Persistencia de la visión

El caballo se ve en movimiento debido a la persistencia retiniana pero en realidad esto ocurre por el procesamiento cerebral de los estímulos visuales.

La persistencia de la visión fue un supuesto fenómeno visual descubierto por Peter Mark Roget que demostraría como una imagen permanece en la retina humana una décima de segundo antes de desaparecer por completo.

Según sus estudios, esto permitiría que veamos la realidad como una secuencia de imágenes ininterrumpidas y que podamos calcular fácilmente la velocidad y dirección de un objeto que se desplaza, si no existiese, veríamos pasar la realidad como sucesión de imágenes independientes y estáticas.

Joseph-Antoine Ferdinand Plateau creyó descubrir que nuestro ojo ve con una cadencia de diez imágenes por segundo. En virtud de dicho fenómeno, las imágenes se superponen en la retina y el cerebro las "enlaza" como una sola imagen visual, móvil y continua.

Se supuso que el cine aprovechaba este efecto y provoca ese "enlace" proyectando a más de 10 imágenes por segundo (generalmente 24), lo que genera en nuestro cerebro la ilusión de movimiento (la televisión se da a 29,97 fotogramas por segundo, y 25 en Europa).[1]

Inicios

La teoría de la persistencia de la visión defiende que las imágenes permanecen en el cerebro unas fracciones de segundo después de haber desaparecido. Esta teoría fue refutada en 1912 por Max Wertheimer. Con un experimento demostró que el movimiento se percibe que el ojo se mueve como respuesta de los sucesivos estímulos de luz. Esto se conoce como Fenómeno Phi.

Lo que se demuestra tanto con la persistencia de la visión como con el Fenómeno Phi es que el ojo no se comporta de la misma manera que una cámara fotográfica, el ser humano no ve en fotogramas por segundo. El cerebro, al retener las imágenes una fracción de segundo, permitió la creación de un primer cine que consistía en la superposición de dos imágenes que, reproducidas a gran velocidad, daban la sensación de movimiento.[2]