Reino de Polonia (1385-1569)

Królestwo Polskie
Reino de Polonia

POL Przemysł II 1295 COA.svg

1385-1569

Herb Rzeczypospolitej Obojga Narodow.svg

Bandera Escudo
Bandera Escudo
Ubicación de Polonia
Capital Cracovia
50°3′N 19°56′E / 50.050, 50°3′N 19°56′E / 19.933
Idioma principal latín, polaco
Gobierno Monarquía
Rey
 • 1386- 1434 Vladislao II
Segismundo II
1548- 1569
Historia
 •  Unión de Krewo 14 de agosto de  1385
 •  Unión de Lublin 1 de julio de  1569
Superficie
 • 1569 400 000 km²
Población
 • 1569 est. 6 000 000 
     Densidad 15 hab./km²
La Unión polaco-lituana a finales del siglo xv.

La Era Jagellón (1385-1569) estuvo dominada por la unión de Polonia y Lituania bajo la dinastía Jagellón, fundada por el gran duque lituano Vladislao II de Polonia. La asociación se demostró beneficiosa para polacos y lituanos, que desempeñaron un papel predominante en uno de los imperios más poderosos de Europa durante los tres siglos siguientes.

La Unión polaco-lituana

La asociación de Polonia con el Gran Ducado de Lituania, el último estado pagano de Europa, fue un remedio inmediato para el dilema político y militar que causó la extinción de la dinastía Piast. Al final del siglo XIV, Lituania era una unidad política bélica que se extendía por territorios de las actuales Bielorrusia y Ucrania. Arrumbando su hostilidad anterior, Polonia y Lituania vieron que compartían enemigos comunes, especialmente los caballeros teutónicos; esta situación fue un incentivo directo para la Unión de Krewo de 1385. El acuerdo llevó al matrimonio de la reina polaca Eduviges I de Polonia con Jogaila, que se convirtió en rey de Polonia con el nombre de Vladislao II (Władysław II); a cambio, el nuevo monarca aceptó el bautismo en nombre de su pueblo y aceptó confederar Lituania con Polonia. En 1387 se estableció el obispado de Vilna para convertir a los súbditos de Vladislao al catolicismo (la ortodoxia oriental predominaba en algunas partes de Lituania). Desde un punto de vista militar, Polonia recibió protección contra los mongoles y tártaros, mientras que Lituania obtuvo refuerzos para su larga lucha con los caballeros teutónicos.

La alianza polaco-lituana tuvo una influencia notable en la historia de Europa Oriental. Polonia y Lituania mantuvieron la unión más de cuatrocientos años, y durante los primeros tres siglos la Mancomunidad polaco-lituana fue una de las principales potencias del continente.

La asociación produjo pronto beneficios: en 1410 las fuerzas de la mancomunidad derrotaron a los caballeros teutónicos en la batalla de Grunwald (Tannenberg) durante la guerra polaco-lituano-teutónica; esta victoria puso fin a la larga contienda con los cruzados renegados. La nueva dinastía polaco-lituana, llamada Jagellón por su fundador, continuó aumentando sus territorios durante las décadas siguientes. A finales del siglo XV, representantes de los Jagellón reinaban en Bohemia y Hungría además de en Polonia-Lituania; la familia extendió su gobierno sobre virtualmente toda la Europa Oriental y Central. Esta federación se derrumbó en 1526 cuando los ejércitos del Imperio otomano alcanzaron una victoria aplastante en la batalla de Mohács (Hungría) y arrebataron Bohemia y Hungría a los Jagellón. Desde entonces los turcos constituyeron una amenaza para el centro de Europa.

Other Languages