Rock de Argentina

Rock argentino
Orígenes musicales blues
jazz
rock and roll
country & western
funk
R&B
doo wop
boogie woogie
swing
Orígenes culturales Musicalmente, segunda mitad de los años '50 como parte de la explosión internacional del rock and roll estadounidense. Como corriente artística con identidad propia y cantada en español, mediados de los años '60, originada por la opresión militar, las ideas juveniles, el ambiente intelectual y la contracultura.
Instrumentos comunes voz
guitarra eléctrica
batería
bajo eléctrico
teclados
guitarra acústica (opcional)
saxofón (opcional)
piano (opcional)
Popularidad Muy alta en Argentina desde sus inicios, popular a nivel hispanoamericano desde los años ochenta.
Fusiones
argenblues
metal argentino
Enlaces
Grupos
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El rock argentino es una denominación musical muy amplia, aplicada a cualquier variedad de rock and roll, blues rock, jazz rock, pop rock, punk rock, new wave, garage rock, ska punk, rock psicodélico, hard rock, heavy metal y otros estilos musicales afines, creada, producida o generada de alguna forma en ese país. La expresión coincide en parte con " rock nacional", un concepto aparecido en la segunda mitad de la década de 1960 para referirse a una corriente musical rockera en sentido amplio, cantada en español y que en sus inicios se enfrentaba a los productos "comerciales" desarrollados por los medios de comunicación y los sellos discográficos.

Argentina fue uno de los primeros países iberoamericanos que, después de los del ámbito anglosajón ( Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda, sus lugares de origen), combinó los diversos estilos derivados del rock and roll con elementos autóctonos[ cita requerida], desarrollando así una música de identidad propia[ cita requerida], que recibió el nombre de rock nacional. También fue uno de los primeros en utilizar el español para comunicar y describir temáticas afines a su propia idiosincrasia y abundantes referencias a la geografía local.[ cita requerida]

Ya desde mediados de los años cincuenta los grupos locales cantaban en inglés (ocasionalmente en español), versiones de éxitos internacionales de rock and roll, aunque sin conferirles una identidad que los diferenciara de sus modelos extranjeros. Fue en la segunda mitad de los años sesenta, cuando varios grupos underground que provenían de un ámbito intelectual y bohemio empezaron a componer canciones en español sobre asuntos que interesaban al público joven, que el rock argentino comenzó a interpretarse de una manera propia, dando forma a un género musical que primero fue denominado « beat», más tarde « música progresiva» y finalmente «rock nacional». A partir de entonces, el rock argentino inició un proceso de evolución constante que durante los años setenta y ochenta, y sobre todo tras la guerra de las Malvinas, cristalizó en un movimiento de características estéticas bien definidas y de gran aceptación popular.


Antecedentes (1956 - 1967)

Los orígenes del rock de Argentina se remontan a la segunda mitad de la década de 1950, cuando llegó al país como parte de la explosión internacional que estaban teniendo las bandas de rock and roll estadounidenses. Este ritmo bailable y novedoso pronto hizo que se formaran las primeras bandas de rock en el país, sin embargo, y a pesar de que estos primeros representantes son valorados como muy importantes en la historia de la música argentina y su evolución, en Argentina se considera como "rock nacional" a una corriente artística con identidad propia de Argentina, que nació cuando se comenzó a cantar en español y a hacer canciones propias con las características culturales del lugar y las ideas filosóficas e intelectuales de la contracultura. Esto por oposición a la anterior época, donde las bandas de rock eran solamente conjuntos para bailar y divertirse que se limitaban a hacer sólo versiones de sus bandas estadounidenses e inglesas favoritas y en inglés, a causa de la creencia de que el rock en español no era viable. Por lo que el "rock nacional" como es conocido actualmente recién dio luz en la década siguiente.

No obstante, antes, con otra temática y algunas intermitencias, diversos personajes hicieron las primeras experiencias e intentos de rock en Argentina en tiempos donde todavía predominaban en el país el tango y el folklore, y que los ritmos novedosos y las bandas de música juvenil se difundían únicamente gracias al aparato de los medios mainstream argentinos como la discográfica RCA-Victor y los programas de televisión para la juventud. Estos conjuntos y solistas de un temprano rock argentino animaban al baile y a la fiesta, influenciados por nombres como Bill Haley, Chuck Berry, Elvis Presley, Little Richard, Chubby Checker y Bo Diddley entre otros. Naturalmente, estos primeros exponentes del rock argentino tenían diversos estilos por consecuencia de imitar los diversos estilos estadounidenses: algunos como Eddie Pequenino y su banda Mr. Roll y sus Rockers estaban más inclinados al estilo swing de Bill Haley & His Comets, otros como Los Cinco Latinos eran adeptos a los grupos vocales de doo wop como The Platters, y había otros como Sandro que estaba claramente inspirado en la fusión con country de Elvis Presley. Al llegar los años 60, aparecerían más bandas y solistas de perecida temática, ahora con influencias de nuevas bandas se fueron sucediendo los géneros de twist, nueva ola, surf y garage a medida que avanzaba la década, como así también serían de gran impacto en la música argentina las invasiones británicas y uruguayas.

Sobre el final del periodo que sería antecesor al comienzo de los grupos que cantaron en español, aparecieron influencias de bandas contraculturales de los años 60, sus ideas modernas y centros de reunión como La Perla de Once o el Instituto Di Tella serían los núcleos de una nueva corriente artística. Luego de algunos intentos de rock con identidad propia que no lograron repercusión, finalmente en 1967 se editó la canción '" La Balsa" de Los Gatos, que con su rotundo éxito y popularidad con 250.000 copias vendidas, sirvió como enlace para que otras bandas grabaran sus propias canciones en español.

Orígenes con reminiscencias estadounidenses

Eddie Pequenino, el primer rockero argentino. Proveniente del jazz y el R&B, en 1956 y con 28 años formó la primera banda de rock en Argentina: Mr. Roll y sus Rockers.

El rock and roll surgió como género musical en los Estados Unidos en los años 50, producto de la fusión entre diversas corrientes musicales tales como el folk, el hillbilly, el bluegrass, el country, el western y el rhythm & blues, ganando rápidamente popularidad nacional e internacional a través de artistas como Elvis Presley, Bill Haley y Alan Chaile. En Argentina, la difusión de sus temas a través de radios y discos despertó en muchos músicos el interés por emular los novedosos sonidos y marcados ritmos que lo caracterizaban.

La escena musical en Argentina en los años 50 estaba compuesta por el tango de larga tradición urbana, el foklore el cual vivía un boom alimentado por la inmigración interna, la música melosa donde era realmente influyente el peso de países europeos como Francia e Italia (el Festival de la Canción de San Remo era muy popular en la sociedad argentina de la época), los boleros y baladas románticas como las de Frank Sinatra, mientras que ritmos tropicales y latinoamericanos -la cumbia había comenzado a dejar su huella en Argentina-.[2]

Fue entonces que a mediados de los años 50 llegó el rock and roll a Argentina, con éxitos estadounidenses por parte de cantautores como Bill Haley & His Comets, Elvis Presley, Chuck Berry, Buddy Holly y Gene Vincent que se hicieron mundialmente populares, junto con los estrenos en los cines argentinos de la trilogía fundacional de películas del rock and roll: Blackboard Jungle, Rock Around The Clock y Don't Knock The Rock (traducidas en Argentina como Semilla De Maldad, Al Compás Del Reloj y Celos Y Revuelos Al Ritmo Del Rock, respectivamente). Las películas de rock and roll tuvieron tal repercusión entre los adolescentes y jóvenes que se ponían a bailar este ritmo novedoso en los pasillos del cine, las calles, plazas, o incluso en el obelisco de Buenos Aires. Comenzó las ventas de discos de rock and roll en las disquerías (llamadas por entonces casas de música o casas de discos) y la difusión del ritmo en las radios con emisoras publicitando como Radio Splendid, Radio Mitre y su programa Melodías de rock'n'roll con César Lazaga, y Radio Excelsior con Rock and Belfast con Jorge Beillard, ocasionalmente reemplazado por Miguel Ángel Merellano.[2]

El cantante y trombonista Eddie Pequenino, oriundo del jazz (en los años 40 y aún siendo adolescente formó la Jazz Los Colegiales junto a Ricardo Romero) y del R&B (a principios de los años 50 había formado Eddie Parker y su Rhythm Band) armó en 1956 el conjunto Mr. Roll Y Sus Rockers, la primera banda de rock en Argentina, contando con un joven Lalo Schifrin como pianista. La banda interpretaba canciones de grupos estadounidenses, siendo Bill Haley & His Comets su gran influencia con su estilo orientado al swing, estas interpretaciones fueron registradas en un LP del grupo publicado por la discográfica multinacional CBS. Fue tal el éxito que tuvo el conjunto, que sus grabaciones con las versiones de las canciones de Bill Haley se vendieron más que las originales. En este contexto se rodó la película Venga a bailar el rock, estrenada el 29 de agosto de 1957 y con la actuación de Mr. Roll Y Sus Rockers y los actores Eber Lobato, Nélida Lobato, Alfredo Barbieri y Pedrito Rico. En enero de 1958 Bill Haley visitó Argentina con su conjunto, realizando presentaciones en el Teatro Metropolitan, y eligió como banda telonera a Mr. Roll Y Sus Rockers.[2]

Inmediatamente comenzaron algunas polémicas en torno al rock, cuando ciertos medios sensacionalistas y amarillistas argumentaban que los jóvenes "enloquecían" en las salas de cine a causa de las películas rockeras, causando en algunos casos destrozos, y levantaban la guardia ante la llegada de Bill Haley diciendo que el rock and roll era música extranjerizante. Por otro lado la revista Antena publicó un número en donde aparecía Bill Haley usando un poncho y tomando mate, como gesto de conciliación cultural.[2]

Más allá de la falta de identidad propia que aún tenía el naciente género, la llegada del novedoso fenómeno musical y la formación de Mr. Roll y sus Rockers, llamó la atención a la industria discográfica musical argentina de que existía un nuevo segmento social que hasta entonces no había sido explorado por la música, el de los adolescentes y jóvenes, y a través de este descubrimiento se marcaría que había un nuevo mercado para ser comercializado con bandas y solistas de música juvenil, lo cual dejaría un cambio clave en el posterior desarrollo de la música argentina en su totalidad sin distinción de género y contenido ideológico.

Primeras bandas

Sandro, quien en sus inicios tocaba rock and roll influyó decisivamente en el nacimiento del rock argentino. Es notable su estética Elvis.

En 1958 y continuando con el éxito que tuvo la visita a principios de ese año de Bill Haley & His Comets, se formaron más bandas de rock and roll que básicamente interpretaban las canciones de sus pares rockeros estadounidenses, varios de los miembros de esas agrupaciones musicales contaron con integrantes que años más tarde serían populares cantantes pop de la llamada " nueva ola" argentina en los años 60. También comenzaron a aparecer programas de radio de rock and roll como en Radio Libertad (hoy AM del Plata) y Radio El Mundo. La revista Jazzlandia había tomado nota de la explosión del rock and roll en la escena musical argentina y comenzó a publicar artículos, letras, partituras y reseñas de rock, igualmente hacía la revista Estrellas. El disc-jockey del programa Música en el aire, Rodríguez Luque, creó el sello Disc-Jockey desde el cual editó a los rockeros nacientes. En abril del citado año se estrenó Loving You, tercer película de Elvis Presley, traducida en el país bajo el título La mujer que yo adoro, tuvo una promoción en los medios a diferencia de las dos anteriores entregas, el resultado fue un boom en la estética de Elvis.[2]

Se formó The Paters, con el cantante Lalo Fransen (futuro miembro de El Club del Clan) quien por entonces se hacía llamar Danny Santos, sus dos cortes de difusión eran grabaciones de " A White Sport Coat (and a Pink Carnation)" de Marty Robbins y " I Forgot to Remember to Forget" de Elvis Presley. También aparecieron los Los Modern Rockers, cuyo integrante Luis Aguilé -el cual interpretaba canciones de Pat Boone- también se destacaría años después, cuando fue contratado por el sello Odeón, y con su guitarra y el apoyo de la orquesta de Armando Patrono grabó el bolero "Mirá qué luna", pero también el primer tema de rock creado de forma original en Argentina, esto es, por un artista argentino y cantado en español " La Balanza".[2]

Acompañado por la orquesta de Lucio Milena, las canciones que grabó Billy Cafaro, " Pity, pity" de Paul Anka y "Personalidad" tuvieron un considerable éxito. No obstante cuando hizo una interpretación del éxito alemán Kriminal Tango, resultó ser muy in-popular entre los tangueros quienes malinterpretaron la canción y lo toman como una ofensa al tango. Billy Cafaro sufrió reiteradas agresiones por parte de los tangueros, por ello se marchó a España. Oriundo de este país Andy Maciá registró temas como "Rock del vaquero", "Tú eres mi luna" y "Una motoneta" -este último se trataba de un jingle publicitario para las motonetas Siam-Lambretta, y posiblemente se trate del primer jingle publicitario de la historia argentina- ayudado por la orquesta de Horacio Malvicino que en aquel entonces se hacía llamar Don Nobody, más tarde al volcarse al tango europeo adoptaría otro seudónimo, Alain Debray.[2]

Para 1960, el grupo Los Teen Tops alcanzó gran popularidad entre los oyentes argentinos, este conjunto mexicano cantaba éxitos del rock and roll estadounidenses, pero con letras traducidas al español. Su estilo enérgico influenció al hermano de Eber Lobato, Rocky Pontoni, que incursionó al mercado discográfico con sus interpretaciones de " Stupid Cupid" de Neil Sedaka, " Adam and Eve" de Paul Anka y " I'm On a Merry Go-Round" de Teddy Randazzo. Lo siguió Luis Bastián con su versión de " Itsi, bitsi, tiny winy yellow polka dot bikini" de Brian Hyland. Apoyado por el sello Orfeo -subsidiario de CBS- surgió Johnny Carel -cuyo nombre real era José Roberto Gentile- con su versión de " Let's think about living" de Bob Luman, cuyo éxito hizo que sea editado en otro países como Perú, Venezuela, Ecuador, Colombia, México y España.[2]

En ese momento apareció otro futuro miembro de la nueva ola y de El Club del Clan dentro de la banda de rock and roll Los Platos Voladores la cual luego se llamaría The Rocklands, este era Norberto Fago que luego usaría el seudónimo de Nicky Jones. Grabó una versión de Runnaway de Del Shannon. También surge Johnny Allon dentro de su grupo Los Tammys, quienes grabaron varias versiones de grupos de surf y beat de los años 60. En la provincia de Tucumán apareció Nery Nelson que había versiones de canciones de Elvis Presley, quién era promocionado por el sello Discofonia, llegó a editar un sencillo sin repercusión alguna, entonces se decidió por cambiarle el apodo por el de Palito Ortega. El mismo sello lanza a otro joven llamado Martín Meyer que cuenta con el apoyo musical del compositor Aldo Legui y lanza un LP muy vendido, El millonario del disco.[2]

A principios de los años 60 varios músicos estadounidenses del mainstream de la época como Johny Ray, The Platters, Paul Anka (que en su presentación en el teatro Opera cantó teniendo a una orquesta local dirigida por el batero Enrique Corriale como acompañante), Dion DiMucci, Brenda Lee, Neil Sedaka y Chubby Checker visitaron el país. Este último y su estilo twist sirvieron de inspiración para una banda local llamada Los Jets, cuyo miembro Jorge Jackie Álvarez, formaría Jackie y los Ciclones. En 1961 Tony Vilar lanza su LP con el sello CBS con canciones de rock cantadas en castellano como " Quince años tiene mi amor", " Diablito", " Rock del Fuego" y " Rock del Abuelo".[2]

En julio de 1961, la discográfica multinacional RCA había conseguido a un muchacho que usaba el seudónimo de Balder y se había presentado en el programa Justa del Saber de Canal 7, acto seguido le publicó al joven un sencillo de 45 RPM con "El rock del tom tom", al poco tiempo se editó también "Zapatos de pom pom", el cantante se trataba de Alberto Felipe Soria, ahora conocido como Johnny Tedesco, con tantas influencias de Elvis que hasta la compañía le pagó un viaje a Estados Unidos para que conociera a su ídolo, y este le hizo un autógrafo en uno de sus LP. El álbum vendió medio millón de copias en muy poco tiempo, convirtiéndose además en un éxito en las radios. Tedesco desarrolló un estilo muy influenciado por Elvis Presley que era una mezcla de rock, rockabilly y country y se impuso como intérprete en castellano de sus propias composiciones y de éxitos de rock internacional. "Presumida", "Un montón de amor", "Preciso tu amor esta noche", "Ocho días a la semana", "Coqueta" y "La plaga" son algunas de sus interpretaciones que ayudaron a consolidar el género rock en Argentina.[2]

En agosto de 1961, la multinacional CBS, para contrarrestar y contraponer el éxito y la figura de Tedesco, promociona y lanza a su nuevo artista Tony Vilar, que con temas de rock suave hacía versiones del Dúo Dinámico como "Quince años tiene mi amor" o " Diablito" de Neil Sedaka, o "Bailando" de su propia autoría. Tony representaba al típico hijo de inmigrantes italianos de la juventud del momento. Su segundo LP se editó en 1962, que terminó por sellar su carrera y se vinieron éxitos en sencillos como " Despeinada", " Nada vale sin amor" y " Acomplejada", baladas de rock lento de tono intimista con la orquesta de Frank Ferrer y solos de guitarra electroacústica. Si bien su éxito fue efímero -pero contundente- fue rápidamente eclipsado por la vertiginosa aparición del Club del Clan que apostaba a lo masivo, quedando esos discos de Tony Vilar como piezas de culto de los comienzos del Rock.[2]

En ese momento habían surgido Los Pick Ups, banda de Horacio Ascheri que como la mayoría hacía versiones, en su caso de Roly Poly y también canciones propias como "Mi promesa". Radio Antártida el nombre que tenía por entonces la Radio América, presentaba una programación de rock and roll todo el día de principio a fin, a lo largo de las horas iban transcurriendo los programas Una ventana al éxito con Antonio Barrios, La discoteca de Juan José con Juan José May, Whiskeria de Johnny Carel con el rockero ya citado y Círculo musical con Héctor Larrea.[2]

En 1963, el grupo Los de Fuego -o Sandro y los de Fuego- grabó versiones de temas de rock clásico y beat cantadas en castellano tales como "Te conseguiré", "Anochecer de un día agitado", "My bonnie" y "El dinero no puede comprarme amor", convirtiéndose en una de las bandas de mayor éxito comercial del momento. Más tarde ya disuelto el grupo, su cantante Sandro empezó a cambiar radicalmente su estilo, abandonando el rock and roll clásico en castellano, para diseñar un repertorio más popular, siendo uno de los pioneros de la balada romántica latinoamericana, derivada del bolero, que se convertiría en el género pop latino por excelencia en las siguientes décadas.[7]

Influencia del rock mexicano y chicano

Los músicos chicanos y mexicanos de rock a finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta ejercieron una importante influencia sobre el naciente rock argentino. En 1957, el chicano Ritchie Valens logró el primer éxito mundial en castellano gracias a " La Bamba", en tanto que las bandas mexicanas Los Teen Tops, Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo realizaron exitosas adaptaciones en español de temas de Elvis Presley, Chuck Berry, Little Richard y Buddy Holly que se convirtieron en clásicos latinos, tales como " La Plaga" y " Popotitos". Mientras tanto en Argentina hacían sus primeros éxitos locales Billy Caffaro y Tony Vilar con un estilo más internacional pero adaptado a los modismos locales comenzando a diferenciar a las producciones Argentinas del resto, Tony fue el primer Argentino en interpretar los llamados rock lentos o baladas slow, y su pieza más importante en este género fue el rock lento "Y los cielos lloraron" con Frankie y su conjunto. Muchos artistas de esa época señalan que las bandas mexicanas influenciaron a los primeros grupos del rock argentino como Los Gatos y Los Dukes entre otros, así como a casi todos los grupos similares de los demás países de habla hispana.[10]

Litto Nebbia contó en su libro Música progresiva argentina que se unió a una banda en 1961 en Rosario y que en ese momento existían muchos grupos influenciados por el rock mexicano. Las bandas estadounidenses eran la fuente de la música y las mexicanas las que tomaban ese sonido y lo exportaban a los demás países del ámbito hispanohablante.

Nueva ola y El Club del Clan

LS10 Radio Libertad, presentó a principios de los años 60 un programa de radio que daría lugar a la nueva ola, un estilo de pop mezclado con twist, beat y rock que tuvo gran popularidad en Latinoamérica y Europa en aquella época. El término se les había ocurrido por el del nuevo cine francés, la nouvelle vague. En los estudios de la emisora pasaban muchos de los artistas y bandas anteriormente mencionados y si bien no eran bien remuneradas, el medio les permitió hacerse conocer y llegar a tener cierta popularidad al presentarse en los clubes de barrio los fines de semana. Se sumaron al programa Johnny Tedesco, Lalo Fransen, los Pick Ups, Ricky Montana, Joe Twist, Gasparino -luego Indio Gasparino y más tarde Facundo Cabral-, Danny Palma (que grabó en Odeón "Muñeca rota", éxito de Johnny Halliday), Raúl Lavié (sin barba ni Pinky, cantando en castellano éxitos de Paul Anka), Jolly Land, Los Jets y el dúo Los Novarro (de donde surgiría años después el solista Chico Novarro), entre otros. El actor y cómico Dino Ramos compuso junto con Ramón Ortega un rock frenético y al ver su éxito y el potencial de un público juvenil, convenció a los dirigentes de Canal 11 de hacer un programa que se dirigiera a ese público, así se gestó Ritmo y juventud, que más tarde sería conocido como La cantina de la guardia nueva, que se transmitía los domingos de 19:30 a 20:30 h. La multinacional RCA-Victor terminó por presionar para sacar a sus artistas del programa, por lo que Dino Ramos los reemplazó con otros de la nueva ola como Johnny Carrel, Jerry y los HI-FI; Pablo Danielo, Ricardo Roda, Jim & Jerry (uno de ellos era Juan Marcelo), Danny Palma, Chicote López, Los Tammys, Ricky Montana, Beto Espinosa, Roxana, Donald y Juan Ramón (quién cantaba los recientes éxitos que surgían en Francia, Italia o Estados Unidos). Fue también un punto de resistencia a una multinacional como RCA-Victor, la fuerza de la discográfica CBS que se apoyó en Sandro y lograron promocionarlo, inclusive, sacando una película Convención de vagabundos con Ubaldo Martínez donde el gitano desplegaba sus habilidades musicales.[11]

Comandados por el ecuatoriano Ricardo Mejía, este armó un programa de televisión que revolucionara la escena musical juvenil latinoamericana: El Club del Clan. Los sábados a las 20:30 h. Formaron parte de su programa diversos artistas que venían de bandas de rock and roll y que adoptaron seudónimos, vestuarios y personalidades llamativas: Johnny Tedesco, Nicky Jones, Lalo Fransen, Raúl Lavié, Chico Novarro, Rocky Pontoni, Galo Cárdenas, Perico Gómez, Horacio Molina, Raul Cobián bajo el seudónimo de Tanguito (no tiene nada que ver con quién posteriormente también se conoció como Tanguito, cuyo nombre real era José Alberto Iglesias), Pino Valenti y Palito Ortega, y entre las mujeres Jolly Land, Violeta Rivas y Cachita Galán. Apoyados por este programa televisivo fue de gran repercusión el grupo Los Red Caps, probablemente la primera dream band o supergrupo en la música argentina moderna, formada por Johnny Tedesco, Lalo Fransen, Nicky Jones y Palito Ortega. Una de las claves del éxito de El Club del Clan fue su estrategia de venta, sus LP recopilatorios, que en verdad costaban $626, eran vendidos a $160 y así todos los hogares conocían a los artistas.[11]

Por problemas de negocios, el programa terminó, y su sucesor a donde fueron a parar los artistas fue Sábados continuados en Canal 9. Aparecieron también competidores que no llegaron a los mismos niveles de popularidad que el Club del Clan, programas como el ya mencionado Ritmo y Juventud que era apoyado por la discográfica Dis-Jockey y donde estaban Chicote López, Chiquita Saldi, Haydée Warren, Eduardo, Ricardo Roda, Chico Miranda, Tony Vilar, Ricky y los Solitarios, Los Wonderfulls, Los Five Rockers, Los Flamantes, The Lonely Boys, Los Jaque Mate, Sósimo y los Demonios, Tony Maara, Juan Ramón (uno de los que sobresalieron, apareciendo en películas como El galleguito de la cara sucia). Por su parte, CBS promocionaba a una nueva estrella para competir con Palito Ortega en el rol de chico común, se trataba de Leopoldo Dante Tévez, natural de Atamisqui, un pueblo de Santiago del Estero, se lo conoció con el seudónimo de Leo Dan. CBS también lanzó otros cantantes de perfil más humilde como Larry Moreno y Yaco Monti.[11]

Con el paso del tiempo se produjo un repudio generalizo contra el Club del Clan y todo lo que representaba, nació el término de "música complaciente" para calificar la propuesta "popera" carente de todo compromiso ideológico. La llegada de las invasiones británicas y uruguayas, y con el surgimiento de la beatlemanía, también conspiró con la nueva ola ya que se popularizaba un nuevo tipo de música y crecía el inconformismo de la juventud que se sentía identificada con The Beatles, y no con los cantantes de El Club del Clan.[11] Daniel Colao y Rafael Abud en declaraciones a la revista Rock Superstar en 1978, hacían un análisis atribuyendo el ánimo despreocupado y de total ausencia de ideología de la nueva ola y El Club del Clan al "buen pasar económico" de Argentina en la época:

Si bien el "Club del Clan" y aledaños fueron la máxima representación del pop, justamente este hecho hizo que lo popular fuera calificado de "mersa". Con el tiempo, comenzaron a dividirse los gustos entre lo nacional y lo extranjero. La beatlemania estaba llegando y los jóvenes que no se sentían Identificados por el tipo de temática despreocupada comenzaron a calificar esta música como "complaciente". Sin embargo, no por nada tuvo la popularidad que tuvo. Era un época de bonanza económica y los jóvenes no se preocupaban más que por salir y bailar. No es que los temas no fueran los que eternamente preocupaban a la juventud sino que los matices eran diferentes como lo son en diferentes épocas.[12]

La escuela: 'De qué me sirve el latín, no sé, no sé; quisiera saber qué puedo decir mejor en latín que en mi lengua natal, si a mi me gusta más el twist que el latín'.

"De qué me sirve el latin" Violeta Rivas.[12]

El servicio militar: 'Aprovecha a bailar que te van a pelar. Ya cumpliste los 20, ni cuenta te has dado, muchacho ten presente que ya eres soldado'.

"Twist del recluta" Palito Ortega y los Red Caps.[12]

Para finales de los años 60, el Club del Clan fue criticado por "complaciente" hacía la dictadura del general Juan Carlos Onganía, llegando a ser acusado de querer imponer un etilo de vida "sumiso" a la juventud.[13]

Invasiones británicas y uruguayas

La banda beat Los Shakers fue una de las más destacadas de las «invasiones uruguayas».
El grupo uruguayo Los Mockers en 1965. Este grupo formarían parte del movimiento de las «invasiones uruguayas».

Anteriormente Los TNT oriundos de Uruguay gracias a su estilo de rock and roll adolescente y enérgico, habían cosechado el suficiente éxito a fines de los años 50 y principios de los 60 a tal punto de llegar a probar suerte en Europa. Su éxito les permitió expandir su carrera en España, por lo que se fueron de la escena local. Pero aquella experiencia había mostrado que las bandas uruguayas podían llegar a copar Argentina.[2]

En 1964 al igual que en el resto del mundo el fenómeno The Beatles tuvo una fuerte repercusión en la Argentina. El rock internacional empalmó con una generación (nacida aproximadamente entre 1945 y 1960), politizada y movilizada a través de organizaciones estudiantiles y sindicales, que comenzaba a enfrentarse en la calle a las dictaduras militares (sobre todo a partir de 1966), con una activa participación de los jóvenes, tanto varones como mujeres, de la extensa clase media del país.[15]

The Beatles comenzaban a remontar gran popularidad en el país, además de su música, su estética y sus desafiantes peinados tildados frecuentemente de "melenudos. La discográfica EMI-Odeón en su LP compilado El monstruo despierta los llamaba Los grillos. Más tarde Canal 9 anunciaba que los traería a la Argentina, pero al final tuvo que aclarar que se trataban de The American Beetles. The Beatles en Argentina al igual ue en varias partes del mundo fueron una sensación popular muy grande, y se terminaron de imponer por sobre aquellos que pretendían seguir con Paul Anka, Neil Sedaka, Rita Pavone, Edoardo Vianello, Richard Anthony y Trini López.[11]

En 1966, Sam (Santiago Malnati) frecuentaba La Cueva de Pueyrredon y cantaba todas las noches, junto con Tony Osanah, Billy Bond, Javier Martínez, y muchos otros músicos de la época. Fue cuando tuvo la oportunidad de grabar en RCA Victor "Paint in Black" y "Wild Thing" con su dúo SAM & DAN, guitarra y bongo, salió en marzo de 1966 y en junio se editó el segundo sencillo en español con "Que culpa tenemos nosotros" música de protesta y "Es la lluvia que cae". En diciembre saldría la tercer y última placa de Sam & Dan con "La Nueva Generación" y "Te quise Te quiero y te querré", ambas de autoría de Sam. En los carnavales de 1967 se realizaron cuarenta shows en Buenos Aires acompañados por el grupo Los Gatos. Sam después como solista canto junto a Pappo en el álbum de Almendra la canción "Figuración". Y también con Sam y su grupo participó del primer festival BA ROCK en el Velodromo de Palermo. En 1970 Sam fue a trabajar como productor en la Odeon Pops de Argentina, donde produjo a Trio Galleta, Sociedad Anonima, Sucesso -con la música de Sam "Se mete Se mete"-, Los Barbaros, Los Blue Caps, Los No, Madera Tallada, The Gipsys, Gamba Trio, Freedom, The Tasaday y Las Mini Shorts. En 1973 se fue a vivir al Brasil donde produjo a Gretchen, Domino, Nahim, Lady Lu, Black Juniors, y otros artistas.

En la Argentina la llamada " invasión británica" (con bandas como The Beatles y The Rolling Stones, que influyen a bandas argentinas hasta el día de hoy), fueron mucho más influyentes que la ola de rock & roll clásico estadounidense, tanto para el gusto juvenil inicial por el rock & roll internacional como para el surgimiento del rock argentino.[19]

Pero fueron las notables «invasiones uruguayas» entre 1964 a 1965 las que contribuyeron decisivamente en Argentina para que se comenzara a tocar rock en el país. Inspirados en el nuevo rock británico, muchos músicos jóvenes uruguayos comenzaron a emular sus sonidos. Tres bandas, Los Shakers, Los Mockers y Los Walkers[21] tomaron el estilo de The Beatles y The Rolling Stones, respectivamente, cantando en inglés y así pasaron a Buenos Aires.

A mediados de los años sesenta y durante pleno auge de la invasión británica, las bandas beat uruguayas alcanzaron cierta popularidad en Sudamérica.[22] En aquel entonces era impensable que una banda de rock latinoamericana pudiera tener éxito internacional como el que ocurrió con las bandas uruguayas aunque mayormente se limitó a la vecina orilla argentina.

De entre todos los grupos uruguayos, Los Shakers se destacaron en particular. Si bien eran un grupo beat inspirado abiertamente en The Beatles su sonido se destacó con un estilo propio, una notable calidad musical en sus interpretaciones y originalidad en muchas de sus composiciones.[23] Los Shakers comenzaron a presentarse en vivo en muchos programas de televisión de Uruguay, Argentina y demás países. Debido a su decisión de no desarrollar las letras de sus canciones en castellano, su popularidad decayó.

Identidad propia y en español

Previo al nacimiento del rock nacional había aparecido un estilo de música que ayudaría en este período de transición entre el rock and roll al rock argentino de finales de los años 60, la cual se llamaba música beat y en la que se incluía tanto artistas pop como otros más inclinados hacia un compromiso ideológico. La importancia de este período no es sólo fundamental desde lo simbólico de su música sino por su significado comercial: con la música beat la discográfica CBS por parte de Francis Smith finalmente derrotó a RCA-Victor quienes se mantenían aún en el estilo de la nueva olachequer.[ cita requerida] Esta victoria fue clave para explicar porqué el rock nacional finalmente terminaría imponiéndose a la música complaciente que había estado en Argentina hasta ese momento.[ cita requerida][11]

A principios de los años 60 se habían vislumbrado los primeros pasos que llevarían al nacimiento de lo que más tarde se conoció como "rock nacional". Hacía su primera experiencia musical un adolescente llamado Luis Alberto Spinetta con su grupo The Hammers, un conjunto similar Los Teen Tops y vestidos como el protagonista de la serie de televisión Mike Hammer.[2] [ cita requerida] Del mismo modo, en 1963 en Rosario se habían formado los Wild Cats, una banda con influencias a Elvis Presley, pero en 1964 su cantante tuvo que abandonar el grupo para hacer el servicio militar obligatorio, por lo que en su reemplazo trajeron a Litto Nebbia, de apenas quince años de edad. Pese a su temprana edad Nebbia componía en español, por lo que la banda para adaptarse a esta incorporación pasó a llamarse Los Gatos Salvajes.

Hacia 1965 el rock experimentó un rápido desarrolló en Argentina con la aparición de numerosas agrupaciones tales como: The Seasons con Carlos Mellino y Alejandro Medina, Los Vip's grupo de Charly Leroy, Los In, banda de Francis Smith y Amadeo Álvarez que interpretaba algunos temas propios, Sam & Dan duo de la RCA que entraría con el nuevo sello "VIK La Nueva Generación", Los Bestias (antecedente de Los Blue Men), Los Bishops y Los Jerks (génesis de La Joven Guardia), Los Knacks, Los Interrogantes, Telmo y Los Stones, Los Comanches, el Cuarteto Sir John, Billy Bond y el Lew Cuarteto, el Gamba Trío en Odeon Pops, los Larkins (cuyo integrante más conocido actualmente sería Luis Alberto Spinetta) y muchos otros que solían presentarse en el programa La Escala Musical, contraposición del Club del Clan, este último considerado comercial y elemental por los cultores del nuevo rock.

Los Gatos Salvajes también fueron parte de esa generación, alcanzando repercusión gracias a la promoción de su compañía discográfica Music Hall, que les dio apoyo logístico y económico y les consiguió presentaciones en programas y multitud de fiestas. En 1965 grabaron su álbum debut con influencias de bandas modernas de los años 60 como The Rolling Stones y The Kinks, y que incluía el éxito "Bajo la rambla", una versión de "Under the boardwalk" de The Drifters que también fue un éxito en la música mainstream argentina de la época.

Pero sería en la escena underground de Buenos Aires donde las piezas fundamentales del rock argentino comenzaron a emerger. Un reducido grupo de roqueros comenzó a encontrarse en espacios como " La Cueva", un local musical nocturno ubicado en Pueyrredón 1723, cercano a Plaza Francia, el Auditorio del Instituto Di Tella (Florida al 900) y bares que no cerraban durante la madrugada como la legendaria pizzería " La Perla" de plaza Once. En ese pequeño núcleo inicial se encontraban jóvenes músicos que luego se volverían famosos, como los rosarinos Litto Nebbia y Ciro Fogliatta, los uruguayos Hugo Fattoruso y su hermano Osvaldo, los porteños Mauricio Birabent (luego conocido como Moris), Pajarito Zaguri, Javier Martínez, Sam (Santiago Malnati), Francis Smith, Claudio Gabis, Pappo Napolitano, Carlos Mellino, Alejandro Medina y los bonaerenses Miguel Abuelo y Tanguito, entre otros, así como los poetas Pipo Lernoud y Miguel Grinberg.

Estos estaban también fuertemente influenciados por la música moderna internacional, totalmente diferente a lo que se había visto en Argentina con la nueva ola y El Club del Clan. Además eran seguidores de la música de autores y bandas como The Beatles, The Rolling Stones, Bob Dylan, Joan Báez, Jimmy Hendrix, Crosby, Stills, Nash & Young y Frank Zappa.[24]

Los Beatniks, grupo del cual Moris, Zaguri y Martínez eran miembros (todos nombres importantes para el rock argentino), inició en el género una lenta transición desde la simple imitación de los modelos extranjeros, a una audaz creatividad con matices de idiosincrasia local. Formados en Villa Gesell, una playa de la costa atlántica, grabaron en 1966 el sencillo " Rebelde" con "No finjas más", considerado el primer corte de difusión de rock argentino.[25] Sin embargo ese sencillo no tuvo mucha repercusión, y se llegaron a vender solo 200 copias.

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