Salvador Puig Antich

Salvador Puig Antich
Errekaleor. Mural dedicado a Salvador Puig Antich.jpg
Mural en memoria de Salvador Puig en Errekaleor, Vitoria-Gasteiz.
Información personal
Nacimiento 30 de mayo de 1948
Barcelona, España
Fallecimiento 2 de marzo de 1974 (25 años)
Barcelona, España
Causa de muerte pena de muerte ejecutada por garrote vil
Lugar de sepultura Cementerio de Collbató Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Licenciado en Ciencias Económicas
Conocido por militante anarquista
Web
Sitio web
[ editar datos en Wikidata]

Salvador Puig Antich ( Barcelona, España 30 de mayo de 1948 - Ibídem, 2 de marzo de 1974)[1]​ fue un anarquista y antifascista español, apodado "El Metge" ("El Médico" en castellano) que formó parte del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), organización anticapitalista que apoyaba la agitación armada y fomentaba la lucha obrera.

Fue detenido el 25 de septiembre de 1973 y condenado a muerte por un Consejo de Guerra por el homicidio del subinspector del Cuerpo General de Policía en Barcelona, brigada anti-atracos, Francisco Anguas Barragán, de 24 años, durante un tiroteo que se produjo durante el operativo de su detención junto a otros miembros del MIL. Murió ejecutado por medio de garrote vil en la mañana del 2 de marzo de 1974. Fue la última persona ejecutada en España por este método.

Biografía

Salvador nació en Barcelona, Cataluña (España), el 30 de mayo de 1948. Hijo de una familia trabajadora con una ideología burguesa, cristiana y progresista, Salvador era el tercero de seis hermanos. Su padre, Joaquín Puig, había sido militante de Acció Catalana durante la República; exiliado en Francia en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, a su vuelta a España fue condenado a muerte e indultado en el último momento. Su madre, Immaculada Antich, era una mujer activa con una amplia vida social, de temperamento extrovertido y alegre, referente de la vida familiar.

La madre y la abuela de Salvador, junto a la figura de su hermano mayor Joaquim, fueron de gran influencia durante su infancia. Su padre, por lo contrario, siempre se mantuvo un tanto al margen de su educación.

Juventud

El joven Salvador empezó a estudiar en el colegio religioso La Salle Bonanova junto a su hermano Joaquim hasta que fue expulsado por indisciplina (por pegar a un profesor que había faltado a un compañero de clase). Después estudió en los Salesianos de Mataró en régimen de internado, tras haber pasado por la escolanía de los capuchinos de la Iglesia de Pompeya, donde, como otros compañeros, compaginó con algún trabajo esporádico.

A partir de los dieciséis años compaginó el trabajo en una oficina con los estudios nocturnos del Bachillerato y preuniversitario en el Instituto Maragall, donde hizo amistad con Javier Garriga y los hermanos Solé Sugranyes, Oriol e Ignacio), todos ellos futuros compañeros del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL). Serían Ignacio y Javier quienes iniciaría a Salvador en la política. Javier era militante de las Fuerzas Socialistas Federadas (FSF) e Ignacio de Acción Comunista, donde también militaba Santi Soler, quien luego sería uno de los ideólogos del MIL.

Militancia

Los episodios del " Mayo francés" de 1968 y la muerte del estudiante Enrique Ruano en la Dirección General de Seguridad en 1969 fueron decisivos para que Puig Antich decidiera implicarse activamente en la lucha contra la dictadura franquista. Su primera militancia sería en 1967 en las plataformas de Comisiones Obreras del barrio Sant Josep Oriol, formando parte de la Comisión de Estudiantes del Instituto Maragall. Ideológicamente, pronto evolucionó hacia posiciones anarquistas, que rechazaban cualquier tipo de dirigismo y jerarquía dentro de las organizaciones políticas y sindicales en la lucha de la clase obrera hacia su emancipación. Tras iniciar estudios universitarios de Ciencias Económicas, hace el servicio militar en Ibiza, donde es destinado a la enfermería del cuartel. Una vez licenciado, se incorpora al Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), integrándose en su rama armada, en lucha contra el capitalismo.

Puig Antich y sus compañeros se movían con facilidad en el mundo de la lucha clandestina. Puig participa, haciendo de chófer, en las acciones del grupo, que consistían generalmente en atracos a bancos. Los botines se destinaban a financiar las publicaciones clandestinas del grupo. Crearon la revista "CIA" [Conspiración Internacional Anarquista] y la editorial "Mayo 37". También se ofrecieron para ayudar económicamente a huelguistas, pero a éstos les daba miedo recibir un dinero proveniente de los atracos. Viajaban a menudo al sur de Francia, donde se relacionaban con viejos militantes cenetistas.

El 2 de marzo de 1973 un contable de la sucursal del Banco Hispanoamericano de Barcelona resultó herido de gravedad durante un atraco perpetrado por Salvador Puig Antich, Jean Marc Rouillant, José Luis Pons Llobet y Jordi Solé Sugranyes.[3]

Detención

Monumento a Salvador Puig Antich en la Plaza con su nombre inaugurada en Barcelona en marzo de 2016

El 15 de septiembre de 1973, en lo que fue el último atraco del MIL, en Bellver de Cerdaña la Guardia Civil detuvo a Oriol Solé y a José Luis Pons, mientras que Jordi Solé consiguió escapar a Francia.[2]​ Unos días después la policía detuvo a la novia de Pons y a Santi Soler que, al ser interrogado, acabó confesando que tenía una cita el 25 de septiembre con Xavier Garriga en el bar El Funicular.

El 25 de septiembre de 1973, agentes de la Brigada Político Social prepararon un operativo para ese día esperando detener a Garriga. Aunque no se esperaba la presencia de Puig Antich, finalmente los dos anarquistas son abordados. Garriga iba desarmado y no opuso resistencia. Puig se resistía al arresto, por lo que entre los inspectores Bocigas y Santorum y el subinspector Anguas trataron de reducirle con una zancadilla y mediante golpes en la cabeza con la culata de las pistolas.[ cita requerida] En ese momento le requisaron una pistola Kommer, calibre 6,35 mm, cargada y sin montar. Sin embargo el forcejeo continuó y cinco policías introdujeron a Puig y a Garriga en un portal situado en el número 70 de la calle Girona. En ese momento se escuchó un disparo, que aprovechó Garriga para escapar, aunque fue perseguido por los policías Rodríguez y Algar y atrapado gracias a la colaboración ciudadana. Mientras tanto se produjo un tiroteo en el portal donde habían quedado Puig Antich, Bocigas, Anguas y Fernández Santorum, resultando malherido Puig Antich y muerto el subinspector Francisco Anguas Barragán, de 23 años.[2]

Jesús Irurre, funcionario de prisiones que entablo amistad con Salvador Puig en prisión, manifestó

Salvador me confesó que llevaba dos pistolas, una en la espalda y otra cogida al pantalón por delante. Al meterle en ese portal, cayó de espaldas en la escalera y los policías, que eran jóvenes e inexpertos, le quitaron el arma que guardaba delante y le golpearon con ella. Él sacó entonces la pistola de la espalda y pegó tres tiros. Tres.

mientras que el cuerpo del subinspector tenía cinco impactos de bala y Salvador recibió dos.[5]

Proceso judicial y ejecución

Celda de Salvador Puig Antich en la Cárcel Modelo
Paquetería de la Modelo, lugar de ejecución de Salvador Puig Antich. Iluminado en el suelo el lugar donde se instaló el garrote vil

Puig Antich fue encarcelado, acusado de ser el autor de los disparos que causaron la muerte al subinspector del Cuerpo General de Policía en Barcelona Anguas Barragán y, posteriormente, juzgado en consejo de guerra y condenado a la pena capital "por la muerte de un funcionario público por razones políticas".[2]​ Partidos políticos, colectivos de derechos humanos y mandatarios extranjeros, como la Santa Sede o el canciller alemán Willy Brandt pidieron su indulto. Los abogados, hermanas y novia de Puig Antich coinciden en afirmar que los partidos y sindicatos tradicionales de oposición no se movilizaron para pedir el perdón del sentenciado y así evitar su muerte o, al menos, buscar postergarla. Salvador pasó su última noche en la celda 443 de la cárcel Modelo de Barcelona, y fue ejecutado mediante garrote vil por el verdugo titular de la Audiencia de Madrid, Antonio López Sierra, en la sala de paquetería de la prisión el 2 de marzo de 1974 a las 9:20 , certificando su muerte un capitán médico a las 9:40 horas.

En muchos países de Europa se organizaron manifestaciones como protesta por la ejecución.[2]

El mismo día, casi simultáneamente y por el mismo método fue ejecutado en Tarragona Georg Michael Welzel (alias Heinz Chez) en lo que se consideró un intento de las autoridades franquistas de distraer la atención respecto a la ejecución de Puig Antich.[ cita requerida] Puig Antich está enterrado en el Cementerio de Montjuïc (agrupación 14, nicho 2737).

El 31 de octubre de 2014, la jueza argentina María de Servini, instructora de la causa penal contra el franquismo, y basándose en el Principio de justicia universal, envía una orden de detención internacional contra varios cargos de la dictadura franquista implicados en su ejecución, solicitando su extradición con el objetivo de interrogarles. Imputados, entre otros delitos, por firmar la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich están los ex-ministros franquistas Antonio Carro Martínez, José Utrera Molina, Antonio Barrera de Irimo y Licinio de la Fuente.[8]

Según Jean-Marc Rouillan, uno de sus compañeros que le esperaba en un coche cuando se produjo la emboscada policial, Puig Antich disparó a los policías que le detuvieron.[9]

Su fondo personal se encuentra depositado en el CRAI Biblioteca Pavelló de la República de la Universitat de Barcelona. Consta de correspondencia recibida y/o escrita por Salvador Puig Antich, documentos relacionados con su detención, juicio y ejecución, poemas y documentos dedicados a él, recortes de prensa.

Durante su estancia en prisión entabló amistad con uno de los funcionarios de prisiones, Jesús Irurre, con quien jugaba a baloncesto durante las salidas al patio (dos horas al día, una por la mañana y otra por la tarde). La relación se inició entorno a ese juego y fue agrandándose con el tiempo. Irurre, hijo de funcionario de prisiones, y que había pasado por cárceles consideradas "duras" como la de Puerto de Santa María, fue influenciado por la personalidad de Puig de quien diría

Era un hombre muy fuerte, muy humano y sensible, un ser excepcional, culto.

La relación cambió su forma de entender la vida, ya en la ejecución de Salvador, que fue a garrote vil cuando se esperaba que fuera fusilado, gritó "¡Franco hijo de puta asesino!" siendo el primero de una larga lista hechos contra el sistema que fue acumulando desde entonces.[5]