Rafael García Valiño

Biografía

De temprana vocación militar, ingresa en la Academia de Infantería con quince años. Brillante estudiante, a los 18 es ascendido a teniente y se incorpora al Ejército español en África con intención confesa de participar en las campañas españolas en la zona, convencido de que la finalización de la I Guerra Mundial permitirá una mayor expansión española y la consolidación de las colonias. Primero en la línea de frente en los encuentros ocasionales con las tropas y guerrillas marroquíes, es herido en diversas ocasiones y llega a ascender hasta Comandante.

Guerra Civil

Al producirse la sublevación que dio lugar a la Guerra Civil se encontraba en Zarauz, localidad guipuzcoana que no participa en la sublevación militar desencadenante de la guerra, de donde logra evadirse pasando al territorio controlado por el bando sublevado. En un principio se dirige a Fuenterrabía pero desconfiando de las unidades allí situadas recorre a pie, monte a través, el tramo que lo separa de Pamplona y se une al general Mola, quien le encomienda el Tercio de Requetes "Montejurra", uno de los seis que participarían en la guerra, al que le asignará la bandera nacional bicolor con una cruz en el centro. El 2 de septiembre de 1936 a la cabeza de dicho tercio toma por asalto el monte de San Marcial, última posición fortificada llave de la ciudad de Irún.

Para esas fechas ya es Teniente coronel, habilitado para el grado superior, cuando empieza la ofensiva contra Bilbao.[4]

En julio de 1938 pasa la zona del Ebro, en cuya batalla interviene al mando del nuevo Cuerpo de Ejército del Maestrazgo y asciende al empleo de general por méritos de guerra.[6] En enero de 1939 interviene en Cataluña, desfilando en Barcelona a raíz de su conquista y tras la dominación de esta región pasa al frente del Centro, sorprendiéndole el final de la guerra y entrando victorioso en Ciudad Real el día 1 de abril de 1939.

Posguerra

Al finalizar la guerra cuenta con la especial simpatía de quienes sirvieron con el general Mola que veían en él un gran militar con sólida formación y que ha sido capaz de agrupar una División compleja, como la Navarra, llevándola al frente de victoria en victoria. Asciende a general y el general Franco, que confía en él plenamente, le ofrece con apenas 40 años la Comandancia General de Melilla, que inmediatamente acepta, y donde se asientan tropas de asalto bien preparadas. Con 42 años asciende a Jefe del Estado Mayor del Ejército siendo uno de los generales que Franco considerará capaces para mantener la férrea mano dura necesaria en plena II Guerra Mundial.[8]

La necesaria apertura del régimen al exterior aconsejan desplazarlo a funciones fuera de la península, y en 1951 es nombrado Alto Comisario del Protectorado Español de Marruecos, cargo ocupará hasta 1956 cuando es nombrado director de la Escuela Superior del Ejército. En 1962 y hasta 1964 es nombrado para otra Capitanía, la de la I Región Militar, donde Franco precisa hombres de absoluta lealtad para mantener la zona de Madrid siempre protegida y con unidades de alta capacidad. Tras las resoluciones de la ONU sobre la descolonización del Sahara, se muestra sorprendentemente favorable a las tesis internacionales y es cesado de todas sus funciones. Sería su primera y única incursión en la política del régimen. En sus últimos años desempeñó el cargo de Vicepresidente y miembro del Consejo de dirección del Grupo Sofico, un "Holding" de empresas españolas cuya quiebra en 1974 constituyó uno de los grandes escándalos de corrupción del franquismo.[9] Valiño había fallecido en Madrid en 1972, por lo que el escándalo no le afectó a pesar de que su figura se viera comprometida.

Según el historiador Paul Preston, Valiño fue uno de los más jóvenes y capacitados generales de Franco, de quien luego se convertiría en un activo crítico.[10]

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