Registro Nacional de Lugares Históricos

El Registro Nacional de Lugares Históricos de los Estados Unidos («National Register of Historic Places», NRHP) es un registro oficial que elabora las listas de las propiedades —distritos, lugares, edificios, estructuras y objetos— que se consideran que merecen ser preservadas por su valores históricos. El Registro Nacional fue establecido en la ley de Preservación Histórica Nacional de 1966 («National Historic Preservation Act», NHPA), que determinó también el proceso para incluir propiedades en él. El Registro ha estado administrado desde su creación, y casi exclusivamente, por el Servicio de Parques Nacionales («National Park Service», NPS), dependiente del Departamento del Interior.

Su objetivo es ayudar a los propietarios y a asociaciones —como el National Trust for Historic Preservation— a coordinar, definir y proteger los sitios históricos de los Estados Unidos. Aunque la inscripción en las listas del Registro Nacional sea en sí misma sobre todo simbólica, ya que no garantiza ninguna protección de la propiedad, permite que los propietarios puedan acceder a subvenciones federales y también que les sea de aplicación frecuentemente ciertas leyes municipales favorables que dependen de tal estatus.

Tipos de propiedades incluidas en el Registro (un edificio, una estructura, un sitio y un objeto).
Esta propiedad
ha sido incluida en el
Registro Nacional
de Lugares Históricos
por el Departamento del Interior
de los Estados Unidos

Placa que se coloca en los objetos protegidos.

El Registro categoriza los listados generales en uno de cinco tipos de propiedades: construcciones, estructuras, lugares, objetos y distritos históricos (que consisten en propiedades contribuidoras y no-contribuidoras). En algunos casos se incluyen en el Registro ciertos lugares históricos localizados fuera del país, pero asociados con los Estados Unidos (como la Embajada de los Estados Unidos en Tánger). Los bienes del registro pueden ser nombrados en una variedad de formas, incluyendo propiedades individuales, distritos históricos y admisión de propiedades múltiple («multiple property submissions», MPS). Durante el proceso de nominación, la propiedad se evalúa atendiendo a los cuatro criterios fijados en la ley, cuya aplicación ha sido objeto de críticas por académicos de la historia y expertos en preservación, así como por el público, y los propios políticos.

Las propiedades que pasan a depender del Servicio de Parques Nacionales —como los hitos históricos nacionales («National Historic Landmarks», NHL), sitios históricos nacionales («National Historic Sites», NHS), parques históricos nacionales («National Historical Parks»), Parques Militares/campos de batalla nacionales («National Military Parks/Battlefields»), memoriales nacionales («National Memorials») y algunos de los monumentos nacionales («National Monuments»)— se añaden automáticamente en el Registro Nacional.

Del más de un millón de propiedades incluidas en el Registro Nacional, 80.000 están enumeradas individualmente. El resto son miembros contribuidores dentro de distritos históricos. Cada año se agregan al Registro Nacional aproximadamente 30.000 nuevas propiedades, tanto de forma individual como formando parte de distritos históricos.

Historia del Registro

Primeros años

George B. Hartzog, Jr. Director de los Servicios de Parques nacionales desde el 8 de enero de 1964 hasta el 31 de diciembre de 1972.[1]

En abril de 1966, seis meses antes de que se creara el Registro Nacional de Lugares Históricos, los programas de investigación histórica del Servicio de Parques Nacionales fueron centralizados en la oficina de Robert M. Utley, historiador y presidente del Servicio Nacional de Parques en Washington, D.C.,[5]​ para enfrentar los efectos adversos que las actuaciones federales pudieran ocasionar en la preservación histórica.

Otra agencia dependiente del Departamento del Interior, el Servicio de Parques Nacionales, tenía ya la experiencia de haber supervisado la Encuesta de Edificios Históricos de Estados Unidos («Historic American Buildings Survey», 1933) y la Encuesta de Sitios Históricos («Historic Sites Survey», autorizada en 1935). Debido a ello, y a que el Servicio de Parques ya gestionaba numerosas propiedades históricas consideradas como parque nacional, el Sistema Nacional de Parques era la opción más lógica para gestionar el nuevo programa de preservación histórica.[4]

En los primeros años del registro, finales de los años 1960 y 1970, la organización era muy laxa y la Oficina Estatal de Preservación Histórica era muy pequeña, tanto en personal como en fondos.[7]​ "write a paragraph of two on each of these headings. Call it 'The Preliminary South Carolina Historic Preservation Plan.' If it makes any sense at all, I'll approve, and you can file for your brick-and-mortar projects.</ref>

Reorganización de 1973

En 1973, los programas de historia del NPS asociados tanto al Sistema de Parques Nacionales y al Registro Nacional fueron formalmente divididos en dos direcciones adjuntas: la Dirección Adjunta de Arqueología y Conservación Histórica («Assistant Directorate for Archeology and Historic Preservation», ADAHP) y la Dirección Adjunta para la Conservación de Parques Históricos («Assistant Directorate for Park Historic Preservation», ADPHP).

La Dirección Adjunta de Arqueología y Conservación Histórica se debía de ocupar de los recursos culturales son externos al sistema de Parques Nacionales e incluía divisiones de Subvenciones («Grants»), Registro Nacional («National Register»), Encuestas Históricas y Arquitectónicas («Historical and Architectural Surveys») y las Divisiones Interagencias del Servicio de Parques («Interagency Services Divisions of the Park Service»). La Dirección Adjunta para la Conservación de Parques Históricos, por otra parte, se debía de ocupar principalmente de los recursos internos relacionados con el NPS e incluía las divisiones de Historia, Arqueología y Arquitectura Histórica.[2]

Programa de incentivos

Hasta 1976 los incentivos fiscales eran prácticamente inexistentes para los edificios incluidos en el Registro Nacional. Antes de 1976, el código de impuestos federales favorecía la nueva construcción sobre la reutilización de las estructuras existentes, a veces históricas.[9]

Los propietarios de propiedades que figuran en el Registro Nacional pueden ser bonificados con un crédito fiscal del 20% de la inversión de «rehabilitaciones certificadas de los ingresos que producen estructuras históricas certificadas» ("certified rehabilitation of income-producing certified historic structures."). La rehabilitación puede ser tanto comercial, industrial o residencial, o para el alquiler.[12]

El incentivo fiscal del 20% tiene cláusulas muy específicas que indican cuándo se puede aplicar. El crédito puede ser utilizado para «cualquier proyecto que el Secretario del Interior designe una rehabilitación certificada de una estructura histórica certificada» («certified rehabilitation of income-producing certified historic structures»).[12]

El NHPA no hace ninguna distinción entre propiedades que figuran en el Registro y los designados como hitos históricos nacionales («National Historic Landmarks»), en lo relativo a la cualificación de los incentivos fiscales o subvenciones. Esto fue deliberado por parte de los autores de la ley de 1966, ya que la experiencia ha demostrado que las categorías de importancia provocan que las categorías más bajas se conviertan en prescindibles.[4]​ En esencia, esto reduce el papel de los hitos en poco más que el "cuadro de honor" ("honor roll") del Registro Nacional de Lugares Históricos.

Dependiente del Servicio de Recreación (1978-81)

Cecil D. Andrus, Secretario del Interior (1977-81) sacó el Registro Nacional de la jurisdicción del Servicio de Parques Nacionales en 1978.

Desde 1978 hasta 1981, bajo la administración del presidente Jimmy Carter, la agencia encargada del NRHP fue el Servicio de Conservación del Patrimonio y Recreación («Heritage Conservation and Recreation Service», HCRS) dependiente del Departamento del Interior.[6]​ El breve periodo de tiempo en que el Servicio de Parques Nacionales no tuvo el Registro bajo sus auspicios comenzó en el verano de 1978, cuando la separación entre las dos direcciones creadas en 1973 se hizo más pronunciada. El Secretario del Interior Cecil D. Andrus transfirió la autoridad sobre la Dirección Adjunta de Arqueología y Conservación Histórica, que incluía el Registro Nacional de Lugares Históricos, al nuevo Servicio de Conservación del Patrimonio y Recreación.

El tiempo en que el Registro Nacional dependió del HCRS, todos los programas relacionados con la preservación histórica iniciados en el antiguo Servicio de Parques Nacionales, pasaron a depender de la Oficina de Recreación al Aire Libre («Bureau of Outdoor Recreation», BOR) y del Programa de Hitos Históricos Nacionales («National Historic Landmarks Program»). Fue una etapa tumultuosa.[7]

Cuando James G. Watt fue nombrado por Ronald Reagan para el puesto de Interior, una de sus primeras decisiones fue la supresión de la HCRS. Este movimiento transfirió las divisiones bajo su control de regreso al Servicio de Parques Nacionales, dirigido por Jerry L. Rogers.[2]

Segunda reorganización de 1983

En febrero de 1983, las dos dirección adjuntas creadas en 1973 se fusionaron para promover la eficiencia y tras reconocer que los programas de los recursos culturales asociados con ambas direcciones eran interdependientes. Rogers, descrito como un hábil administrador sensible a la necesidad de que el NPS trabajase con la SHPO, el mundo académico y los gobiernos locales, fue elegido para dirigir la nueva dirección adjunta fusionada. Cuando el NPS fue reorganizado a mediados de los años 1960 se habían eliminado los puestos de historiadores regionales que se habían fusionado en la oficina de Utley en Washington. La reorganización de 1983 supuso la vuelta a la organización previa a la MISSION 66.[2]

Trabajo con las oficinas estatales

La ley de Preservación Histórica Nacional de 1966 estableció que el plan de preservación histórica de los Estados Unidos no se basaba en un modelo federal sino en un sistema altamente descentralizado que permitiese a los Estados llevar a cabo actividades que permitiesen al gobierno federal cumplir los estándares de la ley.[6]

En 1987, había 57 Oficinas Estatales de Preservación Histórica separadas en 57 jurisdicciones, los cincuenta estados y varios de los territorios de los Estados Unidos. Las Oficinas Estatales ayudan en la gestión del Registro Nacional y en los programas de incentivos, asumiendo los estados gran parte de la responsabilidad de supervisar la rehabilitación de las construcciones de los lugares históricos inscritos en el Registro. El resultado es que el NPS establece las normas y las prioridades, administra el programa de becas, y mantiene el control de calidad, mientras que las Oficinas Estatales realizan el trabajo como agentes del gobierno federal.[6]

Crecimiento

El Registro Nacional de Lugares Históricos ha crecido considerablemente desde sus inicios tras la legislación de 1966. En 1986, ciudadanos y grupos designaron 3.623 propiedades independientes, sitios y distritos para su inclusión en la NRHP, de un total de 75.000 propiedades independientes.[13]

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