Provincia de Sucre

Sucre
Provincia
Flag of Ayacucho.svg
Bandera
Escudo de Huamanga.jpg
Escudo
Location of the province Sucre in Ayacucho.svg
Ubicación de Sucre
Coordenadas 14°00′34″S 73°50′22″O / -14.009497222222, 14°00′34″S 73°50′22″O / -73.839577777778
Capital Querobamba
Idioma oficial español
 • Co-oficiales quechua
Entidad Provincia
 • País Perú
 • Departamento Ayacucho Ayacucho
Alcalde Jorge De la Cruz Cabana
(2015-2018)
Distritos 11
Eventos históricos  
 • Fundación Creación
Ley 24446 del 13 de enero de 1986
Superficie  
 • Total 1785.64 km²
Altitud  
 • Media 3 508 m s. n. m.
Población (INEI 2007)  
 • Total 12 595 hab.
Sitio web oficial
[ editar datos en Wikidata]

La Provincia de Sucre es una de las once que conforman el Departamento de Ayacucho, bajo la administración del Gobierno regional de Ayacucho, en el Perú. Limita al norte con la provincia de Vilcas Huamán, al este con la Región Apurímac, al sur con la provincia de Lucanas y al oeste con la provincia de Víctor Fajardo.

Historia

Guerra mítico Chanca-inca -

Los chancas, tienen un origen mítico relacionado con el puma y el lago Choclococha. Establecidos en Andahuaylas, aplicaron un proyecto de expansión y después de victoriosas acciones militares penetraron hasta las puertas del Cusco. Con el manejo de una serie de estrategias de guerra inusuales, los incas, lograron restablecer su ejército bajo la dirección del príncipe Túpac Yupanqui. Contraatacaron y lograron destruir al ejército chanca, en sendas batallas, cayendo prisionero sus líderes. Después del triunfo sobre los chancas, el príncipe Túpac Yupanqui asume el trono y lideró el contraataque. Méritos le sobraban, pues fue el que lideró la derrota Chanca. Asume al poder con el nombre de Pachácutec Inca Yupanqui, “Transformador del Universo”, ordenador del mundo. Además de la derrota Chanca, transformó el señorío étnico inca, los grupos étnicos provinciales fueron asimilados al Estado inca, consolidando el poder regional, reedificó el Cusco, estableció una nueva religión y un nuevo sistema calendárico. Pachácutec empezó a extender el reino, a través de una serie de campañas militares, para convertirlo en un gran Estado imperial y multinacional que tuvo como capital al Cusco. Pachacútec Inca Yupanqui se convierte así en el gobernante histórico más importante.

En el Hatun Soras, se estableció un Akllay Wasi, o Casa de las Escogidas, que lo denominaban Wayran Aklla , con quinientas doncellas dedicadas al sol y tenían otra casa con otras quinientas mujeres doncellas, dedicadas al servicio de los incas. Las akllas, eran instruidas en diferentes actividades. En el procesamiento de productos, de tejidos de fina calidad, de manera artesanal y manual, para el cual utilizaban técnicas de cooperación. Los tejidos para la aristocracia eran muy finos denominados Kumbi. Las akllas se habían especializado, para los tejidos, desde lavanderas de pelambre, hilanderas, tintoreras, hasta las tejedoras de variados diseños de telas, en la awana o telar. La materia prima que utilizaban eran la fibra de camélidos: vicuña, alpaca, también llama y guanaco, igualmente utilizaban el algodón. El ganado de camélidos existía en abundancia en toda el área del Apu Qarwarasu. El algodón probablemente llegaba de la costa, pero en los valles del Pampas y Chicha se tiene estos productos.

El Estado inca desarrolló una sorprendente red de caminos, el Qapaq Ñam o Inka Ñam, sobre la base de los existentes, innovándolos y realizando nuevos trazos. Era un complejo sistema de transporte y comunicación que en el momento de la invasión y conquista asombró a los españoles; además, en Europa del siglo XVI no había nada semejante, ni siquiera los caminos romanos son comparables. El Qapaq Ñam o Inka Ñam, en el Tawantinsuyo eran trasversales y horizontales, todas se dirigían al Cusco, el ombligo del mundo. Uno de los caminos o Qapaq Ñam transversal partía de Nazca a Tarahuasi. Este camino se encuentra delimitado por muros laterales, tiene empedrados y escaleras. El otro cruzaba un puente incaico a orillas del río Chicha, en la localidad de Caldera con rumbo a Andahuaylas. De estos dos lugares se dirigían al Cusco. Igualmente existen los restos del gran camino Inca desde Aucará prosigue hasta Pampa de Quilcata Lucanas, Huac Huas, etc. En el contexto actual en Doha (Qatar), el Qapaq Ñam, el sistema vial del Imperio del Tawantinsuyo ha sido declarado patrimonio cultural de la humanidad. Se ha convertido en una tremenda fuente turística, para las personas que les gusta caminar o viajar.

Invasión, conquista y colonia -

A partir de 1532, se produjo la invasión y conquista violenta del Imperio del Tawantinsuyo, por los ibéricos. La invasión y conquista ibérica fue favorecida por una serie de contradicciones que se desarrollaban en el Tawantinsuyo, como la guerra entre Huascar y Atahuallpa, la rivalidad entre los orejones de los Hanan y Hurin, las contradicciones de las etnias dominadas y el Cusco, etc. La región de los Rucanas y Soras fueron tomados pacíficamente. Consolidado la invasión y conquista los españoles, tomaron a las tierras andinas, como botín de guerra y empezaron a repartirse. La encomienda fue la primera forma de sistemática explotación, implantada por los españoles. Esta institución fue impuesta en 1534, y perduró oficialmente hasta las décadas aurorales del siglo XVIII. Waldemar Espinosa S. (1980:134) escribe: “Consistió en la adjudicación de centenares y a veces hasta miles de hombres que debían pagar tributo y prestar servicios personales a un determinado español que recibía el nombre de encomendero, que los percibía en compensación a los gastos realizados por él durante el descubrimiento, invasión y conquista del Perú. El encomendero, en correspondencia, debía, a su vez, velar por el buen tratamiento y adoctrinamiento católico de sus encomendados”. También a las encomiendas lo llamaban repartimientos, cuyos habitantes estaban en la obligación de prestar servicios personales y pagar tributos. Naturalmente que estas responsabilidades de los indígenas fueron sin tasa ni medida. Era una abierta explotación a los nativos, una servidumbre feudal. Este tipo de explotación significó la disminución de la población y el despoblamiento de las comunidades. Durante la colonia el Hatun Soras se convirtió en una rica encomienda, de don Melchor Palomino, compañero de Francisco Pizarro, en el asalto de Cajamarca, el 16 de noviembre de 1532, en esta acción varios curacas de Lucanas y Soras se encontraban en compañía del Inca. La región de los Soras fue un territorio asimilado al Imperio del Tawantinsuyo por el inca Pachacútec. Después de la invasión y consolidada la presencia europea, los Soras quedaron bajo la jurisdicción del partido o provincia de Lucanas, dentro del Corregimiento de Huamanga; posteriormente Intendencia de Huamanga y después del poderoso movimiento social de Túpac Amaru II Audiencia de Huamanga. El Libro de Cabildo de San Juan de la Frontera de Huamanga, señala que entre 1539 y 1547, se produce el reparto o la distribución de tierras, solares y de indios. Primero viene el acaparamiento de tierras urbanas, luego con los campos próximos para continuar con los más lejanos. En la ciudad de Huamanga, el Cabildo celebrado el 23 de enero de 1546 ordenó repartir todas las tierras situadas alrededor de la ciudad.

Taki Onqoy o Ayra-

Con la invasión, conquista y el establecimiento de la colonia con el derrumbamiento político del Tawantisuyo, los españoles, intentaron desaparecer, las concepciones religiosas nativas, porque se consideraban que eran defensores de la concepción cristiano católico. Lo realizaron a través de la evangelización, a cargo de diferentes congregaciones religiosas, que iban llegando de la península. La evangelización se convirtió en una persecución permanente, drástica, despiadada, sangrienta y destrucción de todo lo referente a ia religión nativa. En los pueblos de los Andes al igual que en los pueblos de México, el aspecto religioso o las concepciones nativistas, fue el área más golpeada, a través de una serie de procedimientos como la extirpación de idolatrías , institucionalización de la Santa Inquisición y otros procedimientos brutales. Pese a estas imposiciones en el Hatun Soras, explosiono el movimiento social nativista religioso el Taki Onqoy o Ayra, que quiere decir “Canto de la enfermedad”. Se desarrolló, entre 1560-1570, corresponde a las primeras décadas que siguieron a la conquista. Estructuró cierta identidad regional, por la predica nativista y haber participado la mayoría de las poblaciones, del sur de la región de Ayacucho. Fue dirigida por el sacerdote andino Juan Chogne, con dos conocidas seguidoras de nombres de santas católicas: Santa María y María Magdalena y sus seguidores eran los runas de las comunidades o ayllus, inicialmente del Hatun Soras. El Taki Onqoy, partió de las provincias huamanguinas de Hatun Soras, Lucanas, Parinacochas, Chocorvos y se extendió, como un reguero de pólvora, por diferentes poblaciones de la cuenca del río Pampas y el sur de Ayacucho, hasta parte de Arequipa.

PUEBLOS DEL HATUN SORAS QUE PARTICIPARON EN EL MOVIMIENTO DEL TAKI ONQOY: Curita, distrito de Larcay. Cayva, distrito de Querobamba. Morcolla, distrito de Morcolla. Guacaña, distrito de Guacaña. Chuschama, distrito de Soras. Poma, distrito de Querobamba. Carhuanca, distrito de Carhuanca. Soras, distrito de Soras. San Juan de Guayguapata, disrito de Chalcos. Chicha, distrito de Larcay. Matara, distrito de Paucaray. Yanama, distrito de Chipao. Chilcayoc, distrito de Chilcayoc. Chincheros, distrito de Chincheros. Quije, distrito de Quije. La mayoría de estos pueblos pertenecen a la actual provincia de Sucre.

Felipe Guamán Poma de Ayala

Por otra parte, los espacios del Apu Qarwarasu, corresponden a los dominios del amauta don Felipe Guamán Poma de Ayala, natural de Sondondo-Cabana Sur (Lucanas), principal representante de la ideología rebelde y crítica de la Colonia. Autor de la crónica El Primer Nueva Coránica y Buen Gobierno (1615), como una carta dirigida al Rey de España Felipe III (1591-1615). Sus dibujos denuncian la pésima situación, usos y costumbres, medicina, geografía, etnohistoria de los antiguos habitantes del Perú. Igualmente se refiere a los Rucanas, Soras, Andamarcas, etc. Esta carta se perdió en el camino pero fue encontrada 300 años más tarde, en 1908 en la Biblioteca Real de Copenhague-Dinamarca. El antiguo manuscrito, lo elaboro, recorriendo todo el escabroso territorio nacional, en casi treinta años. Tiene 1.180 páginas, de los cuales más de 400 son dibujos, por eso se le considera, al amauta, como el primer reportero gráfico de la Historia del Perú. Esta iconografía se ha reproducido en la actualidad, en la mayoría de las publicaciones etnohistóricas. Utiliza el quechuañol, mezcla el español y el quechua. La mayoría de los usos y costumbre que describe, en la actualidad siguen vigentes, como si lo hubiera escrito ayer, siguen siendo practicados por las comunidades campesinas de las provincias de Sucre y Lucanas, que moran en el ámbito geográfico del Apu Qarwarasu.

Independencia-

En el periodo de la independencia, los pueblos, de las provincias de Huamanga: Cangallo, Vilacashuamán, Huancapi, Lucanas, Mariscal Sucre , Parinacochas contribuyeron y participaron en una serie de hechos importantes, en la noble causa de lucha por la libertad.

Senderos de la libertad

Después de la victoria de Junín, 9 de agosto de 1824, el Ejército Unido Libertador, se desplazo por el valle del Mantaro, en persecución de Canterac. De Huancayo se desplazaron a Huamanga. De esta prosiguieron en persecución del Ejército Realista, hasta el río Apurímac. No olvidemos que estos pueblos, que se extendían a lo largo de la ruta, de las actuales provincias de Huamanga, Cangallo, Huancapi, Vilcashuamán, Mariscal Sucre, Lucanas, Chalhuanca, eran guerreros desde tiempos ancestrales , además como pueblos andinos estaban acostumbrados a practicar la solidaridad y la reciprocidad, heredados de sus antepasados. Los caminos de estos ancestrales pueblos, de difícil geografía, se convirtieron en los senderos de la libertad, por estas se desplazaron las diferentes divisiones del Ejército Unido Libertador, en persecución y busca del realista. Los habitantes de estos pueblos, entregaron a la causa de la libertad, ganado vacuno, lanar, papas, trigo, maíz, quesos, leña, forraje y todo cuanto tenían que entregar para la mantención de los miles de soldados, caballería, animales de carga de los equipos del ejército. Igualmente contribuyeron con reclutas, caballos, etc. En muchos casos, los alimentos eran trasladados, desde pueblos lejanos, para cumplir con su deber para con el Ejército Libertador. A la par, el ejército patriota, era agasajado, en cada pueblo con sus canciones en quechua, al son de sus quenas, bombos y tinyas. La Colección Documental de la Independencia del Perú (1975:47,48) registra varios documentos importantes para los pueblos del sendero de la libertad. El № 2,610, fechado el 29 de agosto de 1824, dirigido al coronel Francisco Paula Otero, dispone que “dos compañías del cuerpo de su mando, se desplacen con rumbo a Chalhuanca. Igualmente ordena que en cada uno de los pueblos y lugares indicados de dicho Itinerario haga Vuestra Señoría afrontar doce mil raciones de tropas, y de dos a tres mil para caballería;…en los pueblos de tránsito.”. Un anexo al mismo documento señala la ruta o el itinerario de las jornadas a seguir. Parte de: Huamanga, Chupas, Manzanayoc, Cangallo, Colca, Obraje de Chincheros, Hualla, Canaria, Querobamba , Paico, Soras, Larcay, Pampachiri, Colcabamba, Taraya, Chuquinga, Chalhuanca. Los pueblos del itinerario señalado, se desplazaron por los espacios geográficos de las actuales provincias de Huamanga, Cangallo, Víctor Fajardo, Mariscal Sucre, Andahuaylas y Chalhuanca, en la Región de Ayacucho y Apurímac. Por comunicación del 8 de setiembre de 1824, documento 2,618, (1975:55), el general alto peruano Andrés de Santa Cruz señala, la ruta 3ra, es decir el de Huamanga, Cangallo, Querobamba, Soras o Larcay, Pampachiri, Chalhuanca; va ser el itinerario por donde va transitar más el Ejército Libertador. La indicada ruta debe tener víveres, aproximadamente para cerca de ocho mil soldados. Un gran compromiso para los pueblos de la provincia de Mariscal Sucre, para responder por estas demandas, de compromiso con la independencia. Por estrategia las divisiones se movilizaban distanciadas a un día a otro. También es de notar que en toda la ruta, los pueblos, habían organizado los servicios de vituallas de alimentación y atención a los soldados y a la caballería, en esta gran campaña por la independencia. Otro documento el 2,624 (1975:60), enviado el 25 de setiembre de 1824, desde el Cuartel General de Huamanga, por el general Andrés Santa Cruz, al coronel Don Francisco Paula Otero, que se encontraba por los pueblos del Hatun Soras, Querobamaba, comunicándole la marcha de varias divisiones patriotas. Refiere que marcho, un día antes, del envío de este documento, una columna de quinientos caballos y el día de la comunicación lo hizo la 3ª división y al siguiente día seguirá la 2ª división que pasa por el itinerario № 3 que franquea por Cangallo a Querobamba. Igualmente le comunica que el Libertador, marchará por el camino de Cangallo. El día 17 transitara el resto del Ejército por el itinerario № 2 que pasa por Vilcashuamán a Larcay, a la vez advierte que no debe faltar nada, ya que se han preparado con tiempo. Esta sumamente claro que el núcleo de control y desplazamiento del Ejército Libertador era Huamanga, desde donde se desplazaron, las divisiones del ejército patriota, por diferentes pueblos de los senderos de la libertad, del espacio geográfico de las provincias de Huamanga, Cangallo, Vilcashuamán y Mariscal Sucre, con rumbo a Pampachiri, Chalhuanca y Abancay (Apurímac). Francisco Xavier Salazar comunica a su mando, el coronel Francisco de Paula Otero, desde Huacaña, el 10 de octubre de 1824, que los pueblos de Querobamba, Chuschama, Tintay, Morcolla, Coñani, Chalcos, Poma , Paico y otros, estaban plenamente y voluntariamente identificados con la causa justa de la lucha por la Independencia. Eran parte de la base social, del Ejército Libertador, les guiaban, proveían de hombres, ganado, víveres y otras vituallas. Igualmente en la provincia de Lucanas, existían muchas gentes en armas, es decir guerrillas, además contribuyó con una serie de aportes para el Ejército Libertador. Lo vemos en el documento 2,652, enviado por el general José Antonio de Sucre, desde Mamara, el 25 de octubre de 1824, dando cuenta de la remisión de mulas desde Puquio. En el mismo ordena al teniente coronel Justo Astete, que la provincia de Lucanas envíe mil reses para Andahuaylas, para la mantención del ejército. Igualmente debe solicitar a Parinacochas, donde las gentes son muy patriotas y existen guerrillas a cargo del capitán Castañeda. Debe tomar Chuquibamba, en Arequipa, donde existen muchas mulas y deben reunir unos quinientos para el Ejército Libertador. Por otra parte deben incrementar sus huestes guerrilleras Bolívar rumbo al Apurímac.

Contramarcha del Ejército Unido Libertador

El virrey decidió cruzar el río Apurímac en busca del Ejército Libertador. El Ejército Unido Libertador, en época de lluvias, de la región andina, realizó una contramarcha y se desplazaron desde los pueblos de la vertiente occidental del río Apurímac, hacia Andahuaylas. Las divisiones del ejército atravesaban la cordillera generalmente, a la distancia de un día de marcha, una de otra. Después de haber pasado por los pueblos de Cotabambas, Lambrama, Pichirhua, el 11 de noviembre, se encontraba, en Challhuani, el 12 en Quisuara, el 13 en Chalcohuisa y del 14 al 17 se estableció en Andahuaylas. Entre tanto las divisiones del Ejército Realista, se desplazaban del Cusco con rumbo a Huamanga. El 09 de noviembre pasaron por Larcay, el 10 acampo en Qalluri, el 11 en Chilcayoc, el 12 pasaron por Chalcos (la tradición oral cuenta que el ejército colonial habría acampado en Pampalla y Campanayoq, en las alturas de Chalcos) rumbo a Carhuanca y el 13 acamparon en Vilcashuamán. Hacían frente a una serie de adversidades, como deserción de soldados, falta de colaboración de los pueblos, etc. Precisamente, en el pueblo de Chalcos, en un vetusto misal, de la Iglesia de este pueblo, cuya edición se remonta a 1765, en la contratapa de este histórico libro, existe un significativo manuscrito redactado y firmado por el coronel español Alejandro Billalobos. El escrito refiere que un regimiento español, Cantabria, parte del Ejército Real, hizo un alto en esta localidad, en la margen derecha de la cuenca del río Pampas e izquierda del río Soras o Chicha. Las divisiones del Ejército Unido Libertador se desplazaban por la margen izquierda del río Pampas, antes de la batalla de Ayacucho.

Republica-

La República criolla, se olvidó de estos pueblos. El centralismo limeño, se preocupó sólo del desarrollo de la capital y de las capitales provinciales. Desde los inicios de la república, hasta fines del s. XX, nunca hubo obras de envergadura, que beneficien a los pobladores de esta región. En el breve protectorado del general José de San Martín, el Reglamento sobre el Régimen de Elecciones de Diputados al Congreso, expedido por José Bernardo de Tagle, el 26 de abril de 1822, se considera a Huamanga como departamento. Después de la victoria de Ayacucho, el libertador Simón Bolívar, el 15 de febrero de 1825, cambia de nombre de Huamanga, por el de Ayacucho, en memoria de la significación de la batalla, que líquido el colonialismo español. Por otro Decreto del 21 de junio de 1825, crea la provincia de Lucanas, cuya capital inicial fue San Juan de Lucanas, para posteriormente, a partir del 30 de enero de 1875, el gobierno del doctor Manuel Pardo dispone que sea la Villa de Puquio. Es de notar que la provincia de Lucanas, como en las épocas ancestrales se extendía hasta lo que hoy es el distrito de Carhuanca, muy próximo a Chalcos, en la margen izquierda del río Pampas y unión con el río Soras. Pablo Macera (2000.VIII:209,210) escribe que Carhuanca en el año de 1881, por su posición geográfica y disposición de la Ley pasa a formar parte de la provincia de Cangallo; hoy es parte de Vilcashuamán. Bolívar desconoce las organizaciones tradicionales del curacazgo en las comunidades, y estas mantuvieron en el limbo jurídico hasta el gobierno del Presidente Leguía. En el gobierno del presidente Augusto B. Leguía (1919-1930) en cumplimiento de la Ley Vial, todos los comuneros del que fue Soras y Chalcos, al igual que los otros pueblos de Lucanas, marcharon a Puquio y apenas en 28 días construyeron la carretera de Puquio a Nazca. Las fuerzas campesinas, a cambio de nada, demostraron su capacidad creativa y transformadora, en beneficio de la región y del país. Este mismo gobierno empezó a reconocer a todas las comunidades campesinas, con el objetivo de recocer sus derechos sobre sus tierras y frenar el abuso de las autoridades, gamonales y curas.

Other Languages
Nederlands: Sucre (provincie)
norsk bokmål: Sucre (provins i Peru)
português: Sucre (província)
Tiếng Việt: Sucre (tỉnh)
Bân-lâm-gú: Sucre Séng