Real Oviedo

Real Oviedo
Datos generales
Nombre completo Real Oviedo S. A. D.
Apodo(s) Carbayones[1]
Azules[2]
Fundación 26 de marzo de 1926 (90 años)
como (Sociedad Deportiva) Real Oviedo Foot-ball Club
Propietario(s) Bandera de México Grupo Carso
Presidente Bandera de España Jorge Menéndez Vallina
Director deportivo Bandera de España Ángel Martín González
Entrenador Bandera de España Fernando Hierro
Instalaciones
Estadio Estadio Carlos Tartiere
Ubicación Ricardo Vázquez Prada, s/n
Oviedo, Asturias, España
Capacidad 30 500
Inauguración 20 de septiembre de 2000 (16 años)
Otro complejo Ciudad Deportiva El Requexón
Uniforme
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Titular
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Alternativo
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Tercero
Última temporada
Liga Bandera de España Segunda División de España
( 2015-16)
Títulos (por última vez en 1974/75)
Copa Bandera de España Copa del Rey
( 2015-16) Tercera Ronda
Actualidad
Actualidad Soccerball current event.svg  Temporada 2016-17
Sitio web oficial
[ editar datos en Wikidata]

El Real Oviedo es una Sociedad anónima deportiva con sede en Oviedo ( Asturias, España). Fue fundado oficialmente como un club de fútbol el 26 de marzo de 1926 como resultado de la fusión de los dos equipos de la ciudad, el Real Stadium Club Ovetense y el Real Club Deportivo Oviedo, bajo el nombre de (Sociedad Deportiva) Real Oviedo Foot-ball Club, adoptando la corona real de sus clubes predecesores meses después.[3]

Participa actualmente en la segunda categoría de la Liga Nacional de Fútbol Profesional, la Segunda División de España, siendo la trigesimotercera vez que la disputa. En ella es uno de los clubes más laureados al haberla conquistado un total de cinco ocasiones, mismas que su máximo rival en Asturias, el Real Sporting de Gijón.

Su entidad jurídica es desde 1992 la de sociedad anónima deportiva (S. A. D.),[4]

Regido por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) a nivel nacional, y por la Unión Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA) y la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) —máximo organismo futbolístico— a escala internacional, es la cuarta entidad asturiana más longeva, así como uno de los clubes históricos que más veces han disputado la máxima categoría de la Primera División con un total de 38 temporadas desde su instauración en 1929, situándose en el puesto decimoséptimo en su clasificación histórica. En cuanto a sus logros deportivos, sus cotas máximas fueron tres terceras posiciones en la máxima categoría —en las temporadas 1934-35, 1935-36 y 1962-63—, dos semifinales de la Copa del Rey —en la edición de 1934 y de 1946— una Copa de la Liga de Segunda Divisiónen 1985— y una semifinal de la Copa Federación en 2005. En cuanto a los registros internacionales, una participación en la Copa de la UEFA en la temporada 1991-92 se mantiene hasta la fecha como su única aparición en competiciones europeas.

Identificado por su color azul, disputa sus partidos como local en el Estadio Carlos Tartiere —denominado así en honor a su primer y más emblemático presidente— el cual dispone de una capacidad de 30 500 espectadores, el decimosexto de mayor capacidad de España.

Historia

Antecedentes

La historia del fútbol en la ciudad de Oviedo comenzó como la de muchos otros sitios: con el retorno de estudiantes de clases adineradas que cursaban sus estudios en Inglaterra donde habían practicado un novedoso juego de equipo llamado foot-ball. En 1903 se formaron los primeros equipos que jugaban partidos de exhibición en el Campo de Maniobras de Llamaquique ante otros clubes de Gijón y Avilés. Pero estos equipos no tuvieron proyección y desaparecieron rápidamente.[5]

Los primeros equipos representativos de la ciudad se fundaron una década después, en 1908 surgió el Stadium Club Ovetense, y en 1919 tras una escisión en el seno de la entidad se fundó el Club Deportivo Ovetense. Ambos clubes serían los precursores del actual Real Oviedo. Antes de producirse el nacimiento del actual club, dichos conjuntos mantuvieron desde sus inicios una gran rivalidad deportiva, siendo representativo de las clases populares el primero, y relacionado con las clases pudientes el segundo. A pesar de todo, el Stadium Club se mantuvo por encima del Club Deportivo —popularmente conocido como «La Sportiva»—.[6]

En la época ya se disputaba la que era la primera competición oficial a nivel nacional, el Campeonato de España-Copa de Su Majestad El Rey. Participaban en ella los ganadores de los campeonatos regionales, previamente disputados a cada edición de Copa del Rey, y en donde los equipos asturianos dirimían su plaza en el Campeonato Regional de Asturias. El primer gran triunfo de los clubes ovetenses llegó de la mano del Real Stadium, quien en 1925 consiguió proclamarse campeón de Asturias y jugó la Copa del Rey de 1925,[6] donde quedó eliminado en la fase de grupo previa a las semifinales del torneo, y tras haber vencido un único partido frente al Club Deportivo Español vallisoletano. El relativo tardío nacimiento de los clubes ovetenses fue un handicap respecto al resto de clubes en España, y en especial en Asturias, donde algunos de los cuales tenían ya varias décadas de vida. Es por ello cuando al siguiente año, 1926, y tras el desastre para ambos equipos de Oviedo en el campeonato regional —dominado indiscutiblemente por el Real Sporting de Gijón y que más tarde sería principal rival de los ovetenses—, se hizo palpable la conveniencia de fusionar a ambos clubes para dar lugar a uno más competitivo frente a los clubs de Gijón, Avilés o Mieres.

Nacimiento de la nueva sociedad y primeros años (1926-33)

El gran portero del Stadium Ovetense Óscar Álvarez medió ante ambas directivas para conseguir llegar a un acuerdo en unas conversaciones estancadas como así declaró el presidente del mismo club y que recogió el diario El Carbayón:[7]

Acta de la fusión de los dos clubes que conformaría el Oviedo Foot-ball Club (1926).

“Si bien es cierto que lo mismo el Deportivo que el Stadium tienen elementos de gran valía, la fusión no daría los resultados apetecidos si en el equipo que se formara no figuraran los nombres de Oscar y Zabala, ambos indiscutibles para formar parte de un once de verdadera potencia. Así y todo, aún siendo posible la alineación de los dos jugadores anteriormente citados, habían de surgir ciertos inconvenientes entre los directivos de ambos clubs, y si estos allanados por la buena voluntad de los directivos después habría que allanar los de la afición o socios de ambos clubs, cosa algo difícil. Ahora bien, es mi parecer que recurriendo a una Asamblea Magna acudiría toda la afición y, entonces, se podrían nombrar tres o cuatro personas, verdaderas autoridades deportivas, lo cual sería única y exclusivamente para allanar todas las dificultades que pudieran surgir para llevar a efecto la unión.”

Manuel González Prieto. 18 de marzo de 1924. Oviedo.

Tras jugar algunos partidos como un combinado de ambas sociedades se llegó finalmente al 14 de marzo de 1926, fecha en la que se reunieron los dirigentes de ambos clubes para fijar las condiciones de la definitiva fusión antes de que el 26 de marzo se produjese el acuerdo final, siendo así la fecha fundacional del nuevo club. Dicho acuerdo quedó registrado en acta el 26 de abril. En aquellos encuentros se determinó, además de los estatutos del nuevo club, el emblema y los primeros colores de la camisa. Ésta sería en adelante de color azul con un escudo en el pecho en el que figuraría la Cruz de los Ángeles, símbolos ambos de la ciudad, mientras que se dictaminó también al primer presidente de la entidad, Carlos Tartiere y al socio número uno, el emigrante praviano José Menéndez Viña.

Las premisas establecidas fueron las siguientes:

“1.— Se procurará que los acreedores de una como de la otra Sociedad estén en igualdad de condiciones. La cifra de la deuda lo más igual posible.
2.— La nueva Sociedad se le pondrá un nombre que el Real Club Deportivo faculta al Real Stadium que le designe siempre que no sea Vetusta Real Stadium Deportivo ni Real Deportivo Stadium.
3.— Inmediatamente de constituida la Sociedad se buscará un entrenador para que forme dos equipos de primera.
4.— La nueva Sociedad se hará cargo de los dos campos de deportes llamados Vetusta y Teatinos.
5.— La junta directiva la integrarán quince individuos. El cargo de Presidente lo nombraran los catorce directivos y estos Señores serán nombrados por partes iguales por cada Sociedad. Esta directiva confeccionará el reglamento de la Sociedad por el cual se a [sic] de regir.
6.— Los colores de la Sociedad serán los de Oviedo con la Cruz de los Ángeles.
7.— La Sociedad tendrá dos clases de socios fundadores y de número. Fundadores se nombrarán un número igual por cada Sociedad y tendrán voz y voto. Estos socios fundadores tanto de una Sociedad como de la otra podrán ser elegidos miembros de la nueva primera junta directiva. Socios de número los que en lo sucesivo quieran pertenecer a la nueva Sociedad.”

Acta de fusión de los clubes. 14 de marzo de 1926. Oviedo.
Primer encuentro del Real Oviedo F. C. frente al Arenas Club de Guecho (1926).

El primer partido frente a otra sociedad del denominado como (Sociedad Deportiva) Real Oviedo Foot-ball Club —quien adoptó el título de «real» de sus clubes predecesores— tuvo lugar en el Estadio Vetusta del Sporting Club, situado en el barrio de Fozaneldi. El rival fue el Arenas Club de Guecho, uno de los equipos más fuertes del momento y finalista de Copa, quedando reflejado en el resultado por 4-6 favorable a los visitantes. La primera formación de la historia del nuevo club, quien vistió camisa blanca,[n 2] estuvo conformada por Óscar Álvarez como guardameta; Comas y Trucha como defensores; Justo, Mieres y Obdulio Velasco como centrocampistas; y , Emilio Menéndez, , Barril y Pepín como delanteros. Justo fue el primer goleador de la historia del club, al tiempo que al día siguiente se produjo la primera victoria oviedista en la que fue una repetición del encuentro frente a los vascos, quienes perdieron por 2-1.

El Real Oviedo jugó en adelante en el Estadio de Teatinos —perteneciente al Club Deportivo—, situado en el barrio homónimo. La primera temporada oficial del Real Oviedo en el Campeonato Regional de 1927, y ya bajo las órdenes de su primer entrenador el señor Mr. Pentland, se saldó con un decepcionante tercer puesto, y sin cumplir las expectativas tras la fusión. Estas se cumplieron al siguiente año al proclamarse vencedores regionales, y lograr el derecho a participar por primera vez en el Campeonato de España de 1928.
Su participación terminó en los cuartos de final tras ser eliminados por el Foot-ball Club Barcelona por un 9-5 global.[10] La competición, de carácter oficioso, fue su primer título y el primero de un equipo asturiano.

La Real Federación Española de Fútbol creó en la temporada 1928-29 una nueva competición: el Campeonato de Liga. De los diez equipos que compondrían la Primera División, nueve fueron los campeones y finalistas de la Copa del Rey habidos hasta el momento, y la décima plaza se disputó por eliminatorias entre los mejores clasificados de los campeonatos regionales. El Real Oviedo consiguió imponerse al Iberia Sport Club de Zaragoza en la primera eliminatoria, disputada el 28 de diciembre de 1928 en Bilbao, pero fue derrotado en la segunda frente al Real Betis Balompié por 1-0 en la prórroga el día 13 de enero de 1929 en Valencia. Por ello, el Real Oviedo comenzó su andadura en el campeonato en la Segunda División del fútbol español.

Las primeras temporadas fueron muy decepcionantes sin que en ningún momento se diese la circunstancia de pensar en el ascenso a Primera División. Sin embargo, la directiva no dejaba de reforzar el equipo con jugadores de calidad, resaltando algunas incorporaciones como las de en la temporada 1930-31 en la que llegaron Ricardo Gallart y Vicente Tonijuán —jugador que luego pasó a realizar funciones de entrenador con notable éxito— y, sobre todo, el que fue el mejor goleador del Real Oviedo y uno de los mejores de España: Isidro Lángara; o los llegados en la edición 1931-32, Julio Fernández Casuco y Galé. Con estos mimbres se confeccionó la que fue llamada como la «primera delantera eléctrica»: Casuco, Gallart, Lángara, Galé y Juan Manuel Inciarte. Ya en la temporada 1931-32, se obtuvo el segundo puesto siendo el conjunto más goleador y el menos goleado con 23 goles en 16 partidos consiguiendo el guardameta ovetense el trofeo Zamora de la categoría.[n 3]

Se llegó así al 24 de abril de 1932, fecha en la que se inauguró el nuevo campo del club: el estadio de Estadio Buenavista. Con ese motivo se disputó un partido entre la selección española y la selección yugoslava, siendo el primer gol marcado en el estadio por Lángara, integrante del club. El resultado final fue 2-1 a favor del combinado español.

Finalmente, el codiciado ascenso a la máxima categoría se logró en la temporada 1932-33, siendo por segunda vez en su historia el conjunto más goleador y menos goleado del campeonato. El « pichichi» del torneo fue Lángara, con 23 goles, y «el Zamora» fue de nuevo Óscar Álvarez con 21 goles encajados en 18 partidos. Tonijuán fue el entrenador artífice del primer ascenso.

La primera época dorada (1933-50)

Isidro Lángara, uno de los mejores jugadores de la historia del club.

En la temporada del debut en Primera División, la 1933/34, el entrenador Tonijuán renunció al cargo por considerar que no estaba capacitado para dirigir al equipo en la nueva categoría. Además Galé dejó el fútbol por los estudios. Sin embargo, el Real Oviedo se reforzó con Emilín y, sobre todo, con el que llegaría a ser auténtica alma del equipo hasta su retirada: Herrerita, fichado al Real Sporting de Gijón por la astronómica cifra para la época de 30 000 pesetas, el segundo fichaje más caro del fútbol español hasta el momento tras el de Ricardo Zamora por el Real Madrid C. F.. De esta manera se formó la segunda delantera eléctrica: Casuco, Gallart, Lángara, Herrerita y Emilín.

El primer partido del Real Oviedo en Primera División fue contra el F. C. Barcelona. La alineación de ese día fue la siguiente: Óscar Álvarez; Calichi, Sion; Mugarra, Sirio, Chus; Casuco, Gallart, Lángara, Herrerita y Emilín. Los nervios atenazaron a los jugadores en los primeros minutos en los que el Barcelona aprovechó para adelaantarse 1-3 en el marcador; sin embargo, pronto pasó ese trance y al descanso el resultado era de 3-3. En la segunda parte se vio la puesta de largo de la segunda delantera eléctrica: al final del partido el marcador reflejaba un contundente 7-3. Gallart fue el primer goleador del Real Oviedo en la máxima categoría. Con este partido firmó el mejor debut de un equipo español en Primera.[11]

En las tres temporadas que disputaron juntos estos jugadores, el Real Oviedo marcó 174 goles en 62 partidos —una media de 2,8 goles por encuentro— siendo el equipo más goleador de la temporada 1935/36 con 63 goles. El Trofeo Pichichi recayó tres temporadas consecutivas en las manos de Lángara —con 27, 26 y 28 goles en cada una de ellas—, quedando el Real Oviedo en el tercer puesto de la Liga en las temporadas 1934/35 y 1935/36 y semifinalista de la Copa de España de 1934.[12] El 12 de enero de 1936 formó por última vez sobre el terreno de juego la segunda delantera eléctrica. El estallido de la Guerra Civil truncó el devenir de este equipo llamado a las más altas cotas.

Los efectos de la guerra en el Real Oviedo fueron muy graves: Casuco falleció durante la guerra, Lángara estaba en el exilio, no había entrenador, los jugadores estaban dispersos y además el estadio estaba destrozado, puesto que se habían cavado trincheras y colocado nidos de ametralladoras que, a su vez, fueron bombardeados dejándolo en un estado ruinoso. Por todo ello se le pidió a la RFEF una dispensa para no jugar la temporada 1939/40, primera después de la guerra, reservándole la plaza en Primera División hasta la temporada 1940/41. La plaza del Real Oviedo la ocupó el Atlético Aviación, que luego se proclamó campeón de Liga. Los jugadores fueron cedidos a otros clubes: Herrerita y Emilín jugaron en el Barcelona, Gallart en el Racing Club de Ferrol y un joven Antón, jugador de la cantera que debutó con el primer equipo en la temporada 1935/36 y dio mucho que hablar en años siguientes en el Real Zaragoza.

A pesar de todo, las primeras temporadas después de la guerra fueron muy difíciles. Al comienzo de la 1940/41, Herrerita, alma del equipo firmó en blanco para dar ejemplo a otros jugadores indecisos y se vio obligado en numerosos partidos a realizar funciones de entrenador y delegado del equipo. A pesar de que algunos de los jugadores solo habían jugado en categoría regional hasta ese momento, el Real Oviedo pudo mantener la categoría. La campaña 1941/42 fue todavía peor y se tuvo que jugar la promoción para evitar el descenso a Segunda División contra el C. E. Sabadell F. C., salvando la categoría ganándole por 3-1 al conjunto catalán.

A partir de la temporada 1942/43, durante 5 temporadas, y coincidiendo con la presencia de Manuel Meana en el banquillo, el club remontó su situación deportiva que llegó a ser estimable aunque nunca llegó al nivel anterior al de la guerra. En estos años se formó la llamada tercera delantera eléctrica formada por Antón, Goyín, Echevarría, Herrerita y Emilín, aunque tuvieron importante participación como goleadores Cabido y Lángara, que retornó de su exilio para jugar una temporada más con el Real Oviedo antes de su retirada del fútbol como jugador. En este lustro el Real Oviedo consiguió clasificarse dos veces en cuarta posición y una vez en quinta. Sin embargo, y aunque a priori no sean sus mejores números históricos, las temporadas 1944/45, y 1945/46, son consideradas las mejores de su historia, en las cuales jornada tras jornada se mantuvo entre los 6 primeros puestos. En la primera de las temporadas estuvo líder, hasta la penúltima jornada antes del descanso navideño —la jornada 12 de 26—, en el que sería su primer año liderando la Liga, finalmente quedó 4.º empatado a puntos con el 3.º. La siguiente temporada no defraudó, fue aún mejor que la anterior y consiguió liderar la Liga hasta la jornada 16 de 26, aunque finalmente acabó quinto. La faena la remató con unas nuevas semifinales de la Copa del Generalísimo de 1946. En este tiempo destacaron jugadores como Echevarría, Cabido y Lángara.

El declive de los jugadores clave del equipo marcó también el declive del Real Oviedo. Emilín dejó el club en la temporada 1947/48 para acabar sus días de jugador en el Sporting de Gijón, Lángara se retiró definitivamente de los terrenos de juego esa temporada, Herrerita se lesionó de gravedad en la temporada 1948/49 en un partido de Copa frente a la Real Sociedad y finalmente Antón y Goyín también apuraron sus últimas temporadas como profesionales. La necesaria renovación no se produjo y esta situación condujo a quedar último de la clasificación de la temporada 1949/50, que ese año, debido a que no había descenso directo ya que se iba a ampliar la Primera División a 16 equipos, abocaba a jugar una promoción. El Oviedo jugó contra el Real Murcia C. F. el 2 de julio de 1950. Todavía se le pidió a Herrerita que jugase, a pesar de haber estado prácticamente sin participar en toda la temporada, por considerar necesario su concurso. Sin embargo, el Real Oviedo perdió por 2-0 y, por tanto, también la categoría. Fueron en total 13 temporadas en la élite con unos resultados jamás igualados.

Poco tiempo después, el 31 de julio de 1950, fallecía en Oviedo el emblemático presidente Carlos Tartiere, que lo había sido desde la fundación del club, 24 años atrás. La directiva encargó un busto del presidente al escultor Víctor Hevia Granda para colocarlo delante del estadio en su memoria. Hoy día está situado a la entrada del palco de honor del estadio Carlos Tartiere junto con otro de Herrerita.

1951-1958. El Real Oviedo, equipo ascensor

A partir de la temporada 1950/51, se iniciaron ocho años en los que se alternaron buenas campañas en Segunda División, aunque únicamente se consigue el ascenso en la 1951/52, con otras muy discretas en Primera División, categoría que se perdió en la temporada 1953/54 y se a recuperó en la 1957/58.

El 24 de agosto de 1954, el estadio de Buenavista, hasta entonces propiedad del club a través de la sociedad anónima Stadium de Oviedo, se vendió al Ayuntamiento de Oviedo. El 17 de junio de 1958 se acordó dedicar el estadio a la memoria de Carlos Tartiere, primer presidente del club y pasó a denominarse desde entonces Estadio Carlos Tartiere.

1959-1965. En Primera División

Coincidiendo con el ascenso a Primera División, el Real Oviedo consiguió hacerse con un buen plantel de jugadores que brillaron en la primera mitad de la década de los años 60: Julio Marigil y el centrocampista argentino Sánchez Lage en la 1957/58; Paquito, jugador de la cantera subido al primer equipo en la temporada 1958/59, cedido al U. P. Langreo y repescado definitivamente en la 1959/60, Iguarán en esa misma temporada, y otro canterano, José María García Lavilla en la 1960/61.

El mayor éxito de esta época se logra en la temporada 1962/63, cuando se alcanza por tercera vez en la historia la tercera posición del torneo, mérito enorme por cuánto ya en esos años los presupuestos diferenciaban a los equipos grandes de los modestos, siendo el Real Oviedo de estos últimos, más considerando que estuvo 11 de las 30 jornadas, en el puesto de subcampeón.

Al final de esa temporada, Paquito y Sánchez Lage fueron traspasados al Valencia C. F. y, en la siguiente, Iguarán al R. C. D. Mallorca y José María al R. C. D. Español. El desmantelamiento de los pilares fundamentales del equipo condujo al club a jugar en la temporada 1963/64 la promoción contra el Hércules C. F. para mantener la categoría y a perderla directamente en la siguiente temporada, 1964/65.

1966-1979. Los movidos años setenta

Después de perder la categoría se sucedieron seis temporadas bastante discretas en las que el ascenso quedaba más lejos que el descenso; de hecho, en la temporada 1970/71, el Real Oviedo se vio abocado a jugar la promoción de permanencia contra el C. F. Palencia, partido en el que destacarían el portero García Remón y el delantero Galán. La temporada siguiente, 1971/72, fue un éxito al quedar campeones de Segunda División con Galán consiguiendo el Trofeo Pichichi de la categoría, con 22 goles, y Lombardía el Zamora con 19 goles encajados, ascendiendo así a Primera División.

Como en ocasiones anteriores, la llegada y el declive o traspaso de un buen grupo de jugadores marcarían una etapa. En la temporada 1972/73 debutó Marianín que, junto a Galán, formó uno de los mejores ataques del Real Oviedo en mucho tiempo. Marianín conquistó el Trofeo Pichichi de esa temporada con 19 goles, el cuarto del club desde los tres Lángara en los años 30. El equipo se completaba con una buena defensa con jugadores como Vicente y, sobre todo, Carrete, que posteriormente fue traspasado al Valencia C. F. donde triunfó y cosechó grandes éxitos, y un centro del campo luchador con Iriarte como referencia.

No obstante, la irregularidad sería la nota dominante: a la buena temporada 1972/73 siguió la desastrosa 1973/74 con un descenso a Segunda División. Otra vez campeones de la categoría de plata en la temporada 1974/75, ésta vez con Vicente Miera en el banquillo, para volver a perder la categoría en la siguiente campaña 1975/76. La temporada 1976/77 quedó marcada por el derbi contra el Real Sporting de Gijón en el estadio Carlos Tartiere; el Real Oviedo salió derrotado, alejándose con ello del ascenso mientras se lo aseguraba el eterno rival. El Sporting, que hasta entonces había estado a la sombra del Real Oviedo, triunfaría en los años 80 de la mano de Quini, mientras el Real Oviedo entraría en una larga etapa de oscuridad.

El club no se recobró del mazazo la temporada siguiente, perdiendo la categoría y bajando a Segunda División B por primera vez en su historia. Recuperar la categoría en la temporada 1978/79 fue más difícil de lo previsto y el ascenso se obtuvo en la última jornada gracias a la victoria a domicilio en el último minuto del U. P. Langreo sobre el C. D. Mirandés, que disputaba el ascenso al Real Oviedo.

1980-1988. En Segunda División

Con motivo del Mundial de España en 1982, el estadio Carlos Tartiere se remozó por completo aunque no se amplió el aforo como se estuvo discutiendo durante largo tiempo. Finalmente quedó en 23 500 espectadores y sólo 4000 de ellos sentados. La inauguración del remodelado estadio tuvo lugar el 29 de abril de 1982 con un partido entre el Real Oviedo y la selección de Chile con resultado final de empate a cero goles.

Después del ascenso a Segunda División, se abrió un período de mediocridad en resultados deportivos. El Real Oviedo deambuló por la categoría no ya con el objetivo de ascender, sino con el de no volver a sufrir un nuevo descenso.

En la temporada 1984/85, el Real Oviedo consiguió su primer y único título oficial, la Copa de la Liga de Segunda División, eliminando sucesivamente a la U. D. Salamanca, el Bilbao Athletic, el C. F. Lorca Deportiva y el C. E. Sabadell F. C., jugando la final a doble partido contra el Atlético Madrileño con los resultados de 1-0 en Oviedo y 1-1 en el estadio Vicente Calderón.

Se tocó fondo en la temporada 1986/87, en la conocida como Liga del play-off, cuando se descendió de nuevo a Segunda División B tras un último empate a 4 goles frente al Cartagena F. C.. El fracaso de este sistema de competición hizo que se reestructurasen las categorías ampliándose a 20 equipos la Segunda División, salvándose de este modo el Real Oviedo del descenso.

La temporada 1987/88 empezó con mejores auspicios al fichar de nuevo al entrenador Vicente Miera, artífice del último ascenso del Real Oviedo a Primera División. Además, vinieron una serie de jugadores como los defensas Murúa y Sañudo, los delanteros Hicks y Carlos, cedido por el F. C. Barcelona, que junto con otros de la cantera como Viti, Vili, Berto, Luis Manuel, y otros fichados a otros equipos como Gorriarán, Juliá, Elcacho o Tomás, que fueron debutando durante esta larga etapa, conformaron un cuadro que no sólo obtuvo brillantemente el ascenso dicha temporada sino que además lograron consolidar al club en Primera División en los siguientes años. El Real Oviedo finalizó en cuarta posición, que daba derecho a jugar la promoción de ascenso. El rival fue el R. C. D. Mallorca. El partido de ida, disputado en Oviedo, finalizó con el resultado de 2-1, goles de Juliá y Carlos en el último minuto. El empate sin goles en el partido de vuelta celebrado en el estadio Luis Sitjar de Palma de Mallorca dio el ascenso al Real Oviedo. Carlos se hizo con el Trofeo Pichichi de Segunda División con 25 goles.

1989-2001. Segunda época dorada

La temporada 1988/89 empezó con muchas dudas ya que a la baja de Carlos, que volvió al F. C. Barcelona para ser traspasado al Club Atlético de Madrid, se unió el hecho de los pocos refuerzos que tuvo la plantilla, siendo ésta prácticamente la misma que la de la temporada anterior en Segunda División. Sólo cabe mencionar el ascenso al primer equipo de Bango y la cesión del centrocampista mexicano De la Torre. Sin embargo, la permanencia se consiguió con cierta tranquilidad viviéndose durante la temporada dos momentos brillantes: el primer derbi asturiano en Primera División desde hacía 13 temporadas en el estadio Carlos Tartiere, con victoria del Real Oviedo por 1-0 con gol de Tomás, y un arrollador 5-2 infligido al Atlético de Madrid, con otro gol de Tomás desde el centro del campo. En este partido entró Carlos como reserva del equipo madrileño, recibiendo una gran ovación. Este homenaje de la afición junto con su mala campaña en el Atlético motivaron al jugador a fichar en la temporada siguiente por el Real Oviedo definitivamente, convirtiéndose en uno de los estandartes de esta época.

Estas primeras temporadas vieron una acertada política de fichajes, de jugadores extranjeros como Gračan, Janković, Lăcătuș, Jerkan, Jokanović y Prosinečki, de nacionales como Rivas, Sarriugarte, Cristóbal y Mora, y de jugadores de la cantera como Armando, Manel y Oli. También en el banquillo habría una etapa de estabilidad. Desde la temporada 1989/90 hasta la 1994/95 sólo hubo dos entrenadores: Javier Irureta y Radomir Antić.

Con el primero se obtiene el mayor hito de esta época: en la temporada 1990/91 el Real Oviedo acaba en sexta posición en el campeonato lo que le da derecho a jugar la Copa de la UEFA 1991/92 por primera vez en su historia. La eliminatoria se jugó contra el Génova F. C., ganando el primer partido en casa 1-0 con gol de Bango, pero cayendo en Italia a cinco minutos del final por 3-1. La resaca de la eliminación europea se la llevó el Barcelona; su famoso dream team fue derrotado por 1-2 en el Camp Nou. Con Antić el juego se libera del rigor defensivo de su antecesor haciéndose más brillante, pero a pesar de ello no se supera el noveno puesto en las dos temporadas completas que estuvo al mando del equipo.

En 1992 el club se transformó en sociedad anónima deportiva tras desembolsarse un capital social de algo más de 605 millones de pesetas. El primer presidente del consejo de administración fue Eugenio Prieto Álvarez, quien ya desempeñaba el cargo de presidente del club desde 1988. Celso González García se convierte en el máximo accionista de la entidad.

Con la salida de Radomir Antić, se inició una etapa de inestabilidad en el banquillo. Los entrenadores no duran más de una temporada y eso se nota en el equipo. A partir de la temporada 1995/96 se empieza a luchar por evitar el descenso a pesar de que buenos jugadores siguen llegando: Onopko, Dubovský, Paulo Bento, Dely Valdés, y la cantera sigue produciendo excelentes jugadores como Esteban, César, Jaime o Losada, entre otros. La gestión del club comenzaba a ser discutida por buena parte de la afición. Esa temporada 1995/96 es la última que disputa Carlos en el Real Oviedo, yéndose a México a jugar sus últimas temporadas. Jugó con la camiseta azul 240 partidos de Primera División en los que marcó 93 goles, tercer máximo goleador del Real Oviedo de toda la historia tras Herrerita y Lángara.

Se tocó fondo en la temporada 1997/98 en la que se tuvo que jugar la promoción por la permanencia contra la U. D. Las Palmas conservando la categoría tras un 3-0 en el Carlos Tartiere y un 3-1 agónico en el Estadio Insular, a pesar de que ocupó la tercera posición en la segunda jornada.

En 1993 se había aprobado la ley que adopta la normativa de la UEFA que especificaba que todas las localidades de los estadios de fútbol sean de asiento, teniendo un plazo de cinco años para adaptarse a la ley. Esto iba a dejar en 1998 el aforo del estadio en sólo 16 500 localidades. Por ello pronto se comienza desde el club a hablar con el ayuntamiento para llegar a un acuerdo sobre la construcción de un nuevo estadio. Finalmente, se decide una nueva ubicación en el barrio de La Ería comenzándose las obras en ese mismo año 1998.

La temporada 1999/00 fue la última que el Real Oviedo jugó en el antiguo estadio Carlos Tartiere, después de 68 años de servicio. El último partido tuvo lugar el 20 de mayo de 2000 frente a la Real Sociedad. Fiel reflejo de la temporada fue el resultado: derrota por 0-1.

La temporada 2000/01 comenzaba en un nuevo estadio, con la vuelta al banquillo de Radomir Antić, pero con el mazazo de la muerte en accidente durante las vacaciones de Peter Dubovsky. El primer partido en el nuevo Carlos Tartiere se disputó contra la U. D. Las Palmas con el resultado de empate a 2 goles. Robert Jarni, del conjunto canario, anotó el primer gol del estadio. En esta temporada se consumó finalmente el descenso que se había rozado durante las anteriores campañas tras una desastrosa segunda vuelta.

Habían sido de nuevo 13 temporadas en la máxima categoría en las que se había logrado el hecho histórico de participar en competición europea. El club entraría a partir de entonces en su etapa más difícil.

2001-2008. Crisis institucional y deportiva

En 2001, comenzaría la peor época del Real Oviedo de la mano de su entrenador Radomir Antić, que había descendido el año anterior al Club Atlético de Madrid. El 17 de junio de 2001, se jugaba la última jornada liguera en Primera División, y el Real Oviedo se había mantenido toda la temporada fuera de los puestos de descenso. Dos jornadas antes, se había enfrentado al F. C. Barcelona en el Camp Nou, con una victoria por 0-1, y posteriormente contra el ya campeón de Liga, Real Madrid C. F., ante el que consiguió un empate a 1-1.

Llegó la última, y más sonada jornada de los últimos años. La clasificación era la siguiente: los dos últimos ya descendidos matemáticamente eran el C. D. Numancia de Soria y el Real Racing Club de Santander. Quedaba la antepenúltima plaza de descenso por determinar, que se disputaban cuatro equipos. Con 42 puntos estaba el Real Valladolid C. F., con 41 puntos el Real Oviedo y el Real Zaragoza, y con 39 puntos y en zona de descenso, el C. A. Osasuna. El Real Oviedo dependía de sí mismo para seguir en puestos fuera del peligro, que no había tocado en las 37 jornadas anteriores. Se enfrentaba al R. C. D. Mallorca que tenía asegurado el tercer puesto, y muy lejos del subcampeonato, que logró el R. C. Deportivo de La Coruña. La victoria de Osasuna frente a la Real Sociedad y la derrota por 4-2 del Real Oviedo consumaba el descenso de categoría.

Comenzaba la temporada 2001/02 en Segunda División, donde hizo una buena primera vuelta, y tras pasar varias jornadas en puestos de ascenso, finalmente quedó a 11 puntos de conseguirlo. La debacle llegó en la temporada siguiente, en la que tras una desastrosa temporada de sus jugadores, el club descendió a Segunda División B. Además, los jugadores denunciaron al club por impagos. A pesar del acuerdo entre jugadores y directiva sobre la cantidad global que percibiría la plantilla, la falta de acuerdo sobre el aval que garantizase el cobro provocó que no se retirase la denuncia de los jugadores y el club descendiese administrativamente a Tercera División el 2 de agosto de 2003 por primera vez en sus 77 años de historia.[14]

Inmediatamente después del descenso a Tercera División, y en medio de una gran crisis resultado de la nefasta gestión por parte de Celso González y Eugenio Prieto, se gestó el cisma que habría de sufrir el fútbol de la ciudad de Oviedo. El ayuntamiento, contra lo que había auspiciado durante la campaña electoral de ese año diseñando un plan de reflotamiento de la entidad, decidió liderar la opción que ya se ha hecho con muchos otros clubes de España, la refundación del club a partir de otro preexistente.[20]

No obstante, la politización de la operación disgustó a la mayoría de los aficionados provocando un cisma entre los seguidores del Real Oviedo,[22] Incluso entre las peñas hubo división abandonando parte de ellas la Federación de Peñas Azules para formar la Asociación de Peñas Azules del Real Oviedo (APARO). A pesar de ello, se batió el récord de socios en la historia de la categoría con 10 759, superando la marca lograda por el Málaga C. F. en 1995, cuando consiguió 4200 afiliados. Además, el logro es mayor teniendo en cuenta que 6500 socios se afiliaron al Oviedo A. C. F..

Deportivamente, la temporada 2003/04 comenzó con una sanción de seis puntos impuesta por la RFEF por el impago de traspasos y con un equipo poco rodado. Dos hechos de diferente cariz marcaron la temporada: el fallecimiento en accidente del joven jugador Armando Barbón y los 16 573 espectadores que asistieron al choque entre el Real Oviedo y el Oviedo A. C. F., la mayor asistencia a un partido de Tercera División de la historia.[24]

Ante el apoyo popular conseguido por Real Oviedo, el ayuntamiento de Oviedo tuvo que rectificar su política hacia el club restableciéndose paulatinamente las relaciones institucionales.[26]

El ascenso se logró en la temporada 2004/05 tras acabar en primera posición en el campoeonato regular y vencer en las eliminatorias de ascenso al Coruxo F. C. de Vigo y, posteriormente, al Real Ávila C. F.. Además, en octubre de 2004 se aprobó judicialmente el proceso de suspensión de pagos,[28] ofreciéndose dos puestos en él a la Asociación de Peñas Azules, que fueron rechazados por no haber podido recopilar suficiente número de delegaciones de acciones.

En la primera temporada en Segunda División B se obtuvo un insuficiente séptimo puesto, pero el desastre vino en la temporada siguiente, la 2006/07, en la que la actitud errática del consejo de administración, que renovó la práctica totalidad de la plantilla para esta temporada y llegó a contar con hasta tres entrenadores, facilitó el peor resultado de la historia, el descenso deportivo a Tercera División. A lo largo del año 2006 tuvo lugar la ampliación de capital del club, segundo paso para el reflotamiento de la entidad, tras la cual la sociedad Control Sport Siglo XXI, del empresario asturiano Alberto González, se hizo con la mayoría suficiente de acciones para nombrar un nuevo consejo de administración[30]

En agosto de 2007 el Real Oviedo solicitó la plaza en Segunda División del Granada 74 C. F., después de que la FIFA y a la UEFA pidieran la descalificación de dicho club de esa categoría.[36]

2008-2015: Del estancamiento al resurgir

En la temporada 2008/09, por primera vez en mucho tiempo sin ningún conflicto extradeportivo, el Real Oviedo finalizó de nuevo en primera posición del campeonato regular consiguiendo 103 puntos y 100 goles a favor. El filial, Real Oviedo Vetusta, también quedó líder en su categoría. El mes de mayo de 2009 fue histórico para el club, con el doble ascenso de los dos equipos. El día 11 el Vetusta promocionó directamente al finalizar 1.º, y el 31, el Oviedo lo consiguió en la vuelta de la liguilla contra el R. C. D. Mallorca "B". Tras empatar el gol logrado en la ida en el Tartiere ante 27.214 espectadores, se llegó en el Ono Estadi a los penaltis, ganando los oviedistas por 5 a 6. El portero azul, Oinatz Aulestia, se erigió como héroe al parar el sexto y definitivo penal, que consumaba el ascenso cuatro años después del último.

En la temporada 2009/10, el Real Oviedo finalizó 2.º, por detrás de la A. D. Alcorcón, clasificándose para jugar los play-off de ascenso a Segunda División. Sin embargo, quedó eliminado ante el Pontevedra C. F. al perder 2-1 y 1-2, en la primera ronda.

En la temporada 2010/11 el Real Oviedo empezó la temporada muy irregular perdiendo bastantes partidos; en la 2.ª vuelta y ya con José Manuel Martínez como entrenador las cosas seguían igual, y el colmo fue la derrota en casa contra el Real Sporting de Gijón "B" por 0-1. A partir de ahí el Real Oviedo cambió de entrenador a Pacheta, con el cual obtuvieron bastantes victorias y acabaron la temporada 8.º en el grupo 2 de Segunda División B, lo que les dio el privilegio de jugar la Copa del Rey la temporada siguiente.

Comenzada la temporada 2011/12, el equipo perdió los partidos del inicio de liga, pero rápidamente encadenó varios triunfos consecutivos que le auparon a las primeras posiciones del campeonato, que no dejaría hasta la jornada 34 clasificándose al final de liga en 6.ª posición, dándole derecho a jugar la Copa del Rey.

Comenzó la temporada 2012/13 en el grupo 1 de la Segunda B. Durante esta temporada, el Real Oviedo puso en marcha una ampliación de capital de 1 905 000 euros para no incurrir en causa de disolución. Gracias a una campaña para la compra de acciones por parte de los aficionados,[42] En lo deportivo el equipo finalizó la fase regular en tercera posición, lo que le dio el derecho a jugar el play-off de ascenso a la Liga Adelante. Tras superar la primera eliminatoria frente al Albacete Balompié (1-0 y 2-1) quedó eliminado en la segunda ronda frente al Éibar (1-2 y 1-0), por lo que no se pudo consumar el ansiado ascenso.

La siguiente temporada, 2013/2014, fue un fracaso absoluto, ya que el equipo invirtió mucho dinero en una plantilla que, tras comenzar la temporada ilusionando a la afición azul, terminaría sin ni tan siquiera jugar el Play-Off de ascenso a Segunda División.

2015: Ascenso a Segunda División

En la temporada 2014/15, el Real Oviedo consiguió el ascenso a Segunda División de España tras quedar primero en el Grupo I de Segunda División B y superando al Cádiz CF en los Play-off. El Oviedo empató en el Estadio Carlos Tartiere (1-1), el gol carbayón fue anotado por el canterano ovetense Diego Cervero. Después derrotaron al Cádiz CF en el Estadio Ramón de Carranza con un (0-1). El gol histórico que devolvería al Real Oviedo al fútbol profesional lo anotaba de cabeza en un saque de esquina (de Néstor Susaeta) el defensa central David Fernández, al comienzo de la segunda parte. El Real Oviedo, tras 12 años volvía al fútbol profesional. Aficionados azules con entrada se quedaron sin entrar al campo por lo que supuestamente fue un error de cálculo de las localidades que se podían vender a los visitantes por el aforo del campo, y los que se quedaron en la capital asturiana, vieron el partido desde una pantalla gigante colocada en la calle del Rosal. En el partido por el título de campeón de Segunda B, el Real Oviedo cayó derrotado, tras un polémico penalti, en el partido de ida en Tarragona frente al Nàstic por 2:1, y en la vuelta en el Tartiere ganó por 3:0 [2 goles de Miguel Linares (pichichi de la categoría en esa temporada) y un gol de Diego Cervero] proclamándose campeón de la temporada 2014/15.

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