Ramiro de Maeztu

Ramiro de Maeztu
Portrait of Ramiro de Maeztu.jpg
Fotografía publicada en 1915

Embajador de España en Argentina
febrero de 1928-febrero de 1930

Miembro de la Asamblea Nacional Consultiva
1927-1928

Diputado en Cortes
por Guipúzcoa
1933-1936

Información personal
Nacimiento 4 de mayo de 1874
Vitoria, España
Fallecimiento 29 de octubre de 1936
Aravaca, España
Causa de muerte Fusilamiento Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española
Partido político Renovación Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Escritor, diplomático
Movimientos Generación del 98
Miembro de
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Ramiro de Maeztu y Whitney ( Vitoria, 4 de mayo de 1874- Aravaca, 29 de octubre de 1936) fue un diplomático y escritor español perteneciente a la generación del 98, asesinado al comenzar la Guerra Civil Española, en el curso de una de las sacas que elementos del bando republicano efectuaron en el Madrid posterior al golpe de Estado de julio de 1936.

Biografía

Ramiro de Maeztu, retrato de Ramón Casas.

Nacido el 4 de mayo de 1874 en Vitoria,[1] fue hijo del ingeniero Manuel de Maeztu Rodríguez, un hacendado cubano de origen navarro que conoció a su madre, Juana Whitney, hija de un diplomático británico, en París, y con la que se casó cuando ella tenía dieciséis años.

Del matrimonio nacieron cinco hijos: Ramiro, Ángela, Miguel, la pedagoga María de Maeztu, y el pintor Gustavo de Maeztu.

La familia se estableció en Vitoria. Pronto Ramiro queda huérfano de padre y en 1894 se hunden los negocios de la familia en Cuba por confusos problemas administrativos (el padre, Manuel, vivía de los negocios derivados de la pertenencia de Cuba a España; la independencia de Cuba acabó con sus actividades).

Para poder hacer frente a la repentina viudez y a las necesidades de sus hijos, su madre Juana marchó a Bilbao.

Ramiro pasó parte de su juventud en París y en La Habana dedicado a oficios diversos y se inició en el periodismo. Autodidacta y de ideas combativas, se trasladó a Madrid en 1897, un hecho decisivo en su vida literaria, ya que inició entonces una colaboración importante con distintos periódicos y revistas, como Germinal, El País (editado de 1887 a 1921), Vida Nueva, La España Moderna o El Socialista, entre otros, con una orientación socialista reformista. En esos años también da inicio a su amistad con regeneracionistas e intelectuales, especialmente con Azorín y Baroja, con quienes formó el grupo conocido bajo el nombre de « Grupo de los Tres» y fue un exponente destacado de la llamada Generación del 98. En sus colaboraciones de prensa, agrupadas en buena parte en su libro Hacia otra España, examina las causas de la decadencia española, hace una crítica muy dura de la vida nacional y propone una renovación de estilo europeísta.

Entre 1905 y 1919 residió en Bayswater, Londres, donde trabajó como corresponsal para La Correspondencia de España, Nuevo Mundo y Heraldo de Madrid. Viajó por Francia y Alemania y fue corresponsal de guerra durante la Primera Guerra Mundial en Italia entre 1914 y 1915. Este periodo representa su fase liberal y de admiración a las instituciones británicas, ocupando su atención en numerosas disciplinas (filosofía, política o literatura) cuya actualidad acercaba al público español. Publica en inglés Authority, Liberty and Function in the Light of the War (1916),[2] aparecido en español como La crisis del humanismo, donde examina los conceptos de autoridad y libertad en la sociedad moderna.

Caricatura de Ramiro de Maeztu publicada en la revista Nuevo Mundo el 8 de octubre de 1920.

Tras su regreso a España, en 1919, comienza su desconfianza en la democracia liberal y va cuajando su evolución hacia lo tradicionalista católico, que se consumó durante la dictadura de Primo de Rivera. Durante este período fue miembro de la Asamblea Nacional Consultiva de la dictadura, entre 1927 y 1928.[6] introductor este último en 1926 de la idea de la « hispanidad» (que propuso como sustituto del espurio término raza), que Maeztu asumió como propio y después abanderó. En esos años mantiene su concepto de decadencia, esencial en la actitud intelectual de los hombres del 98, e intensifica su defensa de los valores católicos y de las tradiciones hispánicas.

Primera edición de Defensa de la Hispanidad (1934), libro que recoge artículos de Maeztu.

Desde los días previos a la proclamación de la Segunda República Española colaboró en el movimiento y la revista Acción Española (que él propuso denominar Hispanidad), escribiendo también la presentación de la misma, que se publicó sin firma, y mereció el Premio Luca de Tena otorgado por el diario ABC. Desde el número 28 de la revista, Maeztu figuró formalmente como su director, y lo fue hasta el último número, el de junio de 1936.

En esta última fase su ideario intensifica su relación con el viejo tronco de pensamiento tradicionalista español ( Donoso Cortés, Menéndez Pelayo, etc.), y mantiene afinidades con los teóricos del integralismo lusitano. Este ideario en pro de la civilización hispánica y católica, desarrollado en sus artículos publicados en Acción Española, fue recogido en su libro Defensa de la Hispanidad, que se convirtió en su obra más influyente y en exponente de su doctrina universalista. Terminó militando en Renovación Española, partido político desde el que se significó por su oposición al régimen de la República, del que fue diputado en las Cortes por Guipúzcoa (1933–1935).

Al inicio de la Guerra Civil Española fue detenido por los milicianos republicanos. Tras haber sido encarcelado, en la madrileña cárcel de Ventas el 30 de julio de 1936, fue fusilado en el cementerio de Aravaca el 29 de octubre de 1936, víctima de una de las sacas (traslados y asesinatos de presos) que ocurrieron durante la Guerra Civil. Sus últimas palabras, se ha dicho, fueron:[8]

Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡Para que vuestros hijos sean mejores que vosotros!

En 1974 se le otorgaría de manera póstuma el título de i conde de Maeztu.[9]

En 2011 el Ayuntamiento de Madrid colocó una placa en la casa en que vivió hasta su muerte, situada en el número 13 de la calle Espalter.

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