Residencia de Señoritas

Pabellón exterior del que fuera recinto y albergue de la Residencia de Señoritas —desde 1985 sede de la Fundación Ortega-Marañón—, en el distrito de Chamberí de Madrid.
"Ha sido y es el único ideal de mi vida crear en el viejo solar de nuestra tierra un hogar para las mujeres estudiantes de España, donde encuentren cubiertas, de una manera adecuada, no sólo las necesidades materiales, sino lo que vale más aún, al ambiente espiritual y la disciplina moral que hacen posible una vida noble y digna."[1]
—María de Maeztu

La Residencia de Señoritas fue el primer centro oficial destinado a fomentar la enseñanza universitaria para mujeres en España.[2] Dirigida desde su creación en 1915 por la pedagoga institucionista María de Maeztu, dejó de funcionar en julio de 1936 y desapareció tras la Guerra Civil.

Historia

La Residencia de Señoritas abrió sus puertas en octubre de 1915 con 30 alumnas matriculadas en su primer año.[3]

En su último periodo —entre 1933 y 1936— se concentraron todos los grupos dispersos ocupando el pabellón interior construido en un ángulo del jardín de la finca de Fortuny (que desde finales del siglo XX alberga la Fundación José Ortega y Gasset), según diseño de los arquitectos Carlos Arniches Moltó y Martín Domínguez Esteban.

En muchos aspectos siguió el modelo de la Residencia de Estudiantes para varones. Su objetivo principal era el fomento de la educación universitaria para la mujer. Entre sus instalaciones disponía de alojamiento para las estudiantes, laboratorios para realizar prácticas (pues de las escasas mujeres que accedían a la enseñanza superior muchas cursaban estudios de Farmacia) y biblioteca, donde se comenzaron a impartir las primeras clases de biblioteconomía.[4]

Alumnas, profesoras y colaboradoras

De su alumnado salieron pedagogas como Juana Moreno, María Comas Camps, Carmen Castilla Margarita de Mayo Izarra, Carmen Isern... científicas como María García Escalera o Cecilia García de Cosa, figuras políticas como Victoria Kent, o especialistas en Derecho como Matilde Huici.[5]

Prácticamente la totalidad de las mujeres que participaron e influyeron en la sociedad española del primer tercio del siglo XX tuvieron relación con la Residencia de Señoritas. Además de las señaladas anteriormente hay que destacar a Delhy Tejero y Josefina Carabias que fueron algunas de sus residentes más destacadas.[6]

Fueron profesoras María Goyri, María Zambrano, Victorina Durán y Maruja Mallo.[6]

Lyceum Club Femenino y Asociación Universitaria Femenina

En los salones de la Residencia de Señoritas nacieron el Lyceum Club Femenino y la Asociación Universitaria Femenina.[6]

El amigo americano

La Residencia de Señoritas mantuvo una estrecha relación con el Instituto Internacional, organismo estadounidense que contribuyó a su desarrollo mediante la colaboración tanto material como humana. En este aspecto se documenta que el Comité de Boston realizó numerosas aportaciones económicas que permitían costear salarios, mejorar las instalaciones, etc. Dentro de esos programas de intercambio con estudiantes y profesoras extranjeras, la Residencia de Señoritas cubrió su alojamiento.[7]

Coreografía y desenlace

Una coreografía de lujo componen tanto algunas antiguas alumnas de la Residencia, como Matilde Huici o Victoria Kent (una de sus pioneras, entre las treinta que inauguraron el proyecto), hasta visitantes de excepción como la científico y premio Nobel Marie Curie. Cabe anotar también que los espacios, físicos y de pensamiento, creados y coordinados por la Residencia sirvieron de cuna a la creación de la Asociación de Mujeres Españolas Universitarias y del Lyceum Club del que María de Maeztu sería presidenta.

Debido al parón vacacional, la Residencia de Señoritas se encontraba prácticamente vacía cuando estalló la Guerra Civil en 1936. Sus instalaciones se emplearon entonces como hospital, enfermería y orfanato. Una delegación se instaló en Valencia. María de Maeztu presentó su dimisión y partió hacia el exilio.

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