Sala de consumo supervisado

Las salas de consumo supervisado de drogas o narcosalas son instalaciones sanitarias con supervisión profesional donde los consumidores de drogas pueden consumirlas en condiciones seguras e higiénicas. Incluyen servicios muy especializados en la materia en el marco de un red de servicios para usuarios de drogas (principalmente heroína y otras drogas inyectables) y funcionan en secciones separadas de aquellas ya existentes para las personas sin hogar.[1]

Características

Según las evidencias disponibles, los centros para consumo de drogas con menor riesgo facilitan la accesibilidad a tratamientos para sectores de usuarios de drogas especialmente sujetos a riesgos sociales y sanitarios, mejorando el acercamiento dentro de esquemas locales diversificados de intervención sobre problemas de drogas.[2]

Hoy día, existen más de 60 salas de consumo en países como Holanda, Suiza, Alemania, España, Australia, Canadá y se está implementando en Colombia.[2]

En el Reino Unido, que encabeza las estadísticas por muertes por sobredosis en Europa,[4] En los Estados Unidos tampoco.[ cita requerida]

En España

En España la primera sala de consumo supervisado se abrió en Madrid en el poblado chabolista de las Barranquillas en el año 2000 bajo la denominación de Dispositivo Asistencial de Venopunción (D.A.VE.) abriendo el debate acerca de la conveniencia o no de este tipo de dispositivos.[5]

Posteriormente se abrieron dispositivos de características similares en Barcelona y Bilbao. La segunda, abierta en 2003 en un edificio adyacente a la ría, es administrada por Médicos del Mundo. De las 120 sobredosis que se han presentado en sus instalaciones, ninguna ha sido fatal gracias a la intervención de su personal sanitario.[3]

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