Primer viaje de Colón

Reconstrucción del itinerario del primero de los cuatro viajes que Colón realizó a América, basado en los datos del Diario atribuido a Colón.

El primer viaje de Cristóbal Colón, o "Viaje del Descubrimiento", fue una expedición marítima capitaneada por Colón al servicio de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando de Castilla y Aragón, que partió el 3 de agosto de 1492 del Puerto de Palos de la Frontera (actualmente en Huelva, España). Participaron tres embarcaciones: la carabela Pinta, la carabela Niña y la nao Santa María, al mando de Martín Alonso Pinzón, Vicente Yáñez Pinzón y Juan de la Cosa, respectivamente. Según la versión de Bartolomé de las Casas, que es la aceptada mayoritariamente por los historiadores, las naves partieron de Palos el 3 de agosto de 1492 y se dirigieron a las Canarias, donde se tuvo que arreglar el timón de la Pinta. El 16 de septiembre, las embarcaciones alcanzaron el mar de los Sargazos y el 12 de octubre llegaron a "la isla de Guanahani".Sin embargo, según un estudio más reciente de la revista National Geographic (1986) Colón llegó a Cayo Samana, una pequeña isla de las Bahamas. Colón siguió con su periplo por El Caribe llegando a Cuba el 28 de octubre y a La Española el 5 de diciembre. El 24 de diciembre la Santa María encalló en las costas de La Española y con sus restos se instaló el Fuerte Navidad. La expedición emprendió el regreso el 16 de enero de 1493 y unos días más tarde una tormenta separó las dos naves. La Pinta, al mando de Pinzón, llegó a Bayona (Galicia) a finales de febrero y anunció a los Reyes Católicos el descubrimiento.[1]​ Entre tanto, la Niña, en la que viajaba Colón, hizo escala el 17 de febrero en la isla portuguesa de Santa María, en las Azores, y el 4 de marzo recaló en Lisboa, tras siete meses y doce días de viaje. El día 15 Colón regresó al puerto de Palos y el mes siguiente fue recibido en Badalona por los reyes.

Antecedentes

Mapamundi florentino de alrededor de 1490, en el que no aparece el continente americano.

Contexto geográfico

Asia era un territorio del que venían muchas riquezas exóticas y cotizadas hacia Europa por la ruta de la seda. El producto más codiciado de Asia en Occidente eran las especias, para su uso en la cocina, y eran extremadamente caras. Cristóbal Colón poseía una copia de Los Viajes de Marco Polo y lo tenía lleno de anotaciones, sobre todo en la parte en la que se habla de distancias, productos y riquezas de Asia.[3]

Las islas asiáticas ricas en especias valiosas, como el clavo, eran las Molucas, en el Mar del Sur. El camino que debía seguirse para llegar a las Indias era una ruta hacia el oeste por el continente Europeo y, posteriormente, por Oriente Medio hasta llegar a la India o China. Los musulmanes se estaban haciendo fuertes en Constantinopla y, cuanto mayor era su poder en Oriente Medio, más difícil y caro era traer productos orientales.[2]

Este fue el primer viaje del almirante

Portugal y Castilla en el Atlántico

Portugal estaba realizando importantes viajes marítimos. Hacia el Atlántico descubrió Las Azores y Madeira y hacia el sur exploró la costa oeste de África.[5]

Primeros años de Colón en la península Ibérica

Monasterio de La Rábida, en Palos de la Frontera
La reina Isabel I de Castilla según un óleo de Juan de Flandes.

En 1476 un navío se hundió al sur de Portugal, y Cristóbal Colón, que iba a bordo y quizás contase en torno a 25 años, logró llegar a nado a la costa. Colón navegaría varios años con los portugueses y aprendería el régimen de vientos que existe entre la península ibérica y el norte de África.[4]

Particularmente importante fue su viaje a la Mina de Oro, en Guinea. Durante siglos los europeos habían pensado que las ciudades muy cercanas al ecuador terrestre eran demasiado calurosas para ser habitadas o productivas,[4]​ pero los navegantes ibéricos habían probado tiempo atrás que eso era falso. Colón pudo haber visitado el Castillo de San Jorge construido por los portugueses en 1482 para comerciar con oro y esclavos.

Colón se asienta en la isla de Madeira de Puerto Santo y contrae matrimonio con una hija del gobernador de la isla, Felipa Moniz. Aquí nacerá también su hijo Diego. Aquí comienza a observar que la vegetación tiene particularidades con respecto a la del continente europeo, que los vientos soplan frecuentemente del norte, pero en verano a veces soplaban fuertemente del oeste y tras esto dejaban cosas en la playa, quizás entre ellas las habas del mar, que son raras en Madeira pero abundan en el Caribe. También se contaban historias de palos tallados que venían del mar y maderas extrañas.[4]

La familia del matemático Toscanelli tenía una farmacia donde vendían especias en Florencia y tenía mucho interés por la geografía de Oriente.[4]​ En cualquier caso, creyó que tenía base suficiente para realizar un viaje para llegar a Asia navegando hacia el oeste.

La búsqueda de patronazgo

Lugares de trascendencia del primer viaje de Colón en España y Portugal. Estos lugares fueron visitados por Colón entre 1484 y 1493, salvo Bayona, que solamente fue visitada por la carabela Pinta, de Martín Alonso Pinzón, en 1493. Las localidades de Palos de la Frontera y Moguer están incluidas en una ruta de Lugares Colombinos, declarada Bien de Interés Cultural de España.[10]

Colón necesitaba financiación para la realización del viaje, de modo que acudió hacia 1485 al monarca Juan II de Portugal, que trasladó el asunto a sus consejeros en temas náuticos y finalmente rechazó el proyecto. La corona portuguesa perseguía en aquellos momentos un plan para llegar a la India rodeando el sur de África. Poco después del rechazo al proyecto de Colón, el navegante portugués Bartolomé Díaz descubrió el cabo de Buena Esperanza, extremo sur del continente africano. Por otra parte, Juan II prefirió autorizar la expedición propuesta por Ferdinand van Olmen para navegar a occidente desde las Azores para conquistar la isla de las Siete Ciudades. Probablemente el rey Juan prefiriese la opción de van Olmen porque este se comprometió a financiar íntegramente la expedición.[11]

Colón, tras su fracaso ante el rey portugués, sumado quizás a la muerte de su esposa[13]​ emigró de Portugal a los vecinos reinos de Castilla.

Colón les propuso su proyecto a los reyes de Castilla y Aragón, Isabel y Fernando, que no lo aceptaron por varios motivos. En aquel momento los reyes dedicaban todos sus recursos a la conquista de Granada, último reino musulmán de la península Ibérica. Hernando de Talavera temía que el viaje propuesto por Colón transgrediera el tratado de Alcáçovas firmado con Portugal y llevase a la apertura de otro conflicto bélico.[15]

Colón viajó entonces de nuevo a Portugal, en 1488, por motivos desconocidos.[n. 2]​ y le prometió ocuparse de su plan tan pronto como terminara la conquista de Granada.

El 25 de noviembre de 1491 Granada se rindió a los cristianos. Colón partió del monasterio de la Rábida, donde se encontraba desde octubre, y se unió a la corte en Santa Fe hacia el 31 de diciembre.[17]​ Santa Fe era el campamento que habían establecido los reyes castellano-aragoneses en la vega de Granada como cuartel general durante el asedio.

Se entablaron negociaciones entre Colón y la Corona por medio de dos representantes: Juan Pérez, fraile de la Rábida, por Colón y el secretario Juan de Coloma, por la Corona.[18]​ El 17 de abril de 1492 alcanzaron finalmente un acuerdo y se redactaron unas capitulaciones que posteriormente se han denominado Capitulaciones de Santa Fe.