Rafael Hernández Marín

Rafael Hernández Marín
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Datos generales
Nacimiento

24 de octubre de 1891

Bandera de Puerto Rico Aguadilla, Puerto Rico
Nacionalidad Puertorriqueña
Muerte

11 de diciembre de 1965
(74 años)

Bandera de Puerto Rico San Juan, Puerto Rico
Ocupación Compositor
Información artística
Instrumento(s) Corneta, violín, trombón, bombardino, guitarra, piano.
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Rafael Hernández Marín, también conocido como El Jibarito, ( Aguadilla, 24 de octubre 189211 de diciembre de 1965), fue un compositor puertorriqueño mundialmente conocido por sus boleros y canciones, principalmente El cumbanchero, Campanitas de cristal y Lamento borincano. Fue una figura cimera de la música popular puertorriqueña durante el siglo XX.[1]

Hernández (nombre de nacimiento: Rafael Hernández Marín [nota]) nació en la ciudad de Aguadilla, Puerto Rico, en una familia pobre, el 24 de octubre de 1892. Cuando era niño, aprendió el arte de la fabricación de cigarros, de la que hecho una vida modesta. También aprendió a amar la música y pidió a sus padres que le permitirá convertirse en un estudiante de música de tiempo completo. Cuando tenía 12 años de edad, Hernández estudió música en San Juan, bajo la dirección de profesores de música José Ruellan Lequenica y Jesús Figueroa. Aprendió a tocar muchos instrumentos musicales, entre ellos el clarinete, tuba, violín, piano y guitarra. [2] A la edad de 14 años, jugó para el Cocolia Orquestra. Hernández se trasladó a San Juan, donde jugó para la orquesta municipal bajo el director Manuel Tizol. En 1913, Hernández tuvo su primer hijo, Antonio Hernández, (fuera del matrimonio) con Ana Bone. Tiene un hermano llamado jen

Muerte

En el mes de septiembre de 1965, representantes de la Junta de Síndicos de la Universidad Interamericana de Puerto Rico visita al Compositor en su lecho de enfermo para comunicarle la otorgación del Doctorado Honoris Causa en Humanidades. En ese mismo año, el 21 de noviembre, se produce el programa "La Música de Rafael Hernández", el cual se transmite a través de todos los canales de televisión y radio de Puerto Rico. Debido a la grave condición de su enfermedad, el Compositor se ve imposibilitado de filmar su participación, pero envía a la audiencia en cinta magnetofónica un mensaje de agradecimiento, cuyas últimas palabras constituyen una despedida de su pueblo: "Hasta siempre, mis jíbaros".

El 11 de diciembre de 1965 fallece el compositor después de una larga a lucha contra el cáncer en el Hospital de Veteranos San Patricio, en Puerto Nuevo. Se le rinden honras fúnebres en el Capitolio, en el Instituto de Cultura Puertorriqueña y en el Ayuntamiento de la Ciudad Capital, San Juan. Su entierro es una apoteósica manifestación de duelo nacional. Sus restos descansan en el Cementerio del Viejo San Juan.[2]

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