Royal Pavilion

Royal Pavilion
Brighton Pavilion
Brighton royal pavilion Qmin.jpg
Cúpula del Gran Saloon del Royal Pavilion
Información general
Estilo Eclecticismo neo-oriental
Catalogación Edificio listado como Grado I
Localización Brighton, Sussex del Este, Inglaterra, Reino Unido
Coordenadas 50°49′23″N 0°08′15″O / 50.823055555556, 50°49′23″N 0°08′15″O / -0.1375
Inicio 1787
Finalización 1823
Propietario Ciudad de Brighton & Hove
Diseño y construcción
Arquitecto(s) John Nash, Henry Holland
Otros Frederick Crace, Robert Jones
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El Royal Pavilion ('Pabellón Real') es una antigua residencia real que se encuentra en Brighton, Inglaterra. Fue construido en el siglo XIX como un retiro a orillas del mar para Jorge IV de Inglaterra, entonces aún Príncipe Regente. También recibe el nombre de Brighton Pavilion.

Historia

Contexto

Brighton no fue más que un pequeño pueblo pesquero hasta bien entrado el siglo XVIII. Hacia 1740, fue aumentando la popularidad del lugar debido a las curas de las aguas de mar, recomendadas por un conocido médico de Lewes, el doctor Richard Russell. El príncipe de Gales, Jorge IV visitó Brighton por primera vez en 1783, como recomendación de sus médicos, que pensaban que el agua de mar sería beneficiosa para su gota. Durante sus primeras visitas al pueblo en 1783 y 1784 el Príncipe de Gales se quedó en Grove House, una gran residencia construida en la parte norte de la Steine ​​en la década anterior y alquilada por su tío, el duque de Cumberland, de George Wyndham. A finales de 1780, la construcción de las terrazas Georgianas ya había empezado y el pequeño pueblo pesquero se convertía poco a poco en el cotizado centro turístico que es hoy en día. Durante la primera visita del rey Jorge IV, el regente se enamoró de la pequeña villa pesquera y alquiló una pequeña granja en la zona de Old Steine, cercana al paseo. Apartado de la Corte Real de Londres, el Pavilion era a la vez un sitio discreto en el que el príncipe podía tener relaciones con su primera mujer, María Ana Fitzherbert, con la que se había casado en un matrimonio ilícito, pues era católica. En 1786 la casa fue alquilada por el duque de Marlborough tras la venta de su otra casa Steine House​​, sin embargo, y él compró de plano en 1790; el Príncipe de Gales, por lo tanto, probablemente pasó la temporada 1786 en la casa de campo cerca de Thomas Kemp.

Las ampliaciones

Las caballerizas, obra de Henry Holland, con su exótica cúpula de rasgos orientales.

De pequeña granja a modesta villa

Enseguida la ciudad gustó al entonces príncipe, que era vanidoso y con gran pasión por la moda, las artes, la arquitectura y la buena vida, y se dio a la bebida, las mujeres y el juego. Su decadente estilo de vida, combinado con su gusto por la arquitectura y las artes decorativas, tuvieron como resultado un gran endeudamiento. En octubre de 1786 el Príncipe de Gales estaba buscando una residencia permanente en Brighton y tuvo su Secretario de la Cocina, Louis Weltje, adquirir un contrato de arrendamiento de la granja de Kemp, luego Henry Holland fue empleado para construir una casa nueva marina en el sitio entre abril y junio 1787. En 1787, tras muchas súplicas y promesas hechas por el Príncipe de Gales, la Cámara de los Comunes acordó pagar sus deudas y aumentar sus ingresos.

El Príncipe entonces contrató los servicios del arquitecto Henry Holland quien fue empleado para transformar su pequeña granja en una modesta y nueva villa cerca de "La Marina" entre abril y junio de 1787, que sería conocida como Marine Pavilion. Conocido inicialmente como Brighton House, el "Pabellón Marino" del Príncipe era una clásica villa de dos plantas en forma de una letra "E", con entramado de madera y con fachada de azulejos matemáticos de color crema. Un salón abovedado con seis columnas iónicas se sitúa en el centro con las alas inclinadas a ambos lados, mientras que un pórtico jónico proporcionó la entrada en el lado occidental. La decoración era de un brillante estilo francés. Con su mencionada pasión por el arte y la fascinación por Oriente, amuebló y decoró ricamente la casa, escogiendo especialmente objetos y muebles importados de China, e hizo empapelar las paredes con papel pintado a mano.

Varios hombres perdieron la vida mientras trabajaban en la cúpula, pero la casa se ​​terminó a finales de junio, 1787. El príncipe tomó posesión el 6 de julio de 1787, pero Weltje, que compró la casa y los jardines de Kemp en noviembre 1787 por 5850 libras, cargo al Príncipe una renta anual de 1000 libras y tenía una casa construida para él mismo entre la esquina sur-occidental y los establos del Príncipe. El príncipe finalmente compró el Pabellón de 17 000 libras fideicomisarios de Weltje en septiembre de 1807.

El Marine Pavilion antes de la reforma de John Nash.

Las reformas del palacio y la prosperidad de Brighton

En 1801 el príncipe estaba considerando modificaciones a la casa. Holland elaboró un nuevo plan oriental, pero fue su sobrino, P.F.Robertson, quien se encargó de agregar dos nuevas alas de forma ovalada en 1801-2 perpendicularmente a la fachada oriental. En 1802 también, el príncipe se presentó con algunos rollos de papel pintado chino que posteriormente fueron colgados en la galería. Así tomado por ellos se encontraba el príncipe que tenía todo el interior redecorado en estilo chino por John Crase and Sons, y él también tenía planes para nuevos exteriores de estilo chino elaborados por William Porden en 1805 y Humphrey Repton en 1806-7, tampoco fue retomada, sin embargo. La construcción de los establos (el "Domo", q.v.) se inició en 1803, y en 1805 se establecieron los terrenos por Lapidge y Hooper, pero algunas otras adiciones o mejoras se hicieron para el Pabellón de Marina en los años de 1806 hasta 1814. En 1808 se completaron las nuevas caballerizas, con un impresionante domo de vidrio por cubierta, y capacidad para 62 caballos.

Jorge estaba dispuesto a hacer de su palacio lo último en confort y comodidad. Se prestó especial atención a la iluminación, la calefacción y el saneamiento, y se proveyó del más moderno equipamiento a la Gran Cocina.

Mientras tanto, la ciudad de Brighton crecía exponencialmente, pasando de aproximadamente 3600 habitantes en 1786 a 40 634 en 1831. Las tareas de reforma de la villa del Príncipe daban trabajo a los albañiles y comerciantes locales. La presencia en la ciudad de la corte, los invitados del Príncipe y miembros de la alta sociedad británica de la época promovieron el negocio de los constructores e industrias.

De modesta villa a lujoso palacio

La transformación del Marine Pavilion comenzó en 1815 y tardó siete años en completarse.

El príncipe Jorge escogió para la ampliación del palacio al arquitecto John Nash, cuya propuesta seguía el estilo oriental en el que se habían construido las caballerizas. Nash estaba inspirado también en el paisajista Humphrey Repton, que había publicado diseños para un nuevo palacio basados en las formas arquitectónicas indias. Las obras comenzaron haciendo alteraciones de la fachada central occidental, seguidas de la construcción de la Gran Cocina y los dos nuevos salones: el Salón de Música y el Salón de Banquetes.

Los trabajos en todo el edificio, estructura y decoración interior terminaron en 1823. La compleja composición de las cúpulas, torres y minaretes crea un exterior romántico. A cada lado del enorme domo central hay dos torres que dan servicio a las habitaciones interiores sobre el Salón, una mediante una escalera y la otra con una grúa. Para conseguir un efecto pintoresco, las paredes interiores fueron pintadas de forma que parezca un edificio hecho de piedra de Bath.

Durante el período de construcción, el Príncipe Regente se recreaba enseñando a sus invitados y amigos el progreso de su proyecto favorito. Acostumbraba a dar, después de cenar, paseos a través de las obras, con un plano de Nash en sus manos.

En 1817 Jorge contrata a Frederick Crace y Robert Jones para terminar de decorar el interior, combinando rica y sofisticada decoración con la altísima calidad del mobiliario, creando así un lujoso palacio para Jorge IV, coronado rey en 1820.

Un palacio real a la última

El Royal Pavillion reunía los adelantos de su época. Se diseñó para incorporar las últimas tecnologías y equipamiento para atender las demandas de calefacción y confort. Se trajeron multitud de novedades en la cocina, se instaló luz de gas y los baños tenían instalación completa de fontanería, con agua corriente e inodoros.

Guillermo IV

Guillermo IV fue un rey popular entre la gente, y continuó alojándose en el Royal Pavilion durante sus visitas a Brighton. Según Jorge IV se iba volviendo más solitario y recluido hacia el final de su vida, la gente de Brighton estaba tranquilizada con la visibilidad y apertura de Guillermo. No obstante, el Royal Pavilion no era adecuado para un rey casado, y tuvo que habilitarse más espacio para el servicio de la reina Adelaida. Se construyeron más edificios, la mayoría de los cuales han sido derruidos. A pesar de que Guillermo y Adelaida continuaron dándole uso al Royal Pavilion, era ya en un estilo mucho más informal que la glamurosa y extravagante forma de las décadas anteriores.

La reina Victoria y la venta del palacio

El rey Guillermo IV murió en 1837 y fue sucedido por su sobrina Victoria. La reina Victoria hizo su primera visita al Royal Pavilion en 1837, gesto que fue muy apreciado por la población local. No obstante, el estilo del pabellón, y su asociación a su extravagante tío, hacían que Victoria estuviese incómoda. Ella adoptó una política de austeridad económica mientras residía en Brighton.

Según su familia crecía, el Royal Pavilion se quedó corto de espacio y no le ofrecía la privacidad que requería, así que finalmente decidió poner en venta el palacio. Sin embargo, los Brighton Commissioners y el Brighton Vestry consiguieron que el gobierno le vendiera el Pavilion a la ciudad por 53 000 libras en 1849 bajo el Brighton Improvement Act en 1850.[1] Como se pensó que sería demolido, ordenó que se despojase el edificio de toda la decoración y mobiliario para ser usado en otras casas reales.

La ciudad se hace cargo

Mientras tanto, la ciudad de Brighton continuaba prosperando con la expansión de la Revolución Industrial y la apertura de la nueva línea de ferrocarril desde Londres, lo que incentivó el turismo masivo. La gente de Brighton era consciente de la importancia económica y simbólica del palacio, y en un año había sido redecorado en un estilo similar, aunque menos lujoso, y se abrió al público.

En 1864 la reina Victoria devolvió muchos artículos de decoración, como candelabros, pinturas, y otros tantos en 1899. Desde 1851 hasta los años 20 el precio de la entrada era de seis peniques. En esta época, el Royal Pavilion era usado para llevar a cabo eventos como fiestas, ferias, espectáculos y conferencias. Los Jardines del Royal Pavilion abrieron y se hicieron accesibles para residentes y visitantes.

Siglos XX y XXI

Durante la Primera Guerra Mundial el Royal Pavilion se empleó como hospital para los soldados de la India heridos, lo que causó que los interiores fuesen alterados y dañados. En 1920 comenzó un programa de restauración, subvencionado por el Gobierno en compensación por los daños recibidos durante su función como hospital. La reina María devolvió toda la decoración y mobiliario original, incluso piezas que habían sido trasladadas al Buckingham Palace.

Tras una pausa durante la Segunda Guerra Mundial, las labores de restauración continuaron de nuevo, con el renovado interés de la era de la Regencia. Para asegurarse el rigor histórico de la reconstrucción, cada pieza se examina y se compara con dibujos y documentos procedentes de los Archivos.

El programa de restauración ha tenido momentos negativos. En 1975, un incendio provocado dañó el Salón de Música, que fue cerrado al público por 11 años. Después, en la gran tormenta de 1987, una esfera de piedra se desprendió de un minarete y cayó a través de la recién restaurada cubierta, enterrándose en la nueva alfombra. El equipo de restauración del Pavilion volvió al trabajo y ahora el Salón de Música está completamente restaurado. Desde entonces, las labores de restauración se han centrado en las habitaciones del piso superior, con la intención de que los visitantes entiendan mejor cómo han aparecido más apartamentos privados.

Actualmente, el Pavilion está abierto a las visitas y también está disponible para eventos educativos, banquetes y bodas, y es testimonio de la prosperidad de Brighton, ciudad a la que está inextricablemente vinculado.[2]

El Royal Pavilion en la actualidad con sus jardines, abiertos ambos hoy en día al público.
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