Roberto Parra (cantautor)

Roberto Parra
Roberto Parra en La Negra Ester.jpg
Datos generales
Nombre real Luis Roberto Parra Sandoval[1]
Nacimiento 30 de junio de 1921,
Santiago,
Chile Bandera de Chile
Nacionalidad chileno
Muerte 21 de abril de 1995 (73 años),
Santiago,
Chile Bandera de Chile
Ocupación cantante y artista
Información artística
Género(s) folclore chileno, canción de autor
Instrumento(s) guitarra
Artistas relacionados Violeta Parra, Isabel y Ángel Parra, Ángel Parra (hijo), Margot Loyola, Pablo Neruda, Nicanor Parra, Lalo Parra, Familia Parra, Los Tres
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Roberto Parra Sandoval, también conocido como Tío Roberto ( Santiago, 29 de junio de 1921 - ibídem, 21 de abril de 1995), fue un músico, cantautor y folclorista chileno, miembro de la familia Parra, a la cual también pertenecen sus hermanos Violeta, Eduardo, Hilda y Nicanor, entre otros.[1]

Es famoso por ser el compositor y primer intérprete de las décimas de La negra Ester.[1]

Biografía

Los inicios

Hijo de Clarisa Sandoval Navarrete y Nicanor Parra Parra, el Roberto Parra fue el quinto integrante de la familia Parra, después de Nicanor, Hilda, Violeta y Eduardo, y antes de Caupolicán, Elba, Lautaro y Óscar. Sus comienzos en la música se vieron precipitados por la muerte de su padre en 1929. Roberto cantó en las calles y pueblos aledaños a Chillán y Parral de Chile junto a Violeta, Eduardo e Hilda.

En 1935, a sus catorce años, comenzó a afianzar su oficio de guitarrista, trabajando como músico en diversos circos, cabarets y boliches del sur de Chile. Hasta fines de los años 1950 se hizo conocido como músico del ambiente, viajando de norte a sur para animar la vida provinciana. En 1938 formó el dúo Los Hermanos Parra junto a Eduardo.

En estos tiempos además trabajó esporádicamente en diversos oficios: fue enfierrador en el dique de Valparaíso, lazarillo, diarero, lustrador, acarreador de viandas para un preso de cárcel, soldador, ayudante de mecánico, carpintero y dueño de una mueblería.

La cultura guachaca

En septiembre de 1958 llegó por primera vez al puerto chileno de San Antonio, donde fue contratado como guitarrista en la orquesta del cabaret Luces del Puerto. En la boite Río de Janeiro conoció a La Negra Ester, artista de boite con la que inició un romance que, años más tarde, quedaría inmortalizado en un libro de décimas y en la correspondiente puesta de escena de la compañía Gran Circo Teatro dirigida por Andrés Pérez.

Es en estos años cuando comenzó a desarrollar su vena creadora de músico y poeta; su primera composición conocida, la cueca «El chute Alberto» inició una serie de cuecas urbanas que denominaría «cuecas choras». Estas cuecas vienen a cambiar los parámetros conocidos de la cueca tradicional chilena. Se trata de cuecas con mayor picardía, hermanadas con el hampa y la cultura popular de los barrios bravos en los que se juntan los campos y las ciudades.

Su sobrina, Isabel Parra, se refiere a sus cuecas de la siguiente manera:

«Para nosotros era natural que hiciera ese tipo de cuecas, porque esas cuecas eran como él: hablaban de su vida, de su forma de ser; eran totalmente distintas a las cuecas campesinas que mi mamá había recopilado en el sur de Chile. Escuchar al Tío Roberto cantar esas cuecas y escucharlo hablar a él era lo mismo».[2]

Grabaciones

La familia Parra es un pilar fundamental para que Roberto continúe desarrollando su labor cultural. Sus sobrinos Isabel y Ángel crearon la Peña de los Parra en una vieja casona ubicada en Carmen 340, Santiago, en el otoño de 1965. Roberto participó en la habilitación del local y fue invitado permanente a las veladas artísticas, en las que se hizo conocido como «El Tío Roberto», alcanzando un importante sitio en la música popular chilena con una inconfundible ejecución de la guitarra, llena de vitalidad y rapidez en el uso de la uñeta. Allí se acuñaron los conceptos de «cueca chora» y « jazz guachaca», expresiones que, según los expertos,[ ¿quién?] pueden llegar a constituir lo más representativo del folclor urbano de Chile en el siglo XX.

Interpretado en guitarra por el Tío Roberto, el «jazz guachaca» es una síntesis de piezas de música popular de la primera mitad de siglo, que junto a creaciones propias conforman una interesante fuente de estudio para quienes no encuentran su identidad en las expresiones rurales de la música chilena, aquel majadero estereotipo de nuestras «raíces folclóricas».

Sitio web de Roberto Parra[3]

A fines de 1965, prácticamente obligado por su hermana Violeta, que debió someterlo a sesiones «secas» (sin alcohol) para garantizar su buen desempeño en el estudio, grabó sus cuecas para la edición de su primer álbum, Veinte cuecas con salsa verde, lanzado el mismo año. Su sucesor fue grabado luego de la partida de Violeta, junto a su sobrino Ángel, y salió a la venta con el nombre de Las cuecas del Tío Roberto en 1970.

La dictadura y «La Negra Ester»

Roberto Parra representado en la obra teatral La Negra Ester, basada en su libro homónimo. La imagen muestra una presentación en el año 2012.

En los años de la dictadura, el Tío Roberto trabaja como músico ambulante en la vega, el Mercado Central y otros lugares de la capital chilena, para poder subsistir. Son años difíciles: a partir de 1975 participa en todas las peñas que se vuelven a crear, y es integrante estable del elenco de la Peña de su sobrino Nano Parra, a partir de su fundación.

En julio de 1980 publicó su libro Décimas de la Negra Ester, que venía escribiendo desde 1972. Ocho años más tarde la compañía Gran Circo Teatro preparó la representación teatral del libro, dirigida por Andrés Pérez. Ésta fue su consagración como dramaturgo, a la vez que, como músico y compositor, conformó La Regia Orquesta de La Negra Ester, instancia en la cual conoce al músico chileno Álvaro Henríquez, que se convertirá posteriormente en el principal discípulo y difusor de la obra del Tío Roberto. Con esta obra la compañía realiza diversas presentaciones en todo Chile y Europa.

Muerte

Desde 1993, el Tío Roberto trabajó simultáneamente en varios proyectos artísticos; entre ellos, el montaje de su obra El desquite, por parte de la compañía de teatro Sombrero Verde; la preparación de una biografía en décimas de su hermana Violeta; la escritura de libros como El Rey Tab y la Princesa Nina, entre otros. Sin embargo, en 1994 su salud se deterioró gravemente, y se le detectó un cáncer de próstata.

En enero de 1995, la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) le entregó al Tío Roberto la única distinción que él recibió en vida.[1]

Falleció en la noche del 21 de abril de 1995, a los 73 años, en compañía de su esposa e hijas. Su funeral se convirtió en un hito que convocó a todo el medio artístico chileno.

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