Plaza cultural la Santamaría

Plaza de Toros de Santamaría.

La Plaza de Toros de Santamaría de Bogotá, se encuentra ubicada en el sector de San Diego, en la zona oriental del Centro Internacional. Cuenta con una capacidad de 14.500 espectadores, fue construida en 1931 y actualmente es administrada por el Instituto Distrital de Artes, IDARTES.

Fue propuesta como Monumento Nacional de Colombia a través de la resolución 3 del 12 de marzo de 1982 y declarada como tal por el decreto 2390 del 26 de septiembre de 1984.[1]

En el año 2012 el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, decidió prohibir las corridas de toros en dicha plaza, a través de múltiples maniobras jurídicas que pretendieron ocultar la verdadera intención prohibicionista, además de negar recursos de empresas públicas para tales fiestas[2] .

Actualmente se encuentra en obras de reforzamiento estructural, las cuales deben culminar y estar listas en enero de 2017, para permitir la reapertura de la plaza y el inicio de la Temporada Taurina de Bogotá, dando cumplimiento a un fallo específico de la misma Corte Constitucional que le ordenó al entonces alcalde Gustavo Petro respetar las manifestaciones culturales de los bogotanos.

Historia

A partir del siglo XVI llegaron las primeras manifestaciones del juego de toros a Bogotá (en aquella época conocida con el nombre de Santa Fe). Las corridas eran espectáculos que se presentaban en eventos especiales como la celebración del ascenso al trono del Rey de España, o la entrada de un nuevo Virrey o el Presidente de la Real Audiencia.

Durante el reinado de Carlos III las corridas de toros fueron prohibidas en España y todos sus dominios. No obstante el Virrey de la Nueva Granada Pedro Messía de la Cerda organizó corridas en la ciudad en 1761.[3] Estas se llevaron a cabo en una estancia conocida como "El aserrío de Fucha".

Fachada de la Plaza de Toros de Santamaría, diseñada por el arquitecto español Santiago de la Mora.

Después de la Independencia de Colombia la tradición taurina se conservó, organizando las corridas de toros en las plazas públicas de la ciudad como la Plaza mayor y San Victorino para celebrar diversos eventos como las fiestas patrias.

La primera plaza de toros de Bogotá fue construida en 1890 por el italiano Pietro Cantini en un sitio conocido como La Bomba (actualmente Calle 10ª con Carrera 15), esta plaza tenía tribunas de madera.

En 1904 se construye el primer Circo de toros de San Diego, ubicado frente al Parque Centenario, el cual fue destruido por los asistentes a la corrida del 20 de julio de 1911 después de la mala actuación de un torero llamado Valentín.[3]

El 1 de julio de 1917 se inaugura el nuevo Circo de toros de San Diego, una construcción en madera con capacidad para 6.000 espectadores ubicada a 300 metros del lugar donde 14 años más tarde se levantaría la actual Plaza de toros de Santamaría.[4] En su inauguración se presentó el matador español Manuel Mejías.

Al cabo de unos cinco años la afición a los toros comenzó a decaer y el circo de toros se comenzó a utilizar para otros espectáculos como el boxeo y las peleas de gallos. En vista de ello, los empresarios decidieron importar toros de casta españoles para la temporada de 1924, lo cual incentivó una gran acogida del público a la fiesta taurina.

Desde 1928 comenzó la construcción de la Plaza de toros de Santamaría, la primera de cemento armado en la ciudad,[5] por los ingenieros Adonaí Martínez y Eduardo Lazcano. Su principal promotor fue el ganadero Ignacio Sanz de Santamaría, quien donó el terreno en donde fue construida la plaza de toros y en cuyo honor se le otorgó su nombre a este escenario. De esta manera, el día 8 de febrero de 1931 se inauguró la actual Plaza de toros de Santamaría, con la actuación de Manolo Martínez, Ángel Navas y Mariano Rodríguez, quienes lidiaron la ganadería de Mondoñedo. En la década de 1940 el arquitecto español Santiago de la Mora diseñó la fachada actual utilizando un estilo mudéjar en ladrillo.

Los primeros años no fueron fáciles para la plaza de toros y ante el fracaso económico en las primeras temporadas, Sanz de Santamaría muere desconsolado el 23 de diciembre de 1933.[7] En los años siguientes, figuras estelares como Antonio Ordóñez y Luis Miguel Dominguín también actuaron en la plaza, mejorando la difícil situación de sus comienzos.

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