Rock tapatío

El rock tapatío, es decir, el rock originario de Guadalajara, Jalisco es una vertiente de lo que se conoce como rock mexicano. Es de esta ciudad de Guadalajara de donde han emergido diversos grupos destacados de este género y donde el rock mexicano tuvo desde sus inicios una escena importante. En la actualidad las bandas tapatías de rock comerciales han ido escaseando de manera trascendente; sin embargo, la escena de rock experimental y subterránea de esta ciudad se encuentra entre las más ricas de habla hispana.

Antecedentes

El inicio del rock en Guadalajara se remonta a inicios de la década de los 1960 cuando el rock de intérpretes norteamericanos se traducía al español interpretado por cantantes y grupos lanzados en aquella época.

Guadalajara se mantenía influida musicalmente por la capital del país la cual tenía mayor fuerza en medios de comunicación y difusión en esas décadas. Fue a mediados de los años 1960 cuando la ciudad de Guadalajara se encontraba influida en gran parte por el movimiento de rock europeo, el movimiento juvenil de post-guerra estadounidense y el fuerte movimiento de contracultura de los años 1960 que comenzara a crecer en el aspecto musical del género rock que años más tarde la identificaría como uno de los principales focos del movimiento rock y subcultura hippie en el país.

Precursores

A partir de dicha década el movimiento de rock comienza a esparcirse por la ciudad y una vez que este movimiento ha cobrado fuerza los proyectos de músicos, cantantes y grupos de rock tapatíos comienzan no sólo a destacar en la ciudad de Guadalajara sino en el país entero cuando la ciudad de México torna interés hacia el fuerte movimiento que existía en ese entonces fuera de la capital.

El legendario grupo The Spiders, el cual se dio a conocer a finales de la década de los 60, es una de las primeras agrupaciones de rock tapatío que alcanzaría a ser escuchada a nivel internacional en esa época llevando al rock tapatío a ser reconocido en lugares como Inglaterra, Francia y Estados Unidos. [1] Quien no recuerda a a otros grupos cuya aparición en la escena en la década de los sesentas fue también importante y de cuyos grupos resaltaron elementos que dieron lustre al rock tapatío a nivel nacional o internacional tales como: 39.4, (Larry, Zuñiga, René, etc., Los Monstruos con (René, Beto, Mario Arellano, etc), Los Soñadores, Los Yoguis, Los Leroys con (José Luis Guerrero de Bandido, 39.4, Blues punto 4, Alfredo Gonzalez de (Las Estatuas, Gibson Boys, Tijuana Five, Los Struck), con el Topolino Carlos Shelly, Trino Leroy, Héctor Tamayo, etc), Los Ruidos, Los Blue Boy´s, Los Gibson Boy´s, (con su cantante Manolo Muñoz), The Truth (con Francisco Salas en la guitarra, Gustavo, Pepe y Genaro Palacios "el gato gordo").

Carlos Santana quien se convirtiera en un icono del rock latino en esa década, permitió que la música en el occidente de México cobrara la importancia y atención internacional que años más tarde reflejaría. En la década de los 70 destacaron Toncho Pilatos, La Fachada de Piedra y Los Fugitivos, los cuales obtuvieron un lugar importante en la escena del rock nacional y La Revolución de Emiliano Zapata quienes su apoyo publicitario tanto en México como el extranjero lo debieron al músico Bob Dylan quien en una visita a la ciudad se interesó por el concepto musical de la banda, posteriormente esto les permitiría sobresalir en el extranjero.[1]

Para finales de 1970 y principios de los 80 existieron algunos grupos que cantaron canciones propias en español saliéndose de la tradición de los llamados grupos de rock nacional en distintas zonas de las colonias populares en las tardeadas grupo mexicano grupo hongo grupo rocafe entre otros, generaciones que consumían y generaban el movimiento de rock de esta década comenzaban a madurar y a buscar identificarse con nuevos géneros musicales que surgían a principios de 1980. Junto con ellos las nuevas generaciones comenzaban a formar los nuevos movimientos de la nueva década, y el género rock comenzó a evolucionar, transformarse y a desaparecer conforme la tecnología de la nueva década fuera utilizada para la creación de las nuevas formas de rock y los nuevos géneros de rock mundiales invadieran simultáneamente Guadalajara.

A principios de los 80, la incursión de Sombrero Verde, quienes más tarde se harían llamar Maná, en los medios masivos marca el inicio de una nueva era para los músicos oriundos de Guadalajara. Más tarde en esa década aparecen otros grupos con propuestas muy interesantes como Rostros Ocultos, No-No, Cráter, Blush, Azul Violeta y Primer Nivel. Por su parte, gente como José Fors o los integrantes de El Personal comienzan a dejar su marca para la posteridad en la escena alternativa tapatía. En 1985 se forma megaton grupo de heavy metal aun vigente muy conocido y por esa época se forma medusa y fongus grupo legendario comienza a cantar en español

La década de 1990

1990 significó una década crucial para el rock tapatío el cual atravesaría por varios fenómenos, importantes proyectos surgieron y nuevas formas musicales como el new metal, ska, reggae, punk, rock alternativo, grunge, trip hop, etc. cobraron una importancia considerable en la ciudad y marcaron nuevos movimientos y subculturas, algunas de ellas incluso sobreviviendo hasta días actuales. En los años 90 también se pueden ver nombres de grupos tapatíos sobresalir en la escena del rock nacional e internacional: SANTA SABINA (liderada por la tapatía Rita Guerrero), LA DOSIS, ERANEO, LA CUCA, etc. que además encontraron en antiguas bodegas y viejos teatros como el Roxy, el lugar perfecto para tocar y establecer su propuesta musical. También otras bandas como MALARIA formaron parte de la escena del rock de principios de los 90s dando conciertos más íntimos en lugares pequeños como la extinta Peña Cuicacalli y preparatorias estudiantiles. Su importante movimiento de rock desde principios de los 60 permitió que a Guadalajara se le conociera como "la Capital del Rock" durante algún tiempo. Para comprender el proceso de cambio que va de los años ochenta a los noventa, es muy importante señalar la existencia del movimiento de barrios organizado desde la revista Que Role!, dirigida por Ricardo Sotelo. A mediados de los ochenta ocurre un proceso de cambio cultural en el cual se intentó con mucho tino, el rescate de la "cultura de la banda". Así nació el BUSH (Bandas Unidas del Sector Hidalgo, las BUO (Bandas Unidas de Oblatos), Meduza y otras ofertas culturales que se extendieron por los cuatro sectores de la ciudad de Guadalajara. El Foro Jim Morrison ubicado a espaldas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara, fue el centro de convivencia de cientos de jóvenes, que sin sentirlo, fueron colocando las piezas claves de todo un proceso de transformación desde la cultura de los jóvenes de los barrios. Así se hizo más que visible la cultura de los Cholos, de los raperos, aparecen los primeros Punks en la ciudad, ligados también al movimiento del BUSH. En medio de esta auténtica revolución cultural en la ciudad, llegan las primeras bandas de punk y hardcore: SS-20, Desorden Público y Masacre 68. Las presentaciones serían tanto en el Foro Morrison como en el Colectivo Pentauro, auspiciado por la gente de fanzines subterráneos como Que Role, Gastando Suelas, La Neta o Rollos de la Calle.

La metamorfosis y la evolución del Rock tapatío

Para finales de la década de 1990 la ciudad atravesó por la metamorfosis que le quitaría el puesto como la mayor cuna de rock de calidad en el país después de la Ciudad de México, pero gracias a la cual ganaría terreno en otros ámbitos musicales como el electrónico. Dicha transición cambió el curso de la música en esta ciudad donde pocos fueron los grupos de rock que subsistieron a la catarsis que concebía la conversión del rock por la música electrónica, llevando a los músicos tapatíos a experimentar con las nuevas tendencias y corrientes que el mercado local exigía. Grupos importantes como La Siguiente Página, LA DOSIS y [ERANEO] dejaron atrás los instrumentos de rock para experimentar con sintetizadores, software y cajas de ritmo. De la misma forma grupos que comenzaban a surgir desde el subterráneo tapatío sufrieron la metamorfosis en la que la evolución musical en el occidente del país marcaría toda una década, aunque para muchos dicho parteaguas significaría el final de sus carreras como músicos y para muchos otros marcó el principio y al mismo tiempo la evolución de la escena musical en Guadalajara. De igual manera las estaciones de rock locales comenzaban a difundir las propuestas mundiales de la música electrónica y a apoyar el movimiento, las fiestas rave que desde finales de 1980 se organizaban clandestinamente se convirtieron rápido en un culto fuertemente apoyado por revistas, periódicos, estaciones radiodifusoras etc. y a captar la atención de grupos conservadores en la ciudad llegando a satanizar el movimiento electrónico atribuyéndole uso de drogas, libertinaje sexual y denigración del futuro de la juventud local.

La influencia de este género europeo se encontró con toda la idiosincrasia de una ciudad influida previamente por Europa, de esta forma este movimiento encajó de manera perfecta en las nuevas generaciones, las generaciones pasadas que crecieron en medio de la música de los 80, incluso, proyectaron un fuerte interés hacia el movimiento y no les fue difícil adoptar la música electrónica gracias a la influencia de la música de los 80, de esta forma el movimiento fue apoyado y se convirtió muy pronto en lo que es hoy en día.

Para la entrada del nuevo milenio el rock tapatío habría prácticamente desaparecido de la escena nacional, prevaleciendo únicamente agrupaciones cuyo reconocimiento internacional era esencial para sobrevivir la llamada "crisis del rock tapatío", esto le otorgó a otras ciudades en el país la oportunidad de sobresalir en el rock nacional. Mientras en Guadalajara crecía la escena electrónica los circuitos de eventos internacionales de electrónica comenzaban a contemplar a esta ciudad, la llegada de Djs de talla mundial, eventos electrónicos y fiestas rave cambiaron el panorama de la ciudad, convirtiéndolo en uno donde el rock tenía pocas posibilidades de subsistir frente a la electrónica.

En la actualidad; se han abierto paso grandes proyectos con la oportunidad de la internet, los blogs y otras formas de comunicación que las bandas han encontrado como punto de partida para muchos de sus logros, a nivel local, los grupos electrónicos que resaltan son Belanova (banda de Richie Arreola, ex La "Dosis"), Dedupléx (Emely Lotfe y omar Guerra), Octopus, EXPRESSO! (hoy LOV, banda de Rubén Oroz ex guitarrista de NOX (Servando Yañez; ahora baterista de Playa Limbo y Carlos Lay del proyecto C-LAY) y Ángel Hernández, un músico militante y nombre nuevo dentro de la escena), Dramadama (Banda de Karen, exitosa cantante ganadora de premios en Europa) y otros.

Capital Electrónica de México

Para principios del año 2002 intensos operativos ordenados por el entonces gobernador de Jalisco Francisco Ramírez Acuña irrumpieron en un festival electrónico con más de 8,500 personas, donde un grupo del ejército mexicano ocasionó tratos crueles, inhumanos y degradantes a mil 500 jóvenes, al tiempo que realizaron detenciones arbitrarias,[3]

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