Plaza del Congreso

La Plaza del Congreso vista desde el Palacio Barolo.

La Plaza del Congreso es una plaza ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, delimitada por las avenidas Entre Ríos, Rivadavia, Hipólito Yrigoyen y la calle Virrey Cevallos. Mal llamada Plaza de los Dos Congresos, la confusión se debe a que el monumento que se halla en ella se llama De los Dos Congresos, en honor a la Asamblea del año XIII y al Congreso de Tucumán.

Es parte de un conjunto de tres plazas ubicadas en la misma zona, junto a la Plaza Lorea y la Plaza Mariano Moreno. La construcción de estas plazas fue una creación urbanística en torno a los festejos del centenario de la Revolución de Mayo, y respondía al pensamiento higienista de fines del siglo XIX que acertadamente buscaba lugares ventilados y asoleados en las grandes ciudades.

Está ubicada en el barrio porteño de Montserrat.

Historia

Disposición de las plazas: de Este a Oeste, la Plaza Lorea, la Plaza Mariano Moreno y la Plaza Congreso. Monumento a Mariano Moreno

Plaza Lorea

El tanque de agua elevado en el Hueco de Lorea frente a la esquina del Teatro Liceo.

En 1782 Isidro Lorea compró una quinta de dos hectáreas, conocida como Hueco del Mercado de la Piedad, ubicada entre las calles Pazos (actualmente San José), Maderna (actualmente Virrey Cevallos), De las Torres -o de Los Reynos del Arriba[1]​ -(actualmente Av. Rivadavia) y Del Cabildo (actualmente H. Yrigoyen), tal quinta se hallaba bordeando el sudeste del arroyo que entonces corría libremente y que era conocido como la parte alta o de nacientes del Zanjón de Matorras arroyo que nacía con un curso determinado aproximadamente en el entonces llamado Hueco de los Olivos (es decir, en terrenos que ahora están unas decenas de metros al sur y oeste del edificio del Palacio del Congreso). Isidro Lorea antes de morir junto a su esposa durante las Invasiones Inglesas en 1807, le donó al gobierno un terreno de 61 x 122 metros para que se construya una plaza que sirviera como parada de las carretas que provenían del Camino de las Tunas (actualmente Avenida Entre Ríos) y de la calle De Las Torres (como ya se indicó, la actual Avenida Rivadavia -se le llamaba popularmente entonces "De las Torres" porque sobre esa avenida, entonces camino elevado ya que recorría una cumbrera de aguas, se habían derrumbado las torres frontales de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires-). Su única condición fue que esa plaza llevara su nombre, lo que fue concedido por el Virrey Rafael de Sobremonte en 1808.

Hasta 1871 gran parte del área que corresponde a la plaza Lorea y la actual plaza Congreso estaba ocupada naturalmente por una somera lagunilla que formaba el arroyo de Matorras o "Tercero del Medio" a poca distancias de sus fuentes freáticas en el Hueco de los Olivos (actual lugar de emplazamiento del edificio del Congreso Nacional).

En las cercanías estaban instalados, entre otros, el Mercado Modelo (demolido con la apertura de la Avenida de Mayo), el antiguo Molino Harinero, el circo Buckingham Palace, la Antigua Confitería del Molino (que luego debería mudarse y sería renombrada como Nueva Confitería del Molino y conocida como Confitería del Molino) llamada así porque hacia los 1860 allí se encontraba un molino harinero de viento. Aún subsiste el Teatro Liceo pero en 1910 fue demolido el antiguo gran tanque de agua -elevado- que se encontraba frente al mencionado teatro. Merece ser mencionado el gran edificio principal de la Biblioteca del Congreso que hasta los 1990 fue la sede central de la llamada Caja Nacional de Ahorro Postal y Seguros. En medio de la plaza se encontraba instalado un tanque de aguas corrientes, con una capacidad de 1.100 metros cúbicos.

Plaza del Congreso

Construcción de la Plaza del Congreso, proyecto de Carlos Thays.

La Plaza del Congreso fue proyectada mediante la Ley Nacional 6.286, sancionada el 30 de septiembre de 1908. La Ley establecía en su artículo 2º la creación de un Parque constituido por la Plaza Lorea y la nueva Plaza del Congreso a construirse entre las calles Entre Rïos, Victoria (actualmente H. Yrigoyen), Rivadavia y la plaza antes mencionada.

Varios proyectos fueron presentados, incluidos los de Carlos Thays y Joseph Bouvard, que presentó un proyecto de plaza seca alrededor del Palacio del Congreso. Pero el proyecto no fue tenido en cuenta debido a que debían realizarse mayores expropiaciones y las diagonales congestionarían en tránsito.

El proyecto elegido fue el de Thays, y respetaba un petitorio firmado por los vecinos en 1893 que pedía que no se mutile la Plaza Lorea. Para 1909 había un paseo a través de las plazas hacia el Palacio del Congreso, siguiendo la traza de la Avenida de Mayo, y todavía no habían sido retiradas las columnas de alumbrado de la traza original de la avenida.

La obra fue finalizada en enero de 1910, y quedó determinada por una Plaza Lorea dividida en dos, con esculturas y jardines estilo francés, una plaza intermedia con un estanque y un monumento a erigirse —que finalmente sería una réplica a partir del molde original y firmada de El Pensador— y una gran plaza cívica con una pileta central y canteros a los lados.

El Acto de Inauguración fue realizado por el intendente Manuel Güiraldes, seguido por un discurso del Presidente José Figueroa Alcorta. Se realizó un desfile militar entre la Casa Rosada y el Palacio del Congreso, al que concurrieron el expresidente de Brasil, Manuel Ferraz de Campos Sales, el Presidente de Chile, Pedro Montt, la infanta Isabel de Borbón y Borbón y el político francés Georges Clemenceau.

El diseño de las plazas se mantiene hasta 1968, cuando se estableció la mano única. Se construyó una curva que une la Avenida de Mayo con la Avenida Rivadavia, uniendo el sector sur de la Plaza Lorea con el sector este de la Plaza del Congreso, donde se encontraba El Pensador, quedando separada por la curva el sector norte de la Plaza Lorea.

La ordenanza municipal 32.263 estableció las siguientes divisiones: el sector norte de la Plaza Lorea mantendría el nombre de Plaza Lorea, el sector sur de la antigua plaza pasaría a llamarse Plaza Mariano Moreno, y la Plaza del Congreso tendría una parte este, que abarca desde la Plaza Mariano Moreno a la calle Virrey Cevallos, y una parte oeste que abarca de la calle Virrey Cevallos a la avenida Entre Ríos.

En 1997 la Plaza del Congreso, la Plaza Lorea y su entorno inmediato, y la Plaza Mariano Moreno fueron declarados lugar histórico nacional.[2]

Arreglos durante el nuevo milenio

Hacia comienzos del año 2006 comenzó un proceso de restauración de la plaza. Entre las mejoras se contó la reparación de las veredas y la adición de espacios para la recreación de niños y un canil para evitar que los paseadores de perros utilizaran el resto de la plaza. El monumento de los Dos Congresos fue restaurado en su totalidad, recuperándose su fuente, restaurando las piezas de bronce que habían sido robadas y limpiando la totalidad de la superficie de pintadas (frecuentes durante las marchas y «piquetes» al Congreso).[3]​ En la actualidad el monumento está rodeado de una cerca perimetral de tres metros de altura que evita que los manifestantes vandalicen la estructura.

El 15 de septiembre de 2017 se dieron por terminadas varias obras de puesta en valor de la plaza del Congreso, que incluyeron también la plaza Mariano Moreno y la plaza Lorea. La inversión fue de unos $59.000.000 de pesos.Los antiguos pisos de cerámica se reemplazaron por césped y se mejoraron los canteros centrales para así generar un entorno más accesible, con mayor cantidad de vegetación y espacios comunes. Con la reforma, la Ciudad sumó 7686 metros de espacio verde en la Plaza del Congreso, 5311 m² en la Plaza Moreno y 1179 m² en la Plaza Lorea. Se resguardaron espacios laterales para las manifestaciones, se restauraron los monumentos y obras de arte en las tres plazas; se mejoraron las calles del entorno y se niveló la de Virrey Ceballos; se recuperó la traza original de los senderos, bordes de veredas y canteros; se incorporaron especies nativas y aromáticas; y se repusieron árboles. También se renovó todo el mobiliario urbano; se perfeccionó la iluminación; y se restableció la fuente de la Plaza Lorea además de continuarse el sendero que estaba interrumpido.[4]

Pero apenas 95 días después, debido a las protestas que una turba de gente realizaron en contra del gobierno nacional que intentaba obtener el quórum en la cámara de diputados para debatir la nueva reforma previsional, (que terminó siendo aprobada) la plaza fue arrasada, las baldosas partidas para ser usadas como munición contra las fuerzas de seguridad, los bancos qreducidos a sus esqueletos de hierro, todas las placas de hierro conmemorativas desaparecieron de cada monumento. Muchas de las baldosas y bancos destrozados fueron a parar en pedazos a las inmediaciones de la vereda del Congreso de la Nación.[5]