz de la Sierra , fue realizado luego que la Asamblea Constituyente incumplió el mandato del referéndum por las autonomías del 2 de julio de 2006.

El referéndum por autonomía se realizó el 4 de mayo de 2008 con una reprobación pobre de menos del 10 por ciento de la población en Santa Cruz. Históricamente, este departamento siempre ha postulado a una mayor descentralización y autonomía regional, tanto en el siglo XIX como en el siglo XX.[ cita requerida]

El movimiento autonomista tiene cierta presencia e interpretaría también las realidades de los departamentos de Beni, Pando y Tarija. Los departamentos de Beni y Pando son muy extensos, amazónicos, y escasamente poblados. Tienen alguna producción agrícola, pero son más bien reservas forestales y ecológicas de primer nivel. Por su parte, Tarija es el departamento con mayor producción de gas natural, donde se encuentran los campos de San Alberto e Itaú.

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