Real Casa de la Misericordia (Zaragoza)

Edificio Pignatelli
Edificio Pignatelli Zaragoza 41.jpg
Nombre(s) anterior(es) Real Casa de la Misericordia
Información general
Uso(s) Hospicio, Hospital militar, Instituto, Sede del Gobierno de Aragón
Localización Paseo María Agustín, 36,
Bandera de Zaragoza.svg Zaragoza,
Flag of Zaragoza province (with coat of arms).svg Zaragoza
Flag of Spain.svg  España
Coordenadas 41°39′12″N 0°53′28″O / 41.653230555556, 41°39′12″N 0°53′28″O / -0.89100555555556
Remodelación 1777, 1983
Detalles técnicos
Superficie 28 000 m2
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Fachada principal.

La Real Casa de la Misericordia, también llamada Palacio Pignatelli o Edificio Pignatelli, o simplemente El Pignatelli, es un edificio histórico ubicado en Zaragoza ( Aragón, España) que actualmente es la sede de la Diputación General de Aragón y que está ubicado en el Paseo María Agustín, número 36, muy cercano a la plaza de toros.

Historia

Estatua de Ramón Pignatelli en el interior del edificio.

Este gran monumento, como todos los de su época, revelan el reinado del monarca Carlos III. Zaragoza, como ciudad eminentemente agrícola tenía abundancia de trabajadores y braceros que no alcanzaban a procurar la educación y enseñanza de sus hijos. Para ello se construyó el hospicio llamado Casa de Misericordia. En el año 1666 acometieron la empresa los hermanos de la congregación de la Santa Escuela de Cristo y la llevaron a cabo por la generosidad del Ayuntamiento que para ello concedió un molino de aceite de su propiedad y por las cuantiosas limosnas y dones que prodigaron los vecinos y singularmente el Arzobispo de la diócesis.

Arreglado convenientemente el local, necesario por entonces y capaz, se publicó un edicto mandando se presentasen todos los pobres y tuvo cumplimiento todo en el 8 de septiembre de 1669 celebrando una fiesta suntuosa al nacimiento de María y nombrando luego directores del nuevo hospicio a los cinco Consiliarios de la dicha Escuela de Cristo

Siguió la casa y se rigió por la Hermandad titulada de Nuestra Señora de Misericordia hasta el año 1683 en que tocando los inconvenientes de la movilidad de cargos de la Junta, puesto que se elegía cada un año, el arzobispo de la diócesis Diego de Castrillo y el Ayuntamiento de la capital constituyeron una Junta con el nombre de Sitiada, compuesta de tres prebendados, tres regidores y tres nobles de la cofradía de San Jorge.

Aunque con escasas constituciones continuó el gobierno del hospicio en en esta forma. Pero en el año 1720, Felipe V acogió bajo su real protectorado especial a la Casa de Misericordia y para ello mandó al capitán General marqués de Callús que tomase la posesión en su real nombre y que presidiese la Junta. Más adelante, en 6 de octubre de 1721, Luis I dispuso por real cédula que se confiara la dicha presidencia a los reverendos Arzobispos y en el año 1752 la Corona se reservó la colación de títulos de Regidores dejando a los cuerpos de donde habían de nombrarse la facultad de hacer la propuesta de tres individuos para cada vacante.

Fernando VI elevó la Casa de la Misericordia al rango de Hospital Real. Con la Guerra de la Independencia pasó a convertirse en Hospital Militar, función que mantuvo hasta 1816.[1]

Pero el período más brillante, el gran vuelo que recibió la Real Casa de Misericordia, engrandeciendo su local, ensanchando su industria y el movimiento de sus talleres, reuniendo hermosura y magnificencia lo debe a los días en que le cupo la suerte de ser regida por los directores Agustín de Lezo y Palomeque y Ramón de Pignatelli y Moncayo.

En 1764, Carlos III nombró regente de la Real Casa de Misericordia a Ramón de Pignatelli y Moncayo. La mendicidad era un grave problema en las calles de Zaragoza y para reducirla introdujo mejoras en la gestión de la institución. Hacia 1790 terminó la ampliación de la Real Casa de la Misericordia.[2]

Se le dieron también a esta casa un estatuto u ordenaciones aprobadas por el rey Carlos IV, que es el verdadero código de gobierno para establecimientos de su índole. La dirección y administración se encomendaron por real orden de 20 de junio de 1846 a la Junta provincial presidida por el Gobernador civil.

La Casa de Misericordia tenía por exclusivo objeto la misión de educar cristiana y moralmente a los niños y niñas preparando a la vez a los unos para el ejercicio de las artes y a las otras para el servicio doméstico. Para el gobierno interior y régimen particular de la Casa en los distintos ramos que comprende contaba con diez hijas de la Caridad mantenidas en la misma. Se hallaban distribuidas en las oficinas de labores de las mujeres, en la de bordados, en la cocina, en la enfermería y en los departamentos de colado y guardarropa.

El Hospicio forma un cuadro perfecto. El interior de este cuadro debe contener tres patios y los dos que forman las habitaciones de los pobres. Su edificio se compone de tres cuerpos. El cuerpo del frente y costado posterior a la derecha del de mujeres tiene subterráneos o sótanos y el exterior a la izquierda los tiene a su espalda bajo el refectorio, los cuales servían para almacenes, oficinas de tejidos y tornos. En el primer cuerpo se hallaban todos los talleres y en el segundo y tercero los dormitorios

Los trabajos que se desarrollaban en este hospicio se encontraban además de la fábrica de paños, talleres de tundidores, alpargatería, tejedores de lienzos, sastrería, zapatería, albañilería, carpintería, tahona de yeso y horno de pan. El departamento de mujeres se componía de tres salas en donde se entregaban a varias labores y a hilar los linos y devanar la seda. En todos estos talleres se trabajaba y elaboraba para el servicio y uso de los de la casa y en mucha parte de ellos se empleaban así mismo en las obras que les confían los particulares llamando muy especialmente la atención las telas y los bordados.

El gobierno de la Casa de Misericordia lo ejercían 9 regidores, 9 los nombraba el Cabildo, 3 el Concejo y 3 la Cofradía nobiliaria de San Jorge. Existían además un mayordomo, un veedor y un cirujano. En principio no se recogieron más que unos 10 muchachos para que realizasen los trabajos indispensables. Pero en el siglo XVIII se modernizó y saneó su economía, y tenía numerosos adolescentes dedicados a hilar lanas, estambres y cáñamos. Según el censo de 1723 los recogidos eran: 150 hombres, 240 mujeres, 225 muchachos y 30 estudiantes. En una casa contigua vivía el director de las fábricas con su familia, 5 criados, 3 criadas y 20 oficiales para la fábrica. El trabajo duraba todo el día; sólo paraban una hora después de comer.[3]

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