Primer comando capital

El Primer Comando Capital también conocido como PCC, es una organización considerada ilegal por el Estado brasileño, compuesta inicialmente para defender los derechos de la masa penitenciaria brasileña, surgida en el inicio de los años noventa en el Centro de Rehabilitación Penitenciaria de Taubaté, para donde eran transferidos prisioneros considerados de alta peligrosidad por las autoridades legales. El PCC posee su propio estatuto, el llamado Estatuto del PCC, donde están las prescripciones y la razón de ser de esta organización. La organización también es conocida por 15.3.3 porque la letra " P" ocupa el 15º lugar en el alfabeto portugués (excluyendo la letra K) y la letra " C" es la tercera en dicho alfabeto.

Historia

Fundación

El PCC fue fundado en 31 de agosto de 1993 por ocho presos en el anexo de la Casa de Custodia de Taubaté (130 km de São Paulo), llamada del "Piranhão", en la altura la prisión más segura del Estado de São Paulo. El grupo se inició durante un juego de fútbol, cuando algunos detenidos pelearon y, como forma de escapar del castigo, pues varias personas habían muerto, resolvieron iniciar un pacto de confianza y protección. Era constituido por Misael Aparecido da Silva ("Misa"), Wander Eduardo Ferreira ("Eduardo Cara Gorda"), Antonio Carlos Roberto de la Pasión ("Pasión"), Isaías Moreira del Nacimiento ("Isaías Raro"), Ademar de los Santos ("Dafé"), Antonio Carlos de los Santos ("Bicho Feo"), César Augusto Roris da Silva ("Cesinha") y José Márcio Felício ("Geleião").

El PCC, que fue también llamado en el inicio como Partido del Crimen y de 15.3.3, afirmaba que pretendía "combatir la opresión dentro del sistema penitenciario paulista" y "para vengar la muerte de los 111 presos", en 2 de octubre de 1992, en la masacre del Carandiru, cuando la Policía militar mató a reclusos en el pabellón 9 de la extinta Casa de Detención de São Paulo. El grupo usaba el símbolo chino del equilibrio 'yin-yang', a negro y blanco, fue adoptado como emblema de la facción, considerando que era "una manera de equilibrar el bien y el mal con sabiduría". En febrero de 2001, Sombra se hizo el líder más expresivo de la organización al coordinar, por teléfono celular, rebeliones simultáneas en 29 presidios paulistas, que se saldaron en 16 presos muertos. Idemir Carlos Ambrósio ("Sombra", también llamado de "padre"), fue golpeado hasta a la muerte en el Piranhão cinco meses después por cinco miembros de la facción en una lucha interna por el comando general del PCC. El PCC comenzó entonces a ser liderado por "Geleião" y "Cesinha", responsables por la alianza del grupo con la facción criminal Comando Rojo (CV por su nombre en portugués Comando Vermelho), de Río de Janeiro.

"Geleião" y "Cesinha" pasaron a coordinar atentados violentos contra edificios públicos, a partir del Complejo Penitenciario de Bangu, donde se encontraban detenidos. Considerados "radicales" por una otra corriente del PCC, más "moderada", Geleião y Cesinha usaban atentados para intimidar las autoridades del sistema penitenciario y fueron depuestos del liderazgo en noviembre de 2002, cuando el grupo fue asumido por el actual líder de la organización, Marcos Willians Herbas Camacho, el "Marcola". Además de depuestos, fueron jurados de muerte bajo la alegación de que hayan hecho denuncias a la policía y crearon el Tercero Comando Capital (TCC). Bajo el liderazgo de Marcola, también conocido como Playboy, actualmente detenido por asalto a bancos, el PCC habrá participado en el asesinato, en marzo de 2003, del juez-corregidor Antonio José Machado Dias, "Machadinho", que dirigía el Centro de Readaptación Penitenciaria (CRP) de Presidente Bernardes (589 km de São Paulo), hoy la prisión más rígida de Brasil y para donde los miembros del PCC temen ser transferidos. La facción tenía recientemente presentado como una de sus principales metas promover una rebelión de forma a "desmoralizar" el gobierno y destruir el CRP, donde los detenidos pasan 23 horas confinados a las celdas, sin acceso a periódicos, revistas, radios o televisión.

Para conseguir dinero para financiar el grupo, los miembros del PCC exigen que los "hermanos" (socios) paguen una tasa mensual de 50 reales, si estuvieran detenidos, y de 500, si estuvieran en libertad. El dinero es usado para comprar armas y drogas, además de financiar acciones de rescate de presos conectados al grupo. Para hacerse miembro del PCC, el criminal necesita ser "bautizado", o sea, presentado por un otro que ya forme parte de la organización y cumplir un estatuto de 16 ítems, redactado por los fundadores. Por el debilitamiento del Comando Vermelho de Río de Janeiro, que ha perdido varios puntos de venta de droga en el Río, el PCC aprovechó para ganar campo comercialmente y llegar a la actual posición de la mayor facción criminal del Brasil.

Entre los días 21 y 28 de marzo de 2006, diversas unidades penitenciarias del Estado de São Paulo fueron tomadas por revuelta de sus internos. Los "CDPs", o centros de detención provisional de Mauá, Mogi das Cruzes, Franco da Rocha, Caiuá e Iperó, fueron los primeros a que sean tomados por las rebeliones ( 21 de marzo). Durante aquel periodo, otras unidades también fueron escenario de rebeliones, la Cadena Pública de Jundiaí el 22 de marzo, y los "CDPs" de Diadema, Taubaté, Pinos y Osasco el 27 de marzo. Como reivindicaciones presentadas, reclamaban los amotinados de la sobrepoblación penitenciaria, recogiendo transferencia de presos con condenas definitivas para penitenciarias, así como el aumento en el número de visitantes y la modificación del color de sus uniformes. Estaban descontentos con el color amarillo y postulaban lo retorno para el color beige de sus uniformes. Las rebeliones, algunas como rehenes fueron contenidas, pero los daños provocados en las unidades comprometieron gravemente la normal utilización.

Por esas fechas el PCC contaba con 6.000 a 20.000 combatientes armados lo que lo hace más poderoso que el CV,[1]

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