Realimentación positiva

Un sistema mecánico de equilibrio inestable es un sistema con realimentación positiva

La realimentación positiva[1] Contrario a lo que se puede creer, la realimentación positiva, no siempre es deseable, ya que el adjetivo positivo, se refiere al mecanismo de funcionamiento, no al resultado. En los sistemas la realimentación es la que define el equilibrio que pueden darse. Por ejemplo con la realimentación positiva, difícilmente se logran puntos de equilibrio estable. Es posible identificar la realimentación positiva en sistemas de la naturaleza como el clima, la biosfera, como también en sistemas creados por la humanidad como la economía, la sociedad y los circuitos electrónicos.

Generalidades

Un sistema que presenta un punto de equilibrio inestable posee realimentación positiva, ya que cualquier variación por mínima que sea, hace que el sistema se aleje de ese estado de equilibrio. Por ejemplo un sistema mecánico compuesto por una esfera sobre el vértice de un cono, puede alcanzar una posición de equilibrio. En la realidad no mantiene por mucho tiempo ya que una variación mínima en la posición de la esfera con respecto al cono, hace que la esfera tienda a separarse aún más de esa posición, conduciendo a una caída.

El resultado de una realimentación positiva es una amplificación creciente que hace de una pequeña perturbación un gran cambio en el estado del sistema. La amplificación crece de manera exponencial en sistemas de realimentación de primer orden o de manera hiperbólica en los de segundo orden.

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