Primera Guerra de los Diádocos

La Primera Guerra de los Diádocos fue el primero de los conflictos sucesorios que tuvieron lugar tras la muerte de Alejandro Magno entre los llamados diádocos. Tuvo lugar entre el 322 a. C. y el 320 a. C.

Antecedentes

Tras la muerte de Alejandro III de Macedonia, Pérdicas, nombrado regente poco antes de la muerte del conquistador, asume el gobierno como tutor del hijo nonato de Alejandro y de su hermano, el deficiente mental Filipo III. Pérdicas trata de mantener la unidad del imperio de Alejandro en su persona, y alcanza un compromiso entre los partidarios de Meleagro, que deseaban dar plenos poderes a Filipo III, y los del propio Pérdicas, que deseaban esperar al nacimiento del heredero de Alejandro para entronizarlo, permaneciendo Pérdicas como regente.

Este acuerdo se conoció como la partición de Babilonia. Estipulaba que Filipo III se convertía en rey, pero Pérdicas, como regente, gobernaba. Si Roxana traía al mundo un varón, éste sería rey junto a su tío Filipo. Meleagro y 300 partidarios fueron asesinados por orden de Pérdicas poco después. El aspecto más importante del tratado es el reparto de territorios, descrito detalladamente por el historiador Justino:

La jefatura del ejército macedonio recayó en Seleuco, el hijo de Antíoco de Orestis. Casandro, el hijo de Antípatro, fue nombrado jefe de la guardia real.

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