Sant'Ivo alla Sapienza

Iglesia de Sant'Ivo alla Sapienza
Chiesa di Sant'Ivo alla Sapienza
Église Sant'Ivo alla Sapienza.JPG
Sant'Ivo, facha cóncava encerrada entre las alas del Palazzo alla Sapienza
Localización
PaísItaliaFlag of Italy.svg Italia
DivisiónFlag of Lazio.svg Lacio
SubdivisiónProvincia de Roma
Municipio(s)Roma
Información religiosa
CultoCatólico
DiócesisRoma
Acceso públicolibre
Sitio webPágina web oficial

Usoreligioso
Estatusiglesia parroquial
AdvocaciónSan Ivo
Dedicación1660
Historia del edificio
Fundador(es)Papa Urbano VIII
Construcción1643-1662

Arquitecto(s)Francesco Borromini
Datos arquitectónicos
Estilo(s)Barroco
Planta(s) y mapa(s) del edificio
Mapa(s) de localización
Iglesia de Sant'Ivo alla Sapienza ubicada en Roma
Iglesia de Sant'Ivo alla Sapienza
Iglesia de Sant'Ivo alla Sapienza
41°53′54″N 12°28′29″E / 41°53′54″N 12°28′29″E / 12.474734

La iglesia de Sant'Ivo alla Sapienza (en italiano, Chiesa di Sant'Ivo alla Sapienza) es una iglesia de Roma, construida en el rione (barrio) de Sant'Eustachio. Erigida entre 1642 y 1660 por el arquitecto Francesco Borromini, por sus valores artísticos, técnicos y simbólicos, el edificio es considerada por muchos su obra maestra[2]​ y una de las obras maestras de la arquitectura barroca.

La iglesia comenzó, alrededor del siglo XIV, como una capilla del palacio de la Universidad de Roma, que se llama La Sapienza, y fue dedicada a San Ivo (santo patrón de los abogados), de ahí su nombre. En 1632, Borromini se convirtió en arquitecto de La Sapienza y comenzó a ocuparse de la iglesia del complejo universitario. En ese momento, la edificación del patio en el que debía implantarse ya había sido definida por Giacomo della Porta, incluida la exedra al fondo, y también se había planeado que fuera una iglesia de planta circular con pequeñas capillas. Borromini diseñó un edificio de planta central, pero con una geometría compleja.[4]

Borromini usó una planta central basada en un hexágono obtenido a partir de la intersección de dos triángulos equiláteros, creando uno de los organismos más originales de toda la historia de la arquitectura.[6]​ En una de las secciones en ángulo se encuentra la entrada, y en la sección semicircular opuesta está el altar. Las otras dos secciones redonda y en vértice, a ambos lados, son idénticas. Los ritmos complejos del interior tienen en ellos una deslumbrante geometría. Las ondulaciones del interior, de paños cóncavoas y convexos, crean una atractiva discordancia. La decoración es una mezcla de lo orgánico (cuatro cabezas aladas de querubines) con lo geométrico (estrellas), más platónico que los contemporáneos excesos en dorado y estuco de Bernini.

La principal obra de arte del interior es un altar de Pietro da Cortona, representando a san Ivo.

Descripción

Aguja en espiral de Sant'Ivo alla Sapienza.

Sant'Ivo alla Sapienza fue un tema dificilisimo para Borromini, condicionado por la preexistencia del palacio y del patio ya construido, que dejaban un espacio cuadrangular muy limitado para construir la iglesia.

De estas limitaciones logrará una ocasión para disfrutar de una gran libertad. Eligió una planta triangular que le permitió crear un cuerpo organizado por las líneas; al doblar el triángulo para crear una estrella de seis puntas que ocupa toda la superficie disponible, y a esta forma, restar y agregar espacios circulares de acuerdo con un riguroso esquema lógico. La necesidad de explotar al máximo un lote cuadrado, el interés en un caparazón mixto (que le permitiría continuar la experiencia de San Carlino en el Quattro Fontane) y la idea de inspirarse en formas simbólicas (capaces de vincular el origen y el esquema a los significados primarios) serán los motivos inspiradores del proyecto. El proyecto de Borromini era muy diferente de la creación hoy existente, de hecho, al ser demasiado complicado, fue reemplazado a lo largo de los años.

El resultado se obtiene con extrema pureza y aparente simplicidad: la planta centralizada, mixtilínea, dibuja una especie de estrella de seis puntas, y los muros recalcan el perímetro. La cara de la pared, caracterizada por lesenas escalonadas y cornisas horizontales, está coronada por una cornisa que no sobresale excesivamente, con funciones de tablamento, en la que se encuentra el motivo del techo ligeramente cóncavo, ya visto en San Carlino; finalmente, sobre el entablamento se encuentra la cúpula con finas costillas que convergen hacia la linterna. En el exterior, el domo presenta un tambor articulado de líneas convexas y termina en una alta linterna con una coronación en espiral. Toda la parte terminal se caracteriza por un ideal camino ascensional que encuentra un precedente en el tiburio y el campanario de la basílica de Sant'Andrea delle Fratte.

En su interior cabe mencionar el retablo con San Ivo, patrón de los abogados de Pietro da Cortona, inacabado por la muerte del maestro en 1669 y terminado por sus alumnos.