Real Monasterio de Santa María de Veruela

Historia

Claustro del monasterio.

En 1141 Pedro de Atarés junto con su madre donaron los valles de Veruela y Maderuela, en torno al río Huecha y a escasos kilómetros al noroeste de Borja, a los monjes franceses de la Abadía de Escaladieu para que se fundase un monasterio bajo la advocación de la Virgen María.[3]

Entrada.

Los monjes cistercienses encontraron en los entonces frondosos bosques del somontano del Moncayo el silencio y la soledad que su regla monástica exigía, además de otros elementos fundamentales para la vida cisterciense: piedras (las canteras de la zona) y agua (la del río Huecha o La Huecha). Ese río fue, precisamente, el eje de la articulación del señorío verolense.

Veruela fue abandonada por los cistercienses en 1835, cuando la desamortización, lo cual propició la destrucción y el abandono del cenobio. No obstante, una junta de conservación formada por gentes de Borja y Tarazona impidieron su ruina total y merced a la creación de una hospedería pudieron conservar el monumento. A dicha hospedería acudieron durante la segunda mitad del siglo XIX la alta sociedad zaragozana e ilustres personajes como los hermanos Bécquer, Gustavo Adolfo y Valeriano –el pintor–; ambos encontraron en Veruela un lugar romántico por excelencia que inspiró muchos pasajes de sus obras, en especial la colección de cartas de Gustavo Adolfo reunidas y publicadas con el título de Desde mi celda, y buena parte de la colección de grabados de Valeriano.[c] Es evidente que la presencia del poeta ha otorgado a Veruela la universalidad de la que hoy disfruta, algo que no consiguieron ni la larga presencia cisterciense entre 1145 y 1835, ni la estancia jesuítica en el periodo de 1877 a 1975.

En 1976 el estado cedió el usufructo del monasterio a la Diputación Provincial de Zaragoza para su rehabilitación y conservación. Desde 1998 Veruela es de titularidad de dicha Diputación que, además de continuar las obras de restauración, lo mantiene abierto al público y lo ha convertido en sede de actividades culturales como exposiciones, cursos o festivales musicales.