Revelaciones sobre la red de vigilancia mundial (2013-2015)

Vigilancia mundial
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Los datos acerca de la vigilancia mundial son una serie de revelaciones sacadas a la luz por la prensa internacional entre 2013 y 2015, que demuestran la vigilancia que principalmente las agencias de inteligencia de Estados Unidos, en colaboración con otros países aliados, han estado ejerciendo de manera masiva sobre la población mundial.[1]​Las víctimas potenciales de este espionaje podrían cuantificarse en miles de millones de personas alrededor del mundo, además, los periódicos revelaron que cientos de líderes mundiales, incluyendo jefes de Estado e importantes empresarios, fueron o están siendo vigilados. La información salió a la luz gracias al excontratista de la NSA y la CIA, Edward Snowden, quien copió y posteriormente filtró miles de documentos clasificados de alto secreto (top secret) mientras trabajaba para Booz Allen Hamilton, uno de los mayores contratistas militares y de inteligencia del gobierno de Estados Unidos.[2]​Los documentos extraídos por Snowden, que en conjunto superarían los 1,7 millones, además de miles de documentos secretos de las agencias de inteligencia de Estados Unidos, también contendrían miles de archivos secretos de países como Australia, Canadá o Reino Unido, gracias a su acceso a la exclusiva red Five Eyes.

Los informes pusieron al descubierto y demostraron la existencia de una compleja red de colaboración entre decenas de agencias de inteligencia de varios países con el objetivo de expandir y consolidar una vigilancia globalizada. Los informes sacaron a la luz la existencia de tratados secretos y otros acuerdos bilaterales para la transferencia masiva de metadatos, registros y otras informaciones a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, que se mostró como la agencia que capitanea los esfuerzos de vigilancia. Se descubrió que la NSA opera programas secretos de vigilancia masiva como PRISM o XKeyscore.[6]​Para la vigilancia y recogida masiva de datos las agencias han recurrido a métodos tan diversos como la introducción de software espía en aplicaciones móviles muy populares como Angry Birds o Google Maps, la ruptura de la seguridad de los sistemas operativos iOS, Android, o la violación de los cifrados de las BlackBerry. La NSA también infectó cientos de miles de redes informáticas con malware a nivel internacional e incluso espía los correos electrónicos Hotmail, Outlook o Gmail. La inteligencia internacional también vigila y almacena miles de millones de llamadas y registros telefónicos. Gracias a esto, las agencias capitaneadas por la NSA son capaces de conseguir los contactos, geolocalización, fotografías, aplicaciones o mensajes, datos que les permiten crear perfiles de prácticamente cualquier individuo, pues a partir de esto pueden deducir su modo de vida, país de origen, edad, sexo, ingresos, etc. La NSA también intercepta y almacena los datos de millones de transacciones financieras electrónicas, pudiendo tener acceso prácticamente a cualquier dato bancario. Según los documentos filtrados, las más importantes empresas de telecomunicaciones, tecnología y de Internet colaboran con la NSA de manera voluntaria o a cambio de millones de dólares para la cesión masiva de datos de sus clientes, además del acceso a sus servidores. Entre estas empresas se encuentran: Microsoft, Google, Apple, Facebook, Yahoo!, AOL, Verizon, Vodafone, Global Crossing o British Telecommunications, entre otras.[7]

En junio de 2013, el primero de los documentos de Snowden se publicó simultáneamente en The Washington Post y en The Guardian, lo que captó la atención de muchísimos lectores.[8]​La revelación de información continuó durante todo el 2013 y los documentos fueron obtenidos y publicados posteriormente por muchos otros medios de comunicación internacionales, sobre todo porThe New York Times (Estados Unidos),Der Spiegel (Alemania),la Australian Broadcasting Corporation (Australia),O Globo (Brasil),la Canadian Broadcasting Corporation (Canadá),Le Monde (Francia),L'Espresso (Italia),NRC Handelsblad (Países Bajos),Dagbladet (Noruega),El País (España) ySveriges Television (Suecia).[9]​De manera simultánea también se descubrió que si bien el peso de la vigilancia lo soportan países anglosajones, mediante acuerdos y tratados secretos las agencias de inteligencia de diversos países también han cooperado con Estados Unidos mediante el espionaje directo a sus propios ciudadanos o la transferencia de datos e informaciones. Entre estos países se encuentran: Italia, Países Bajos, España, Suiza, Suecia, Alemania, Francia o Noruega.[17]

Como consecuencia, una coalición de diversos grupos demandaron a la NSA. Varias organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional, Human Rights Watch o Transparencia Internacional presionaron a la administración Obama para que, en vez de perseguir, protegiese al «soplón» Snowden.[21]​Edward Snowden se vio obligado a exiliarse. El 14 de junio de 2013, fiscales de los Estados Unidos acusaron, con base en la Ley de Espionaje de 1917, a Edward Snowden de espionaje y de robo de propiedad gubernamental.[22]​A finales de julio de 2013 el Gobierno de la Federación de Rusia le otorgó el derecho de asilo, lo que contribuyó al deterioro de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos.[24]​La posibilidad de que Snowden pudiera escapar a Sudamérica derivó en el conflicto diplomático entre Sudamérica y Europa de 2013. Por otra parte, el presidente Barack Obama criticó el supuesto sensacionalismo con que las revelaciones habían salido a la luz, al tiempo que defendió que «no se está espiando a la ciudadanía estadounidense» y que «Estados Unidos no posee un programa nacional de espionaje».[25]​En el Reino Unido, el gobierno conservador de David Cameron amenazó a The Guardian y le instó a que no publicara más documentos de los sustraídos.[26]​En una evaluación inicial acerca de estas revelaciones, el Pentágono determinó que Snowden cometió el mayor robo de secretos en la historia de los Estados Unidos.[27]​Sir David Omand, exdirector del GCHQ, dijo que las revelaciones de Snowden son la pérdida más catastrófica que haya tenido jamás la inteligencia británica.[28]​A raíz de esto se generó un debate aún vigente acerca de cuan responsable ha sido la información periodística para la opinión pública y la «necesidad» de esta vigilancia en contraposición al derecho a la privacidad.

Antecedentes

Barton Gellman, periodista ganador del Premio Pulitzer que condujo la cobertura de The Washington Post acerca de las revelaciones de Snowden, resumió lo ocurrido de esta manera:

En conjunto, las revelaciones han traído a la luz un sistema de vigilancia mundial que se ha liberado de muchas de sus restricciones históricas después de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Autoridades legales secretas facultaron a la NSA para revisar los registros telefónicos, de Internet y la localización de grandes grupos humanos.

Las revelaciones pusieron a la luz detalles específicos acerca de la íntima cooperación de la NSA con instancias del gobierno federal tales como el Buró Federal de Investigaciones (FBI)[38]​ Francia,[39]​ Alemania[42]​ Toda esta información la hizo pública la prensa de varios países durante varios meses desde junio de 2013 a partir del tesoro oculto que filtró el excontratista de la NSA Edward J. Snowden,[44]

George Brandis, el procurador general de Australia, aseguró que la información revelada por Snowden es el «más grave revés para la inteligencia de Occidente desde la Segunda Guerra Mundial».[45]

Vigilancia global

Programas de vigilancia global
Programa Colaboradores o socios internacionales Socios comerciales
Bandera de Estados Unidos PRISM
Estados UnidosFlag of the United States.svg Estados Unidos XKeyscore
Reino UnidoBandera de Reino Unido Reino Unido Tempora
Reino UnidoBandera de Reino Unido Reino Unido: Muscular
AlemaniaFlag of Germany.svg Alemania Project 6
Stateroom
  • AustraliaFlag of Australia.svg Australia: DSD[60]
  • CanadáFlag of Canada.svg Canadá: Communications Security Establishment Canada (CSEC)[61]
  • Reino UnidoBandera de Reino Unido Reino Unido: GCHQ[62]
  • Estados UnidosFlag of the United States.svg Estados Unidos: Special Collection Service (SCS)[63]
Lustre
  • Estados UnidosFlag of the United States.svg Estados Unidos: NSA[65]
  • FranciaFlag of France.svg Francia: Direction Générale de la Sécurité Extérieure (DGSE)[65]

Última actualización: diciembre de 2013

Información revelada

El tamaño exacto del paquete de documentos revelado por Snowden se desconoce, pero varios funcionarios gubernamentales han presentado las siguientes cifras aproximadas:

  • Al menos 15 000 archivos de la Australian Intelligence Community, según los funcionarios de ese país;[66]
  • Los medios manejaron la cifra de 1,7 millones de archivos de la inteligencia estadounidense, según funcionarios de ese país.[69]

Como excontratista de la NSA, Snowden tenía asegurado el acceso a los documentos del gobierno estadounidense y también a información clasificada relativa a varios gobiernos aliados occidentales, a través de la exclusiva alianza Five Eyes.[70]​ Snowden afirma que actualmente no posee físicamente ninguno de estos documentos, después de haber entregado todas las copias a los periodistas con quienes se reunió en Hong Kong.[71]

Según su abogado, Snowden se ha comprometido a no liberar ningún documento mientras se halle en Rusia, y la responsabilidad de la liberación de más documentos la ha dejado en manos únicamente de los periodistas.[72]​ Hasta el 2014, los siguientes medios informativos han tenido acceso a algunos de los documentos entregados por Snowden: Australian Broadcasting Corporation, Canadian Broadcasting Corporation, Channel 4, Der Spiegel, El País, El Mundo, L'Espresso, Le Monde, NBC, NRC Handelsblad, Dagbladet, O Globo, South China Morning Post, Süddeutsche Zeitung, Sveriges Television, The Guardian, The New York Times y The Washington Post.

Contexto histórico

En la década de 1970, el analista de la NSA Perry Fellwock (con el seudónimo «Winslow Peck») hizo pública la existencia del Acuerdo UKUSA, que conforma la base de la red ECHELON, cuya existencia fue revelada en 1988 por Margaret Newsham, empleada de Lockheed Corporation.[74]​ Meses antes de los ataques del 11 de septiembre y durante los días posteriores, el periodista y exfuncionario del MI5 británico David Shayler y el periodista James Bamford, entre otras personas, revelaron detalles acerca del aparato de vigilancia mundial,[76]​ y después de ellos se presentaron otros casos:

  • William Binney y Thomas Andrews Drake, empleados de la NSA, declararon que la NSA está expandiendo aceleradamente sus operaciones de vigilancia.[78]
  • Katharine Gun, traductora que trabajaba para GCHQ, hizo público en el 2003, a través del periódico The Observer, un plan de la NSA para colocar micrófonos escondidos en las personas de los representantes de varios países ante las Naciones Unidas poco antes de la guerra de Irak (seis países cuyos votos resultaban decisivos para que la ONU aprobara la invasión estadounidense en Irak: Angola, Bulgaria, Camerún, Chile, Guinea y Pakistán). Después de su revelación, GCHQ dio por terminada la relación laboral, y el gobierno británico la acusó, el 13 de noviembre del 2003, conforme a la sección 1 de la Ley de Secretos Oficiales de 1989. El caso llegó a los tribunales el 25 de febrero del 2004; por causas que aún se desconocen, la parte acusadora no presentó evidencias, y ella quedó libre en tan solo media hora.[89]
  • Clare Short, miembro del gabinete británico de mayo de 1997 a mayo de 2003, declaró en el 2004 que el Reino Unido había espiado al secretario general de la ONU Kofi Annan.[90]
  • Russ Tice, empleado de la NSA, disparó la controversia acerca de la vigilancia sin garantías de la NSA después de haber dicho que la administración de George W. Bush había espiado a los ciudadanos estadounidenses sin la autorización de la corte.[92]
  • La periodista Leslie Cauley, de USA Today, reveló en el 2006 que la NSA lleva una base de datos masiva de la llamadas telefónicas de los ciudadanos de los Estados Unidos[93]
  • Mark Klein hizo pública, en el 2006, dos años después de haberse retirado de su empleo en AT&T, la existencia del llamado Room 641A (‘Cuarto 641A’), una instalación de intercepción de telecomunicaciones de la NSA que inició sus operaciones en el 2003.[94]
  • El periodista Michael Hastings publicó en el 2012 que los manifestantes del movimiento Ocupa Wall Street estaban siendo vigilados[96]

Después de las revelaciones de Edward Snowden, el Pentágono concluyó que él cometió el «robo» más grande de secretos de los Estados Unidos en la historia de ese país.[97]​ En Australia, el gobierno de coalición declaró que las filtraciones habían sido el daño más grave a la inteligencia australiana en la historia.[98]​ David Omand, exdirector del GCHQ, afirmó que los actos de Snowden habían sido «la pérdida más catastrófica jamás ocurrida a la inteligencia británica».[28]

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