Santa Cruz de Lorica

Lorica
Municipio

En el rio.JPG
Centro Histórico de Lorica.

Flag of Santa Cruz de Lorica (Córdoba).svg
Bandera
Escudo 2006.jpg
Escudo
Lorica ubicada en Colombia
Lorica
Lorica
Localización de Lorica en Colombia
Colombia - Córdoba - Santa Cruz de Lorica.svg
Ubicación de Santa Cruz de Lorica en Córdoba
Coordenadas 9°14′19″N 75°48′50″O / 9.2386111111111, 9°14′19″N 75°48′50″O / -75.813888888889
Entidad Municipio
 • País Colombia
 • Departamento Flag of Córdoba.svg  Córdoba
Alcalde Nancy Sofia (Chofy) Jattin Martinez (2016- 2019)
Eventos históricos  
 • Fundación 3 de mayo de 1740[1]
Superficie  
 • Total 960 km²[1]
Altitud  
 • Media 7 m s. n. m.
Distancia 60 km a Montería[1]
Población (2015)  
 • Total 118 237 hab.[2]
 • Densidad 123,16 hab/km²
 • Urbana 54 541 hab.
Gentilicio Loriquero, -a
Huso horario UTC -5
Sitio web oficial
[ editar datos en Wikidata]

Santa Cruz de Lorica es un municipio del departamento de Córdoba, Colombia. Es conocida como Ciudad Antigua y Señorial, La capital del Bajo Sinú, La capital de Bocachico y "Lorica Saudita". Está ubicada en la porción septentrional del departamento de Córdoba y en la zona más baja del río Sinú, muy próxima al mar Caribe. Ocupa el segundo lugar en importancia en el departamento, luego de la ciudad capital, tanto por el número de habitantes (128.507 personas según el censo de 2005), potencial económico y desarrollo en general.

Se cree que debe su nombre al cacique Lorica de los indios zenúes que habitó y gobernó la región en el siglo XVIII, debido a que no hay registros que lo verifiquen, incluso, las más recientes investigaciones han cuestionado el origen indígena del nombre de este municipio.

Santa Cruz de Lorica tuvo hasta mediados del siglo XX una importancia económica basada en su ubicación al norte del río Sinú, navegables por entonces, y por su proximidad al mar, lo que la hacía como puerto regional del antiguo departamento de bolívar, el paso obligatorio a esa despensa agrícola y ganadera de Cartagena que era el valle del Sinú.

Al construirse la troncal de occidente, que unió el interior del país con la costa, Lorica perdió su importancia relativa para serlo solamente en el ámbito del bajo Sinú, pero su historia habría de plasmarse en una mezcla de familias tradicionales de la capital bolivarense e inmigrantes libaneses, venidos desde finales del siglo XIX hasta los años treinta, y de un estilo arquitectónico que funde lo republicano con lo vernáculo y lo mudéjar, mezcla de andaluz y árabe.

Santa Cruz de Lorica se destacó como una localidad con gran movimiento comercial y social con el río Sinú como primer vial importante y el puerto de Lorica como el primero donde llegaban toda la mercancía y pasajeros de otras localidades; se dio un auge en su arquitectura gracias a los terratenientes de la región y a los inmigrantes sirio-libaneses.

Santa Cruz de Lorica es cuna de dos importantes escritores colombianos, Manuel Zapata Olivella y David Sánchez Juliao.

Historia

Santa Cruz de Lorica (1910-1920)

En esta década,[3] Lorica era un corregimiento que tenía como actividades principales la ganadería, la pesca y el comercio, este último especialmente de artesanías. El paisaje general que se apreciaba en este Lugar era en su mayoría rodeado por casas hechas en madera y techo de zinc, como también se encontraban casa bahareque con techos de paja. Debido al clima de la región era común encontrar cuartos amplios y frescos. Así mismo, en épocas de verano se presentaban altos riesgos de incendios, el cual era otro problema de la población; mucho más cuando estamos hablando de una localidad que no tenía un suministro constante de agua y todo había la única provisión fija era el río Sinú.

Economía

Los inmigrantes jugaron un papel importante dentro de la económica de Lorica.

Las exportaciones de productos sinunanos en 1910 ascendió a $3´202.322.oo. El mayor rubro estuvo representado por el ganado: $1´716.000.oo. (780 novillos); le seguía el cacao, luego la raicilla, el caucho, la tagua, el tabaco y los cueros.[4]

En la fábrica de mantequilla ubicada en Lorica y perteneciente a los señores Diego Martínez y Cía. se producía queso de calidad superior, y, similar a los mejores de Europa. Y los señores Martínez y Huertas establecieron en la misma localidad una fábrica de bebidas gaseosas como Kola Champaña, Crema de soda y limonada.[5]

De las letras del historiador Robert B. Cunninghame podemos rescatar un descripción de la zona Sinuana: “Las llanuras del Sinú son conocidas ya como zona ganadera, y la clase de los ganados es constantemente mejorada. Por esto, digo con tres o cuatro millones de cabezas, cantidad que wllas podrían sostener, y uno o dos packing-house, el abastecimiento de carnes sería aprovechado en la forma que hasta ahora no ha sido considerada.”[6]

Educación

Hacia 1906 en Lorica se fundó la escuela Fraternidad, que abrió sus puertas en el antiguo barrio Tejar. Esta escuela funcionó hasta 1926, 20 años después de su apertura. Comenta Breve historia de Santa Cruz de Lorica:

“Sin ser colegio mixto tuvo una jornada para las niñas a partir de las cuatro de la tarde. […]Para algunos de ellos las clases era memorizadas: Se lanzaba una pregunta al azar y luego venia la consiguiente explicación. Se dictaba y se tomaba apuntes, y existe consenso que la disciplina escolar tanto para las niñas como para los varones era muy rigurosa. Se utilizaba la palmeta y se hacía mucho énfasis en la oportuna asistencia a clase”[7]

Los estudios duraban cinco años y los alumnos que partían a continuar sus estudios en la capital del departamento iban con una buena formación.[9]

El progreso en Santa Cruz de Lorica

En Lorica, el progreso material se sucederá a un ritmo más lento: "En noviembre 11 de 1911 se inauguró el Parque del Centenario. […] La luz llegó a un sector de la población hacia 1915 y la planta instalada por el señor Tomás Ramos, alias Tomás Foco […] También el Palacio Municipal, con su severa arquitectura, fue terminado en 1915 y en 1919 concluyó la construcción del edificio de Diego Martínez y Cía.[10]

Lorica hacia la modernidad (1920-1930)

Muchos problemas seculares de los sinuanos, tanto del Bajo Sinú como del Medio y el Alto Sinú se aplazaban en su solución.[11]

Economía

El comercio de Lorica en ese entonces era bastante amplio cubría una diversa gama tanto de productos como de la procedencia de los dueños de expendio.[12]

A través de las páginas informativas de la prensa se advierte que existía conciencia acerca de la importancia mercantil de Lorica, convertida en esa época en la primera plaza comercial del Sinú; además existía un cierto sentimiento de orgullo por tal consideración.[13]

Educación

Las pocas escuelas públicas se debatían entre el desgano oficial para los aportes de donde y la apatía de los muchachos en edad escolar que en muchas oportunidades preferían la pesca en el Sinú o el baño en el río, a la rigidez de la disciplina escolar; que a veces era más temida que las normas del hogar paterno donde siempre abundaba el trabajo doméstico que se tenía que compartir con las tareas de la escuela.[14]

De las escuelas para señoritas, vale destacar la mentalidad que tenía el Colegio del Carmen, quienes postulaban en un aviso:

El más alto objeto del nuevo plantel que anunciaba es formar y cultivar alumnas buenas, virtuosas y cristianas que sean mañana honra y prez de la sociedad. En consecuencia, su niña aprenderá en el Colegio del Carmen las verdades de la religión, la ciencia y las letras con relativa y facilidad y eficiencia, porque en él se adaptarán los métodos modernos que hoy ofrece la pedagogía.[15]

¿Qué sucedía en Colombia?

En este periodo en Colombia hubo 6 presidentes: Jorge Holguín (1921-1922), Pedro Nel Ospina (1922-1926), Miguel Abadía Mendez (1926-1930), Enrique Olaya Herrera (1930–1934), Alfonso López Pumarejo (1934–1938) y Eduardo Santos Montejo (1938–1942).

Entre los hechos que más se destacan encontramos: masacre de las bananeras (1928), guerra contra Perú (1932); se crean las primeras manufacturas. Además hacia los años 30, los liberales toman el poder “y renuevan el impulso a la industrialización, impuesta por la coyuntura de la Segunda Guerra Mundial”[16]

Los años 40

Las inundaciones en el perímetro urbano de la ciudad de Lorica fueron ya menos frecuentes pero todavía gran parte de la comunidad sufría en gran medida, puesta que los sectores bajos se inundaban.[17] Hacia el 24 de diciembre de 1945, se presentó el último gran incendio en el pueblo. Este alcanzó a devastar casi por completo los barrios de La Loma y el Tejar. De la reconstrucción de este incendio, surge el hoy conocido Barrio Navidad.

El despegue económico

De forma general, se podía apreciar que Lorica se mantenía en el sector de la agricultura, la ganadería y la pesca. No obstante, con la llegada de la modernidad, empezó a percibir un ambiente industrial; destacado por la fabricación de dos bebidas gaseosas, la producción de mantequilla, quesos, entre otros productos lácteos. Otro punto fuerte en el despegue económico loriquero, era el eminente desarrollo de la industria del transporte; de donde destacamos las naves de motor vela, automóviles, camiones, buses y los hidroaviones introducidos por la empresa SCADTA.

La vida educativa

A diferencia de épocas pasadas, hacia los años 1940, la educación loriquera consiguió un notable prestigio. Tanto los colegios de niños, como los de niña se ofrecía una educación eficiente y rigurosa; en donde se hacía énfasis en el respeto dentro del ambiente familiar. Hacia esta época se crearon nuevas instituciones, de las cuales resaltaban las creadas por religiosas y por padres javerianos.

Lorica (1950-1960)

Debido al abandono que tenía el departamento de Bolívar a la zona sinuana,[3] se decidió crear el departamento de Córdoba. Entre Santa Cruz de Lorica y Montería se disputaron la sede administrativa, siendo esta última la ganadora debido a su desarrollo industrial aunque hay que destacar el aporte a la industria del municipio realizado por la tradicional familia De León en cabeza Sr. Juan H. De León Martínez.

Other Languages