Radio Futura

Radio Futura
Enrique Sierra.jpg
Enrique Sierra a principios de los años 1980.
Datos generales
Origen Madrid Bandera de España
Información artística
Género(s) Rock
Rock latino
Pop rock
Período de actividad 19791992
Discográfica(s) Hispavox (1980-1984)[1]
Ariola Eurodisc (1984-1992). (posteriormente BMG-Ariola y BMG Music Spain-Ariola)
Miembros
Santiago Auserón (voz, guitarra)
Luis Auserón (bajo)
Enrique Sierra (guitarra) †
Antiguos miembros
Herminio Molero (sintetizador, teclados, percusión electrónica, 1979-1981)
Javier Pérez Grueso (voz, percusión electrónica, 1979-1981)
Solrac Velázquez (batería, 1980-1985)
Pedro Navarrete (teclados, 1986-1989)
Carlos Torero (batería, 1986-1988)
Javier Monforte (guitarra, 1987-1988)
Óscar Quesada (batería, 1988-1990)
Ollie Halsall (guitarra, 1989-1990) †
Antonio Moreno (batería, 1990)
[ editar datos en Wikidata]

Radio Futura fue un grupo musical de rock español de los años 80 y 90. Reunidos en 1979, tras un primer disco ( Música moderna, 1980) de cierto alcance enmarcado en la llamada Movida madrileña, y tras reestructurar su formación, iniciaron una carrera de éxito con sucesivos discos durante la década de los 80 ( La ley del desierto / La ley del mar, De un país en llamas y La canción de Juan Perro). Si los dos primeros ahondaban en diversas influencias presentes en la música europea contemporánea, especialmente la anglosajona, progresivamente el grupo fue iniciando una senda hacia las raíces y las estructuras musicales latinas que dio lugar a La canción de Juan Perro, uno de los discos fundacionales de lo que posteriormente se acabó denominando rock latino. El inicio de los años noventa trajo sus dos últimos discos ( Veneno en la piel y Tierra para bailar), hasta su disolución en 1992.

Aunque la formación inicial incluía a Herminio Molero (compositor y sintetizadores) y Javier Pérez Grueso (percusión electrónica, voz), pronto ambos abandonaron el grupo. Los componentes serían a partir de entonces los hermanos Santiago (voz, guitarra) y Luis (bajo) Auserón, junto a Enrique Sierra (guitarra solista). Carlos (Solrac) Velázquez, a la batería, sería posteriormente sustituido.

La influencia de Radio Futura como precursores del rock latino y, en general, como uno de los grupos de rock más importantes de la historia de la música española, se ha dejado sentir desde su disolución.[4]

En 2012 el periodista y crítico musical Jesús Ordovás los definió como "el grupo de rock más importante e influyente de la reciente historia de la música pop española".[6]

Los tres integrantes fundamentales del grupo continuaron después de este sus carreras en solitario. Santiago Auserón es conocido actualmente por el nombre artístico de Juan Perro.

Cuarteto

Últimos años con Hispavox: La estatua del jardín botánico

Esperando un eclipse me quedaré
Persiguiendo un enigma al compás de las horas
—«La estatua del jardín botánico»

Fue a partir de 1981 cuando se asentó la formación que con los años definiría el estilo propio de Radio Futura: los hermanos Auserón y Enrique Sierra, junto a Solrac Velázquez, variarían el sonido inicial del grupo, alejándose del pop para abrazar el rock con influencias que se irán añadiendo, en esta primera época, desde el punk y posteriormente el funk.[8] El abandono de su anterior estilo los alejaba de lo que por entonces se conocía como Nueva Ola (por influencia de la New wave nacida en Inglaterra) y que acabaría decantándose en la Movida madrileña.

Radio Futura se ha desembarazado de su tradicional "caché" de exquisito amaneramiento para lanzarse a tumba abierta por la pendiente del "punk" más descarnado. Sonaron bien, quizá mejor que antes [...] Y, sin embargo, había un gusto amargo camuflado bajo aquella repentina explosión de vitalidad y de violencia. Allí, rodeados por muchos de los protagonistas de aquel "estado de ánimo" generalizado que logró despertar a Madrid de su letargo, olía, con perdón, a muerto. La nueva ola madrileña se ha ido ya o se está yendo. Quedan, por supuesto, los grupos. Los mejores y Radio Futura entre ellos.

Radio Futura: protohéroes, protomártires
Tomás Cuesta. ABC, 13/3/81.[9]
Los temas del grupo se radiaban asiduamente en Radio 3; en la imagen, el logo que utilizaba la cadena a finales de los años 80.

En todo caso y con el telón de fondo del enfrentamiento con Hispavox (llegaron a amenazarles con evitar que volvieran a editar ningún disco),[2] Para finales de año el grupo contaba ya con varias maquetas que eran radiadas frecuentemente y tocadas por la banda en sus conciertos.

Con la llegada de 1982 se produciría la edición del nuevo single « La estatua del jardín botánico», que llevaba como cara B «Rompeolas».[14]

La canción se me ocurrió mientras escuchaba Another Green World, de Brian Eno, y leía la Monadología, del filósofo alemán Leibniz. Ese librito tiene unas imágenes muy misteriosas que hablan de que dentro de cada estanque hay nuevos estanques y nuevos jardines, en el que siempre encontraremos nuevos peces y nuevas plantas. Esa imagen de mundos dentro de mundos me impresionó mucho

Santiago Auserón para Rolling Stone.

En alguna ocasión, en un contexto privado, Santiago ha definido La estatua.. como una canción muy especial dentro de su producción:

"Fue un chispazo de inspiración, no creo que jamás me vuelva a ocurrir, ni que haga otra canción igual".[15]

David Bowie, en 1987.

El vídeo musical del sencillo se realizó en Barcelona y el Ampurdán, de forma gratuita, por un colectivo de publicistas denominado RCR.[16]

Por otro lado, «Rompeolas» tendría un duradero recorrido como sintonía de uno de los programas musicales más representativos de la época, el Diario Pop de Radio 3 dirigido por Jesús Ordovás, otro de sus valedores entre la intelligentsia musical del país. Sin embargo en otros casos la evolución de aquel grupo del "nuevo pop" desconcertó a la crítica, que describía su música como "en algunos casos [...] funky y en su mayor parte, bastante inidentificable", sin decidirse sobre su calidad.[17]

1983 fue un año de conciertos por toda España, en el que el grupo llevaba una vida de carretera, lo que inspiraría algunos de sus próximos temas. Radio Futura iba adquiriendo un gran prestigio a nivel popular; manejaban un repertorio que, aunque rechazado por Hispavox para su grabación durante tres años, había sido escuchado por la radio e intensamente rodado en directo. Estando por finalizar su contrato, y tras una actuación especialmente multitudinaria en las fiestas de la Mercé de Barcelona, el grupo inició contactos con una nueva discográfica, Ariola,[18] con la que acabaría llegando a un acuerdo tras la finalización del contrato con Hispavox, lo que supondrá la "liberación" del grupo y la apertura de una nueva etapa creativa.

Todavía con Hispavox y ya en 1983 saldría un nuevo single,[20]

1984: La ley del desierto / La ley del mar

Arde la calle al sol del poniente
—«Escuela de calor»

En otoño de 1983 Radio Futura llegó a un acuerdo con la casa discográfica Ariola para editar su segundo álbum, La ley del desierto / La ley del mar, grabado en los estudios Doublewtronics de Madrid con la dirección de Jesús Gómez entre diciembre de 1983 y enero de 1984, y mezclado del 1 al 10 de febrero entre Gómez y el grupo y posteriormente lanzado.[23]

En todo caso el disco, cuyo repertorio había sido rechazado por Hispavox pero ya era conocido por los seguidores de la banda, se convirtió en un rápido éxito de ventas.

Como su propio nombre indicaba, el LP se dividía en dos partes. La primera, La ley del desierto, de un carácter más punk y metálico, seco y duro; la segunda, La ley del mar, con sonidos más acuosos, inició la senda "latina" de Radio Futura. En los textos incluidos en la carpeta del disco Santiago reflexionaba:

La ley del desierto es el agua. Pero ¿la ley del mar? No es la tierra ni el barco, sino el metal, una temible vibración del espíritu: la voluntad del capitán Ahab, tendida como un arpón hacia delante, la luz del abismo que atrae a los cuerpos [...] Pero la ley del desierto es aún más implacable. Nadie puede hundirse de una vez por todas en su inmensidad, sino vagar alerta, a la espera de un ruido: la alegría del agua, en pequeñas dosis. Los desiertos son las playas del futuro.

Tras conocerse en una actuación en televisión, Santiago llegó a colaborar con uno de los grupos que influyeron en la primera etapa de Radio Futura, The Stranglers (en la imagen, en 2007).[24]

De esa mezcla de referencias musicales nació el disco que supone la transición entre los primeros trabajos influenciados por la Nueva Ola (con The Stranglers o The Clash como referentes) al incipiente rock latino; en ese paso la influencia de los Talking Heads seguía dejándose notar, como ya lo había hecho en el previo «Dance Usted». Todo ello con el cuidado en las letras propio de la banda.[25]

En la primera parte, La ley del desierto, se encontraban esas influencias primigenias, aún latentes: la percusión metálica y electrónica de «Tormenta de arena» o los ecos glam de «Hadaly», hasta dar con el primer atisbo de fusión africana con la por otro lado muy funk «Escuela de Calor», quizá la canción más conocida de Radio Futura.

Con « Escuela de calor» quería meter el castellano en una rítmica afroamericana. En esa época tocábamos con pulsión casi punki, pero queríamos que tuviese una subdivisión funk. Y entre el punk y el funk queríamos que el castellano se expresase con libertad

Santiago Auserón en Rolling Stone.[26]

El videoclip de Escuela de Calor sería realizado como parte de un proyecto del programa televisivo La edad de oro de Paloma Chamorro, que proporcionó los medios para que la propia banda lo realizase,[27]

Santiago compuso originalmente « Semilla negra» para Miguel Bosé. Finalmente el cantante (en la imagen, en 2008) acabaría descartándola, pasando así al repertorio de Radio Futura.

En la segunda parte del disco destacaría rotundamente « Semilla negra», que se convirtió en la primera piedra en el camino hacia ese primer rock latino del que la banda sería pionera, y que acabaría influyendo apreciablemente en la producción de pop-rock en castellano en los siguientes años.

Curiosamente, la canción no estaba pensada originalmente para el grupo: además de su trabajo con él, en ocasiones Santiago componía por encargo. Junto a Luis compuso « Semilla negra» para Miguel Bosé,[28] que le pidió que realizara una canción "de estilo moderno". Una vez compuesta, grabada y entregada la maqueta del tema, Bosé lo descartó (en una entrevista de radio en 1998, y sin desvelar el nombre del artista, el grupo bromeaba sobre su supuesta incapacidad para cantarla, dada la voz casi "femenina" de Santiago). Además, Santiago confesó que le daba pena "soltarla", y la llevó al local de ensayo del grupo. El grupo, especialmente Solrac expresó sus dudas: no era el estilo de "estética dura" que estaban buscando, sonaba "un poco... hispanoamericana".

El caso es que fue la primera vez que se habló de... En cuanto me decían que no a algo, sacaba mis armas de filosofía y trataba de convencerles "mira, que yo creo que en el futuro el rock latino, por lógica, tiene que acabar existiendo..."

Santiago Auserón
Entrevista en M-80 Radio, julio de 1998.

"Hablábamos muchísimo de música en la furgoneta, y yo insistía en acercarnos al reggae, al Caribe, Cuba, a esa cosa afroespañola".

Santiago Auserón.[28]
Raimundo Amador participó en la remezcla de « Semilla negra». Esta dio lugar a un sencillo que unía las influencias afrocaribeñas con el flamenco de Amador.

En cuanto a los sencillos extraídos, « Escuela de calor» se lanzaría junto a «Historia de play-back» como cara B.[30] Este último tema solo sería editado en este maxi-single y en el formato casete (junto con otro tema no incluido en el vinilo, «Duda»).

También aparecería como sencillo « Semilla negra» (con «En Portugal» como cara B).[33]

En 2010 el periodista musical Jesús Ordovás, en su libro "Los discos esenciales del pop español",[35]

El año terminó como el anterior. La banda se encerraba, en este caso en una casa en el municipio madrileño de El Escorial a maquetar su siguiente trabajo en pocas semanas; tras la larguísima preparación de La ley..., De un país en llamas nacerá de un proceso creativo mucho más rápido.[21]

1985: De un país en llamas

La vida en la frontera no espera
es todo lo que debes saber
—«La vida en la frontera»

Como La ley del desierto / La ley del mar había sido un álbum con nada menos que tres años de preparación, el grupo se planteaba ahora la realización de un disco con mayor rapidez; tras el encierro para realizar la maqueta del nuevo trabajo y ya en 1985, viajaron a Londres con ocho temas de los que se extrarían seis. Allí se completó la grabación definitiva, con diez temas que, al contrario que hasta el momento, nunca habían tocado todos juntos. Con la firma definitiva con Ariola y la producción de Dworniak y Bridgeman, que habían trabajado con grupos de funk como I Level o Shake Shake, el grupo buscaba un sonido más barroco y elaborado ("los primeros trazos de una lírica hispana envuelta en sonido eléctrico internacional"),[37] El trabajo se grabó y mezcló en The Music Works Studios y Markus Studios entre febrero y marzo.

El resultado es De un país en llamas, álbum que acabó tendiendo al barroquismo por estar cargado de innovaciones tecnológicas (ecos, golpes metálicos, ruidos); en ocasiones la producción queda por encima del trabajo del grupo.[37] De hecho, Santiago ha valorado este disco como uno de sus favoritos de esta primera parte de la trayectoria de Radio Futura:

De un país en llamas representa un momento más maduro de nuestro periodo de reflexión sobre el pop-rock europeo

En El País de las Tentaciones, 3/7/1998.[23]
La música de John Cale (en la foto, en 1983), ex de The Velvet Underground influencia al grupo durante esta época. En 2006 Santiago y Luis acreditaron a Cale en la versión de Heartbreak Hotel incluida en Las malas lenguas.[39]

En cuanto a influencias, en el trabajo seguían apreciándose con claridad los aires anglosajones (Talking Heads, Bowie, John Cale), aunque temas como «El tonto Simón» o «El viento de África» ya iban acercándose a las raíces sureñas y latinas.[43] y «Han caído los dos» / «En alas de la mentira». Además se editó un maxi single (que no suele aparecer en las discografías oficiales del grupo) "para uso profesional en discotecas" con cuatro temas: « No tocarte», «La ciudad interior», «En el chino» y «Las líneas de la mano».

Aunque el disco volvió a ser un éxito de ventas, quizá la heterogeneidad con respecto al anterior trabajo y los propios problemas del grupo influyeron en que la gira de ese año fuese algo más corta y menos multitudinaria que la anterior.[45] Curiosamente y de cara a dicho concierto se produjo una pequeña polémica con la organización: el Ayuntamiento de Madrid lo había presentado en su información oficial sobre las fiestas como la "presentación" en directo del nuevo álbum; la banda lo desmentía en una carta al diario El País:

Radio Futura [...] no desea hacer ninguna presentación pomposa del nuevo material, [...] reservándose para más adelante la realización de un planteamiento completo de sus nuevas canciones ante el público madrileño, al que le une un particular nivel de entendimiento, y que el grupo tiene especial interés en preservar de toda confusión. El grupo quiere evitar todo exceso de significación forzada en torno a su trabajo y lamenta que el estilo del boom, propio del espectáculo tradicional, tienda a generalizarse en torno al rock, que es un arte que debe quedar a ras de la calle.[46]

Además, la grabación de De un país... traería también tensiones entre los componentes de la formación, lo que redundaría en que el equipo de producción trabajase de un modo autónomo. El disco sirvió para reafirmarles ante el público pero también les planteó definitivamente la necesidad de profesionalizarse al máximo. Además de ello, las tensiones sobre la dirección artística que estaba tomando el grupo acabaron concluyendo en el abandono del grupo del batería, Solrac.

Other Languages
català: Radio Futura
English: Radio Futura
Esperanto: Radio Futura
français: Radio Futura
galego: Radio Futura
português: Radio Futura