Pintura decimonónica de Francia

La fuente, obra de Ingres.

El siglo XIX es el gran siglo de la pintura francesa. Los distintos movimientos artísticos surgen en Francia y de ahí se expanden a toda Europa, siendo franceses los artistas más destacados. Se trata de movimientos vinculados en muchas ocasiones a los avatares políticos y a las concepciones filosóficas de cada momento.

Neoclasicismo

Napoleón visitando a los apestados de Jaffa, 1804, por Gros

A caballo entre los siglos XVIII y XIX se desarrolla el neoclasicismo. Surgió en Francia como reacción a los excesos rococós. Encarna los ideales de la Ilustración, buscando cierto regreso a la antigüedad clásica. Es un arte surgido de la sociedad aristocrática, pero que logra su mejor encarnación en la Revolución francesa. Se convierte en el arte de la revolución primero y del Imperio Napoleónico después.

Los pintores reprodujeron los principales hechos de la revolución y exaltaron los mitos romanos, a los que se identificó con los valores de la revolución. Influye en la primera mitad del siglo XIX, pero su creatividad se agota con la terminación del imperio en 1815.

El artista más destacado es Jacques-Louis David (1748-1825), prototipo de artista revolucionario que se convierte en el pintor oficial de la era napoleónica. En 1784 presenta a sus contemporáneos la obra el Juramento de los Horacios, que plantea un espacio preciso en el que los personajes se sitúan en un primer plano. Predomina el dibujo sobre el color. De todas las pinturas de los años 1790, sobresale La muerte de Marat (1793). Otras obras destacadas de este pintor fueron El rapto de las sabinas y La coronación de Napoleón I en Notre Dame (1805-7).

Antoine-Jean Gros (1771-1835), el mejor dotado de los discípulos de David, sigue a Napoleón en sus campañas, lo que refleja en cuadros como Bonaparte en Arcola o Napoleón visitando a los apestados de Jaffa (1804), considerada su mejor obra.

Esta línea neoclásica fue seguida por Jean Auguste Dominique Ingres (1780-1867), muchos años después de que fuera una estética superada por otras corrientes artísticas posteriores. En él predomina la corrección del dibujo. No pudo evitar ser influido por ciertas tendencias del romanticismo, como los desnudos y el exotismo de cierta tendencia orientalizante, como se refleja en La Odalisca.


Other Languages