Reloj del Apocalipsis

El Reloj del Apocalipsis, también llamado "del Juicio Final", es un reloj simbólico, mantenido desde 1947 por la junta directiva del Bulletin of the Atomic Scientists (Boletín de Científicos Atómicos) de la Universidad de Chicago (EE. UU.), que usa la analogía de la especie humana estando siempre "a minutos de la medianoche", donde la medianoche representa la "destrucción total y catastrófica" de la Humanidad. Originalmente, la analogía representaba la amenaza de guerra nuclear global, pero desde hace algún tiempo incluye cambios climáticos, y todo nuevo desarrollo en las ciencias y nanotecnología que pudiera infligir algún daño irreparable.

Desde su concepción, el reloj ha aparecido en todas las portadas del Bulletin of the Atomic Scientists. Su primera representación fue en 1947, cuando el cofundador de la revista, Hyman Goldsmith, le pidió a la artista Martyl Langsdorf (esposa del físico del Proyecto Manhattan Alexander Langsdorf, Jr.) que diseñara una portada para la edición de la revista de junio de 1947.

El número de minutos para la medianoche —que mide el grado de amenaza nuclear, ambiental y tecnológica para la Humanidad— es corregido periódicamente. El 19 de enero de 2015, el reloj se adelantó desde "cinco minutos para la medianoche" a "tres minutos para la medianoche".[2]

Historia

En 1945, un grupo de investigadores que trabajaban en el Proyecto Manhattan en la Universidad de Chicago creó The Bulletin of Atomic Scientists, una revista cuya misión, vigente aún hoy en día, era la de alertar a todo el mundo sobre los peligros de la energía nuclear y otras armas de destrucción masiva.

En el último medio siglo, el Reloj del Apocalipsis ha sido el símbolo más representativo de peligro nuclear. La primera representación del reloj tuvo lugar en 1947, cuando el cofundador de Bulletin, Hyman Goldsmith, solicitó a la esposa de un psicólogo del Proyecto Manhattan, una artista llamada Martyl Langdorf, la creación de un diseño de portada para la revista.

Tras discutir varias ideas, Martyl optó por la idea de «usar un reloj para simbolizar la urgencia». Su plan fue repetir la imagen cada mes con un color de fondo distinto. Para ver como quedaría, dibujó su primer boceto (la parte superior izquierda de un reloj, con el minutero acercándose a medianoche) en la contraportada de un volumen de sonatas de Beethoven.

Este simple diseño despertó la imaginación de los lectores, evocando ambas imágenes: la del Apocalipsis (medianoche) y la posibilidad de un ataque militar (la cuenta atrás hasta cero).

Martyl pretendía que la imagen del reloj trasmitiera un sentimiento de peligro inminente, por ese motivo posicionó la aguja a 7 minutos de medianoche. La idea de mover el minutero vino posteriormente, en 1949, como un modo de dramatizar la respuesta del magazín a los acontecimientos mundiales.

Aunque el reloj ya no es la ilustración principal de la portada del Bulletin, se mantiene como parte integral del logo del magazín. El diseño original ha ido transformándose a lo largo de los años y fue completamente rediseñado en 1989 para hacer hincapié en el carácter global del Bulletin.

Desde la Guerra Fría, muchas personas creen que el reloj ha perdido su significado apocalíptico. Los movimientos de la manecilla pueden parecer más ambiguos, pero el movimiento, adelante o atrás, sigue reflejando la percepción del peligro de sucesos catastróficos.

El Reloj del Juicio final ha ido variando su hora a lo largo de los años, acercándose o alejándose de la medianoche según los dictados de la política mundial. Hemos estado a 17 minutos en 1991 tras la firma de los tratados de reducción de armamento entre la Unión Soviética y EE. UU. y en el otro extremo, hemos llegado a los dos minutos para medianoche en 1953 tras las pruebas nucleares llevadas a cabo por las mismas potencias.

La última vez que se modificó la hora fue en la publicación de enero de 2015 y el minutero avanzó hasta los tres minutos para medianoche, alcanzando el nivel de 1984.

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