Referéndum sobre la independencia de Montenegro de 2006

Bandera de Montenegro.
Bandera de Serbia y Montenegro, hoy llamada Serbia.

El referéndum sobre la independencia de Montenegro fue realizado el 21 de mayo de 2006 en la entonces región serbomontenegrina de Montenegro. Su objetivo era definir la futura situación política de Montenegro.

El plebiscito permitía a los electores montenegrinos elegir entre la permanencia en Serbia y Montenegro o la independencia. Se sometió a aprobación o rechazo la siguiente propuesta:

Želite li da Republika Crna Gora bude nezavisna država sa punim međunarodno-pravnim subjektivitetom?
¿Desea usted que Montenegro sea un estado independiente con completa legitimidad legal e internacional?[1]

Para que la independencia de Montenegro fuera aprobada y reconocida, tanto por la Federación como por la Unión Europea se debían cumplir los siguientes requisitos establecidos:

  1. Debe votar al menos el 50% de las personas con derecho a voto.
  2. El voto «Sí» debe tener una votación superior al 55% de los votos válidamente emitidos.

Finalmente, el resultado dio como ganadora la opción independentista con un 55,4% de los votos válidamente emitidos. Esto se concretaría con la declaración de independencia del Estado adriático el 3 de junio. Dos días más tarde, el 5 de junio de 2006, tras la independencia de Montenegro, Serbia y Montenegro disolvió la estructura regional de Montenegro (ya sin poder efectivo), y cambió su nombre por el de República de Serbia, que es como se la conoce actualmente.

Antecedentes e historia

Tras la creación de la República Federal de Yugoslavia en 1992 (tras la separación de Bosnia-Herzegovina, Croacia, Eslovenia y Macedonia de la antigua República Federal Socialista de Yugoslavia), Montenegro realizó un plebiscito ese mismo año para definir su independencia. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por cerca de un 96% de los votos, debido al boicot realizado tanto por grupos musulmanes como por los propios proindependentistas.

La República Federal de Yugoslavia, debido a la grave crisis interna en que se encontraba, debió ser reestructurada dando origen a la Unión de Serbia y Montenegro luego de la promulgación de la nueva Constitución. Producto de las presiones de grupos independentistas, dicha constitución estableció un mecanismo para la disolución de la unión.

Luego de un período de 3 años, los estados miembros tendrán el derecho a iniciar procesos para el cambio de su estatus o para separarse de la Unión de Serbia y Montenegro.
La decisión de secesión de la Unión de Serbia y Montenegro deberá ser realizada luego de un referendo, el cual deberá ser aprobado por alguno de los estados miembros teniendo en cuenta estándares democráticos reconocidos internacionalmente.
En caso que Montenegro decida separarse de la Unión de Serbia y Montenegro, los instrumentos legales internacionales correspondientes a la República Federal de Yugoslavia, en particular la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, concernirán y serán aplicados en su totalidad a Serbia en su calidad de sucesor.
El estado miembro que implemente este derecho, no heredará el derecho a ser reconocido internacionalmente y todos los litigios serán dirigidos separadamente entre el estado sucesor y el nuevo estado independiente.

Artículo 60, Carta Constitucional de Serbia y Montenegro[2]

Tras la aprobación de la carta magna, el gobierno regional montenegrino decidió discutir la realización del plebiscito. El gobierno en un comienzo propuso un referendo con aprobación por mayoría simple pero los grupos opositores lo objetaron, aprobándose pese a todo la opción gubernamental. Sin embargo, el delegado de la Unión Europea para la antigua Yugoslavia, Miroslav Lajčák, estableció una supermayoría del 55% como requisito indispensable para que la UE reconociera la independencia del país.

La campaña en favor de la independencia fue liderada por los partidos Social-Demócrata y Democrático de los Socialistas cuyo máximo referente es el Primer Ministro Milo Đukanović; por otro lado, los unionistas fueron encabezados por Predrag Bulatovic.

A pesar de que la campaña en general fue limpia, existieron algunas acusaciones de chantaje y corrupción de los independentistas, acusaciones de intervencionismo serbio e incluso algunos brotes de violencia. Desde el 19 de mayo, Montenegro Airlines decidió suspender cerca de 34 vuelos hasta el 22 de mayo.

Algunas encuestas previo a la realización del referéndum decían que cerca del 56% de los montenegrinos apoyaban la independencia, pero que existía la posibilidad de que el resultado cayera en la llamada área gris (entre un 50% y 55%) y que según Đukanović sería una situación que podría generar un clima de inestabilidad en el país.[3]

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