Pico y placa

El Pico y placa es una medida de restricción vehicular implementada inicialmente en la ciudad de Bogotá durante la alcaldía de Enrique Peñalosa, durante el año de 1998. Es una medida de gestión de la demanda de transporte para racionar el uso de una escasa oferta de transporte (vías) ante una demanda excesiva. Posteriormente ha sido implementado con el mismo nombre de "Pico y placa" en otras ciudades de Colombia, Ecuador y Venezuela (solo en la frontera Colombo-Venezolana), donde es conocido como día de parada).

Esta norma de tránsito impone una restricción de circulación obligatoria en el área urbana a vehículos privados tipo automóvil y de servicio público en horarios "pico" (horarios con mayor afluencia de tráfico), dependiendo del último número de placa el automóvil, pretendiendo reducir con ella el colapso circulatorio que se formaba en estas horas. Dentro de su aplicación, cada año se rota el día de restricción de acuerdo al número de placa del vehículo.

Características

La restricción inicialmente fue implementada para mitigar la congestión en las horas pico (hora punta) y tratar de distribuir la demanda hacia las horas de menos demanda (horas valle). La restricción aplicaba en las horas de la mañana entre las 7:00 y las 9.00 horas y en las tardes entre las 17:30 y las 19:30 horas.[1]​ Poco después a la medida le fueron ampliados los horarios y el número de dígitos.

Luego de que las autoridades se dieran cuenta que algunos ciudadanos estaban seleccionando el último dígito de la placa para que la medida no los afectara según sus conveniencias (al comprar un carro se seleccionaba la placa para poder salir los viernes en la tarde o para que le tocara los lunes debido a que el país cuenta con varios festivos en los días lunes), llevó a que desde el año 2002 se implementara la rotación anual.

A partir del 6 de febrero de 2009,y en medio de fuertes críticas ; la medida se amplió a todo el día, de 6:00 a 20:00, debido a que se comenzó la construcción de la fase tres de TransMilenio,[3]

Esta medida ha obligado a que muchos habitantes de la ciudad busquen nuevas maneras de transportarse tanto con transporte público como transportes alternativos como un segundo vehículo y eventualmente la bicicleta. Otras empresas se las han ideado para ofrecer servicios que atiendan este público, como lo es el alquiler de vehículo durante un día.[ cita requerida]En todas las ciudades colombianas el incumplimiento de esta norma conlleva a la retención del vehículo y a una posterior multa.