Reacción de Termidor

Ejecución de Maximilien Robespierre el 10 de termidor del año II (28 de julio de 1794)

Reacción de Termidor o Convención Termidoriana son los nombres que recibe el periodo de la Revolución francesa que se inicia el 28 de julio de 1794, tras la caída de Robespierre, y termina el 26 de octubre de 1795, fecha en la que la Constitución del Año III establece el Directorio.[1]​ El nombre de "termidor" procede de uno de los meses de verano en el calendario republicano y hace referencia al 9 de termidor del año II (27 de julio de 1794), fecha en la que con la caída de Robespierre se puso fin al período de la República Francesa de dominio de los jacobinos, dando paso al dominio de los republicanos conservadores, llamados precisamente termidorianos.

Antecedentes: de Germinal a Termidor del año II (marzo-julio de 1794)

Tras la caída de los girondinos en las jornadas del 31 de mayo-2 de junio de 1793, la izquierda de la Convención Nacional, conocida como La Montaña –e integrada por jacobinos y por cordeliers- se hizo con el poder. Para hacer frente a la invasión de Francia por la Primera Coalición y al estallido de rebeliones "contrarrevolucionarias" en el interior del país –"federalistas", Vendée- puso el "Terror a la orden del día" el 5 de septiembre de 1793 y el 10 de octubre proclamó que el gobierno sería revolucionario hasta la paz, encabezado por el Comité de Salvación Pública junto con el Comité de Seguridad General.[2]

En el mes de germinal del año II (marzo-abril de 1794) fueron eliminadas sucesivamente las dos "facciones" que «amenazaban» al «gobierno revolucionario». La "ultrarrevolucionaria" –o Exagerés- constituida por los cordeliers encabezados por Jacques-René Hébert -guillotinados el 4 de germinal (24 de marzo)- y la "citrarevolucionaria" de los jacobinos Indulgents encabezados por Georges Danton y por Camille Desmoulins —guillotinados el 16 de germinal (5 de abril de 1794)—.[3]

Fiesta del Ser Supremo, 20 de pradial del año II (8 de junio de 1794).

Tras la eliminación de hebertistas y dantonistas el Comité de Salvación Pública, en el que el miembro más prominente era el jacobino Maximilien Robespierre, afianzó su dictadura y pareció que la unidad del "gobierno revolucionario" estaba salvaguardada.[5]

La división se ahondó a propósito de la Ley de 22 de pradial (10 de junio) que simplificaba aún más los procedimientos judiciales del Terror, porque en su elaboración, que corrió a cargo de un amigo y estrecho aliado de Robespierre, Georges Couthon, los miembros del Comité de Seguridad General, que era el órgano que se ocupaba de las detenciones, ni siquiera fueron consultados.[7]

A pesar de que la victoria en la batalla de Fleurus del 8 de mesidor (26 de junio) puso fin a la amenaza de las tropas austríacas en la frontera norte, lo que suponía que podía comenzar a plantearse el fin al Terror, las ejecuciones no sólo continuaron sino que se incrementaron durante este período conocido como el Gran Terror.[10]

Joseph Fouché, representante en misión enemigo de Robespierre.

Las serias desavenencias entre los dos comités y en el seno del Comité de Salvación Pública se hicieron evidentes en la tumultuosa reunión conjunta del 11 de mesidor (29 de junio).[17]

Se ha debatido mucho sobre si la conspiración que denunciaba Robespierre, y sobre la que volvería a insistir en su discurso del 8 de termidor ante la Convención, existió realmente. Según Peter McPhee, Robespierre esta vez, "tenía toda la razón".[19]

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