Regiones y departamentos del Perú

Mapa de los actuales departamentos del Perú.

Las regiones y los departamentos son las circunscripciones de mayor nivel del Perú. Están dotados de gobiernos autónomos en asuntos políticos y administrativos delimitados. Desde 2003, el Perú cuenta con 26 circunscripciones de nivel regional: 24 departamentos y dos provincias con regímenes especiales, a saber: la Provincia Constitucional del Callao, que cuenta con un gobierno regional propio sin pertenecer a ningún departamento; y la Provincia de Lima, que no depende del gobierno regional de su departamento homónimo, sino que su municipalidad cuenta con las facultades y competencias de todo gobierno regional, a la vez que se halla excluida del proceso de regionalización.

Los departamentos se crearon en 1821 durante el nacimiento de la República, siguiendo el modelo francés, como reemplazo de las intendencias de la época virreinal. Posteriormente, hubo sucesivas divisiones que dieron lugar a la creación de los actuales departamentos. Por su parte, las regiones –que fueron mencionadas en la Constitución de 1979– recién serían instauradas en 1987 mediante Ley 24650.[4]

Actualmente, no se ha establecido ninguna región de manera oficial. Luego de la creación de los gobiernos regionales, es frecuente nombrar informalmente como región a cualquiera de los 24 departamentos y a la Provincia Constitucional del Callao, pues estas circunscripciones territoriales poseen un gobierno regional propio. La provincia de Lima ha sido exceptuada de este proceso y no formará parte de ninguna región.[4]

Historia

Hacia fines de la época colonial, el Virreinato del Perú se hallaba dividido en ocho intendencias, a saber Lima, Cuzco, Arequipa, Puno, Trujillo, Huancavelica, Huamanga y Tarma, más la Comandancia General de Maynas. En el reglamento provisorio del Protectorado que estableció don José de San Martín, se estipuló la creación de cuatro departamentos en los territorios entonces libres: Trujillo, La Costa, Huaylas y Tarma, a los cuales se agregó La Capital, luego Lima, tras la jura de la Independencia. Al finalizar la guerra, el Perú se hallaba dividido en ocho departamentos con territorios similares o equivalentes a las jurisdicciones de las ex intendencias virreinales.

Con el transcurrir del tiempo se crearon nuevos departamentos y provincias especiales (provincias litorales, provincias fluviales), llegando al año de 1980 contando con veinticuatro departamentos y una provincia especial (la del Callao). Como la concentración del poder político y económico se incrementaba en Lima, la capital del país, muchas administraciones trataron de descentralizar el país aunque con poco éxito.[6]

Las CORDES del Gobierno militar

Durante el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas, el ejecutivo descentralizó algunas de sus decisiones mediante la creación de Organismos Departamentales de Desarrollo (ORDES), luego llamadas Corporaciones Departamentales de Desarrollo (CORDES), organismos encargadas principalmente de la gestión de obras de infraestructura específicas determinadas en sus respectivas leyes de creación, desde los mismos territorios donde se ejecutaban.[7]​ El centralismo empero se incrementó dada las escasas atribuciones que tuvieron los departamentos y la municipalidades.

De la constitución del '79 a la creación de las CTAR

Regiones Políticas creadas durante el gobierno aprista (1989-1991).

La constitución peruana de 1979 contuvo previsiones para la descentralización del poder mediante la creación de regiones autónomas pero éstas no fueron implementadas.[9]

Sin embargo, debido a lo apresurado de su creación, los gobiernos regionales carecieron de recursos fiscales propios, así que dependieron de la bondad del gobierno central para los fondos.[9]​ Las elecciones presidenciales de 1990 estuvieron marcadas por el descrédito al sistema partidario, evidenciado por la elección de Alberto Fujimori, un candidato independiente. Fujimori retuvo las transferencias financieras a los gobiernos regionales y luego, el 29 de diciembre de 1992, las reemplazó con los Consejos Transitorios de Administración Regional (CTAR) creados para cada departamento.

Habiendo disuelto el congreso durante la crisis constitucional de 1992, Fujimori convocó a elecciones para una Asamblea Constituyente la cual promulgó la constitución de 1993. Este nuevo texto incluyó provisiones para la creación de regiones con gobiernos elegidos y autónomos, pero no fueron llevadas a cabo. La Ley Marco de Descentralización promulgada el 30 de enero de 1998, confirmó la permanencia de los consejos transitorios, ahora bajo la supervisión del Ministerio de la Presidencia.[10]

La reactivación del proceso de regionalización

Propuestas de región votadas en el referéndum del 2005. Ninguna fue aprobada.

En noviembre de 2000, Fujimori renunció debido a acusaciones de autoritarismo, corrupción y violaciones de derechos humanos.[12]​ La nueva administración dispuso el marco legal para las nuevas divisiones administrativas en la Ley de Bases de la Descentralización, promulgada el 17 de julio de 2002, y la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales promulgada el 19 de noviembre de 2002.

Los nuevos Gobiernos Regionales fueron elegidos el 20 de noviembre de 2002, uno por cada antiguo departamento y uno en la Provincia Constitucional del Callao. La provincia de Lima, que contiene a la capital, fue excluida del proceso por estar destinada a no conformar parte de ninguna de las futuras regiones. En las elecciones de 2001, muchos de los gobiernos regionales fueron a partidos de la oposición, con doce ganadas por el Partido Aprista y sólo una por Perú Posible, el partido del entonces presidente Toledo.[14]

Aún quedaba por ser dado el último paso para la conformación de regiones: La fusión de departamentos. Debido a que las circunscripciones territoriales que los gobiernos regionales heredaron de los departamentos son consideradas muy pequeñas, mediante referéndum con aprobación mayoritaria en todos los departamentos de una propuesta de región, de conformidad con la Ley Bases de la Descentralización se prevé la creación de las regiones luego de que los departamentos expresen su aprobación.[15]​ El primer referéndum de este tipo fue llevado a cabo el 30 de octubre de 2005 con las siguientes propuestas a ser consultadas en las urnas:

Estas propuestas fueron rechazadas por el electorado de todas las regiones involucradas con la excepción de Arequipa, por lo que ninguna fusión fue puesta en marcha.[17]

Segundo proceso de consulta

Mapa con los proyectos de conformación de regiones del Perú a ser votadas en el próximo referéndum.

Tras el retroceso que significó el referéndum de 2005, pocas propuestas de conformación de regiones han sido presentadas. En octubre de 2006, comenzaron las primeras conversaciones entre los gobiernos regionales de Áncash, Húanuco y Ucayali.[20]

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