Rafael Perrotta

Rafael Perrotta
Información personal
Nacimiento 9 de septiembre de 1920 Ver y modificar los datos en Wikidata
Buenos Aires, Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 13 de junio de 1977 Ver y modificar los datos en Wikidata (56 años)
Nacionalidad Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Periodista y abogado Ver y modificar los datos en Wikidata
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Rafael Andrés Perrotta, Cacho, ( Buenos Aires, 9 de septiembre de 1920 - desaparecido el 13 de junio de 1977) fue un periodista y empresario argentino director del diario El Cronista Comercial. Fue secuestrado y hecho desaparecer por la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983).

Su vida

Rafael Andrés Perrotta, nació el 9 de septiembre de 1920, hijo de Rafel Severino y Marìa Ana Pereyra. Fue al colegio Champagnat, estudió Francés en la Alianza Francesa y le encantaba jugar al polo en bicicleta. Ingresó en 1939 a la Acción Católica Argentina. En 1943 fue elegido presidente de la organización de beneficencia Centro del Socorro. En 1946 se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires En diciembre de ese mismo año se casó, en la Iglesia del Socorro, con Elena Bengolea.

Desarrolló su juventud como una persona de clase alta, relacionándose con las personas más poderosas del país y perteneciendo a las instituciones más exclusivas, como el Jockey Club, el Círculo de Armas, el Rotary Club de Buenos Aires, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas y del Foro de la Libre Empresa.

Su familia era propietaria del periódico El Cronista Comercial, fundado en 1908 por Antonio Martín Giménez y su padre. Desde fines de la década del 30 al morir Rafael S. el diario tuvo varios directores el último de los cuales, Duilio Anzizi estaba casado con la viuda del fundador. En 1960, Cacho, así lo conocía todo el mundo, logró el paquete de control de SADEI propietaria de El Cronista Comercial. A partir de entonces se convirtió en director del diario expandiéndolo hasta recuperar el papel de preeminencia que había tenido en la década del 30 orientándose a realizar investigaciones sobre la economía y política argentinas. Los analistas más respetados de la época eran columnistas habituales y su circulación y prestigio crecían año a año. En 1973 el diario abandonó el tamaño sábana y adquirió el formato tabloide en un intento por ganar circulación y nuevos mercados.

En los años setenta Perrotta comenzó a simpatizar con las ideas de izquierda e ingresó en secreto como militante al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y a su brazo armado el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).[1] Formó parte del equipo de inteligencia del ERP y sus contactos con el mismo fueron primero Héctor Demarchi, delegado sindical de El Cronista Comercial, y después Javier R. Coccoz, militante-dirigente del PRT, también conocido como Pancho y que permanece desaparecido desde 1977.

Un día antes del golpe militar del 24 de marzo de 1976, Perrotta le comentó a su amigo el dramaturgo y periodista Roberto Cossa:[2]

La que se viene, Tito, va a ser terrible. Terrible.

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