Pontificia Universidad Católica de Chile

Pontificia Universidad Católica de Chile
Escudo de la Pontificia Universidad Católica de Chile.svg
Escudo
Casa Central Pontificia Universidad Catolica de Chile.JPG
SiglaUC
AliasLa Católica, UC, PUC, la Cato
LemaIn Christi lumine pro mundi vita
«A la luz de Cristo para la vida del mundo»
TipoTradicional Privada
Fundación21 de junio de 1888 (130 años)
Fundador/esMonseñor Mariano Casanova
Localización
DirecciónAvenida Libertador General Bernardo O'Higgins 340, Metro Universidad Católica
Santiago, Región Metropolitana de Santiago, ChileFlag of Chile.png Chile
Campus
  • Casa Central: 32 336 m²
  • Lo Contador: 15 200 m²
  • Oriente: 58 495 m²
  • San Joaquín: 506 176 m²[1]
Coordenadas33°26′28″S 70°38′26″O / 33°26′28″S 70°38′26″O / -70.640694
Otras sedesCampus Villarrica
Administración (2017[2]​)
Rector/aIgnacio Sánchez Díaz
CancillerPbro. Tomás Scherz Take
Vicecancillervacante
ProrrectorGuillermo Marshall Rivera
AfiliacionesCRUCH, RUCS, G9
Funcionarios8.348
Academia (2017[2]​)
Profesores3.446
Estudiantes29.703
 • Pregrado24.446
 • Posgrado3.419 alumnos en magíster, 1.121 en doctorados y 717 en postítulos.
Sitio web
uc.cl

La Pontificia Universidad Católica de Chile —coloquialmente conocida como «la Católica», «la Cato», «la PUC» o «la UC»— es una universidad privada tradicional de Chile, una de las trece universidades católicas en el sistema universitario chileno [6]​ y la Red Universitaria G9 (G9).

Es considerada una universidad compleja, puesto que desarrolla una gran actividad investigativa en numerosas áreas del saber. Su casa central se encuentra en la comuna de Santiago y su campus regional, en la ciudad de Villarrica (Región de la Araucanía). La Universidad está integrada por 34 escuelas e institutos agrupados en 18 facultades, además de un programa de estudios generales (College UC) y un campus regional (Villarrica), que al año 2016 ofrecían en conjunto 56 carreras, 103 programas de pregrado, 92 de magíster, 34 doctorados, 14 postítulos, 4 especialidades odontológicas (cirugía maxilofacial, periodoncia, ortodoncia y ortopedia maxilofacial, e imagenología oral y maxilofacial), 66 especialidades y subespecialidades médicas (24 especialidades, 37 subespecialidades, 5 con ingreso común).[8]

Actualmente se encuentra acreditada por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA-Chile) por un período de 7 años (de un máximo de 7), desde noviembre de 2011 hasta noviembre de 2018.[15]

Historia

Antecedentes

Abdón Cifuentes, gran impulsor de la Universidad.

La idea de fundar una universidad católica en Chile fue promovida por los dirigentes del catolicismo chileno de fines del siglo XIX y apoyada tanto por la masa de fieles católicos como por la jerarquía eclesiástica de entonces.

Por medio de la fundación de una universidad propia, privada y autónoma, la Iglesia Católica en Chile quiso responder a las tendencias liberales de la época, como las leyes laicas, promovidas durante el gobierno del presidente Domingo Santa María, las cuales permitían que los chilenos de origen colonial, pudieran nacer, casarse y morir sin tener que pasar por los altares de la Iglesia, asumiendo el Estado las funciones de registro civil de las personas y las normas para el entierro.

En Chile se produjeron los mismos conflictos, en términos de religión y laicismo, que tuvieron lugar en el resto el mundo, a pesar de que la Constitución de 1833, en su artículo 5.º, estipulaba que la religión oficial de la República era la Católica. Sin embargo, los primeros gobiernos republicanos vieron en la educación el instrumento más importante para hacer progresar el país. El nuevo gobierno republicano, surgido después de la Independencia de Chile, fundó en 1813 el Instituto Nacional, organizó en 1837 el Ministerio de Justicia, Culto e Instrucción Pública y creó en 1842 la Universidad de Chile, bajo cuya supervisión colocó a toda la educación nacional. De igual manera, posteriormente creó el Ministerio de Instrucción Pública con el fin de que dirigiera y supervigilara la educación primaria, la cual dejó de depender de la Universidad de Chile.

A pesar de que la Iglesia Católica mantenía sus propios colegios conventuales y parroquiales, colaboró con el Estado y aceptó la tutela de éste mientras fuese un Estado católico. Sin embargo, a partir de la mitad del siglo XIX, empezaron a imponerse en la educación pública las tendencias laicas que querían privar a la Iglesia de toda enseñanza y encargar la educación al Estado.

En 1871, asumió el Ministerio de Justicia, Culto e Instrucción Pública Abdón Cifuentes, quien era un ferviente católico. El 15 de diciembre de 1872, el ministro dictó un decreto que facultó a los colegios particulares a adoptar los planes de enseñanza que estos estimasen convenientes, cuestión que favorecía la enseñanza católica. Los alumnos particulares ya no rendirían sus exámenes ante la Universidad de Chile, sino que lo harían ante sus propios establecimientos. Sin embargo, el decreto provocó tal resistencia que el ministro hubo de renunciar. Su sucesor estableció que los colegios particulares debían rendir sus exámenes en los colegios públicos, lo que posteriormente se vio reformado cuando se estableció que debían hacerlo ante comisiones nombradas por el Consejo de Instrucción Pública.

Fundación y primeros años

Fotografía que muestra la construcción de la Casa Central de la Universidad Católica entre 1910 y 1914.

Bajo el liderazgo de Abdón Cifuentes, en un esfuerzo por contrarrestar el empuje de la educación fiscal y con la finalidad de formar una clase dirigente educada en los valores católico-conservadores, se creó la universidad, mediante un decreto de monseñor Mariano Casanova, arzobispo de Santiago, el 21 de junio de 1888 bajo el nombre de Universidad Católica de Santiago de Chile. Sus primeras escuelas serían las de derecho y matemáticas y su primer rector fue monseñor Joaquín Larraín Gandarillas.

En 1894, la casa de estudios abrió su carrera de arquitectura —fundada por el arquitecto Eugène Joannon, entre otros—, siendo la primera universidad en Chile en abarcar este ámbito académico de manera formal, comenzando su funcionamiento en la Casa Central para trasladarse posteriormente al campus Lo Contador en la comuna de Providencia.

La Universidad Católica y la primera mitad del siglo XX

El 11 de febrero de 1930, fue declarada Universidad Pontificia por el papa Pío XI.[16]

Bajo la dirección de monseñor Carlos Casanueva, se crearon las facultades de tecnología, teología, comercio, filosofía, ciencias de la educación, y medicina. Posteriormente, se fundaron el Club Deportivo Universidad Católica (1937) y el Hospital Clínico de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En 1953 se le concedió plena y definitiva autonomía académica a la universidad, pues antes de dicho año sus egresados tenían que rendir examen ante la Universidad de Chile para recibir su título. Por otro lado, el 21 de agosto de 1959 se iniciaron oficialmente las transmisiones de la Corporación de Televisión de la Universidad Católica de Chile, a cargo de un grupo de ingenieros del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la casa de estudios. Esta casa televisiva, también conocida como Canal 13, permaneció en la propiedad de la Universidad hasta 2010, año en el que vendió el 67% al Grupo Luksic, manteniendo la Universidad, una participación minoritaria del 33%. En 2017 se resolvió la venta de ese porcentaje final, desligándose por completo del antiguamente llamado "Canal del Angelito".

Años 1960 y la reforma universitaria

No obstante su carácter confesional y adscrita a la Iglesia, la universidad no estuvo ajena a los acontecimientos que se vivieron tanto a nivel universitario como nacional e internacional. Gran influencia tuvo, entre otros factores, la llegada de exalumnos de esa casa de estudios a puestos importantes en la vida pública nacional, tales como Raúl Silva Henríquez, al asumir el arzobispado de Santiago y luego ser nombrado cardenal, y Eduardo Frei Montalva, al llegar a la presidencia de la República.

La reforma universitaria tuvo grandes episodios, como los vividos en 1967 cuando los estudiantes, agrupados en la FEUC (Federación de Estudiantes) protestaron por la continuidad del rector Alfredo Silva Santiago, ante lo cual decidieron ocupar el edificio de la Casa Central. Silva Santiago renunció y en un claustro formado por autoridades eclesiásticas, académicas y estudiantiles se eligió a Fernando Castillo Velasco, el primer no eclesiástico en asumir este cargo, en el cual fue confirmado poco después por la Santa Sede. Uno de los hechos más curiosos fue la colocación de un enorme lienzo que rezaba «Chileno: El Mercurio miente», con el cual protestaban ante la acusación del periódico matutino del mismo nombre que acusaba una supuesta intervención de partidos marxistas en la protesta[17]​.

En el plano político, se destacó el surgimiento en esta universidad de dos movimientos políticos que marcarían los años posteriores: el MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitaria), formado por exdemócratas cristianos que buscaban más acercamiento a la izquierda, y el Gremialismo, inclinado hacia la derecha e influenciado por la doctrina de la Escuela de Chicago y del cual surgiría la UDI (Unión Demócrata Independiente).

La universidad entre 1967 y 1973

Durante la rectoría de Castillo Velasco, se puso en marcha un plan de creación de centros de investigación, además de una mayor contratación académica, y se promovió la creación de sedes en provincias (Talca, Talcahuano, Temuco y Villarrica). Durante este periodo, el gobierno de la universidad fue compartido por los estamentos eclesiástico, académico, funcionario y estudiantil.

A partir de la elección de Salvador Allende como presidente, se produjo una soterrada pugna entre la Federación de Estudiantes, dirigida entonces por el gremialismo, y el rector Castillo, de militancia demócrata cristiana, al cual acusaban de ser influenciado por la izquierda. Castillo renunció a su cargo pero fue reelegido por el claustro universitario como rector.

Tras el golpe de estado de 1973, el gobierno de la universidad fue asumido por el vicealmirante Jorge Swett Madge en calidad de rector delegado.[18]

Situación durante la Dictadura Militar

El Golpe de Estado en Chile de 1973 puso fin al periodo de Fernando Castillo Velasco y las nuevas autoridades nombraron rector delegado al vicealmirante en retiro Jorge Swett Madge, quien respetó la catolicidad de la Universidad y su estatus de Pontificia. Durante su rectorado debió sortear difíciles problemas económicos, pero fomentó el desarrollo de la docencia y la investigación, además de construir la infraestructura adecuada para la época, lo que permitió a la UC destacarse dentro del sistema nacional.[19]

Durante esa época se creó la Escuela de Derecho en la Sede Regional Talcahuano, que hoy es la Facultad de Derecho[21]

La Universidad Católica tuvo que lamentar muertes de académicos durante el periodo de la dictadura, los cuales participaban a su modo de actividades que las autoridades militares calificaban de subversivas. Dos fueron los casos de mayor impacto en la Universidad: el de Jaime Ignacio Ossa Galdames (32), profesor de castellano y militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), detenido el 20 de octubre de 1975 y asesinado por la DINA; y el de José Eduardo Jara, estudiante de periodismo que había sido secuestrado junto con Cecilia Alzamora el 23 de julio por el COVEMA, quien murió a consecuencia de torturas el 2 de agosto de 1980.

Por otro lado, surgió un conflicto entre la autoridad eclesiástica de la Arquidiócesis de Santiago y la rectoría de la Universidad debido a que el Gran canciller y Arzobispo, el cardenal Raúl Silva Henríquez, lideraba la Vicaría de la Solidaridad, que daba asistencia y protección judicial a los opositores al régimen que sufrían persecución y torturas. Esto no fue del agrado de las autoridades del régimen militar ni del rector designado, un oficial de la Armada, quien solicitó a la Santa Sede el relevo de Monseñor Silva Henríquez como Gran canciller, título que le correspondía por derecho propio. Así, fue designado en calidad de «pro-gran canciller» Monseñor Jorge Medina Estévez, futuro obispo y cardenal de la Iglesia, afín al régimen militar. Monseñor Medina dejó el cargo en 1983, cuando Silva renunció al arzobispado de Santiago por motivos de edad. Ese año asumió como gran canciller el nuevo arzobispo, Monseñor Juan Francisco Fresno.

A fines de 1984, Jorge Swett presentó su renuncia y se nombró al médico y académico Juan de Dios Vial Correa como rector. En sus quince años en la conducción de la UC, el rector Vial promovió la modernización de la Universidad, fomentó los programas de postgrado, dio inicio a nuevas carreras de pregrado y fortaleció el cuerpo docente.  Su conducción llevó a la institución a un reconocimiento académico internacional.[22]

A instancias del rector Juan de Dios Vial, en 1988 la UC desarrolló un amplio programa de actividades para celebrar su centenario que incluyó la creación del Centro de Extensión. La ocasión congregó a la comunidad universitaria, que incluía, en ese momento, más de 1.500 profesores y casi 15 mil estudiantes. Se recibieron, además, todo tipo de homenajes y visitas, como la del prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, luego Papa Benedicto XVI. Un año antes, en 1987, el Papa Juan Pablo II también había visitado la Pontificia Universidad Católica de Chile: fue el lugar elegido por el Sumo Pontífice para hablarle al mundo de la cultura, de la ciencia y de las artes.[23]

De vuelta a la democracia, el 1 de abril de 1991 la Universidad lamentó el asesinato del entonces Senador de la República y profesor de la Faculta de Derecho, Jaime Guzmán Errázuriz, por parte de miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez frente al Campus Oriente. Durante ese período la universidad llevó a cabo un proceso descentralizador que le dio autonomía a sus sedes regionales, con excepción de la de Villarrica.

En 2012 WikiLeaks filtró un cable de la embajada estadounidense en Santiago de Chile, que señala la supuesta complicidad de doctores del Departamento de Anatomía Patológica de la Universidad Católica en la muerte del expresidente de Chile y ex-alumno de la universidad, Eduardo Frei Montalva, ocurrida el 22 de enero de 1982:

Less than one hour after his death, doctors from the Catholic University Pathological Anatomy Department came to Clinica Santa Maria and performed an autopsy of Frei without the family's consent. The highly unusual autopsy was allegedly performed in the hospital room where Frei died, using a ladder to hang the body upside down in order to drain bodily fluids into the bathtub. Some organs, and in particular those whose chemical compositions might indicate poisoning, were removed and destroyed, and the body was embalmed.

Menos de una hora después de su muerte [de Frei], doctores del Departamento de Anatomía Patológica de la Universidad Católica vinieron a la clínica Santa María y efectuaron la autopsia de Frei, sin la autorización de la familia. La muy inusual autopsia fue supuestamente efectuada en la habitación del hospital donde Frei murió, usando una escalera para colgar el cuerpo cabeza abajo para drenar sus fluidos en una tina [bañera]. Algunos órganos, y en particular aquellos cuya composición química podría indicar envenenamiento, fueron extraídos y destruidos, y el cuerpo fue embalsamado.

Cable secreto de la embajada de Estados Unidos en Santiago de Chile, del 11 de diciembre de 2009.[24]

El 23 de noviembre de 2015 el rector Ignacio Sánchez realizó una emotiva ceremonia con casi un centenar de académicos que fueron exonerados de la UC después de 1973, y los invitó a reintegrarse de diferentes formas a la comunidad UC[26]

Años 2000 en adelante

Juan de Dios Vial dejó la rectoría el año 2000 y fue seguido por el médico Pedro Pablo Rosso, quien promovió un nuevo plan de desarrollo. Durante su período estructuró un proyecto educativo amplio y flexible, apoyó las actividades de investigación y doctorado, fortaleció la Pastoral de la UC y el vínculo de la Universidad con la Sociedad.[27]

En 2010 fue sucedido por otro médico, el entonces decano de la Facultad de Medicina, Ignacio Sánchez Díaz, quien se desempeña actualmente en el cargo.

Durante la rectoría de Ignacio Sánchez se concretó la segunda visita de un Papa a la Universidad. El 17 de enero de 2018, el Papa Francisco visitó la Universidad Católica reuniéndose con el mundo académico y de la cultura en la Casa Central de la UC.[28]

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