Roberto Ampuero

Roberto Ampuero
ROBERTO AMPUERO.jpg
Roberto Ampuero Espinoza

Ministro de Relaciones Exteriores de Chile
Actualmente en el cargo
Desde el 11 de marzo de 2018
PresidenteSebastián Piñera Echeñique
PredecesorHeraldo Muñoz Valenzuela

Ministro presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile
7 de junio de 2013-11 de marzo de 2014
PresidenteSebastián Piñera Echeñique
PredecesorLuciano Cruz-Coke Carvallo
SucesorClaudia Barattini Contreras

Información personal
Nombre de nacimientoRoberto Ampuero Espinoza
Nacimiento20 de febrero de 1953 Ver y modificar los datos en Wikidata (65 años)
Santiago de Chile, Chile Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadArgentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político
Familia
CónyugeMargarita Flores (1974-1977)
Ana Lucrecia Rivera Schwarz (c. 1987)
HijosFernando Ampuero Flores
Ignacio y Jimena Ampuero Rivera
Educación
Educado en
Información profesional
OcupaciónPeriodista, escritor y político Ver y modificar los datos en Wikidata
Empleador
  • Universidad de Iowa Ver y modificar los datos en Wikidata
GénerosNovela, cuento y ensayo Ver y modificar los datos en Wikidata
Obras notables

Roberto Ampuero Espinoza (Valparaíso, 20 de febrero de 1953) es un escritor chileno, conocido principalmente por sus novelas policiacas protagonizadas por el detective privado Cayetano Brulé. Actualmente es Ministro de Relaciones Exteriores de Chile desde marzo de 2018.

Ampuero —que hasta fines de 2011, cuando fue nombrado embajador en México, residía en Estados Unidos, donde era profesor en la Universidad de Iowa—, no se limita a la saga de Brulé y escribe también «novelas que abordan la pareja moderna» en las que «la mujer es profesional, moderna, emancipada, con voz y agenda propias, una mujer que desconcierta al hombre que se considera más moderno».[1]

Debido a la renuncia precipitada por motivos electorales de Luciano Cruz-Coke,[3]​ cargo en el que juró dos días después y que dejó en marzo de 2014, cuando asumió el nuevo gobierno de Michelle Bachelet.

Biografía

El novelista junto a sus padres: Roberto Ampuero Brulé y Angélica Espinoza, en noviembre de 2010.

Hijo de Roberto Ampuero Brulé y Angélica Espinoza,[6]

Estudió en el Colegio Presbiteriano David Trumbull y luego 12 años en el Deutsche Schule de Valparaíso, del que egresó en 1971 con un promedio 5.8 (la máxima nota era un 7). Sobre su colegio ha dicho que "de no haber sido por él, no habría vivido en Alemania ni habría conocido a mi mujer". "El DSV me enseñó a ser disciplinado y serio en lo que hago, a no desperdiciar tiempo, a revertir situaciones difíciles, a ser frugal y sencillo, y a vivir en otras culturas."[6]

En 1972 se fue a Santiago para ingresar en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde estudió Antropología Social en las mañanas y Literatura Latinoamericana en las tardes.[8]

Por esta época ingresó en las Juventudes Comunistas[9]

Después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 Ampuero abandonó Chile, hizo estudios de posgrado —obtuvo un B.A., un M.A. y un Ph.D—, se convirtió en novelista, profesor y columnista (New York Times Syndicate; El Mercurio de Valparaíso, 1994-1999; La Tercera, 2000-2009; El Mercurio).[11]

Además de la serie policial que le ha dado fama, ha publicado Nuestros años verde olivo (1999) —novela autobiográfica sobre sus años en Cuba—, Los amantes de Estocolmo (Libro del Año en Chile y más vendido en 2003),[5]Pasiones griegas (elegido en China Mejor Novela en Español, 2006) y La otra mujer (2010).

Sus obras han sido publicadas en América Latina y España, y traducidas al alemán, francés, inglés, italiano, chino, sueco, portugués, griego y croata.[13]

El exilio (1973-1993)

Ampuero tenía la posibilidad de irse a vivir a Alemania Oriental u Occidental "y con una coherencia tremenda que solo tiene uno cuando es muy joven, dije no, yo me voy a vivir a Europa del Este, eso es lo que corresponde, esas son mis convicciones, allá voy"[5]

«En cuanto [...] hube cruzado la frontera de la RDA con su muro, alambradas, torreones, casamatas, campos minados y perros amaestrados, una suerte de escalofriante depresión se apoderó de mí ¿Por qué se impedía así el tránsito de los ciudadanos hacia Occidente? ¿No construía acaso el socialismo un mundo superior al capitalismo? Durante la noche Berlín Este emergía lóbrego frente al deslumbrante esplendor de los edificios y anuncios lumínicos de la ciudad occidental. Los transeúntes con su ropaje pasado de moda, los viejos y escasos automóviles que recorrían las calles bordeadas de edificios en ruinas de la Segunda Guerra Mundial y las monótonas construcciones multifamiliares me azoraron, pues parecían atascados para siempre en los años 50. La diferencia en el desarrollo entre Este y Oeste resultaba tan evidente que sumergió mi sensibilidad comunista en el desconcierto, ya que Marx auguraba bajo el socialismo no sólo el pleno desarrollo de las fuerzas productivas, sino incluso la superación de las del capitalismo, lo que finalmente conduciría al hombre al reino de la abundancia e igualdad social»
—Roberto Ampuero. Nuestros años verde olivo.[15]

En Alemania Oriental, donde estuvo menos de un año, conoce a Margarita, hija de Fernando Flores Ibarra, fiscal de la revolución cubana, y para no verse separados, parten a La Habana, adonde llegan el 26 de julio de 1974. En ese entonces estaba ilusionado con la posibilidad de ver lo «que supuestamente era la alternativa para toda América Latina de desarrollo, de prosperidad, de democracia, eso es lo que yo realmente creía en ese momento».[8]

En Cuba su pensamiento político comienza a cambiar. Conoció al poeta censurado por el régimen castrista, Heberto Padilla, quien le hizo cambiar su perspectiva del país.

Yo tengo una advertencia de la Seguridad del Estado, de no meterme con extranjeros y estoy metido ahora con un extranjero que eres tú, chileno, además que aquí no quieren que me meta con chilenos porque tienen la historia de Jorge Edwards, y además con alguien que en algún momento perteneció a la nomenclatura cubana por haber estado casado con la hija de un dirigente.

Más que la falta de diálogo, era la descalificación del opositor, convirtiéndolo en enemigo. Yo venía de un país donde había una tradición de diálogo, de libertad. Habíamos tratado de restaurar el socialismo, pero ahora había una dictadura y lo que más se criticaba era que declarara a todos los que pensaban de forma contraria como enemigos de la patria, y por lo tanto, había que encerrarlos, o fusilarlos, o expulsarlos del país. Cuando llegué a Cuba, descubrí que el gobierno hacía lo mismo con los opositores y tampoco había diálogo
—Roberto Ampuero[16]

Pese a eso mantuvieron la amistad y la casa de Heberto y su esposa, la también poeta Belkis Cuza, fue un refugio para Ampuero.[6]

Cuando en 1974 llegué a Cuba y vi el desastre económico y que de democracia tenía lo que yo tengo de marciano, me dije: ¡esto no lo quiero para mi país! Renuncié a las JJCC en 1976, en La Habana, donde las papas quemaban.

Roberto Ampuero[9]

En 1977 Ampuero obtiene el Premio Lautaro de Cuentos entregado por el Comité de la Resistencia Chilena de la capital cubana, y al año siguiente, una mención en el Concurso de Cuentos 13 de Marzo en la Universidad de La Habana, donde estudia literatura latinoamericana. En 1979 recibe allí el grado de Bachelor of Arts y termina marchándose de la isla.

A pesar de su renuncia a las Juventudes Comunistas y su desilusión en Cuba, Ampuero se va a otro país socialista: regresa a Alemania Oriental, donde, junto a otros chilenos, continuará durante un año su formación marxista en la Escuela Juvenil Superior Wilhelm Pieck (Jugendhochschule Wilhelm Pieck o JHSWP). El Monasterio Rojo, como se la llamaba, quedaba cerca de Berlín junto a un lago, y, según recuerda, "no era un Punto Cero de adiestramiento militar como los de Cuba, Bulgaria o Libia, sino una escuela de estudio ideológico, pero muchos fluyeron después hacia la tesis de la lucha armada al escuchar a orillas del tranquilo Bogensee la experiencia de organizaciones hermanas".[10]​ y comienza a trabajar como traductor. Sobre su experiencia en la RDA relata:

Por un lado una experiencia juvenil y académica bastante grata, con grandes amigos, grandes momentos. Por otro lado también una etapa que obviamente me resulta políticamente muy interesante, porque me ayuda a confirmar aquello que yo ya había comenzado a ver con bastante claridad en Cuba que es que estos regímenes socialistas eran dictatoriales.

Roberto Ampuero.[18]

En 1983 cruza a la Alemania Occidental, lo que ve también «"como una afirmación de tipo político"»,[10]

Al año siguiente publica, en alemán, su primer libro, Ein Känguruh in Bernau (en español, estos cuentos aparecerán 14 años más tarde con el título de El hombre golondrina), que lleva ilustraciones de Santos Chávez;[22]

En 1987 contrajo matrimonio con Ana Lucrecia Rivera Schwarz, quien fue la embajadora de Guatemala en Alemania,[8]

Regreso a Chile (1993-1997)

Roberto Ampuero firmando Nuestros años verde olivo en la Feria Chilena del Libro de Viña del Mar en enero de 2009.

En 1993 regresa a su país natal y durante un tiempo se dedica al corretaje de propiedades y a la construcción.[14]​ Ese mismo año publica su primera novela en español: ¿Quién mató a Cristián Kustermann?, con la que nace el detective privado Cayetano Brulé y obtiene el Premio de la Revista de Libros de El Mercurio.

La idea que tenía de abrir una crêperie la dejó cuando obtuvo el premio. Lo explica él mismo: "A mí siempre me había gustado escribir, pero no pensaba dedicarme a la escritura como tal. Así que ese proyecto de ser maestro de la Crêpe en Chili, se quedó en el tintero, por Cayetano Brulé."[23]

Entre 1994 y 1997 trabaja en el negocio inmobiliario. Publica Boleros en La Habana y obtiene el segundo premio en Concurso de Cuentos de Artes y Letras de El Mercurio y el Círculo de Críticos de Arte de Valparaíso. En 1996 publica la tercera novela policiaca, El alemán de Atacama y recibe el Reconocimiento Ilustre Municipalidad de Viña del Mar por sus aportes literarios.

En Suecia (1997-2000)

Roberto Ampuero en Valparaíso (3 de noviembre de 2008).

En 1997, año de la publicación en español de El hombre golondrina, se traslada con su familia a Estocolmo. Dos años más tarde termina un libro que había comenzado a escribir en Cuba, Nuestros años verde olivo, «concebido para dejar una especie de testimonio a sus hijos y nietos, sin pensar en publicarlo, pero que tomó la fuerza del binomio "realidad-ficción" que tienen todas sus novelas».[24]

Daniel Swinburn, enviado especial de El Mercurio a la Feria del Libro de La Habana 2009, señala sobre el puesto de las editoriales chilenas que las obras más demandadas eran las de Ampuero y Neruda, y que había en exhibición un ejemplar de la polémica novela, que fue adquirido por un sigiloso visitante. «Mientras otros preguntaban dónde encontrar más ejemplares, se les respondía, con vaguedad, que podría ser repuesta en un par de días. Otros diez títulos de Ampuero se vendieron en una hora», escribe Swinburn.[25]

Ampuero fue también el creador de las historias, personajes y escenarios de Brigada Escorpión (Televisión Nacional de Chile (TVN), 1997), la primera teleserie policial que se produjo en el país. Dirigida por Joaquín Eyzaguirre, los guiones los escribió Gerardo Cáceres a partir de las historias de Ampuero, escritas en 13 capítulos durante su residencia en San Pedro de Atacama y Iowa en 1996. "Esta serie de ficción trata sobre un grupo de policías que, dentro de la institución, conforman una brigada secreta, cuya misión principal es dilucidar casos que tienen un rango especial dentro del mundo delictual".[27]

Iowa, Estados Unidos

«Sobre ser profesor mientras escribe, explica que era una necesidad personal: "Me angustia ser sólo escritor, porque la labor de escritor es muy autoreferente. Te ocupas sólo de tus textos, de tu estilo, de lo que estás escribiendo y de lo que vas a escribir. Escribir es un oficio solitario, y yo siempre he necesitado la otra parte de la vida, aquella realidad que está más allá de mi hoja de papel en blanco. La combinación con el estudio de la literatura me pareció acertada para combatir el solipsismo».
—Entrevista con Belkis Cuza[6]

Ampuero llega por primera vez a la Universidad de Iowa en 1996, como profesor visitante de la Universidad de Viña del Mar, para cursar el "International Writers Program" (IWP). Posteriormente, cuando se traslada de Estocolmo a Iowa trabaja como instructor de español en entre 2000 y 2002, año este en que es instructor de la Escuela de Verano de Middlebury College, cosa que repite al siguiente. Entre 2003 y 2005 se desempeña como instructor de español y después, 2006 a 2008, como lecturer en el Departamento de Español y Portugués de la Universidad; finalmente, a partir de 2008 es profesor asistente allí mismo.[10]

En la citada universidad obtiene primero una maestría en Español (2002) y después un Ph.D. (2006) con la tesis La historia como conjetura. La narrativa de Jorge Edwards, que luego publicó la Editorial Andrés Bello.[28]​ Ese "primer libro de ensayo crítico sobre la revolución cubana en momentos en que ningún intelectual se atrevía a criticar a Fidel Castro", Ampuero lo leyó durante su residencia en Cuba gracias al poeta Heberto Padilla.

Roberto Ampuero afuera del Kinnick Stadium en la Ciudad de Iowa, Iowa, EE.UU., el 4 de julio de 2008.

En 2001 aparece la cuarta entrega del detective Cayetano Brulé Cita en el Azul Profundo, que en solo tres semanas se agotó en su primera edición de cinco mil ejemplares,[22]

Publicó en 2003 su primera novela de corte erótico y policial, Los amantes de Estocolmo, que había comenzado tres años antes pero que interrumpió para escribir Cita en el Azul Profundo.[30]

En 2005 salió la quinta entrega de la saga Cayetano Brulé Halcones de la noche.

Roberto Ampuero durante entrevista en la PUCV.

Su segunda novela de corte policial erótico, Pasiones griegas, sale en 2006; recibirá el premio a la mejor novela publicada en español durante el año de la Editorial Popular de China y la Asociación de Hispanistas de ese país. Ese año la catedrática Gioconda Marún publicó La narrativa de Roberto Ampuero en la globalización cultural.[31]

El martes 18 de abril de 2006 Roberto Ampuero fue declarado Hijo Ilustre de la ciudad de Valparaíso. Cuando sus hijos le preguntaron que se sentía ser nombrado Hijo Ilustre de una ciudad, Ampuero contestó: "No sé. Solo sé lo que se siente al ser nombrado Hijo Ilustre de la ciudad más especial, con más carácter y la topografía más loca que existe. Todo esto es Valparaíso".[32]

En 2008 se publica El caso Neruda, sexta entrega sobre Cayetano Brulé, que durante 4 semanas seguidas ocupa el primer lugar entre los libros más vendidos en Chile.[4]

Roberto Ampuero firmando libros en la Feria Chilena del Libro de Viña del Mar (09/01/09).

En marzo del año siguiente dejó de escribir para La Tercera y se pasó a El Mercurio, donde el 12 de marzo publicó su primera columna, que se titulaba La crisis ante nuestra puerta.[36]

La editorial Edisur, en alianza con Cingo Chile, lanzó en 2010 la Biblioteca Roberto Ampuero, cuyas novelas, comenzando con una versión revisada y aumentada de Nuestros años verde olivo con prólogo de Vargas Llosa, se vendieron en la módica suma de $2.990 pesos chilenos. Es el segundo escritor chileno en tener esta biblioteca; la primera fue Marcela Serrano.[37]

Presentación de La otra mujer en el Paseo Gervasoni de Valparaíso por el alcalde Jorge Castro (09/11/10).

Ese año realizó un taller de escritura creativa y el seminario La Cuba que conocí y el enigma de su futuro en la Universidad Finis Terrae.[40]

En Valparaíso Ampuero presentó, con la introducción del alcalde Jorge Castro, la novela en la Casa-Mirador de Lukas, Paseo Gervasoni.[42]

Hasta 2011, cuando fue nombrado embajador de Chile en México, Ampuero ejerció como profesor en el Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Iowa.[43]

Ese mismo año, Random House Mondadori adquirió los derechos mundiales en español de la obra de Ampuero.[44]

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