Roland de Mois

Roland de Mois ( Bruselas, ca. 1520 - Zaragoza, a. de 1593) fue un pintor flamenco del Renacimiento español activo en Aragón desde 1559, reino al que llegó al servicio de Martín de Gurrea y Aragón, duque de Villahermosa junto con Pablo Schepers.

Biografía y obra

Según Jusepe Martínez, de quien proceden las primeras noticias, al regresar en 1559 de su viaje por Europa, a donde había viajado en el séquito de Felipe II, el duque de Villahermosa se hizo acompañar para trabajar en su palacio y casa de campo de Pedrola de dos pintores flamencos, Pablo Esquert (Schepers), especializado en pintura historiada, y «Rolam Mois», retratista.[1] No se tienen noticias ciertas anteriores a su llegada a Aragón. Por algunos rasgos de su pintura, en los que se advierten influencias de la pintura italiana, se ha pensado que pudiera haber viajado a Nápoles y Venecia antes de establecerse en Zaragoza, algo que, en cualquier caso, debió de hacer siendo todavía hombre joven, pues consta que llegó soltero y que aquí contrajo matrimonio en dos ocasiones.

Destacado retratista, fue empleado por el duque en la galería de retratos familiares, sacados, según Martínez, «de originales muy antiguos, los cuales eran de manera muy seca y de muy poco dibujo, mas él los redujo a la moderna con tanta gracia y bondad, sin defraudar a lo parecido, que parecía lo había sacado del mismo natural».[2] Conservados en parte en el propio palacio ducal de Pedrola, los retratos de Mois muestran las características propias del retrato cortesano manierista, con lo mejor de los retratos flamencos e italianos de su tiempo, al modo en que lo hicieron Antonio Moro y Alonso Sánchez Coello, con quien tuvo intercambio epistolar. Siendo el más destacado retratista de su tiempo en Aragón, pudo influir en otros pintores como Rafael Pertús.

Al margen de las noticias proporcionadas por Jusepe Martínez, consta documentalmente que en 1571 «Paulo Ezchepers» y Roland de Mois, «habitantes en Zaragoza», contrataron con los monjes del monasterio cisterciense de la Oliva en Navarra la realización de su retablo mayor que, a la muerte de Esquert, en 1578 o poco antes, aún no había sido terminado y no lo estaría por diversas circunstancias hasta 1587. El retablo, dedicado a la Asunción de la Virgen y conservado actualmente en la parroquial de San Pedro de Tafalla, se convertirá en arquetipo de la posterior producción de Mois, que reiteró en varias ocasiones sus composiciones aunque nunca volviese a alcanzar la calidad de las tres tablas principales,[4]

Adoración de los Reyes Magos, óleo sobre tabla, 288 x 214 cm, Museo de Zaragoza. Procedente de la capilla funeraria que el pintor tenía en el convento de Santo Domingo de Zaragoza.

Tres años después de entregado el retablo de la Oliva, el 10 de junio de 1590, los monjes de otra comunidad cisterciense navarra, el Monasterio de Santa María la Real de Fitero, contrataron con Roland de Mois «pintar, dorar y estofar con toda la primor finos colores y curiosidad que sea posible» el retablo mayor de su iglesia, comprometiéndose el pintor a «que todo lo principal de pintura del dicho retablo el dicho Moys lo haya de hazer por su propia mano».[7]

Mois obtuvo un éxito muy notable, principalmente con sus retratos, lo que según Martínez le permitió tratarse como caballero, «teniendo siempre caballo a la estaca y su casa con la ostentación que merecía su ingenio», y pudo gracias a ello dejar a su única hija una hacienda «muy lucida» y casada con persona de estimación,[8]

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