Relaciones internacionales de la Unión Europea

El Edificio Europa alberga el gabinete del presidente del Consejo Europeo quien asume la representación exterior de la UE en el nivel de los jefes de Estado o de Gobierno en los asuntos relacionados con la PESC, conjuntamente con el Alto representante. También representa a la UE en las cumbres internacionales, generalmente junto con el presidente de la Comisión Europea.[2]

Se entiende como acción exterior de la Unión (AE) el conjunto de políticas, instrumentos y capacidades con proyección esencialmente exterior que ejercita o lleva a cabo la Unión Europea en el mundo, y a la concreta definición, despliegue y desarrollo de los mismos; esto es: el ámbito de sus relaciones internacionales.[4]​ y todo el resto de ámbitos tradicionalmente comprendidos en el extinto " pilar comunitario", que se ordenan por cauces más institucionales.

De acuerdo con los Tratados, la acción exterior de la Unión (y por lo tanto todas sus relaciones internacionales y, en general, la entera dimensión exterior de sus actividades) se fundamenta y se construye desde el respeto a los principios y ordenada a los objetivos constitucionales contenidos en los artículos 21 y 22 del Tratado de la Unión.[5]

En el diseño, desarrollo y aplicación de la acción exterior de la Unión en su conjunto, que se articulan desde el marco institucional único de la misma, intervienen, con distinto grado de participación, todas las instituciones comunitarias, si bien es preciso adelantar que, de acuerdo con la base jurídica en torno a la cual se articule cada actividad, resalta la preponderancia de dos de ellas, al menos en su fase ejecutiva: el Consejo, para lo relativo a la política exterior y de seguridad común, y la Comisión, para todos los demás ámbitos de la acción exterior.[8]

Desde sus inicios en los años 1950, la UE ha ganado progresivamente influencia en la escena internacional. Su ámbito de acciones se limitaba al comienzo a la esfera económica, pero tras las sucesivas ampliaciones y tratados que modificaron la naturaleza de la unión, fue adquiriendo un peso mayor en la diplomacia y en las relaciones internacionales en general. Esta condición se ha visto incrementada tras el Tratado de Maastricht, que constituyó a la Unión Europea como tal, oficializando su vocación de unidad política.[9]

Paulatinamente la Unión ha unificado la postura del bloque en la política internacional. La UE celebra cumbres periódicas bilaterales con Japón, Rusia, la República Popular China, India, Estados Unidos y Canadá.[10]​ También sostiene diálogos regionales con los países de Asia, Oriente Medio, el Mediterráneo y Latinoamérica, también mantiene intensas relaciones con los países candidatos a la adhesión como Turquía.

Por otra parte, puede hablarse de un eje central en la política exterior de la Unión, el llamado " Eje franco-alemán", conformado hace más de cincuenta años y al que adhieren periódicamente unos y otros países europeos.[11]

Principios y marco constitucional de la acción exterior

Principios fundamentadores de la acción exterior de la Unión Europea
Pueden clasificarse, sin menoscabo de su igual categoría constitucional, en materiales (una suerte de principios-valores) y funcionales.
Materiales

Funcionales

De acuerdo con el artículo 21 del Tratado de la Unión (en adelante TUE), la acción de la Unión en la escena internacional se fundamenta en el respeto a un conjunto de principios y la ordenación a un conjunto de objetivos que se enumeran en ese mismo precepto.[13]

Deben tenerse en cuenta, asimismo, los denominados valores de la Unión, contenidos en el artículo 2 TUE,[15]

Bases jurídicas diferenciadas y política integral en la AE

Como quedó señalado anteriormente, la acción exterior de la Unión, que abarca numerosas políticas y actividades desarrolladas por Europa en el mundo, puede clasificarse en dos bloques más o menos compactos jurídicamente diferenciados, y que responden asimismo a un sistema de funcionamiento y organización enteramente distinto en cada caso. Así pues, atendiendo, por su trascendencia práctica, a criterios esencialmente jurídicos (y de compleja definición material, como prueba la frecuente confusión y las disputas institucionales por atraer hacia un campo u otro actividades determinadas), podemos señalar dos ámbitos de actuación nítidamente distintos:

  • la política exterior y de seguridad común (PESC), cuya lógica interna y de funcionamiento responde a criterios predominantemente intergubernamentales, y que se sitúa, en consecuencia, en la órbita institucional del Consejo (en su formación de asuntos exteriores), donde están representados los Estados miembros a través de sus Gobiernos nacionales;
  • todas las demás políticas comunes y actividades con proyección exterior llevadas a cabo por la Unión en el mundo (algunas tan poderosas y económicamente dotadas como la política comercial común o la cooperación al desarrollo), que se sitúan en un marco legal más institucional y comunitarizado y se sujetan a métodos más integrados de funcionamiento.