Pedro González Telmo

San Telmo
San Telmo representacion con cirio y barco.jpg
San Telmo representado con cirio y barco en un retablo del siglo XVI.
Nacimientoc. 9 de marzo de 1190
Frómista, Palencia
Fallecimiento15 de abril de 1246
Tuy
Venerado enIglesia católica
Beatificación1254 por el papa Inocencio IV
CanonizaciónNo ha sido canonizado oficialmente. El 13 de diciembre de 1741, su culto confirmado como beato por Benedicto XIV.
Orden religiosaOrden de Predicadores Ver y modificar los datos en Wikidata
Festividad14 de abril o el lunes después de la segunda semana de Pascua
PatronazgoMarineros, Tui, diócesis de Tui-Vigo.
[editar datos en Wikidata]

Pedro González Telmo (Frómista, Palencia, ca. 9 de marzo de 1190Tuy, 15 de abril de 1246)[1]​ conocido comúnmente como San Telmo, fue un sacerdote católico español; tras ejercer como canónigo en Palencia ingresó en la Orden de los Predicadores como fraile y se distinguió por su locuaz retórica. Acompañó como capellán al rey Fernando III de Castilla antes de ocupar el priorato del convento de Guimarães. Se lo honra como patrono de los marineros, aunque nunca fue reconocido formalmente como tal. Fue beatificado por el papa Inocencio IV en 1254. El papa Benedicto XIV confirmó su culto como beato en 1741, si bien aún no ha sido canonizado oficialmente. Es patrono de la ciudad de Tuy, de la diócesis de Tui-Vigo y de Frómista (Palencia), donde se celebra la fiesta en su honor el fin de semana posterior a la Semana Santa.

Biografía

De familia distinguida, estudió en la Universidad de Palencia y fue ordenado sacerdote. Gracias a la protección de su tío Arderico, obispo de Palencia, se le otorgó una canonjía, y una bula especial permitió que fuera nombrado deán sin tener la edad requerida. Se cuenta que al desfilar por Palencia para ocupar su puesto, engalanado y en un caballo brillantemente enjaezado, por un tropiezo del animal Pedro González cayó en el fango, provocando las risas y burlas de quienes veían aquel desfile y antes le aplaudían y admiraban. La humillación lo enfureció, y se decidió a ingresar en un convento para apartarse del mundo.

Como fraile ocupó el puesto de capellán militar, donde su capacidad oratoria llamó la atención de San Fernando III, quien lo convocó a la corte. Como confesor del rey, incitó a este a reanudar las hostilidades contra los andalusíes, y lo acompañó en la campaña de conquista de Córdoba y Sevilla; consagró como iglesias las mezquitas en las ciudades conquistadas. Al regreso de la campaña, abandonó la corte para predicar en Asturias y Galicia. De esta época de su vida se narra la mayoría de sus milagros, especialmente en ayuda de marineros y pescadores, por los que se dice que sentía particular simpatía.

Fue nombrado prior del convento de Guimarães, en Portugal, donde tuvo entre sus frailes a Gonzalo de Amarante. Ya sexagenario, se retiró a Tui, donde trabó amistad con el obispo Lucas de Tuy; en la Pascua de 1246, mientras peregrinaba a la tumba del Apóstol Santiago, falleció tras caer enfermo.