Rendición extraordinaria

Rendición extraordinaria en el mundo.

Rendición extraordinaria es una expresión utilizada en los Estados Unidos y el Reino Unido para procedimientos extralegales mediante los cuales los sospechosos de terrorismo son enviados a otros países diferentes de Estados Unidos o el Reino Unido para encarcelamiento e interrogación. Los críticos han acusado a la CIA y al MI6 de entregar sospechosos a otros países con el objetivo de evitar las leyes de los Estados Unidos que prohíben la tortura y han llamado esta práctica “tortura por proxy".

Las noticias de prensa describen que los sospechosos son arrestados, les son vendados los ojos, son esposados, sedados y transportados en jets privados u otros medios a los países de destino. Asimismo Estados Unidos proporciona los interrogadores y la lista de preguntas. Aunque Egipto es el destino más común, los sospechosos de terrorismo también son llevados a Jordania, Siria, Marruecos y Uzbekistán.

En un número de casos, los sospechosos a quienes se les ha practicado el procedimiento han resultado ser personas inocentes.

Según el ex agente de la CIA Bob Baer, “Si usted quiere una interrogación seria, envía el prisionero a Jordania; si usted quiere que sea torturado lo envía a Siria; y si usted quiere que desaparezca y no volverlo a ver, lo envía a Egipto”.[1]

Introducción

En términos generales, la expresión “rendición extraordinaria” o “rendición irregular” o “entrega extraordinaria” hace referencia al proceso mediante el cual un gobierno promueve el secuestro de una persona y luego su traslado extrajudicial de un país a otro. [2]

En Estados Unidos, el primer caso bien conocido de rendición extraordinaria fue el de un secuestrador de avión, raptado en Italia y trasladado a EEUU para su enjuiciamiento, con la autorización del presidente Ronald Reagan.[3]

El presidente Bill Clinton autorizó la rendición extraordinaria con destino a países conocidos por practicar la tortura, lo que se llamó “Tortura por poder” o “ Tortura por procuración”, (en el sentido de “Tortura por encargo”).[4]

La administración del presidente George W. Bush, “entregó” cientos de los así llamados “combatientes ilegales” (a menudo nunca acusados de ningún crimen) a la tortura por procuración y a sitios controlados por EEUU para un programa de tortura bajo el eufemismo de “ técnicas de interrogación mejorada”.[5]

Las rendiciones extraordinarias continuaron con frecuencia reducida durante la administración de Barack Obama: en vez de ser sometidos a tortura, la mayoría de los secuestrados han sido interrogados y luego llevados a EEUU para su enjuiciamiento.[6]

Las rendiciones extraordinarias siguen siendo una clara violación a la legislación internacional y al debido proceso.[7]

En julio de 2014 la Corte Europea de Derechos Humanos condenó al gobierno de Polonia por participar en rendiciones extraordinarias de la CIA, ordenando a Polonia a pagar una compensación a hombres que habían sido secuestrados, llevados a uno de los centros clandestinos de detención de la CIA en Polonia y torturados.[2]

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