Pedro de Peralta y Ezpeleta

Pedro de Peralta y Ezpeleta.

Pedro de Peralta y Ezpeleta o bien mosén Pierres de Peralta "el Joven" (n. 1421 - f. 1492) era un noble, político y militar navarro que fue líder de los agramonteses, condestable de Navarra. Combatió a los beaumonteses junto a su hermano Mosén Martín de Peralta, I Señor de Valtierra y de Arguedas durante la Guerra civil de Navarra. Fue el primer conde de Santisteban de Lerín, barón de Marcilla, señor de Peralta, Funes, Cárcar, Andosilla, Marcilla, Falces, Undiano, Azagra y Caparroso.

Antecedentes

Pedro de Peralta el Joven era hijo de Pedro Martínez de Peralta y Ruiz de Azagra —también conocido como mosén Pierres de Peralta "el Viejo"— y de Juana de Ezpeleta y Garro, hija del barón de Ezpeleta de la familia de los señores de Ezpeleta y Gallipienzo, y hermana de mosén Beltrán de Ezpeleta, I vizconde de Valderro. Sus abuelos paternos serían el infante Pedro de Navarra, conde de Mortain (hijo del rey de Navarra Carlos II el Malo) y Ana Martínez de Peralta y Sánchez Ruiz de Azagra ( Hija de García Martínez Peralta (+ 1383) que casó con Ana Sánchez Ruiz de Azagra).

Pierres de Peralta indujo, y presenció en persona, el asesinato del obispo de Pamplona Nicolás de Chávarri el 23 de noviembre de 1468, por lo que la Iglesia le castigó más tarde a penitencia pública que cumplió. Ese asesinato determinó la toma de posición de la familia Eguía en favor de Fernando el católico, que fue decisiva en la invasión del reino de Navarra, y en su desaparición como entidad independiente.

Mantuvo estrechas e importantes relaciones con los reyes católicos y con la casa de Aragón, recibiendo poderes de parte de ellos a través de su amigo y consuegro Alfonso Carrillo de Acuña (arzobispo de Toledo) para acordar el matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón.

Fernando el católico le concederá en 1513 al nieto de éste Alonso Carrillo de Peralta, el marquesado de Falces consolidando su poderío sobre toda la comarca. La familia residió por cinco siglos en el castillo palacio de Marcilla, desde la construcción de éste por su padre Pierres el Viejo.

Hasta 1936 se mantuvo en poder de los marqueses de Falces en el Castillo de Marcilla, la espada Tizona del Cid, la cual fue entregada por los reyes católicos a Pedro de Peralta y Ezpeleta en depósito para su custodia, como agradecimiento a los servicios prestados a causa de su matrimonio, 'por considerarle digno de ello'.