Real Casa de Correos

Real Casa de Correos
Real Casa de Correos (Madrid) 05b.jpg
Real Casa de Correos
Información general
Estilo Neoclásico
Dirección Puerta del Sol, 7
Localización Madrid, España
Coordenadas 40°24′59″N 3°42′14″O / 40.416405555556, 40°24′59″N 3°42′14″O / -3.7038
Inicio 1760
Finalización 1768
Propietario Gobierno de la Comunidad de Madrid
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Jaime Marquet
Ventura Rodríguez
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La Puerta del Sol, en 1830. Maqueta del ingeniero y cartógrafo militar León Gil de Palacio.

La Real Casa de Correos es un edificio situado en la parte meridional de la Puerta del Sol de Madrid ( España). Su construcción data de finales de la segunda mitad del siglo XVIII, y se trata del edificio más antiguo de la Puerta del Sol.[2] Frente a la puerta principal del edificio se puede ver una placa histórica sobre el kilómetro cero (origen de las carreteras radiales). A pesar de las muchas funciones que ha poseído el edificio en la actualidad es la sede de Presidencia de la Comunidad de Madrid. Se encuentra haciendo esquina con la calle del Correo, con la calle de San Ricardo (denominada así en honor al Hospital de Tísicos situado en sus inmediaciones) así como con la calle de Carretas. Los edificios circundantes son la Casa Cordero y la Real Casa de Postas.

Historia

En el siglo XVII existían una treintena de viviendas en forma de casas de dos pisos en la zona que ocupa en la actualidad la Casa de Correos.[4] El edificio adyacente denominado Casa de Postas data de aproximadamente 1795 (cerca de medio siglo posterior), se trata de un edificio secundario tras a la Casa de Correos. Ambos edificios fueron una propuesta de diseño unificada que diera funcionalidad al mismo tiempo que embelleciera arquitectónicamente la zona.

A la derecha se puede ver el Edificio de Gobernación (tal y como se llamaba en el siglo XIX). Fotografía de Juan Laurent ( ca. 1870).

Los planos de su construcción

En la época del reinado de Fernando VI ya se empieza a planificar la construcción de una Casa de Correos.[8] Los planos realizados para la nueva Casa de Correos Generales es realizada por Ventura Rodríguez se encuentran firmados por él mismo en el Museo de Historia de Madrid, los planos datan desde agosto de 1756 hasta abril de 1760. Ya en estos planos de Ventura se decide eliminar las dos manzanas y crear un único solar en el que poner el nuevo edificio en su lugar. El derribo de tales manzanas (con numeración 205 y 206 según la Planimetría General de la Villa) recae en su supervisión. Se puede decir que la construcción de la Casa será una de las primeras "alineaciones" de la Puerta del Sol.

Debido a la correspondencia que mantiene con Ricardo Wall y Pedro Rodríguez de Campomanes se puede deducir que Ventura Rodríguez ya tenía una maqueta previa del proyecto, y que esta maqueta había sido supervisada por el Rey Fernando VI.[7] A pesar de ello se desconoce el aspecto global de la propuesta arquitectural de Ventura Rodríguez. En estas propuestas de Ventura Rodríguez se va viendo una intención no sólo de imponer un edificio, sino que pretende reformar la plaza. En las ideas iniciales de Ventura existen dos vertientes, por una parte decide hacer dos edificios separados por la calle de la paz y en otra decide poner un gran edificio alineado con la mayoría de las casas. La segunda opción será la que ganará con el tiempo.

La llegada de Carlos III

La muerte sin descendencia de Fernando VI el día de San Lorenzo (10 de agosto) un año después que su mujer. El suceso hizo recaer en Carlos III la Corona de España, que pasó a ocuparla el 9 de diciembre de 1759 en Madrid, dejando la corona del Reino de Nápoles y Sicilia a su tercer hijo, Fernando. En el recibimiento del nuevo rey saneando la Puerta del Sol intervino Ventura Rodríguez. Los vientos de cambio se hacían notar debido a las noticias que indicaban que el rey venía de Italia con el arquitecto Francesco Sabatini. Los cambios se notaron hace años durante la enfermedad de Fernando VI en los que el Duque de Alba (en su calidad de mayordomo mayor del rey) va tomando el control de diversos aspectos del Estado. Esta situación asigna al arquitecto francés Jaime Marquet como director de la obra de la Real Casa de Correo. Carlos III empieza a emitir las Instrucciones que redacta Sabattini por orden real. Esta actividad de Sabattini se centró en la limpieza del centro de Madrid.

El reloj de la Casa de Correos, obra del relojero Losada en 1866.

Tras la coronación de Carlos III se desencadenó la progresiva destitución de Ventura Rodríguez en el periodo que va desde el mes de abril de 1770 hasta octubre de 1771. Marquet vino a Madrid en 1752 con un puesto de obras reales. Su propuesta es opuesta desde el punto de vista arquitectónico, a la del arquitecto madrileño. En ese periodo de 1760 empieza a figurar como director de obras el arquitecto Marquet, al comenzar sus trabajos se encarga de tareas secundarias. Poco a poco las competencias de Marquet van creciendo en detrimento del español Ventura Rodríguez. Hasta que a finales de 1760 aparece como único responsable de la obra de la Real Casa de Correos. Esta fecha es la que aparece como la de inicio de obra en la mayoría de los historiadores posteriores.[9] Esta situación hizo popular un dicho que circulaba por las calles y mencionaba: "al arquitecto la piedra, la casa al emperador". La destitución de Ventura pudo haber sido causada por el escándalo Graez, al haber encarcelado en los sótanos de la Academia de San Fernando, sin motivación alguna, al redactor del Mercurio.

Su diseño sufre la ambivalencia de tener que servir al servicio de correos y de vigilancia ciudadana. El edificio, de planta rectangular, se organiza en función de dos patios interiores. El edificio que proyectó inicialmente Ventura posee una planta rectangular, y el que modificó Marquet está organizado en torno a dos patios interiores separados por una crujía central y consta de cuatro fachadas. Uno de los patios serviría para el despacho de cartas (Patio de Cartería), y el otro accesible desde Correo para las caballerizas y otros menesteres. Inaugurado el edificio tras su completa edificación muchos madrileños acudían a la Puerta de Sol, y allí en la Oficina de Correos tramitaban sus cartas. Muchos de los que lo hacían se daban después un paseo por las Gradas de San Felipe el Real uno de los mentideros de la ciudad en aquella época. A finales del siglo XVIII, al intensificarse el flujo de correo postal se vio la necesidad de construir un edificio anejo con el objeto de poder realizar la carga y descarga del creciente número de carruajes que transportaban las sacas del correo. En el año 1792 el arquitecto Juan Pedro Arnal trazó la que será la Real Casa de Postas emplazada junto a la Casa de Correos. Esta casa se denominó popularmente como El Corralón. El mismo arquitecto diseña en la vecina calle de carretas la Imprenta Real que permitiría a la Puerta del Sol, y calles adyacentes, estar poblada de librerías.

Misión de vigilancia

El edificio no gustó a los madrileños desde sus primeros instantes, el edificio reunió las críticas negativas del pueblo, en especial por su distribución interior a base de muchos establecimientos estancos. Una de las críticas más habituales fue la de inexistencia de unas escaleras señoriales de doble tramo a la altura de la importancia del edificio. Muchas de las opiniones populares se centraban en la poca pericia del arquitecto francés (Marquet) que posiblemente olvidara, otros mencionaban que la escalera no existía debido a una prohibición explícita de las autoridades. En algunos casos se implicaba directamente al conde de Aranda, capitán general y gobernador del Consejo, que mandó establecer en su interior un retén de la Guardia principal o de prevención. Este requerimiento arquitectónico bien podría haberse gestado tras el Motín de Esquilache. Viendo la necesidad de disponer de un cuerpo militar que asegurase el orden público en un lugar céntrico de la capital. Al instalarse posteriormente el Ministerio de Gobernación en el recinto, este requerimiento de seguridad hizo que la guardia permanente se estableciera de forma más evidente. Se establecieron garitas en las esquinas del edificio (en las esquinas de Carretas y Correo) donde se encontraban permanentemente vigilando unos soldados. La Real Casa de Postas pasó a denominarse Cuartel de Zaragoza. El 2 de mayo de 1808 se produce un levantamiento contra las tropas francesas que se inicia en la Puerta del Sol justo enfrente de la Real Casa de Correos. El levantamiento popular acabaría con los tristes fusilamientos el tres de mayo frente a la iglesia del Buen Suceso, este incidente dio lugar a la Guerra de la Independencia.

Primeras funciones ministeriales

Revueltas populares durante la Vicalvarada, 1854. Por aquel entonces el edificio no contaba con el reloj en su parte superior. Grabado en La Ilustración.
Parte central de la fachada norte.

El 18 de enero de 1835, el teniente general José de Canterac acude a la Puerta del Sol con la idea de sofocar una revuelta protagonizada por Cayetano Cardero, oficial del Regimiento de Aragón, que se había apostado en la Casa de Correos con el objeto de defender el Estatuto Real. Tras las primeras refriegas muere el teniente general José Canterac. En 1848 el Gobierno concedió a la familia del general muerto con el título de conde de Casa Canterac.[10]

Albergó la Capitanía General, el Gobierno Militar y una guardia de prevención: "Guardia de Principal" (o "Guardia de Prevención"). A mediados del siglo XIX se producen derribos en el entorno de la Puerta del Sol debido a la desamortización de Mendizabal. En 1842 es derribado San Felipe y en el solar adyacente el acaudalado Santiago Alonso Cordero se construye la Casa Cordero (segundo edificio en antigüedad en la actual Puerta del Sol), siendo la casa más moderna de la época (por ser de los primeros en poseer agua corriente). En el año 1847 el inmueble fue ampliamente reorganizado en su interior para convertirse en la sede del Ministerio de la Gobernación, aunque su planta baja sigue siendo utilizada como oficina central de Correos. Anteriormente había estado Gobernación en el Palacio de la calle Torrija (edificio que perteneció Consejo Supremo de la Inquisición). En la calle Carretas hasta comienzos del siglo XX se podían depositar cartas en unos buzones con forma de cabeza de león.[13] Isabel II da un discurso desde el balcón de Gobernación y en la noche se celebran banquetes en los cafés de la Puerta del Sol.

Se debió entender que la Puerta del Sol era centro de la península ibérica, y de esta forma se tomó la resolución en 1856 de colocar delante del umbral de la puerta central de la Casa de Correos el denominado kilómetro cero, origen y referencia de las carreteras radiales. El edificio ya con la función del Ministerio de la Gobernación fue testigo de las reformas de ampliación la Puerta del Sol realizadas en 1860. Dichas reformas no afectaron al edificio (Al igual que a su vecino Casa del Maragato). El ensanche de la Puerta del Sol se encargó finalmente a Lucio del Valle, ingeniero jefe del Canal de Isabel II. La idea de las primeras reformas eran la de derribar la Casa de Correos o inaugurar la nueva plaza con la Casa de Correos en el medio. La necesidad de reformar la plaza no era sólo movida por una necesidad estética sino por la de ubicar la Casa de Correos (símbolo del gobierno) en un espacio seguro para el futuro Ministerio de Gobernación.

Los relojes de Gobernación

Actual reloj en lo alto del edificio.

A mediados del siglo XIX la hora de la Puerta del Sol se indicaba en un reloj de la fachada de la iglesia del Buen Suceso. Este reloj con mecánica medieval (poseía una única manilla) tenía numerosos fallos mecánicos que irritaban a los madrileños de la época por su habitual irregularidad. Las salidas de postas y diligencias se regían por este reloj. Al ser derribado el hospital del Buen Suceso poco antes de la reforma de la Puerta del Sol, el reloj se trasladó a la Casa de Correos y se construyó una torre y un templete para su instalación en 1855. El segundo reloj, actual, obra del destacado relojero español Losada, construido bajo una torrecilla que es inaugurada el 19 de noviembre de 1866.[2] El mal funcionamiento de este primer reloj queda patente en el conocido epigrama de la época:

Este reló fatal, que hay en la Puerta del Sol
dijo un turco a un español,
¿por qué anda siempre tan mal?
El turco con desparpajo contestó cual perro viejo:
este reló es el espejo del gobierno que hay debajo
Anónimo

Los primeros relojes fueron tres (uno por cada lado de la torreta), y muy posiblemente cuatro.[14] Estos relojes, debido a sus impredecible retrasos, provocaron la ira de la gente, algunos de los periódicos de la época mencionaron que eran "relojes de pega" y se exigía la sustitución de los actuales por otros de mayor exactitud. Al ver la situación, uno de los relojeros que pretendió arreglar la situación fue Tomás de Miguel (denominado el El Vizcaíno), a pesar de ello su nueva maquinaria no acalló las múltiples quejas populares.

En 1865 aparece el relojero Losada como un salvador de la situación. Losada vivía en Londres y había trabajado con la Armada Española haciendo instrumentos de precisión. Losada ofrece el reloj de forma gratuita al Ayuntamiento de Madrid. La construcción del reloj fue compleja ya que existía el requisito de ajustar las tres esferas de los relojes para que a pie de calle fuese la misma hora. El reloj de la torre finalmente fue inaugurado el 19 de noviembre de 1866 por la reina Isabel II pasó a denominarse en la época " Reloj de Gobernación". La donación gratuita de Losada ofreció una precisión mayor a la relojería de la Casa de Correos.

El siglo XX

El 12 de noviembre de 1912, cuando paseaba por la acera meridional de la Puerta del Sol, José Canalejas, presidente del Consejo de Ministros, sufre un atentado terrorista mientras miraba a través de la librería San Martín que le causa la muerte. Su cuerpo es trasladado a las puertas de la Casa Correo, ya sin vida. En ese mismo año el escritor Ramón Gómez de la Serna establece en una botillería adyacente denominada Café Pombo una tertulia literaria. Ramón del Valle Inclán escribe una obra en 1928 titulada Luces de Bohemia, y parte de las situaciones (protagonizadas por Max Estrella) se producen en la Puerta del Sol y aledaños.

El 14 de abril de 1931 se produce la proclamación de la Segunda República Española y la Puerta del Sol fue testigo del cambio de poder y de las celebraciones populares por la proclamación de la Segunda República, muchos madrileños se acercaron a la plaza con el objeto de celebrar y adquirir nuevas sobre el evento.[17]

Después de la Guerra Civil la Casa de Correos se convirtió desde el edificio de Gobernación ( Ministerio de Gobernación) en la Dirección General de Seguridad (DGS). En la época del franquismo (1936-1975) era imposible hacer manifestaciones delante del edificio y sus sótanos subterráneos albergaban prisiones donde se detenía y en ocasiones torturaba a miembros de la oposición clandestina al régimen.[19] En el año 1986 se remodelan las fachadas de los edificios (en un montante de catorce edificios) de la Puerta del Sol.

Finales del siglo XX y siglo XXI

Vista desde el ángulo noreste.

Tras la llegada de la democracia, la Comunidad Autónoma de Madrid adquirió el edificio encargando al arquitecto Ramón Valls Navascués las obras de remodelación entre los años 1985 y 1986.[20] Diez años más tarde, entre 1996 y enero de 1998, se volvió a remodelar para adecuar la sede a la Presidencia de la Comunidad.

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